México, Avanzada (10/09/2025).- México descendió al lugar 124 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada por Reporteros Sin Fronteras (RSF), lo que lo coloca nuevamente entre las naciones con una situación “difícil” para el ejercicio periodístico. En 2024, el país se había ubicado en la posición 121.
El informe subraya que México sigue siendo uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los periodistas. Tan solo en lo que va de 2025, RSF contabiliza siete asesinatos de comunicadores. Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados y al menos 28 permanecen desaparecidos.
El panorama mediático en México se caracteriza por una alta concentración de medios en manos de unos pocos conglomerados, lo que limita el pluralismo informativo y obliga a muchos periodistas independientes a difundir contenidos en redes sociales. En el sector de telecomunicaciones domina Telmex; en radio y televisión, Televisa y TV Azteca; y en prensa escrita, la Organización Editorial Mexicana, con decenas de periódicos, emisoras y portales informativos.
En el terreno político, la llegada a la presidencia de Claudia Sheinbaum en 2024 representó una promesa de mayor respeto a la libertad de expresión, con un discurso menos confrontativo que el de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, las agresiones contra la prensa persisten, sobre todo a nivel local.
Aunque la Constitución garantiza la libertad de prensa, en la práctica los ataques provienen de la connivencia entre autoridades y el crimen organizado. Los periodistas que cubren temas sensibles relacionados con la política o la violencia criminal enfrentan amenazas, secuestros y asesinatos, mientras otros se ven obligados a desplazarse dentro o fuera del país.
El debilitamiento económico de los medios también constituye un factor de riesgo. RSF advierte que la falta de una ley de publicidad oficial que garantice un reparto equitativo de los recursos afecta a los pequeños medios y empuja a los periodistas a la precariedad laboral.
En contraste, Noruega se mantiene en el primer lugar de la clasificación mundial desde 2024, con un ecosistema mediático plural, diversificado e independiente. En el extremo opuesto, países como Cuba, Venezuela, China y Rusia permanecen en la categoría de “situación muy grave”.
Anne Bocandé, directora editorial de RSF, advirtió que la independencia financiera es una condición vital para garantizar información libre y confiable: “Sin independencia económica, no hay prensa libre”.
En 2025, RSF alerta que las condiciones para ejercer el periodismo son malas en la mitad de los países del mundo, marcando un retroceso alarmante para la libertad de prensa a escala global.