{"id":3702,"date":"2019-02-28T14:52:34","date_gmt":"2019-02-28T19:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=3702"},"modified":"2019-02-28T14:52:36","modified_gmt":"2019-02-28T19:52:36","slug":"vislumbres-advertencia-previa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=3702","title":{"rendered":"Vislumbres. Advertencia previa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escrito por: Abelardo Ahumada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cRoma\u201d no s\u00f3lo fue propuesta como la mejor pel\u00edcula para los \u00d3scares del 2019, sino en varios otros importantes festivales cinematogr\u00e1ficos, como el Festival de Cine de Venecia, en los que obtuvo much\u00edsimos premios, incluidos los de Alfonso Cuar\u00f3n, como el mejor director. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los mexicanos amantes del cine, y a quienes nos hemos atrevido a \u201ccometer el pecado de la literatura\u201d, nos deber\u00eda dar mucho gusto que un compatriota logre semejantes \u00e9xitos. Y tendr\u00edamos que aspirar a que otros destacaran tambi\u00e9n no s\u00f3lo en el box o en el futbol, sino en todas las bellas artes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Motivado por lo antes dicho, hoy no quiero comentar noticias sino narrarles un cuento:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LA NAGUALA. \u2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vereda, visible apenas entre la hojarasca, condujo a los caminantes hacia un arroyo que descend\u00eda de un cerro muy alto, al noreste de la rancher\u00eda de El Mamey.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cruzaron durante casi media hora por un tramo de selva tupida donde abundaban los \u00e1rboles de copal e innumerables chachalacas emit\u00edan sus estridentes voces un instante aqu\u00ed, otro m\u00e1s all\u00e1, y otro a\u00fan m\u00e1s lejos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Los ruidos de las chachalacas parecen carcajadas de bruja. \u00bfQu\u00e9 no? \u2013 pregunt\u00f3 el gu\u00eda.<\/li><li>\u00bfUstedes creen en las brujas? \u2013 Asegund\u00f3 don Ceferino C\u00e1rdenas.<\/li><li>Yo s\u00ed \u2013 respondi\u00f3 Pablo Pame-. Y mi primo Santiago Andr\u00e9s todav\u00eda m\u00e1s. \u00bfVerdad pariente?<\/li><li>Mmmm.<\/li><li>\u00bfA poco todav\u00eda te da miedo hablar de la bruja?<\/li><li>Miedo no, nostalgia s\u00ed.<\/li><li>Y, luego, \u00bfqu\u00e9 le pas\u00f3, don Santiago?<\/li><li>Al rato se los platicar\u00e9\u2026<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego llegaron hasta la orilla de la lagunita y, el hombre, a quien s\u00f3lo se le hab\u00eda visto abrir la boca para comer, se mostr\u00f3 renuente, pero la insistencia fue mucha y tuvo que hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notablemente p\u00e1lido, indudablemente emocionado, suspir\u00f3 hondo un par de ocasiones, mir\u00f3 hacia las copas de los grandes \u00e1rboles que les daban sombra y comenz\u00f3 diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSoy el mayor de mi casa, y le llev\u00f3 cinco a\u00f1os a mi hermano Vicente&#8230; Un d\u00eda, cuando yo tendr\u00eda entre 14 y 15, mi padre me invit\u00f3 a ir a la funci\u00f3n de Ayotitl\u00e1n, un pueblo vecino que, por si no lo saben algunos de ustedes, est\u00e1 del otro lado del cerro de Las Piedras Pesadas. Mi padre iba alegre, pero no del todo. Como que ten\u00eda alg\u00fan motivo de preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo no le pregunt\u00e9 nada porque como es costumbre en Tlacalahuastla, la gente grande nunca platica de sus cosas con los chiquillos y yo todav\u00eda no me casaba, como para merecer su consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasamos el r\u00edo que tambi\u00e9n se llama Ayotitl\u00e1n y, cuando \u00edbamos a media corriente, con el agua en los muslos, me dijo \u201c\u00a1Esp\u00e9rate, vale! Mira muy bien para all\u00e1 \u00bfVes esa lomita? \u00c9sa, la que tiene una casita encima. Ah\u00ed habita una <em>naguala<\/em>, la <em>naguala<\/em> m\u00e1s poderosa de todo este rumbo. Trata de nunca ir para all\u00e1\u201d. Y fue todo lo que me dijo, porque el viejo era de muy pocas palabras, no admit\u00eda preguntas y no daba explicaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En eso llegamos al pueblo, y a m\u00ed, con la novedad de la fiesta, se me olvid\u00f3 el comentario de mi padre y no me volv\u00ed a acordar de lo que dijo sino hasta como tres a\u00f1os despu\u00e9s, y de una manera que no podr\u00eda imaginarme jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa ocasi\u00f3n, iba yo otra vez a la funci\u00f3n de Ayotitl\u00e1n, pero acompa\u00f1ado ya por mi se\u00f1ora. Bajamos por la ladera y, en una curva de la vereda, ya para llegar al r\u00edo, nos detuvimos de sopet\u00f3n, porque en la orilla se estaba ba\u00f1ando una mujer hermos\u00edsima, sin nada cubri\u00e9ndole el cuerpo. Sus pechos eran grandes, pero no deformes, y muy firmes a\u00fan. Su cadera era como la de una guitarra. Su pelo tan negro y brillante como las plumas de un cuervo, y lo ten\u00eda tan largo que f\u00e1cilmente le llegaba a las nalgas, pero su cara, aunque no se le ve\u00eda ninguna arruga, me dio la impresi\u00f3n como si fuera muy vieja, antigua, de las que ya no se ven por ac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos vio llegar y no hizo el intento por esconderse ni por cubrirse nada. Sino que, por el contrario, se levant\u00f3 del remanso y se puso de pie, mostr\u00e1ndose toda entera, con su belleza salvaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos mir\u00f3 directo a los ojos con sus pupilas de lo m\u00e1s negro. Yo sent\u00ed que me llamaba su cuerpo como no me hab\u00eda llamado nunca el cuerpo de nadie, pero me control\u00e9 por respeto a mi mujer, salud\u00e9 con los \u201cbuenos d\u00edas\u201d y nos dispusimos a cruzar el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de comenz\u00e1ramos a cruzar el vado la hembra sonri\u00f3. Levant\u00f3 su pecho, como para exhibirlo mejor. Lanz\u00f3 una carcajada y se tir\u00f3 un clavado en el remanso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llegamos al otro lado del r\u00edo mi mujer iba temblando de rabia o de celos. No s\u00e9, pero yo <em>volti\u00e9<\/em> una vez al comenzar la vereda, pero ya no vi a la belleza aqu\u00e9lla. Como si mientras nosotros \u00edbamos cruzando el vado, ella se hubiese perdido entre la maleza o sumido en el agua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La funci\u00f3n no tuvo chiste para m\u00ed esa vez; pues por donde quiera se me revelaban el cuerpo de esa mujer, y su mirada provocativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi esposa, que era muy joven y nada fea, me parec\u00eda, en comparaci\u00f3n, una mujer insignificante y me molestaba cuando me dirig\u00eda la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces pas\u00f3 la peregrinaci\u00f3n, tronaron algunas docenas de cohetes, toc\u00f3 una chirim\u00eda muy famosa que hab\u00eda venido desde El Lim\u00f3n y como que, con el ruido, se me borr\u00f3 un rato la estrujante escena del r\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como hab\u00eda mucha gente de visita en el pueblo, no alcanzamos lugar en la iglesia y tuvimos que o\u00edr la misa en el atrio\u2026 Junto a nosotros estaban unos parientes con los que \u00edbamos a pasar la noche en su casa. Luego que termin\u00f3 la misa nos fuimos a comer una cazuela de birria; m\u00e1s tarde a los toros; en la noche al baile con una bandita que hab\u00eda organizado el se\u00f1or cura de Zapotitl\u00e1n, y despu\u00e9s cada quien a dormir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mis sue\u00f1os se aparec\u00eda una y otra vez la mujer del r\u00edo, con su cabellera desparramada flotando en el agua, su seno elevado y sus redondas caderas, como de reluciente guitarra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volvimos a Tlacalahuastla sin novedad y, un s\u00e1bado despu\u00e9s, por ah\u00ed como a la media tarde, no aguant\u00e9 m\u00e1s la tentaci\u00f3n y me fui muy aprisa con rumbo de Ayotitl\u00e1n, para ver si ve\u00eda a la mujer. Pero estaba solo el r\u00edo. Y fue entonces cuando me acord\u00e9 de lo que mi padre me hab\u00eda dicho tres o cuatro a\u00f1os antes: \u2018\u00bfSer\u00e1 esa mujer una bruja? \u00bfSer\u00e1 la <em>naguala<\/em> que dice mi padre?