{"id":608,"date":"2018-04-29T09:43:22","date_gmt":"2018-04-29T14:43:22","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=608"},"modified":"2018-04-29T09:43:22","modified_gmt":"2018-04-29T14:43:22","slug":"con-los-ojos-en-la-cara-aureliano-buendia-macondo-melquiades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=608","title":{"rendered":"Con los ojos en la cara.\u00a0Aureliano Buend\u00eda, Macondo, Melquiades"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Escrito por: Mtro. Ramiro Cisneros Garc\u00eda*<\/p>\n<p class=\"p1\">Ayer fui a un mercado de Colima despu\u00e9s de que en una carnicer\u00eda compr\u00e9 pechuga de pollo. Los mercados, por peque\u00f1os que parezcan ofrecen muchas opciones y productos a los marchantes en cuanto que, hay una variedad importante de olores, sabores, colores, voces y tersuras. All\u00ed se expenden menudo, tatemado, costillita con salsa roja y verde, pozole, atole, tamales de carne, de rajas, de picadillo, de ceniza, pepena, barbacoa de res, birria; sopitos de masa con caf\u00e9, o chocolate; gorditas rellenas de frijoles, champi\u00f1ones, chorizo, chicharrones. En otra secci\u00f3n se ofrecen pan dulce, bolillo, jugos de naranja, toronja, \u201dverdes\u201d, zanahoria y chocomiles a los que se les pone un poco de canela en polvo que le da un sabor muy especial. No pueden faltar los pl\u00e1tanos, calabazas y camotes enmielados y para que quedemos m\u00e1s conformes, ciruelas, nopales, berro y los exquisitos, est\u00e1 por dem\u00e1s decirlo, guam\u00fachiles entre otras muchas cosas porque tambi\u00e9n est\u00e1 la se\u00f1ora que trae todo tipo de yerbas curativas tanto para problemas digestivos, respiratorios y toda clase de dolencias que tanto nos azotan. Est\u00e1n tambi\u00e9n los puestos en que se venden chiles verdes y secos, jitomates, cebollas, cilantro, ejotes, naranjas, toronjas y en general toda la variedad de frutas y verduras que nos podamos imaginar. Tambi\u00e9n est\u00e1n las, carnicer\u00edas, las tortillas, sopes y tostadas echadas a mano, las tiendas de artesan\u00edas. M\u00e1s all\u00e1 se escucha la voz de un cantante que al ritmo y rasgueo de la guitarra lo mismo interpreta a Jos\u00e9 Alfredo Jim\u00e9nez, a Leo Dan, al Buki que m\u00fasica norte\u00f1a, de banda, rom\u00e1ntica, boleros, y hasta<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>los \u00e9xitos m\u00e1s recientes. Es el mundo del mercadeo en un espacio reducido. Todav\u00eda se pueden ver por esos lugares las gentes que regatean.<\/p>\n<p class=\"p1\">El precio de los guam\u00fachiles a muchas personas le parece elevado pero con seguridad no toman en cuenta ni las asoleadas, ni el cansancio de manipular el gancho y mucho menos los piquetes de los esquilines amarillos que hacen roncha adem\u00e1s de que es doloroso y da mucha comez\u00f3n. Los \u00e1rboles, en su mayor\u00eda est\u00e1n expuestos por estar a la orilla de la calle, en terrenos bald\u00edos o en el campo y a disposici\u00f3n de los mejores ganchos y de los m\u00e1s diestros en escalar los \u00e1rboles sin importar los riesgos y un porrazo que est\u00e1 dentro de las posibilidades nada m\u00e1s por ser un contumaz y aguerrido guamuchilero.<\/p>\n<p class=\"p1\">Frente a la casa donde ahora vivo, hay un enorme y ancestral \u00e1rbol, de cuyas poderosas ramas, cuelgan los m\u00e1s dulces granos que nos podamos imaginar. El a\u00f1o pasado todav\u00eda llegaban guamuchileros de las<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>diferentes colonias y barrios del pueblo, atra\u00eddos por la fama del \u00e1rbol colosal. Muchas veces aprovechando la cercan\u00eda me adelant\u00e9 a los que ven\u00edan de otras partes pero, mi habilidad y destreza no me permit\u00edan buenos resultados y me conformaba con probarlos. Este a\u00f1o, el viejo guam\u00fachil se llen\u00f3 de flores, pero los fuertes vientos de febrero que duraron tres o cuatro d\u00edas, tumbaron muchas disminuyendo as\u00ed la producci\u00f3n pero eso no fue ni lo peor ni lo m\u00e1s grave. En cuanto aparecieron las primeras vainas<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>lleg\u00f3 un nuevo tipo de guamuchileros: arrojados, temerarios y con una gran habilidad para trepar a lo m\u00e1s alto del \u00e1rbol sin temor ni temblor; de