{"id":3421,"date":"2019-02-21T08:55:43","date_gmt":"2019-02-21T13:55:43","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=3421"},"modified":"2019-02-21T08:55:44","modified_gmt":"2019-02-21T13:55:44","slug":"vislumbres-recuerdos-de-la-cristiada-tercera-parte-y-concluye","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=3421","title":{"rendered":"Vislumbres. Recuerdos de La Cristiada (Tercera parte y concluye)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escrito por: Abelardo Ahumada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que se entienda mejor c\u00f3mo fue que cundi\u00f3 la rebeli\u00f3n cristera en la zona colindante entre los estados de Colima, Jalisco y Michoac\u00e1n, deben los lectores de saber (si es que no lo saben ya), que la di\u00f3cesis de Colima (erigida en 1881) no tiene, ni ha tenido nunca, los l\u00edmites territoriales del estado del mismo nombre, y que en la \u00e9poca de la que estamos hablando, este obispado ten\u00eda a\u00fan bajo su jurisdicci\u00f3n una buena parte de lo que actualmente tienen los obispados de Autl\u00e1n y Zamora, abarcando, pues, toda la extensi\u00f3n de Colima y muy grandes porciones de Jalisco y Michoac\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hecha esta precisi\u00f3n queda claro que, cuando el obispo y los curas que radicaban en la capital de Colima y sus otras ocho cabeceras municipales comenzaron a ser perseguidos por el gobernador del estado y su gente, no tuvieron mayor problema para escapar y refugiarse en cualquiera de las muchas parroquias que el obispado ten\u00eda en los municipios vecinos de Jalisco y Michoac\u00e1n, desde donde con gran entusiasmo continuaron sus pr\u00e9dicas y siguieron organizando a cada vez m\u00e1s numerosos grupos \u201cde libertadores\u201d, como ellos los nombraron cuando todav\u00eda nadie les llamaba cristeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y dentro de ese contexto socio-religioso cabe se\u00f1alar tambi\u00e9n que, cuando los primeros estudiantes del Seminario Diocesano y los primeros muchachos de la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica Juvenil Mexicana (ACJM) se levantaron en armas, la primera, m\u00e1s f\u00e1cil y estrat\u00e9gica decisi\u00f3n que pudieron tomar para ubicarse, fue la de escoger las faldas del Volc\u00e1n de Colima como centro geogr\u00e1fico de toda esa extensa regi\u00f3n, cubierta en aquellos a\u00f1os por numeros\u00edsimos ranchos y haciendas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer sitio que ellos ocuparon como su primer <em>cuartel<\/em> (y al que un poco m\u00e1s tarde debieron de anexar un hospitalito) fue un rancho situado en las faldas del coloso volc\u00e1nico, que se llamaba Caucentla, y que pertenec\u00eda a la parroquia de Tonila, muy cerca de los l\u00edmites interestatales entre Colima y Jalisco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y los que los que siguieron a \u00e9ste, sobre del mismo volc\u00e1n, fueron, primero, el del Cerro de las Trementinas, al norte de Montitl\u00e1n, Col., y el de El Borboll\u00f3n, al norte de Comala, Col., y al oriente de San Jos\u00e9 del Carmen, Jal.; en tanto que por el lado poniente de la capital de Colima, muy pronto aparecieron tambi\u00e9n los de Cofrad\u00eda de Juluapan, El C\u00f3bano y La A\u00f1ilera, encaramados estrat\u00e9gicamente tambi\u00e9n sobre ese gran promontorio que es el Cerro Grande, cuya inmensa mole se distribuye en el sur de Jalisco y en el noroeste de Colima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La rebeli\u00f3n tard\u00f3 un poco m\u00e1s en alcanzar la parte oriental de la di\u00f3cesis, pero entre abril y mayo de ese mismo a\u00f1o ya hab\u00eda instalados al menos otros tres cuarteles, en el cerro de el Naranjo, Jal., en Pihuamo, Jal., y en Coalcom\u00e1n, Mich., municipios que, como dije, eclesi\u00e1sticamente pertenec\u00edan al obispado de Colima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno estatal intent\u00f3 combatir a los primeros cristeros con s\u00f3lo