{"id":81637,"date":"2025-03-28T15:40:46","date_gmt":"2025-03-28T21:40:46","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=81637"},"modified":"2025-03-28T17:42:26","modified_gmt":"2025-03-28T23:42:26","slug":"y-si-yo-lo-encuentro-que-caligrafias-en-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=81637","title":{"rendered":"\u00bfY s\u00ed yo lo encuentro qu\u00e9? Caligraf\u00edas en resistencia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autores: Rossana Reguillo, Alina Pe\u00f1a Iguar\u00e1n*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un pa\u00eds que ha hecho del olvido una pol\u00edtica de Estado, las madres buscadoras caminan entre escombros, huesos y tierra removida. No est\u00e1n solas. A su lado, una red de manos \u2014algunas an\u00f3nimas, otras firmadas\u2014 dibuja, pinta, ilustra, borda.&nbsp; Luci\u00e9rnagas gr\u00e1ficas que no rescatan cuerpos, pero s\u00ed rescatan la dignidad de la mirada. En cada trazo, una forma de decir: no est\u00e1n desaparecidas, est\u00e1n siendo buscadas. Caligraf\u00edas que trazan una est\u00e9tica del duelo y una \u00e9tica visual del cuidado, cuidado a quienes cuidan, a quienes caminan cerros, ca\u00f1adas, montes, tierras bald\u00edas, predios abandonados, buscando a sus tesoros. Caligraf\u00edas que emergen como un lenguaje dolido y amoroso frente a la desolaci\u00f3n y el injusto ataque a las y los colectivos de madres buscadoras. Son formas potentes de inscribir memoria en el espacio y en el debate p\u00fablico, un modo de impedir que el silencio y el olvido se impongan sobre los rostros de las y los desaparecidos. Un lenguaje que arropa y dignifica a las madres que nunca debieron recorrer solas el camino de la b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de tres a\u00f1os, impartimos juntas el seminario de posgrado \u201cPol\u00edticas de la mirada\u201d, donde \u2014a trav\u00e9s de lecturas, an\u00e1lisis y ejercicios\u2014 invitamos a las y los estudiantes a pensar con Georges Didi-Huberman, que no solo se mira con los ojos, sino con todo el cuerpo, y en segundo lugar, con el lenguaje. Quiz\u00e1 podr\u00edamos decir tambi\u00e9n que se mira con los trazos: los que estas luci\u00e9rnagas extienden en sus lienzos digitales o textiles o en los muros de las ciudades para sostener la memoria, para acompa\u00f1ar la ausencia, para encender una peque\u00f1a luz en medio del espesor de la noche. Al libro que estamos escribiendo lo hemos titulado \u201cEl vuelo de las luci\u00e9rnagas. Mirar el presente\u201d. Estamos convencidas de que la met\u00e1fora de las luci\u00e9rnagas, como apunta Didi Huberman (2009), y su estela, como rastro fr\u00e1gil, solo pueden ser vistas en la oscuridad de la noche. Ellas desaparecen en la luminosidad total de los dispositivos de vigilancia, esos feroces reflectores que identifican y sobreexponen a los cuerpos para su captura. Entonces, tratamos de mirar para analizar el presente, buscando obturar el enfoque dominante y reconocer a esas luci\u00e9rnagas que, en su vuelo cotidiano, iluminan itinerantemente la escena contempor\u00e1nea, dejando una huella para imaginar un otro futuro posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendemos que frente a un escenario tan desgarrador como lo son las desapariciones, el reclutamiento forzado, la aniquilaci\u00f3n de cientos de personas, j\u00f3venes en su mayor\u00eda, el esfuerzo por hacer visible las redes que se tejen, que se intersectan con otras resistencias, que dejan huella, es el esfuerzo por mantener abierta la posibilidad de un presente habitado por la memoria, por la dignidad, por una mirada que no claudica frente al horror, sino que lo enfrenta con im\u00e1genes que alumbran, que acogen, que insisten en nombrar lo que otros intentan borrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 del pasado?\u201d Esta frase titul\u00f3 un reciente di\u00e1logo que Elizabeth Jelin y Ricard Vinyes sostuvieron durante la pandemia sobre las pr\u00e1cticas de memoria y sus desaf\u00edos pol\u00edticos.&nbsp; La pregunta \u201c\u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 del pasado?\u201d, plantea una \u00e9tica ante el tiempo de largo aliento y una dimensi\u00f3n de la memoria no redentora, como muchas veces se ha buscado cuando, a manera de conjuro, queremos sostener con fuerza la promesa, incumplida, de la no repetici\u00f3n. Entonces, la memoria pensada como acto cr\u00edtico que s\u00f3lo se convoca desde el presente, nos resulta un ejercicio fundamental para nuestro contexto mexicano. Es decir, c\u00f3mo dar lugar a la escucha, c\u00f3mo mirar&nbsp; las resistencias y a los v\u00ednculos sociales que han cobijado este pa\u00eds durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os en que ha sido azotado por un brutal repertorio de violencias. Cada una rasga el l\u00edmite que pens\u00e1bamos imposible de superar por la anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La memoria, llena de contemporaneidad, abre espacio para que suceda algo distinto con el pasado; es decir, no congelarse ni delimitarlo a un&nbsp;<em>ya fue<\/em>. Entender y asumir como apuesta que hay un tiempo que&nbsp;<em>todav\u00eda no<\/em>&nbsp;pasa y que quiz\u00e1s no est\u00e1 cerrado ni predeterminado por las est\u00e9ticas disciplinantes del horror.