Colima, México, Avanzada (06/05/2026).- Vecinos de las colonias aledañas a la ampliación de la autopista Colima-Manzanillo, a la altura de Tecomán, denunciaron el peligro al que se enfrentan, debido a que el Gobierno del Estado y la empresa encargada del proyecto no previeron su movilidad, por lo que prácticamente han quedado incomunicados.
A través de una reunión que sostuvieron con el diputado del PAN, Alberto Partida Larios, los afectados reclamaron que los legisladores de Tecomán (Yomira Carrillo Barreto, Mireya Martínez y Juan Carlos Rendón García) no se han reunido con ellos, a pesar de que conocen los riesgos que enfrentan todos los días.
En el encuentro, los vecinos relataron que, debido a las obras de ampliación, no hay transporte público, por lo que deben cruzar la autopista. “Es un riesgo constante y la debemos cruzar dos veces mi tía y yo”, dijo una joven, quien señaló que en ocasiones la velocidad excesiva de los tráileres les impide llegar a su destino, por lo que tienen que detenerse a mitad de la autopista. “Esos 15 segundos que a veces estamos paradas son un infierno. Los señalamientos dicen que los tráileres deben pasar a 60 kilómetros, y no es así”.
Lamentaron que, a pesar de ser una obra donde hay millones de pesos invertidos, el Gobierno de Colima no previera el impacto social y haya dejado a la deriva a los habitantes de las colonias o comunidades afectadas. “No pusieron puentes peatonales de manera provisional ni nada”, dijo otro de los afectados, quien advirtió que todos los días debe cruzar la autopista con seis integrantes de su familia para poder tomar el transporte público y llegar al centro de Tecomán.
Otro de los asistentes a la reunión refirió que el pasado 21 de abril una pipa que transportaba combustible volcó y explotó, provocando un incendio, y que, a pesar de la gravedad del hecho, ninguna autoridad se acercó para atender la situación. “Aquí pasa transporte sumamente peligroso y así nosotros debemos arreglárnosla”.
Una mujer señaló que la mayoría son hijos de ejidatarios, por lo que tienen sus propiedades cerca de la autopista, y refirió que ya habitaban la zona desde mucho antes de que iniciaran las obras de ampliación. “Diario vivo con nervios y circulo con nervios porque voy pensando a qué hora me va a aventar un tráiler”.
Denunciaron la presencia de pozos, zanjas, socavones, señalamientos en mal estado, exceso de velocidad, falta de transporte público y afectaciones graves a los negocios y a su estabilidad en general. “Esto es un cochinero”, expuso una de las señoras.
Otra mujer refirió que cada tercer día debe ir a Colima para recibir hemodiálisis y, a pesar de las condiciones en las que se encuentra, debe caminar y cruzar la carretera para poder tomar el camión. “Cada tercer día me gasto 50 pesos”.
El legislador del PAN, Alberto Partida Larios, se comprometió a exponer el tema en el Congreso del Estado y a darle seguimiento, pero también criticó que el Gobierno del Estado no haya planeado las afectaciones para la población. Dijo que presentará un escrito a la Secretaría de Infraestructura y Movilidad, a cargo de la arquitecta Marisol Neri León, para que presente el proyecto de los puentes peatonales e indique el programa de transporte.