su polic\u00eda montada, pero fracas\u00f3 en el intento y luego arm\u00f3 a los pocos n\u00facleos agraristas que ya exist\u00edan, amenaz\u00e1ndolos con que si no participaban les iban a quitar las parcelas que acababan de recibir, pero tampoco les fue suficiente, y debieron de solicitar el apoyo del batall\u00f3n militar acantonado en la capital, pero tampoco pudieron, y fue necesario recurrir al Gral. Joaqu\u00edn Amaro Dom\u00ednguez, Secretario de Guerra y Marina, para que les enviara refuerzos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amaro comision\u00f3 a los generales J. Jes\u00fas Ferreira (de la Jefatura Militar de Colima) y Manuel \u00c1vila Camacho (de su similar de Jalisco), para combatir a los cristeros que, actuando casi siempre en peque\u00f1os grupos, realizaban guerra de guerrillas y se confund\u00edan f\u00e1cilmente con los campesinos de la regi\u00f3n, porque vest\u00edan igual que ellos, y s\u00f3lo se distingu\u00edan de los dem\u00e1s cuando se pon\u00edan el escapulario afuera de sus ropas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los generales y el resto de los oficiales de menor rango se toparon con algunos problemas para enfrentar y combatir a los cristeros: una, porque no conoc\u00edan los lugares en donde aqu\u00e9llos se sol\u00edan esconder o parapetar; otra, porque como la inmensa mayor\u00eda de los habitantes de la regi\u00f3n eran cat\u00f3licos, apoyaban a los alzados brind\u00e1ndoles informaci\u00f3n, advertencias, v\u00edveres, medicinas, e incluso armas y parque cuando les era posible hacerlo y, una m\u00e1s, porque asimismo la mayor parte de los soldados eran cat\u00f3licos y tem\u00edan caer al infierno por estar combatiendo a los que con tanto entusiasmo peleaban mientras lanzaban el consabido grito de \u201c\u00a1Viva Cristo Rey!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay numeros\u00edsimas an\u00e9cdotas, relatos, entrevistas, documentos y dem\u00e1s que han sido recopilados por muy conocidos investigadores locales, que dan santo y se\u00f1a de mucho de cuanto ocurri\u00f3 desde principios de 1926 hasta finales de 1929 en el obispado de Colima y las di\u00f3cesis colindantes, pero como es imposible rese\u00f1ar todo eso en un breve espacio como \u00e9ste, voy a dedicar los p\u00e1rrafos siguientes para mencionar el testimonio particular\u00edsimo que de primera mano escribi\u00f3, estando refugiado en Roma, el presb\u00edtero Enrique de Jes\u00fas Ochoa Santana, a quien le toc\u00f3 la ins\u00f3lita oportunidad de haber sido capell\u00e1n del Ej\u00e9rcito Libertador Cristero desde los primeros d\u00edas de mayo de 1927 y de ser, poco m\u00e1s de dos a\u00f1os despu\u00e9s, el \u00fanico cura colimote que tuvo tratos con el Gral. Heliodoro Charis, para pactar la rendici\u00f3n de los cristeros de todos los campamentos instalados en el \u00e1mbito del obispado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este notable cl\u00e9rigo, seguidor de San Juan Bosco, que despu\u00e9s llegar\u00eda a ser un gran impulsor de la pastoral juvenil en Colima y alcanzar\u00eda a recibir el nombramiento de Can\u00f3nigo, hab\u00eda nacido en San Gabriel, Jal., en 14 de julio de 1899, y se hab\u00eda ido desde muy ni\u00f1o a radicar en la peque\u00f1a ciudad de Colima, para poder ingresar al Seminario Conciliar, donde se manifest\u00f3 como un estudiante brillante. Fue ordenado sacerdote por el se\u00f1or Obispo Amador Velasco, el 12 de noviembre de 1922, y cuando estaba por estallar la rebeli\u00f3n, era catedr\u00e1tico de su mismo seminario y ten\u00eda bajo su cuidado y tutela al grupo del Seminario Mayor, que son los que ya recib\u00edan clases de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda. Por lo que no es de extra\u00f1ar que, si algunos de sus m\u00e1s connotados y queridos alumnos fueron los primeros en decidirse a tomar las armas, \u00e9l haya pedido al obispo, o solicitado a la dirigencia de \u201cLa Liga\u201d, que lo designaran capell\u00e1n del grupo inicial. Grupo que, aparte