Columna
El Puercoespín
Los datos científicos de una entidad investigadora
La fundación Mario Molina dividió los sistemas de transportepúblico de 32 ciudades entre ciudades con prestación de servicios de transporte público básico y ciudades con visión de profesionalización del transporte público. La zona metropolitana de Colima-Villa de Álvarez quedó enmarcada dentro del primergrupo; este primer grupo fue integrado por 11 ciudades y el segundo por 21. En ambos grupos la zona metropolitana de Colima-Villa de Álvarez quedó en el último lugar. En pocas palabras estas ciudades del estado de Colima tienen el peor sistema de transporte público a nivel nacional, según el Centro Mario Molina.
La politiquería de un gobierno de grillos
El acuerdo firmado entre los concesionarios del transporte y el gobierno tiene tres puntos clave: punto 1. Ajuste tarifario para las diferentes zonas: 12 pesos Colima-Villa de Álvarez, 13 pesos Manzanillo y 10 pesos en Tecomán; punto 2. Mejoras en el servicio: los concesionarios se comprometieron a: cumplir con el servicio en rutas, frecuencias y horarios, iniciar un programa de rehabilitación y mantenimiento de unidades y mejorar las condiciones laborales de los conductores; punto 3. Impacto económico: el ajuste tarifario busca dar viabilidad financiera a los concesionarios, considerando factores como la inflación acumulada y el impacto de la pandemia en la demanda de transporte púbico.
Como puede observarse el convenio hecho después de las votaciones busca básicamente en sus puntos 1 y 3 beneficiar a los concesionarios y el punto 2 es una promesa que las partes saben que nunca se cumplirá, por tanto, el convenio es un artilugio para que los usuarios paguen más y rescaten a un sistema de transporte sucio, ineficientes y primitivo. El punto dos también los ciudadanos tenemos claro que no se cumplirá.
La promesa de mejoras es eso tan solo una promesa que no cumplirán y el gobierno nunca podrá hacerlo cumplir porque carece de autoridad y de un proyecto alternativo que busque aplicar una visión de profesionalización del transporte público como lo plantea el Centro Mario Molina.
El sistema de transporte público de las ciudades de Colima-Villa fue ubicado en el grupo de ciudades de transporte de servicio básico porque su sistema funciona con base en una concesión a particulares y no cuenta con una visión de profesionalización del transporte público por parte del gobierno del estado, pero tampoco de los municipios.
Como vamos con el acuerdo
Según el mediocre subsecretario de Movilidad los 18 puntos de los acuerdos contemplados en el convenio que comprende, entre otros, ajuste tarifario, mejora de servicio e impacto económico que incluyó, en forma general, aumento de tarifas, rotulación de los buses, el sistema de prepago y renovación del parque vehicular y tienen un avance del 80 % y, por ejemplo, Sintra está al 100 % mientras Manzanillo 70 % y Tecomán más retrasado.
Han pasado cuatro meses y lo único que se ha cumplido son los puntos clave correspondientes a las tarifas y al fortalecimiento de las finanzas de concesionarios, pues de inmediato el Congreso autorizó el aumento de tarifas y fue el pueblo quien está pagando el mal servicio y engordando las arcas de los concesionarios.
Tal vez el mediocre subsecretario de movilidad cuando habla de entre el 70 y el 80 % de avances se refiere a los ajustes tarifarios porque las unidades siguen igual de nivel chatarra.
Los usuarios no han visto mayor accesibilidad al transporte, mayor inclusión, mejora de frecuencias y horarios, conexión con las zonas más marginales, mejores sistemas de pago y prepago y sobre todo comodidad en las unidades.
Ahí están las chatarras de siempre.
Indira y sus mediocres muchachos son partidarios de los últimos lugares en calidad de servicios del gobierno. Son apasionados de los últimos lugares, pues bien, ya lograron uno más.
Los datos y la ubicación en el ranking del sistema público de transporte en el estado de Colimo no solo en Colima-Villa de Álvarez son una fotografía estadística de la realidad que hizo el Centro Mario Molina.
Felicidades a Indira y a Armando González porque su mediocridad es paradigmática. Está claro que en este gobierno ni tuvo ni tendrá un proyecto de transporte público moderno y con visión de profesionalización porque tan solo cuentan con una visión aldeana de lo que son los servicios públicos como la movilidad.
Colima está condenada los próximo tres años, cuando menos, a que siga alentándose el uso del automóvil y formas individuales de transporte que terminarán por colapsar a la hermosa ciudad de Colima.