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las caligraf\u00edas en piezas que hemos ido recopilando sobre los hallazgos en el rancho Izaguirre en Teuchitl\u00e1n y los distintos procesos de b\u00fasqueda en M\u00e9xico, acompa\u00f1an el rastro de una amplia y heterog\u00e9nea red de pr\u00e1cticas, archivos, intervenciones, relatos, investigaciones que configuran im\u00e1genes de potencia. Es decir, aquellas que no solo activan otras visualidades reconociendo procesos pol\u00edticos en las que las personas asumen una voz y una posici\u00f3n cr\u00edtica para desajustar el orden del poder; zarandean las rutinas de la representaci\u00f3n a partir operaciones de sentido que permiten dar cuenta de la disputa social. As\u00ed, la figura social de la v\u00edctima, por ejemplo, en este caso las madres buscadoras, se reconoce como sujetos clave que han hecho del dolor una potencia activa, que se configura desde la colectividad creativa y cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para este art\u00edculo, hemos seleccionado cuatro piezas que iluminan sin negar el horror, que restituyen dignidad, sin negar el dolor, que arropan sin negar el fr\u00edo de la ausencia a las madres buscadoras y que se instauran como actos visuales de cuidado y resistencia.&nbsp; No son consuelo, son presencia; no son sustituto, son memoria encarnada en imagen, traen ese tiempo que todav\u00eda no es, no ha sido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. \u201c\u00bfY si lo encuentro qu\u00e9?\u201d, de Paulina Cuar\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/adondevanlosdesaparecidos.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen-1-1.webp?resize=687%2C1024&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-22744\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sub>\u201c\u00bfY si lo encuentro qu\u00e9?\u201d, de Paulina Cuar\u00f3n<\/sub><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obra textil que retrata a cuatro madres buscadoras inclinadas sobre la tierra, cavando con palas, con las manos, con el cuerpo entero. La pieza forma parte de la exposici\u00f3n&nbsp;<em>Maternar<\/em>&nbsp;del Museo Universitario de Arte Contempor\u00e1neo (MUAC), y est\u00e1 bordada con hilos rojos y ocres sobre una tela que parece contener polvo, tierra removida, huellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero m\u00e1s que representar, la obra&nbsp;<em>encarna<\/em>: bordar a las buscadoras es bordar su persistencia, su cansancio, su rabia. El gesto de Cuar\u00f3n no estetiza el dolor, lo acompa\u00f1a. En cada puntada hay una pregunta, una complicidad silenciosa, una negativa rotunda al olvido. El bordado, tradicionalmente asociado al cuidado y lo dom\u00e9stico, se convierte aqu\u00ed en un acto pol\u00edtico de restituci\u00f3n y en una forma de mirar con el cuerpo, como dir\u00eda Didi-Huberman. Una luci\u00e9rnaga que alumbra desde la textura, desde el tiempo que toma cada hilo en sostener la memoria de quienes no se rinden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. \u201cAusencia Presente\u201d \u2014 mural colectivo de Ale Poir\u00e9, Janin, Dolores y Mari<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/adondevanlosdesaparecidos.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/foto1.jpeg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-22745\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sub>\u201cAusencia Presente\u201d \u2014 mural colectivo de Ale Poir\u00e9, Janin, Dolores y Mari. Fotograf\u00eda de Zona Docs.&nbsp;<\/sub><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/adondevanlosdesaparecidos.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/foto2.jpeg?resize=819%2C1024&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-22747\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sub>\u201cAusencia Presente\u201d \u2014 mural colectivo de Ale Poir\u00e9, Janin, Dolores y Mari. Fotograf\u00eda de Zona Docs.