de lo ya dicho, jefaturaba su hermano menor: Dionisio Eduardo Ochoa Santana, ex presidente de la ACJM en Colima, y estudiante de preparatoria en Guadalajara en el momento en que estaba por iniciar la fase armada de la rebeli\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre Ochoa hab\u00eda recibido, pues, una formaci\u00f3n especial y era un gran lector de los autores cl\u00e1sicos, por lo que tuvo el gran tino de registrar todos los datos de los que se iba enterando, y de anotarlos a manera de diario, generando la m\u00e1s cuantiosa informaci\u00f3n fechada de que se dispone sobre dicho movimiento en toda esa parte del pa\u00eds, y que algunos a\u00f1os despu\u00e9s public\u00f3 en Italia, como un ap\u00e9ndice de su grueso libro, titulado <em>Los Cristeros del Volc\u00e1n de Colima<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l fue, con toda probabilidad, el m\u00e1s acucioso cronista de todos esos hechos y, como tal, en una de sus \u00faltimas notas escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cD\u00eda 4 de julio [de 1929]. En las altas faldas del Volc\u00e1n [de Colima], casi en la cima del Cerro Prieto. [\u2026 All\u00ed nos llegaron] las primeras noticias de <em>los arreglos<\/em> [de paz\u2026] concertados entre los se\u00f1ores Obispos don Leopoldo Ruiz y Flores, y don Pascual Ortiz y Barreto, con el gobierno portesgilista de M\u00e9xico\u201d. As\u00ed como la orden \u201cde licenciamiento del Ej\u00e9rcito Nacional Libertador Cristero\u201d emitida por \u201cla Suprema Jefatura Militar Cristera\u201d. Y no habiendo podido bajar a Colima- \u201cel general Miguel Anguiano M\u00e1rquez, por estar inv\u00e1lido\u201d a causa de una herida grave, se ofreci\u00f3 a ir \u2013 dice en tercera persona- \u201cpara tratar con el General Heliodoro Charis\u201d, de la \u201cJefatura Militar callista de Colima\u201d, \u201cen representaci\u00f3n de todos los libertadores colimenses, el capell\u00e1n castrense cristero, sacerdote Enrique de Jes\u00fas Ochoa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habiendo sido la primera cita entre ambos, el d\u00eda 12 de julio, se\u00f1alando al siguiente d\u00eda 15 como el primero en que, poco a poco, de uno a uno, se ir\u00edan licenciando los grupos cristeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero es \u00e9l mismo quien, poco m\u00e1s adelante se\u00f1ala que \u201cdespu\u00e9s de los arreglos\u201d y pese a \u201clas garant\u00edas\u201d que se les hab\u00edan ofrecido a los cristeros si se rend\u00edan, empezaron <em>a venadear<\/em> a varios de los m\u00e1s notables \u201cex combatientes de la Cruzada de Cristo Rey\u201d, debiendo ser \u00e9se el motivo por el que decidi\u00f3 (o le aconsejaron) irse a radicar un tiempo fuera del pa\u00eds, en un sitio m\u00e1s seguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por datos posteriores sabemos que el padre Ochoa viaj\u00f3 hasta Italia casi inmediatamente en barco, llevando entre las maletas su diario, sus apuntes, recortes de peri\u00f3dico, oficios y publicaciones tanto de la iglesia como del gobierno y numerosas fotograf\u00edas que \u00e9l mismo, o fot\u00f3grafos amigos suyos estuvieron tomando durante la gesta, por lo que tuvo material suficiente para rese\u00f1ar lo que hab\u00eda visto y o\u00eddo. No siendo por menos que al inicio de la publicaci\u00f3n italiana, expres\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo, a quien el cielo llam\u00f3 a ser testigo de cerca, del hero\u00edsmo de aquellos abnegados luchadores de Cristo, que contempl\u00e9 sus l\u00e1grimas, vi sus miserias, su constancia, su fe intr\u00e9pida e invencible, su sencillez y su sinceridad evang\u00e9licas, me creo obligado a escribir algo, algo al menos de tanta gloria contempor\u00e1nea, \u00a1aunque sea en mal forjados renglones y en humilde y sencilla narraci\u00f3n!