tal manera que, si los hubiera mirado alg\u00fan empresario de circo los hubiera contratado de inmediato para presentarlos con bombo y maraca como una de los actos circenses jam\u00e1s presentados y que solamente Tarz\u00e1n de los monos los podr\u00eda igualar. Una verdadera atracci\u00f3n, algo sin igual. La visita al a\u00f1oso \u00e1rbol era todos los d\u00edas. Ma\u00f1ana y tarde. Un buen d\u00eda, el guamuchilero implacable, a eso de las 10 de la noche enfocaba la luz de una l\u00e1mpara con la mano izquierda y con la derecha manejaba el gancho con maestr\u00eda incomparable. Despu\u00e9s, le dio por llegar cuando todav\u00eda estaba semioscuro, es decir, poco antes del amanecer; volv\u00eda con la misma tenacidad a media ma\u00f1ana, luego por la tarde y sin previo aviso, por la noche. El \u00e1rbol de esas noches tristes s\u00f3lo quedaba con unas trist\u00edsimas correas, que as\u00ed les llaman a los granos en formaci\u00f3n. Despu\u00e9s advert\u00ed que cuando esas personas llegaban al \u00e1rbol, temblaba nada m\u00e1s de presentir lo que le esperaba. Se iban y el \u00e1rbol segu\u00eda temblando. Era tanto su movimiento que hasta llegu\u00e9 a pensar en esa enfermedad terrible que se llama Parkinson guamuchilero. Dada la calidad y el sabor de los granos hab\u00eda una importante demanda por cierto, muy superior a la oferta.<\/p>\n<p class=\"p1\">Un a\u00f1o antes a esos mismos j\u00f3venes les dio por aporrear las periqueras que los animalitos construyen, si vale la palabra, en las horquetas de los \u00e1rboles y que son de buen tama\u00f1o. Por lo general, esos nidos tan singulares son respetados por la gente que llamamos de campo y que pasan por la calle con el costalillo al hombro y una guada\u00f1a en cualquiera de las dos manos. Las periqueras fueron materialmente arrasadas y los pajaritos trespeleques y apenas emplumando eran ofrecidos al mejor postor en precios irrisorios. Es esta, una manera que hace que sobrevenga la extinci\u00f3n de algunas especies. Luego vendr\u00e1 el ataque feroz y cruel a las iguanas. las v\u00edboras y dem\u00e1s animalitos protegidos por el gobierno federal y por todos los c\u00f3digos. Protegidos s\u00f3lo en el papel. Casi al mismo tiempo les dio a estos depredadores por vender plantas silvestres y de viveros ofreci\u00e9ndolas casa por casa a precios muy reducidos. Me consta.<\/p>\n<p class=\"p1\">De la misma manera naci\u00f3 el negocio de la chatarra. Pasaban los muchachos cargando sobre sus espaldas rollos de chatarra atados con alambre recocido: otros, en una carretilla destartalada y solamente en una ocasi\u00f3n vi una camioneta y al chofer, quien pacientemente esperaba que llegara la mercanc\u00eda conseguida a sol y sereno y a veces al amparo de la oscuridad y en despoblado. Barrieron con cuanto clavo, alambre alfileres, agujas, alambre de p\u00faas, pedazos de ollas, asadores, alambr\u00f3n y m\u00e1s cosas que es dif\u00edcil enumerar. Poco falt\u00f3 para que iluminados por la literatura que don Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez nos dej\u00f3 en la novela \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d consiguieran un im\u00e1n. Esto dice Gabo en la mism\u00edsima primera p\u00e1gina: \u201cTodos los a\u00f1os, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea, y con gran alboroto de pitos y timbales, daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el im\u00e1n. Un gitano corpulento de barba montaraz y manos de gorri\u00f3n que se present\u00f3 con el nombre de Melquiades, hizo una truculenta demostraci\u00f3n p\u00fablica de lo que \u00e9l mismo llamaba la octava maravilla de los sabios de Macedonia. Fue de casa en casa arrastrando dos lingotes met\u00e1licos, y todo el mundo se espant\u00f3 al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafres se ca\u00edan de su sitio y las maderas cruj\u00edan por la desesperaci\u00f3n de los clavos y los tornillos tratando de desenclavarse, y aun los objetos perdidos desde hac\u00eda mucho tiempo aparec\u00edan por donde m\u00e1s se les hab\u00eda buscado, y se arrastraban en desbandada turbulenta detr\u00e1s de los fierros m\u00e1gicos de Melquiades\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es una verdadera l\u00e1stima que nuestros muchachos del