&nbsp;<\/sub><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ubicado en una pared del centro de Guadalajara, este mural fue creado por cuatro artistas que decidieron donar un muro para que la ausencia no se quedara sin rostro. En la imagen, una madre sostiene el retrato de su hijo desaparecido; la mirada es firme, dolida, insistente. Detr\u00e1s de ella, el cielo se abre en un gesto casi m\u00edstico, como si la memoria se alzara sobre los tejados de una ciudad que muchas veces prefiere no mirar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que conmueve del mural no es solo su fuerza visual, sino el lugar que ocupa: un espacio urbano recuperado para la memoria, un techo convertido en altar, en pancarta, en grito mudo.&nbsp;<em>Ausencia Presente<\/em>&nbsp;no decora, interpela. No consuela, exige. Y lo hace con colores vivos, con trazos amplios, con una est\u00e9tica que se niega a encerrar la tragedia en tonos oscuros: porque incluso en el duelo hay vida, hay lucha, hay belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su elaboraci\u00f3n se teji\u00f3 tambi\u00e9n una red de afectos: artistas, vecinas, madres buscadoras, amigas que pasaron a mirar, a preguntar, a acompa\u00f1ar. El mural es obra colectiva no solo en su creaci\u00f3n, sino en su resonancia. Otra luci\u00e9rnaga encendida, no para iluminarlo todo, sino para recordar que all\u00ed, donde parec\u00eda haber s\u00f3lo sombra, tambi\u00e9n hay amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. \u201cNadie deber\u00eda esfumarse en la b\u00fasqueda de un ma\u00f1ana\u201d \u2014 Jenihara Art<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/adondevanlosdesaparecidos.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen3.png?resize=521%2C644&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-22749\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sub>\u201cNadie deber\u00eda esfumarse en la b\u00fasqueda de un ma\u00f1ana\u201d \u2014 Jenihara Art<\/sub><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un trazo limpio y una paleta en tonos lilas y violetas, esta ilustraci\u00f3n de Jenihara Art representa tres objetos: unos tenis, una mochila con la m\u00e1scara de Spider-Man y un llavero-relicario en forma de coraz\u00f3n. Podr\u00edan parecer pertenencias infantiles cualquiera, pero no lo son. En esta imagen se concentra la densidad brutal de lo que una madre puede llegar a reconocer como la \u00faltima huella de su hija.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase que corona la pieza \u2014<em>\u201cNadie deber\u00eda esfumarse en la b\u00fasqueda de un ma\u00f1ana\u201d<\/em>\u2014 cobra una dimensi\u00f3n desgarradora cuando se sabe que fue precisamente ese llavero el que permiti\u00f3 a una madre identificar a su ni\u00f1a desaparecida. El dibujo se vuelve entonces no solo ilustraci\u00f3n, sino prueba de existencia, rastro de vida, punto de encuentro entre el arte y la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta luci\u00e9rnaga no ilumina desde la met\u00e1fora, sino desde el reconocimiento m\u00e1s profundo: que, en medio del horror, todav\u00eda es posible \u2014a veces, gracias al trazo de una ilustradora\u2014 recuperar un pedazo de historia, de cuerpo, de identidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4. \u201cSi ma\u00f1ana yo no regreso\u201d \u2014 @ojosdepuntillo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/adondevanlosdesaparecidos.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/imagen4.png?resize=401%2C524&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-22750\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sub>\u201cSi ma\u00f1ana yo no regreso\u201d \u2014 @ojosdepuntillo<\/sub><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br \/><\/strong>Con t\u00e9cnica de acuarela, trazos sencillos y una paleta c\u00e1lida, esta ilustraci\u00f3n de @ojosdepuntillo plasma una escena que condensa el pacto impl\u00edcito entre quienes buscan y quienes podr\u00edan, un d\u00eda, necesitar ser buscadas. Dos madres cavando en la tierra \u2014una de ellas con una cruz en la mano, la otra con la imagen de su hija al frente del cuerpo\u2014 y, bajo esa tierra, un coraz\u00f3n del que brotan ra\u00edces. La vida que se niega a ser olvidada. El dolor que, lejos de inmovilizar, moviliza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase que enmarca la imagen dice:&nbsp;<em>\u201cSiempre con las madres buscadoras, porque si ma\u00f1ana yo no regreso, s\u00e9 que ellas van a ir por m\u00ed.