El párroco de la Diócesis de Cuautitlán fue localizado en un canal de aguas negras en el Estado de México. Dos personas fueron detenidas por su presunta participación en el crimen, mientras un tercer implicado continúa prófugo.
Ciudad de México, Avanzada (14/11/2025).- El sacerdote Ernesto Hernández Vilchis, reportado como desaparecido desde el 27 de octubre, fue encontrado sin vida en un canal de aguas negras del municipio de Nextlalpan, Estado de México, 17 días después de su desaparición. La Fiscalía General de Justicia mexiquense confirmó el hallazgo e informó sobre la detención de dos presuntos responsables, además de un tercer implicado que sigue bajo investigación.
De acuerdo con las primeras indagatorias, María Fernanda “N” y Brandon Jonathan “N” fueron arrestados tras encontrarse indicios que los vinculan con la desaparición y muerte del párroco, perteneciente a la Diócesis de Cuautitlán. Las autoridades también emitieron una orden de aprehensión contra una tercera persona.
Las investigaciones revelan que el vehículo del sacerdote fue detectado circulando hacia el estado de Hidalgo, acompañado por una motocicleta. El propietario de esta última declaró que la había prestado a Brandon Jonathan “N”, quien le pidió ayuda para “vender una camioneta”.
Con base en esta información, policías de investigación catearon un inmueble en la Unidad Habitacional Morelos, Tercera Sección, en el municipio de Tultitlán, donde localizaron ropa y pertenencias de la víctima, una estola sacerdotal, objetos punzocortantes y rastros de sangre.
Las primeras hipótesis apuntan a que el asesinato ocurrió el 29 de octubre, luego de una discusión entre el sacerdote y sus agresores. Posteriormente, los implicados intentaron ocultar el cuerpo en bolsas de basura, para finalmente abandonarlo el 30 de octubre en un canal de aguas negras.
El cuerpo fue hallado el pasado martes y, tras los estudios forenses, la fiscalía confirmó la identidad del sacerdote este jueves. Los detenidos fueron trasladados a distintos centros penitenciarios —ella al de Tlalnepantla y él al de Cuautitlán— donde esperan su resolución judicial.
La fiscalía informó además que Jonathan “N” cuenta con antecedentes penales, pues había cumplido una condena de 18 años por robo con violencia.
El caso de Ernesto Hernández Vilchis se suma a una serie de agresiones contra miembros del clero en México y sería el tercer sacerdote asesinado en lo que va del sexenio.