barrio no hayan conocido ni la primera p\u00e1gina de esa maravillosa novela. Habr\u00edan reunido monta\u00f1as de chatarra. Es importante que los compradores de chatarra tampoco conozcan este esplendido secreto. De cualquier manera y por otros m\u00e9todos todo qued\u00f3 sin fierro alguno quedando como ventaja la ausencia de ponchaduras de todo tipo de llantas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ahora que los tamarindos tambi\u00e9n en vaina, cuelgan de las ramas, han conocido de sobra la capacidad de estos j\u00f3venes para dejar esos \u00e1rboles tambi\u00e9n temblando. Las ramas quedan como alambres, sin hojas y sin frutos. Todav\u00eda no tengo noticias de los \u201cbonetes\u201d ni de las parotas pero seguramente les llegar\u00e1 su turno porque sus actividades depredadoras han ido evolucionando de acuerdo a las estaciones del a\u00f1o y la producci\u00f3n en turno. En igual situaci\u00f3n pudiera estar la le\u00f1a tan \u00fatil para cada ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">El origen de todo esto, es la ansiedad de conseguir recursos para comprar droga. S\u00ed, en el fondo subyace la terrible adicci\u00f3n y entonces aquellos que son dependientes, adictos, consumidores; son capaces de hacer cualquier cosa con tal de calmar las secuelas, el s\u00edndrome de abstinencia, la malilla en un proceso interminable de aproximarse a m\u00e1s dolor, a la muerte prematura, temprana. Escu\u00e1lidos, los ojos hundidos, los p\u00f3mulos cubiertos apenas por la piel reseca; caminan sin rumbo cargando la osamenta pero pensando c\u00f3mo hacerle para conseguir la cura impostergable para alivianar aunque sea moment\u00e1neamente los huesos quebrantados.<\/p>\n<p class=\"p1\">De all\u00ed se derivan tambi\u00e9n la ola de asaltos cotidianos como aquel en que a un amigo, esposo de una amiga lo cortaron en las manos, en el pecho, en la espalda mientras se estacionaba en una plaza concurrida. Con un cuchillo fue el ataque ante su propia desesperaci\u00f3n y estupor y la sangre fluyendo extendiendo la mancha roja sobre la camisa blanca. Tambi\u00e9n una exalumna de hace muchos a\u00f1os; asustada, paranoica, los ojos en constante movimiento, desconfiada porque se metieron a su casa y le robaron hasta lo que no ten\u00eda. Ahora quiere dejar su casa; tiene miedo de que regresen. De la misma manera se repiti\u00f3 con otros conocidos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>el robo de casi todos sus muebles, ropa y otros enseres. En ning\u00fan caso hay resultados. Y como dice aquel cuento del mismo Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: \u201cEn este pueblo no hay ladrones\u201d. En esta realidad nuestra de cada d\u00eda, si hay ladrones y son muchos pero lo que hay m\u00e1s es impunidad.<\/p>\n<p class=\"p1\">Veo el guam\u00fachil que tiembla, que siente, que presiente y que anhela aquellos tiempos en que los guamuchileros respetaban las correas y las dejaban madurar y que cuidaban de no da\u00f1ar la flor. Los muchachos, muchos ni\u00f1os y tambi\u00e9n viejos; hombres y mujeres est\u00e1n prendidos en la droga y es preocupante, muy preocupante porque habr\u00e1 cada vez m\u00e1s locos en las calles y la autoridad con todo y la marina ser\u00e1n insuficientes para controlar lo incontrolable. Oye, \u00bfy los encargados y responsables del orden<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>y la seguridad? Bien, gracias. Andan muy ocupados, los comisionaron a la campa\u00f1a y a otros a escoltar a los candidatos.<\/p>\n<p class=\"p1\">* Asesor en la Escuela de Trabajo Social \u201cVasco de Quiroga\u201d<\/p>\n<div class=\"fb-background-color\">\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=608\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t  \tdata-lazy = \"true\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"light\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div><\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t    .fb-background-color {\n\t\t\t\tbackground:  !important;\n\t\t\t}\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por: Mtro. Ramiro Cisneros Garc\u00eda* Ayer fui a un mercado de Colima despu\u00e9s de que en una carnicer\u00eda compr\u00e9 pechuga de pollo. 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