\u2019. \u201cTrata de nunca ir para all\u00e1\u201d. Me dijo clarito \u00e9l, pero no me explic\u00f3 por qu\u00e9. Y ah\u00ed me qued\u00e9 un rato: \u2018\u00bfVoy o no voy?\u2019. Hasta que el recuerdo de aquel cuerpo tan sin igual me convenci\u00f3 de ir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me encamin\u00e9 con algo de miedo hacia la lomita, pero tambi\u00e9n con alguna esperanza, y ciertamente con gran emoci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegu\u00e9 hasta el pie de la loma, pero no me anim\u00e9 a subir, porque me sent\u00eda jalado por el cari\u00f1o de mi mujer. \u2018\u00bfQu\u00e9 hago? \u00bfQu\u00e9 hago?\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En eso o\u00ed una canci\u00f3n. Una canci\u00f3n que no hab\u00eda o\u00eddo nunca, cantada por voz femenina. Not\u00e9 que el sonido ven\u00eda de alguna parte cercana y, dominando mis miedos, comenc\u00e9 a subir por la vereda hasta donde sal\u00eda la voz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegu\u00e9 a una finquita de adobe con techo de zacate, rodeada de todo tipo de plantas silvestres y cultivadas. Una vieja encorvada, cubierta con un rebozo casi tan viejo como ella misma, les daba tierra a las plantas y cantaba cuando lo hac\u00eda, pero de espaldas a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tos\u00ed para hacerme notar. Se volvi\u00f3 sin demostrar susto o sorpresa, y me dijo como si me conociera desde antes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYa <em>venites<\/em>, Santiago\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me qued\u00e9 mudo de la impresi\u00f3n. \u2018\u00bfDe d\u00f3nde me conoce esta do\u00f1a?\u2019 Y, como si me leyera la mente, me volvi\u00f3 a decir:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSab\u00eda que vendr\u00edas. Tu padre me habl\u00f3 de ti. Como tu abuelo me habl\u00f3 a su vez de \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2018\u00a1Es la <em>naguala<\/em>, s\u00ed, es la <em>naguala<\/em>! \u00a1Por eso sabe mi nombre!\u2019 \u2013 pens\u00e9 con gran susto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo tengas miedo, ven. Me llamo Macuilxoch\u00edtzin. Ay\u00fadame a levantarme y vamos a la sombra, ah\u00ed bajo la chayotera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me acerqu\u00e9 hasta ella. Le di mi mano para que se apoyara. Sent\u00ed los callos de sus dedos en la m\u00eda y, pese a ellos y a la vejez de su cara, volv\u00ed a sentir un llamado muy parecido al que me produjo aquella visi\u00f3n en el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2018\u00a1No puede ser, no puede ser!\u2019 \u2013 segu\u00eda yo pensando con la velocidad de un rel\u00e1mpago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSi\u00e9ntate en ese tronco. D\u00e9jame atizar el fog\u00f3n. De seguro que tienes hambre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Beb\u00ed y com\u00ed de lo que me dio. No s\u00e9 qu\u00e9 haya sido aquello. Pero me parecieron manjares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se acercaba la noche pens\u00e9 volverme a mi casa, pero algo estaba sucediendo all\u00ed que no me daban ganas de irme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vieja ya no parec\u00eda tan vieja y me comenz\u00f3 a contar algunas de las pocas cosas de las que le hab\u00eda