\u201d<\/em>&nbsp;No es una consigna, es una promesa tejida desde la ternura radical. La ilustraci\u00f3n no estetiza el sufrimiento, lo acompa\u00f1a con dignidad. Desde una est\u00e9tica popular, afectiva, comunitaria, esta pieza enuncia lo que muchas de las otras im\u00e1genes tambi\u00e9n sostienen: que las madres buscadoras son la esperanza y el amor activo. Que en un pa\u00eds donde el Estado no busca, ellas cavar\u00e1n. Que en un tiempo donde todo se disuelve, ellas hacen ra\u00edz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta luci\u00e9rnaga no alumbra desde la t\u00e9cnica, sino desde el compromiso: desde la fe pol\u00edtica de que alguien ir\u00e1 por ti, si desapareces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cuatro ilustraciones que aqu\u00ed reunimos no agotan, ni mucho menos, la vastedad de los gestos gr\u00e1ficos que acompa\u00f1an la b\u00fasqueda. Pero s\u00ed permiten trazar un mapa sensible de lo que hemos querido nombrar como una red de luci\u00e9rnagas: im\u00e1genes que no iluminan desde la espectacularidad, sino desde la insistencia; que no reemplazan el cuerpo desaparecido, pero lo invocan; que no pretenden suturar el dolor, pero se niegan a abandonarlo. En cada trazo \u2014bordado, pintado, digitalizado, acuarelado\u2014 hay una forma de decir&nbsp;<em>\u201caqu\u00ed estamos\u201d<\/em>,&nbsp;<em>\u201cesto sigue ocurriendo\u201d<\/em>,&nbsp;<em>\u201cno vamos a dejar de mirar\u201d<\/em>. Estas piezas sostienen la memoria no solo de quienes han desaparecido, sino tambi\u00e9n la de quienes se resisten al agotamiento cotidiano que impone el horror.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Y finalmente, en un pa\u00eds atravesado por dispositivos de aniquilaci\u00f3n \u2014campos de exterminio, redes de reclutamiento forzado, burocracias del olvido\u2014, estas ilustraciones operan como&nbsp;<strong>contram\u00e1quinas<\/strong>: hacen hablar a los rastros;&nbsp; restituyen rostros, v\u00ednculos, sentidos. Son formas m\u00ednimas, pero no menores, de sabotaje simb\u00f3lico. Luci\u00e9rnagas gr\u00e1ficas que, al quebrar la noche, interrumpen el funcionamiento de las m\u00e1quinas del despojo. Y en esa interrupci\u00f3n, aunque sea moment\u00e1nea, nos permiten vislumbrar otra posibilidad de lo com\u00fan, otra forma de estar con las otras, con los otros, sin dejar de mirar.Porque mirar, lo sabemos bien,&nbsp;<strong>es un gesto del cuerpo entero, del deseo, del duelo, de la palabra y del trazo<\/strong>. Mirar con todo el cuerpo es tambi\u00e9n sostener la esperanza, aun cuando la noche parezca cerrarse del todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>***<br \/><em>Rossana Reguillo es Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara y Centro de Investigaci\u00f3n y Estudios en Antropolog\u00eda Social (CIESAS). Maestr\u00eda en Comunicaci\u00f3n por el ITESO. Investigadora Nacional Em\u00e9rita del SNI. Integrante de la Academia Mexicana de las Ciencias. Profesora-investigadora em\u00e9rita del ITESO. Fue Titular de la C\u00e1tedra Andr\u00e9s Bello NYU (2011). Ha sido profesora invitada en diversas universidades latinoamericanas y en Estados Unidos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong><em>Alina Pe\u00f1a Iguar\u00e1n es profesora investigadora en ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. Doctora por la Universidad de Boston, se especializ\u00f3 en guerra, memoria y subjetividad en la narrativa de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Realiz\u00f3 su investigaci\u00f3n postdoctoral sobre arte y frontera en El Colef en Tijuana titulada \u201cPo\u00e9ticas de las excedencias\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Foto de portada: \u201cY si yo lo encuentro qu\u00e9\u201d, bordado de Paulina Cuar\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p2 wp-block-paragraph\">A d\u00f3nde van los desaparecidos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"p2 wp-block-paragraph\">En Facebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/adondevanlosdesaparecidos\" rel=\"nofollow\">https:\/\/www.facebook.com\/adondevanlosdesaparecidos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"p2 wp-block-paragraph\">En Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/DesaparecerEnMx\" rel=\"nofollow\">https:\/\/twitter.com\/DesaparecerEnMx<\/a><\/p>\n<div class=\"fb-background-color\">\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=81637\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t  \tdata-lazy = \"true\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"light\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div><\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t    .fb-background-color {\n\t\t\t\tbackground:  !important;\n\t\t\t}\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autores: Rossana Reguillo, Alina Pe\u00f1a Iguar\u00e1n* En un pa\u00eds que ha hecho del olvido una pol\u00edtica de Estado, las madres buscadoras caminan entre escombros, huesos y tierra removida. No est\u00e1n solas. 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