La Diócesis de Tepic alertó a fieles y sacerdotes sobre Francisco Isaías Rodríguez Núñez, un exdiácono excomulgado que continúa oficiando misas de forma irregular en Jalisco. La Iglesia advirtió que sus actos litúrgicos carlecen de validez y podrían representar riesgos espirituales para las comunidades.
México, Avanzada (07/08/2025).– La Diócesis de Tepic lanzó una seria advertencia a sus comunidades parroquiales y al clero respecto a la actuación de Francisco Isaías Rodríguez Núñez, un hombre que ha sido excomulgado y que, pese a ello, continúa presentándose como ministro católico en comunidades rurales de Jalisco.
A través de un comunicado fechado el 6 de agosto, la Diócesis alertó que Rodríguez Núñez, de 45 años y originario de la región, ha celebrado misas de forma irregular en lugares como La Yerbabuena, cerca del municipio de Mascota, sin contar con autorización eclesial, lo que constituye una falta grave según las normas de la Iglesia Católica.
Según se detalla en el documento oficial, Rodríguez fue ordenado como diácono en agosto de 2018 dentro de la Prelatura del Nayar, pero posteriormente fue separado del estado clerical el 24 de febrero de 2022 tras enfrentar un proceso penal canónico. El juicio eclesiástico determinó su expulsión definitiva al comprobar que intentaba acceder al sacerdocio fuera de los cauces permitidos por la Iglesia, lo cual derivó en su excomunión.
“La pena de excomunión lo separa de la comunión eclesial, lo que significa que sus actos litúrgicos carecen de validez dentro de la Iglesia Católica”, aclara la Diócesis, que también señaló que este individuo ha generado conflictos en cada una de las comunidades religiosas por donde ha pasado, entre ellas los Siervos de la Misericordia y los Franciscanos.
Además de las advertencias hacia el falso sacerdote, el comunicado también aborda el caso del padre Carlos Cancelado, una figura popular entre feligreses de Tepic que desde 2022 se encuentra ilocalizable y que, por lo tanto, carece actualmente de las facultades para ejercer cualquier función religiosa. Aunque se hizo conocido por su estilo particular para predicar, la Diócesis aclara que su paradero es incierto y que no cuenta con autorización oficial para oficiar ceremonias.
En este contexto, las autoridades eclesiásticas exhortaron a la comunidad católica a mantenerse alerta. Al clero, se le pidió verificar la identidad de cualquier ministro que se presente a concelebrar, y evitar participar en celebraciones junto a personas no autorizadas, ya que podrían ser sancionados. A los fieles, se les recordó que solo los ministros legítimamente reconocidos pueden administrar los sacramentos y realizar bendiciones válidas.
Finalmente, el comunicado advierte sobre los llamados “peligros espirituales”, una condición en la que las prácticas religiosas no reguladas pueden derivar en fanatismo, distorsión de la fe o percepciones extremas como la creencia constante en presencias demoníacas.
La Diócesis pidió mantenerse informados y no caer en prácticas que, lejos de alimentar la espiritualidad, podrían desviar el sentido auténtico de la fe católica.