Columna
El Puercoespín
La nueva estrategia de seguridad le dará continuidad acombatir las casusas de la violencia lidiando con la pobreza, ese es un objetivo que dará resultados a muy largo plazo. Lo nuevo es concentrar la fuerza del Estado focalizándose en las entidades federativas y municipios donde la violencia de alto impacto ha tenido un crecimiento intolerable.
Son seis los municipios donde intervendrá prioritariamente el Gobierno de México: Tijuana, Baja California; León y Celaya, Guanajuato; Acapulco, Guerrero; Benito Juárez, Quintana Roo y; Colima, Colima.
Aparte de focalizar su intervención también se operará con inteligencia y coordinación más estrecha entre las fuerzas de seguridad como son: Guardia Nacional, Sedena, Marina y las policías estatales y municipales.
Por lo pronto, la Secretaría de Seguridad ya presentó el mapa de donde operan los principales cárteles de la droga en México. En el Caso de Colima los principales son: Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, siendo el hegemónico este último.
Ricardo Ravelo tuiteó lo siguiente: “El caso del alcalde decapitado en Chilpancingo tiene un antecedente: acudió a una reunión entre narcos y luego fue secuestrado, asesinado y degollado. Así está Guerrero y buena parte del país. El crimen organizado sigue empoderado.”
Y luego agregó en otro tuit “El 90 por ciento de los municipios son gobernados por alcaldes ligados a alguna modalidad criminal; llegaron financiados por el crimen y luego tienen que pactar con algún grupo; luego los rivales se encargan de asesinarlos. Eso justamente pasó en Chilpancingo.”
El mapeo de la Secretaría de Seguridad Pública le da la razón a Ravelo, el problema del narco es de enormes dimensiones, sobre todo, lo más preocupante, es la vinculación de los políticos con los narcotraficantes.
La tarea de limpiar al país llevará un largo plazo y, por tanto, requiere de un proyecto de largo aliento, pero también de participación de la mayoría de los ciudadanos y para que participen la mayoría de los ciudadanos se requiere que los políticos se ganen la confianza de las mayorías porque sin la participación ciudadana no habrá mejora en la Seguridad Pública.
La presidenta plantea tres ejes para generar esa confianza: Soberanía, seguridad y derechos. Sin embargo, Federico Bonasso sostiene que “Las resistencias que esa agenda va a enfrentar serán mayúsculas. Sentí, y bastante con el corazón, lo admito, que Claudia Sheinbaum y este gobierno necesitan, como nunca, el respaldo ciudadano. Ese respaldo incluye, por supuesto, la crítica leal y apegada a la evidencia. Este sexenio representa una oportunidad histórica para seguir construyendo un gobierno que represente a la sociedad entera y no sólo a sus sectores poderosos y privilegiados. Parece una verdad fácil, pero no lo es, nunca lo es, a la hora de intentar concretarla. En la claridad de la exposición, y el compromiso que la anima, Claudia nos dio un mensaje cívico a todos. Ojalá sepamos interpretarlo. Transformar no sólo es tarea de funcionarios y políticos.
Ricardo Ravelo coincide con Federico Bonasso cuando sostiene que “realmente desmantelar la necropolítica será un trabajo monumental que durará años, en el que TODOS tendremos que participar. Ningún político, ni partido, ni siquiera las FFAA solas podrían, aunque quisieran. Y todavía no quieren.”
Yo en Colima no veo a la sociedad política involucrándose seriamente en tareas que coadyuven a fortalecer la Seguridad Pública, ningún partido lo ha planteado, ningún político, por ejemplo, los candidatos, en la pasada elección, ninguno se deslindó del crimen organizado explícitamente, salvo la candidata al senado Griselda Martínez y la entonces candidata a la presidencia municipal de Manzanillo Martha Zepeda del Toro.
Los empresarios se quejan, pero sus organizaciones gremiales no han planteado ninguna propuesta concreta.
Es claro que los partidos no quieren convocar a los ciudadanos unos porque carecen de convocatoria y quienes tienen la capacidad de convocatoria temen ser rebasados y tan solo se comportan como adolescente jugando a mandar.
Colima está dentro de los estados críticos y será intervenido, pues desde los tiempos de Nacho Peralta se dejó crecer al crimen organizado e Indira de plano casi podríamos decir que los impulsó.
Para aplicar la nueva estrategia se requerirá de gran poder de convocatoria y entonces sí Indira y sus mediocres que gobiernan tendrán un curso intensivo de lo que es la gobernanza, el poder de convocatoria y la confianza.
Hoy la política solo sirve, en Colima, para tomarse selfis y como merolicos anunciar la cartelera de los eventos artísticos gratuitos en la feria regional.