Avanzada (15/09/2025).- El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció este lunes que las fuerzas armadas estadounidenses realizaron, por su orden, un segundo ataque cinético contra lo que calificó como “cárteles de narcotráfico y narcoterroristas extraordinariamente violentos” en el área de responsabilidad del Comando Sur (SOUTHCOM). Según el mandatario, la acción tuvo lugar en aguas internacionales y dejó como resultado la muerte de tres hombres.
En un mensaje difundido en su red social X, Trump afirmó que la embarcación, que —dijo— transportaba “narcóticos ilegales (¡UN ARMA MORTAL QUE ENVENENA A LOS ESTADOUNIDENSES!)” estaba en ruta hacia territorio estadounidense y que los ocupantes fueron “positivamente identificados” como narcoterroristas vinculados a Venezuela. El presidente acompañó su publicación con un video difundido por la Casa Blanca en el que se aprecia cómo una lancha explota y queda destruida en el mar.
El gobierno estadounidense sostiene que la operación no causó bajas entre sus fuerzas y forma parte de una campaña mayor en la región que incluye un incremento de activos militares en el sur del Caribe. Analistas y responsables militares han vinculado las acciones recientes con una intensificación de operativos para frenar el tráfico de drogas y el traslado de fentanilo hacia Estados Unidos.
La acción se produce semanas después de otra operación similar, anunciada a inicios de septiembre, en la que —según la Casa Blanca— murieron 11 personas tras la destrucción de otra embarcación presuntamente vinculada al crimen organizado. Esa operación ya generó cuestionamientos sobre la verificación de evidencia en alta mar y sobre la legalidad de ataques fuera de aguas territoriales. Expertos en derecho internacional y varios legisladores han pedido explicaciones sobre la base legal y el procedimiento seguido para declarar objetivos y autorizar el uso de fuerza letal en aguas internacionales.
Por su parte, el gobierno de Venezuela y el presidente Nicolás Maduro han condenado con anterioridad las acciones estadounidenses, calificándolas de agresión y advirtiendo sobre la ruptura de canales diplomáticos. Hasta el cierre de esta edición no se había publicado una reacción oficial inmediata de Caracas respecto a este nuevo ataque.
Medios internacionales que han reproducido el video difundido por la Casa Blanca remarcan que, si bien las imágenes muestran la destrucción de una embarcación, las afirmaciones sobre la carga de la misma (presunta droga) y la identidad de sus tripulantes no han sido plenamente verificadas de forma independiente por periodistas en el lugar. Las autoridades estadounidenses han prometido ofrecer más información conforme avance la investigación y la evaluación de inteligencia.