Unaq, vinculación y desarrollo tecnológico en la industria aeronáutica

 

Santiago de Querétaro, Querétaro. 31 de agosto de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- La Universidad Aeronáutica en Querétaro (Unaq) es una institución de educación superior creada en el 2007, cuyo objetivo principal es la formación de personal altamente calificado para el naciente sector aeronáutico en el estado.

 

De acuerdo con su plan de estudios, la oferta educativa de la Unaq contempla la preparación en técnico superior universitario (TSU) en áreas de Mantenimiento Aeronáutico, con especialidades en Aviónica, Motores y Maquinados de Precisión; ingenierías de Aeronáutica en Manufactura, Sistemas Electrónicos y Diseño Mecánico, así como el posgrado en Ingeniería Aeroespacial.

 

La institución cuenta también con el Campus Franco-Mexicano de Formaciones Aeronáuticas, proyecto educativo inaugurado por el presiente Enrique Peña Nieto y su homólogo francés François Hollande en abril de 2014, que es un centro de formación creado en una alianza estratégica entre el gobierno de Francia, la Unaq, el Plantel Aeronáutico del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), así como las empresas Eurocópter (fabricante de helicópteros) y Grupo Safran (especializada en equipamiento y seguridad aeronáutica), ambas ubicadas en el complejo aeroespacial de Querétaro.

 

Aprendizaje basado en problemas

 

Según el técnico docente de la Unaq, Jorge Luis Huerta Plaza, una de las actividades académicas más importantes de la Unaq es la llamada Semana de Integración, en la que los estudiantes, tanto de TSU como de ingeniería, son organizados en equipos para realizar trabajos de mantenimiento, así como de resolución de problemáticas mecánicas y de manufactura en las aeronaves que se encuentran en las instalaciones de la universidad.

 

Organizan las tres especialidades de TSU para que trabajen en conjunto. Los equipos son seleccionados al azar para que se apliquen en un área específica, ya sean las alas, compartimento de cabinas, motores, empenaje (o cola del avión) y tren de aterrizaje. “Tenemos personal de manufactura, de biónica y de mantenimiento; se les asignan tareas como son la inspección y servicio total a los motores, revisión o, en su caso, reparación del cableado de las naves y manufacturar piezas para reemplazar las defectuosas”, indicó.

 

Los docentes organizan actividades que no están en los manuales de operación para que los estudiantes desarrollen la capacidad de resolver problemas, revisan diariamente las fichas de trabajo y asignan una calificación que equivale a 70 por ciento de su evaluación final; además toda la interacción que se da entre docentes y estudiantes en la Semana de Integración es en idioma inglés, debido a que es un requisito fundamental para integrarse al campo laboral aeronáutico.

 

El estudiante de técnico superior universitario en Mantenimiento Aeronáutico Clase 1, Pedro Luna Pérez, reconoció la importancia de la práctica constante que lleva en la universidad, pues es lo que le dará la experiencia profesional que demanda el sector laboral en el momento de su egreso. “Lo que nos comentan los profesores es que esta carrera requiere capacitación continua y un alto grado de responsabilidad y honestidad”, puntualizó.

 

En la formación de los estudiantes, Luna Pérez dijo que existe la indicación de que si llegan a dañar un sistema o componente mientras hacen el mantenimiento, tienen que reportarlo, aunque sepan que les llamarán la atención o habrá otro tipo de repercusiones, porque un mal trabajo pone en riesgo muchas vidas.

 

Vinculación con el sector empresarial

 

La Unaq ha generado vínculos con el sector empresarial aeronáutico a través del desarrollo de proyectos de investigación enfocados en la innovación científica y tecnológica.

 

El jefe del Departamento de Desarrollo Tecnológico, Mario Alejandro Villalón Cornejo, comentó que desde el 2013 el rector de la institución, Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez, planteó la necesidad de diseñar un plan estratégico para abrir un departamento que trajera proyectos de vinculación con la industria y que diera oportunidad a los profesores y estudiantes de hacer investigación.

 

Con el paso del tiempo, señaló, se generaron proyectos muy importantes con las empresas del complejo aeroespacial de Querétaro, incluso con instituciones como la Secretaría de la Defensa Nacional.

 

“Desde el 2014, la Unaq estableció un vínculo muy importante con la Fuerza Aérea Mexicana (FAM). El objetivo es apoyarlos en su estrategia de desarrollar tecnología hecha en México; necesitaban un aliado que pudiera construir sistemas o componentes aeronáuticos. Hace poco, anunciaron que van a traer la industria militar al aeropuerto de Querétaro, donde van a construir un edificio y una pista para hacer desarrollo tecnológico aquí, junto a nosotros”, señaló.

 

En los proyectos que actualmente trabajan la Unaq y la FAM, que son los de mayor nivel tecnológico en la universidad, colaboran seis profesores y seis estudiantes quienes están instalados en la base militar de Santa Lucía en el Estado de México. Cuando la industria militar llegue a Querétaro, dijo, se podrá involucrar de manera más efectiva a muchos más profesores y alumnos que hagan sus estancias con ellos.

