Avanzada (18/01/2026).– El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó este lunes estado de sitio en todo el territorio nacional por un periodo de 30 días, como respuesta a una serie de hechos violentos atribuidos a pandillas y estructuras criminales, entre ellos motines en centros penitenciarios y ataques armados contra la Policía Nacional Civil.
En un mensaje a la nación, Arévalo afirmó que la decisión busca garantizar la protección y seguridad de la ciudadanía, así como permitir el uso pleno de la fuerza del Estado para combatir a las maras, pandillas y al crimen organizado. Sostuvo que la estrategia gubernamental contra estas estructuras “está teniendo éxito”, lo que —dijo— ha generado la reacción violenta de los grupos criminales.
El mandatario detalló que, como parte de estas acciones, se registraron motines simultáneos en tres centros penitenciarios: el Centro de Detención Preventiva para Hombres de la zona 18, la cárcel Renovación I y el Centro de Detención de Fraijanes II, donde los internos tomaron rehenes con la intención de presionar al Estado para recuperar privilegios ilegales.
Arévalo informó que, mediante un operativo conjunto entre el Ministerio de Gobernación y el Ministerio de la Defensa, el Estado recuperó el control total de los penales, liberó a todos los rehenes y restableció el orden sin que se registraran víctimas mortales.
Sin embargo, señaló que posteriormente, en represalia, grupos criminales atacaron de forma coordinada a elementos de la Policía Nacional en distintos puntos del país, provocando la muerte de agentes de seguridad. Estos hechos, afirmó, buscaban infundir miedo en la población y debilitar la acción del gobierno, pero “no lograrán su objetivo”.
“El estado de sitio no altera la vida cotidiana, ni la movilidad de la población, ni el funcionamiento de las instituciones públicas o privadas”, aseguró el presidente, quien precisó que la suspensión de clases se aplicará únicamente por un día como medida preventiva. Añadió que la medida se restringe exclusivamente al combate contra la criminalidad organizada y no afecta procesos políticos ni judiciales.
Arévalo sostuvo que la violencia ocurre en un momento clave, cuando el país avanza en el desmantelamiento de redes de corrupción e impunidad que, dijo, han sostenido por décadas al crimen organizado. En ese sentido, fue enfático al señalar que su gobierno no negociará con criminales ni tolerará actos terroristas.
Finalmente, el presidente expresó su pesar por la muerte de los agentes caídos en cumplimiento de su deber y anunció tres días de luto nacional. Durante este periodo, el pabellón del Palacio Nacional y los edificios públicos deberán permanecer a media asta, en honor a los elementos de seguridad fallecidos.
“Juntos somos más fuertes. Juntos estamos poniendo de rodillas a los criminales y a las estructuras corruptas que están detrás”, concluyó.