{"id":17922,"date":"2020-12-02T19:04:46","date_gmt":"2020-12-03T01:04:46","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=17922"},"modified":"2020-12-02T19:09:41","modified_gmt":"2020-12-03T01:09:41","slug":"corazon-en-fuga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=17922","title":{"rendered":"Coraz\u00f3n en fuga"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(El suicidio de una mujer en la Central For\u00e1nea). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escrito por Osvaldo Mendoza L\u00f3pez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Se ha pegado un tiro! El grito angustioso se fue desbaratando por los largos pasillos de la Central de Autobuses For\u00e1nea, en la Ciudad de Colima. Los pichones que dorm\u00edan bajo los andenes de salida, volaron del lugar al sentirse atrapados por una vibraci\u00f3n pesada y magn\u00e9tica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde temprano, el d\u00eda ya ten\u00eda dudas guarecidas, metidas en las nubes. El color de la ma\u00f1ana, carec\u00eda tambi\u00e9n de buenos augurios. El reloj de la central marca las 9:46 de la ma\u00f1ana. Varios hombres alertados, corren en direcci\u00f3n al lugar donde ocurren los hechos. Los viajeros apresuran su salida. La gente que arriba a la ciudad, llena sus maletas de vacilaciones y sus corazones de amargas sorpresas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El piso de la central for\u00e1nea est\u00e1 lleno de l\u00e1grimas. Se est\u00e1 llenando todo de suspiros del mismo modo que una inundaci\u00f3n. Todo se anega. Se van elevando los niveles de agua salada por los pasillos brillosos, pulidos por tantas despedidas. Se empantanan los desag\u00fces, sus anexos, las salidas. Los frisos borbotean gruesos chorros de l\u00e1grimas puras, tambi\u00e9n los puertos y contrapuertas. Se escuchan llantos al fondo, se dan abrazos duros para las crisis nerviosas que est\u00e1n sucediendo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay muchas dudas naufragando. Hay incertidumbres rompi\u00e9ndose en los atolones de silencio, estructuras negras de melancol\u00eda que se han erguido a lo largo del and\u00e9n principal Una mujer se peg\u00f3 un tiro en la cabeza, al abrigo de la oscura bodega. El piso es un desastre de sangre y el ambiente huele a humos de p\u00f3lvora. La depresi\u00f3n tiene una cara feliz, una cara como el saludo de todos los d\u00edas por las ma\u00f1anas. Es una mirada simple y transparente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La depresi\u00f3n es una enfermedad. Un asesino silencioso: La depresi\u00f3n. Carcome por dentro, se ru\u00f1e tus huesos, se aferra a tus pensamientos para que decaiga el cuerpo. La depresi\u00f3n camina lenta como una peregrinaci\u00f3n, flanqueando la mente, el esp\u00edritu, los \u00e1nimos y la cordura. Dos horas antes, la mujer dej\u00f3 una nota suicida a sus hijos, public\u00f3 una fotograf\u00eda familiar en sus redes y destruy\u00f3 su cr\u00e1neo con un revolver de balas expansivas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes comenzaron a urdir explicaciones paranoicas \u201cposible homicidio\u201d \u201cella no era as\u00ed\u201d \u201cNo me lo creo\u201d \u201cFue el gobierno\u201d. La gente de las redes no sabe lo que es la depresi\u00f3n. La gente de las redes ignora que la depresi\u00f3n no tiene rostro, y a veces, no existen los s\u00edntomas visibles de su presencia maligna en las habitaciones de una mente. No saben que todo el dolor se lo aguanta quien la padece, que todo ese penar lo oculta el que la vive. Que los d\u00edas son largos y las noches de insomnio interminables y agotadoras. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicen que las caras de desvelo en las personas revelan un poco lo que es la depresi\u00f3n, aunque esa afirmaci\u00f3n es como buscar en el mar algo que ya se ha hundido, que se ha extraviado en una \u00e9poca que el tiempo olvid\u00f3. Dicen que en diciembre arrecian los deseos inentendibles de matarse, que es un mes peligroso para quien llora por dentro. Un coraz\u00f3n deprimido siempre est\u00e1 en fuga. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Permanece en silencio herido de dudas, mortajado de anhelos destruidos. Un coraz\u00f3n en fuga tiene serios planes de salida, de escape hacia otras zonas inc\u00f3gnitas, \u00e1reas nuevas que la propia raz\u00f3n desconoce. Un coraz\u00f3n fugitivo se atora en las paredes, se llena de deseos fuertes de dejar de existir; se colma de ideas dif\u00edciles que van desplazando poco a poco el tenue grosor de su propia realidad. Se sigue inundando de l\u00e1grimas la central de autobuses. El agua salada cubre el cuello a los peritos, de los judiciales y arrastra con su paso atroz a los amigos de la difunta. El agua salada ahoga a sus compa\u00f1eros, sumerge en miedo a los pasajeros de la central. A todos les ha tocado despedirse, arribar o laborar ese d\u00eda junto a aquel macabro y sangriento escenario. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus corazones tambi\u00e9n ha llovido ceniza de ca\u00f1a. As\u00ed como llueve lumbre, cae fulminante esta noticia por toda la ciudad. Las calles de Colima se queman como un infierno apaciguado. Se estrenaron ya los 12 meses de este a\u00f1o fat\u00eddico, inusual; que ya se escapa del alcance de todas nuestras maldiciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qui\u00e9n fuera un pich\u00f3n que escapa al viento, para alejar de la mente todas estas tragedias. Qui\u00e9n fuera un autob\u00fas cruzando maizales lejanos, que no vislumbra todo lo que acusa a nuestra ciudad. Qui\u00e9n fuera el pasajero que qued\u00f3 dormido en su traves\u00eda. Qui\u00e9n fuera una tarde de Colima, cuando los vientos no arrastraban malas noticias. Pero no, nadie es nada de eso. Somos ajenos y ese no es nuestro caso. Nuestro caso es caminar nerviosos por los pasillos pulidos por miles de adioses. Nuestro caso sentir un hueco en el est\u00f3mago por aquel tr\u00e1gico disparo. Nuestro caso es llegar a la bodega de la central y halar la manija. Nuestro caso es asomarnos al fondo de la bodega, para mirar ah\u00ed dentro un coraz\u00f3n desparramado, escupido en las paredes y destruido para siempre. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra situaci\u00f3n es salir corriendo, dar tumbos entre los pasajeros para llegar donde con los dem\u00e1s y gritar. Es tarea de nosotros gritar fuerte, gritar con la sangre inundada de l\u00e1grimas, con el pecho cargando una pena compartida. Nuestro caso como sociedad es ver marcharse esos corazones, como se despide a alguien sobre las escaleras de un autob\u00fas, sabiendo por dentro que su vida es como un ocaso, que su recuerdo y los latidos de sus venas nunca m\u00e1s volver\u00e1n. <\/p>\n<div class=\"fb-background-color\">\n\t\t\t  <div \n\t\t\t  \tclass = \"fb-comments\" \n\t\t\t  \tdata-href = \"https:\/\/diarioavanzada.com.mx\/?p=17922\"\n\t\t\t  \tdata-numposts = \"10\"\n\t\t\t  \tdata-lazy = \"true\"\n\t\t\t\tdata-colorscheme = \"light\"\n\t\t\t\tdata-order-by = \"social\"\n\t\t\t\tdata-mobile=true>\n\t\t\t  <\/div><\/div>\n\t\t  <style>\n\t\t    .fb-background-color {\n\t\t\t\tbackground:  !important;\n\t\t\t}\n\t\t\t.fb_iframe_widget_fluid_desktop iframe {\n\t\t\t    width: 100% !important;\n\t\t\t}\n\t\t  <\/style>\n\t\t  ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(El suicidio de una mujer en la Central For\u00e1nea). Escrito por Osvaldo Mendoza L\u00f3pez. \u00a1Se ha pegado un tiro! 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