o\u00eddo contar primero a mi abuelo y despu\u00e9s a mi padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed lleg\u00f3 la oscuridad completa y yo segu\u00eda oyendo su voz, acariciadora y fresca. Finalmente sali\u00f3 la luna y la volv\u00ed a ver a ella como la vi en el r\u00edo: joven, bella, fuerte, con sus pechos duros y sus caderas movi\u00e9ndose como una serpiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tuve miedo por su transformaci\u00f3n. Mi padre me hab\u00eda dicho: \u201cTrata de nunca ir para all\u00e1\u201d, pero no me prohibi\u00f3 hacerlo, y entonces entend\u00ed por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dorm\u00ed esa noche la mejor de mis noches. \u00c9sa y todas en las que la luna estuvo llena. Pero luego Macuilxoch\u00edtzin me dijo: \u201cYa es hora de que te vayas con tu mujer. Vuelve cada vez que puedas, en la v\u00edspera de la luna llena\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los oyentes se quedaron absortos unos instantes cuando Santiago Andr\u00e9s concluy\u00f3 su narraci\u00f3n. Y luego habl\u00f3 Pablo Pame:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMi primo se perdi\u00f3 cinco d\u00edas al hilo, y cuando volvi\u00f3 ya no era el mismo que se hab\u00eda ido. Era como un hombre mayor. Pensaba mucho y hablaba poco. Despu\u00e9s, un d\u00eda, en confianza, me platic\u00f3 lo mismito que acaban ustedes de o\u00edr y, yo, para qu\u00e9 lo niego, me qued\u00e9 tambi\u00e9n con la tentaci\u00f3n: \u2018\u00bfMacuilxoch\u00edtzin? \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o nombre! De \u00e9sos no se oyen por aqu\u00ed&#8230; Yo ir\u00e9 tambi\u00e9n cuando la luna llena\u2019 &#8211; pens\u00e9. Y fui, fui varias ocasiones sin que mi primo se diera cuenta, pero ni siquiera vi la mentada loma, ni la casita.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Supe que mi primo se volvi\u00f3 a ir varias veces al a\u00f1o mientras fue m\u00e1s joven, pero \u00e9l mismo me acaba de contar que ya llev\u00f3 a su hijo mayor a la funci\u00f3n de Ayotitl\u00e1n y que, cuando iban pasando el r\u00edo, le dijo tambi\u00e9n: \u201c\u00a1Esp\u00e9rate, vale! Mira muy bien para all\u00e1 \u00bfVes esa lomita? \u00c9sa, la que tiene una casita encima. Ah\u00ed habita una <em>naguala<\/em>, la <em>naguala<\/em> m\u00e1s poderosa de todo este rumbo. Trata de nunca ir para all\u00e1\u201d &#8230; Le toca el turno al muchacho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">COMENTARIO FINAL. \u2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cuento, que espero les haya gustado, forma parte de la novela <em>Camino de Miraflores<\/em>, de mi autor\u00eda, publicada por Editorial Puerta Abierta, y de la que me quedan algunos ejemplares que pueden solicitar al tel. 312 112 15 63.<\/p>\n<div class=\"fb-background-color\">\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=3702\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t  \tdata-lazy = \"true\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"light\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div><\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t    .fb-background-color {\n\t\t\t\tbackground:  !important;\n\t\t\t}\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por: Abelardo Ahumada \u201cRoma\u201d no s\u00f3lo fue propuesta como la mejor pel\u00edcula para los \u00d3scares del 2019, sino en varios otros importantes festivales cinematogr\u00e1ficos, como el Festival de Cine de Venecia, en los que obtuvo much\u00edsimos premios, incluidos los de Alfonso Cuar\u00f3n, como el mejor director. &nbsp; A los mexicanos amantes del cine, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":573,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-3702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/Abelardo.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3702\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}