La Administración de Donald Trump activó nuevas directrices para aumentar de forma significativa la revisión y retiro de la ciudadanía a personas naturalizadas, una medida que ha encendido alertas entre defensores de derechos civiles.
E.U. Avanzada (19/12/2025).- El gobierno de E.U., encabezado por el presidente Donald Trump, puso en marcha un plan para multiplicar los procesos de desnaturalización, es decir, el retiro de la ciudadanía a personas que la obtuvieron por vía de la naturalización, de acuerdo con un reporte de The New York Times.
Según el diario, lineamientos internos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) instruyen a sus oficinas a enviar entre 100 y 200 casos mensuales al Departamento de Justicia durante el año fiscal 2026. Esta cifra representa un aumento sustancial frente al promedio histórico, que rondaba apenas una decena de casos al año.
La desnaturalización es un mecanismo legal que permite al Gobierno revocar la ciudadanía cuando se comprueba que fue obtenida mediante fraude o por el ocultamiento de información relevante. Aunque la ley contempla esta figura desde hace décadas, su aplicación había sido excepcional y limitada a situaciones graves, como vínculos con crímenes de guerra o terrorismo, señalaron especialistas citados por el NYT.
El informe indica que estas nuevas directrices forman parte de una estrategia más amplia de la Administración Trump para endurecer la política migratoria, que incluye restricciones de viaje y la suspensión temporal de visas y procesos de ciudadanía para personas de determinados países no europeos.
Si bien voceros de USCIS aseguraron que el objetivo es combatir el fraude migratorio, hasta el momento no se han dado a conocer los criterios específicos con los que se seleccionarán los casos.
Organizaciones defensoras de derechos civiles y abogados en materia migratoria advirtieron que una expansión masiva de estos procedimientos podría generar un ambiente de temor entre millones de ciudadanos naturalizados en E.U., quienes podrían ver cuestionados derechos que hasta ahora se consideraban firmes.
Las cifras oficiales muestran que, pese a este giro en la política, los casos de desnaturalización han sido históricamente mínimos en comparación con el número de personas que adquieren la ciudadanía cada año, que se cuenta por cientos de miles frente a un número tradicionalmente bajo de revocaciones.