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La introducci\u00f3n de su libro est\u00e1 fechada en Roma, el 12 de diciembre de 1930, por lo que podemos deducir que casi desde el momento en que el padre Ochoa lleg\u00f3 a ese pa\u00eds se puso a escribir febrilmente, todav\u00eda con el recuerdo muy fresco de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero se\u00f1alar, aparte, que dicho libro no apareci\u00f3 inicialmente en espa\u00f1ol, sino que fue traducido al italiano por el padre jesuita Julio Monetti, y se public\u00f3 en Chieri, Torino, en 1933, con el t\u00edtulo <em>Fede di Popolo. Fiore di Eroi <\/em>(que se podr\u00eda traducir como <em>La fe del pueblo. Flores de h\u00e9roes<\/em>), con \u201ccerca de 400 p\u00e1ginas y 90 ilustraciones\u201d y con un tiraje de 3 mil ejemplares. El volumen muy pronto se convirti\u00f3 en un \u00e9xito editorial, por lo que llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los redactores de <em>\u201cL\u2019Osservatore Romano\u201d,<\/em> peri\u00f3dico oficial del Vaticano, quienes el 30 de noviembre de 1934, publicaron una rese\u00f1a, a la que subtitularon \u201cEscenas hist\u00f3ricas mexicanas\u201d, y del que, entre otras cosas dijeron: \u201cHa sido llamado un libro de oro, y lo es en realidad, tanto por su sustancia como por sus ilustraciones y su magn\u00edfica presentaci\u00f3n tipogr\u00e1fica. Es una obra donde se narran, con la m\u00e1s escrupulosa fidelidad hist\u00f3rica, las maravillosas vicisitudes y las incre\u00edbles victorias de los Cruzados de Cristo Rey en el Estado de Colima, en el Occidente de M\u00e9xico, en los a\u00f1os 1927, 1928 y 1929, y se pinta, adem\u00e1s, el conmovedor hero\u00edsmo de tantos h\u00e9roes mexicanos que, en el nombre de Jes\u00fas y confiados en la protecci\u00f3n de su divina Evangelizadora, la gran Madre de Dios, Mar\u00eda, derramaron generosamente su sangre por la Religi\u00f3n y la Fe [as\u00ed como\u2026] la crueldad bestial de los verdugos que fueron verdaderos asesinos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cParece a primera vista tenerse entre las manos un libro de aventuras maravillosas debido a la pluma y f\u00e9rvida fantas\u00eda de un escritor de ingenio, cuando, por el contrario, se tiene ante los ojos una historia reciente y verdadera\u201d \u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pr\u00f3ximo 24 de febrero de este 2019 se cumplir\u00e1n 93 a\u00f1os de la publicaci\u00f3n del decreto que, seis meses antes de la publicaci\u00f3n de la \u201cLey Calles\u201d, propici\u00f3 que en Colima iniciara una fase de resistencia civil que, al arrancar enero de 1927, se transform\u00f3 en resistencia armada, dando pie a la \u201cRebeli\u00f3n Cristera\u201d y, conociendo en alguna medida los pormenores de aquella gesta, yo tambi\u00e9n, como el padre Ochoa, hace 90 a\u00f1os, me sent\u00ed obligado \u201ca escribir algo\u201d, aunque sea un poco de estos iluminadores <em>Recuerdos de la Cristiada<\/em>, en el af\u00e1n de que episodios como \u00e9sos no se repitan.<\/p>\n<div class=\"fb-background-color\">\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=3421\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t  \tdata-lazy = \"true\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"light\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div><\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t    .fb-background-color {\n\t\t\t\tbackground:  !important;\n\t\t\t}\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por: Abelardo Ahumada Para que se entienda mejor c\u00f3mo fue que cundi\u00f3 la rebeli\u00f3n cristera en la zona colindante entre los estados de Colima, Jalisco y Michoac\u00e1n, deben los lectores de saber (si es que no lo saben ya), que la di\u00f3cesis de Colima (erigida en 1881) no tiene, ni ha tenido nunca, los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":180,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-3421","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/Abelardo.jpg","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3421"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3421\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}