Avanzada (11/03/2025).- Hasta ahora, la Tierra es el único planeta conocido que posee agua líquida en su superficie, pero su origen sigue siendo un misterio. Durante décadas, los científicos han planteado diversas teorías para explicar cómo se formaron los océanos, desde la presencia de agua primigenia en el material que dio forma a la Tierra, hasta el impacto de cometas y asteroides que habrían traído el vital líquido desde el espacio.
El doctor Primož Kajdič, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, explica que la hipótesis más reciente involucra un tipo de cuerpo celeste recién descubierto: los cometas oscuros.
Una de las teorías más antiguas sostiene que el agua estuvo presente desde la formación del planeta, hace 4,600 millones de años, atrapada en los materiales que conformaron la Tierra. Se cree que las erupciones volcánicas liberaron este vapor de agua, que posteriormente se condensó y formó los océanos.
Sin embargo, algunos científicos argumentan que la alta temperatura del planeta en sus primeras etapas habría evaporado gran parte de esa agua al espacio. Por ello, se ha explorado la posibilidad de que el agua llegó después, a través de impactos de cometas y meteoritos.
Los cometas, formados en su mayoría por hielo y polvo, podrían haber depositado agua sobre la Tierra tras colisiones ocurridas hace más de 4,000 millones de años. No obstante, los cálculos indican que la cantidad de agua transportada por estos impactos no fue suficiente para explicar los vastos océanos del planeta.
En 2023, un equipo de astrónomos identificó un nuevo tipo de objeto celeste al que denominaron cometa oscuro. A diferencia de los cometas tradicionales, estos cuerpos no son brillantes ni presentan la característica cola de gas y polvo, pero sí muestran un comportamiento similar, con una aceleración impulsada por la evaporación del hielo en su interior.
El primer caso documentado fue el objeto 2003 RM, detectado por la NASA en 2017. Inicialmente clasificado como un asteroide, los científicos descubrieron que su trayectoria no coincidía con la esperada y que emitía vapor de agua.
Los cometas oscuros podrían haber sido mucho más comunes en el pasado y, debido a su proximidad con la Tierra, sus impactos habrían sido más frecuentes que los de los cometas tradicionales. Esto abre la posibilidad de que hayan jugado un papel clave en la llegada del agua a nuestro planeta.
A pesar de estos hallazgos, aún quedan muchas preguntas sin respuesta. Los científicos deben determinar cuántos cometas oscuros existen, cómo lograron retener grandes cantidades de agua cerca del Sol y si su impacto en la Tierra fue suficiente para llenar los océanos.
Según el doctor Kajdič, este descubrimiento podría cambiar radicalmente la forma en que entendemos la evolución del Sistema Solar y el origen del agua en la Tierra. La ciencia aún tiene un largo camino por recorrer, pero los cometas oscuros podrían ofrecer pistas fundamentales para resolver uno de los mayores enigmas del universo.