 

Villalón Cornejo destacó también que desde el 2014 se ha establecido una sinergia muy importante entre la Unaq y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

“El Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) es el que más proyectos nos ha permitido desarrollar; en ese año obtuvimos siete, ahora en 2015 llevamos 11. Metimos dos proyectos bilaterales España-México, dos al Fondo de Innovación Tecnológica (FIT), uno al Fondo Bilateral Reino Unido-México, dos proyectos al Programa para el Desarrollo de las Industrias de Alta Tecnología (Prodiat) de la Secretaría de Economía (SE) y estamos por meter otros dos, en el que está involucrado el Aeroclúster de Querétaro”, informó.

 

Estrategias para la capacitación

 

Junto a la universidad se encuentra la base de mantenimiento más grande de América Latina, TechOps México, inaugurada en marzo de 2014, certificada por la Federal Aviation Administration (FAA) y que brinda sus servicios a las aerolíneas Delta Airlines y Aeroméxico.

 

De acuerdo con Víctor Manuel Coronel Martín, instructor de Educación Continua de la Unaq, existe un convenio de colaboración con TechOps para que egresados de la Unaq amplíen su preparación y puedan insertarse de manera más efectiva en el mercado laboral. Al mismo tiempo, la Unaq se encarga de preparar, actualizar e incluso certificar al personal de esta base de mantenimiento.

 

Cada año, TechOps envía alrededor de mil 800 de sus trabajadores para capacitación en áreas como reparaciones estructurales, motores, planeadores y aviónica. “Nosotros les otorgamos los certificados que ellos deben de llevar a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para renovar su licencia de trabajo en mantenimiento aéreo”, señaló.

 

Dentro de los proyectos para el 2015 de la Unaq, se contempla el desarrollo en áreas como vehículos no tripulados, aeronaves ligeras y de tecnología espacial.

Zygmunt, un taxi convertido en auto eléctrico

Monterrey, Nuevo León. 25 de agosto de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- Un vehículo ecológico libre de gasolina y que opera a base de electricidad fue el prototipo que diseñaron tres estudiantes de la Universidad de Monterrey (Udem) de la división de Ingeniería y Tecnologías.

 

Preocupados por el deterioro del medio ambiente, Tomás Rodríguez Maldonado, Andrés Tamez Peña y Enrique Mireles Gutiérrez decidieron investigar la manera de usar tecnología alterna a la ya existente de combustión y crear el carro eléctrico al que nombraron “Zygmunt”, en homenaje al profesor de origen polaco Zygmunt Haduch-Suski, quien formó diferentes generaciones de ingenieros en la Udem a lo largo de dos décadas y falleció en enero de 2015.

 

El encargado de llevar a cabo el proyecto fue Rodríguez Maldonado, a quien le surgió la idea como parte de su proyecto de tesis para la titulación de su carrera en Ingeniería Mecánica. Y también fue quien integró a sus compañeros en el equipo de investigación para iniciar en junio de 2014 a trabajar en el desarrollo del motor eléctrico.

 

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Rodríguez Maldonado dijo que la idea nació a partir de una necesidad a nivel mundial. “Esto surge al ver que las concentraciones de gases en la atmósfera han ido incrementando de manera exponencial y que actualmente el uso del vehículo es elemental”, explicó.

 

Y dijo que a pesar de que la industria automotriz está haciendo uso de sus mejores prácticas de desarrollo tecnológico en los motores de combustión, no ha habido un avance clave en el uso de combustiones alternas, por lo que un modelo que viene a reemplazar cualquier tipo de combustión es, sin lugar a dudas, el motor eléctrico.

 

“La tendencia automotriz indica que para el 2030, los motores en su mayoría serán con uso de batería plomo-ácido o litio, por lo que será un gran ahorro y los niveles de contaminación mejorarán mucho”, expresó.

 

Renuevan motor

 

Respecto al procedimiento de transformación, Tamez Peña detalló la manera en que eliminaron las autopartes e integraron el actual sistema eléctrico.

 

“Lo primero que hicimos fue adquirir un taxi que prácticamente ya no funcionaba y nos dimos la tarea de renovarlo, ya que lo único que usamos fue la carrocería y transmisión; además, le hicimos reparaciones de pintura y cambiamos el sistema eléctrico”, comentó Tamez Peña.

 

Otras piezas que fueron eliminando los estudiantes fueron el tanque de gasolina, bomba de gasolina y aceite, filtros y mangueras, dejando únicamente la transmisión y bomba del agua para el limpiaparabrisas, así como la bomba de freno.

 

“Se usó la misma transmisión manual con cinco velocidades y mismos soportes; lo que hicimos fue una conexión del motor con la transmisión para que quedara exactamente igual y así lograr un gran ahorro para los conductores”, explicó Tamez Peña.

 

El motor funciona alimentado con un banco de ocho baterías, cada una de doce volts y llega a alcanzar una velocidad de hasta 130 kilómetros por hora, con una potencia de 65 caballos de fuerza.

 

“La recarga es sencilla, se conecta a una toma de corriente eléctrica de 110 o 220, durante 8 a 11 horas, y brinda una autonomía de hasta 80 kilómetros”, indicó Rodríguez Maldonado.

 

Entre las características del vehículo, Mireles Gutiérrez destacó el sistema de frenos, el cual consiste en un frenado regenerativo de motor; además que no produce ningún tipo de ruido al encenderlo.

 

“Es un carro a la vista común, pero lo que cambia es el sistema de conducir, debido a que se debe acelerar y soltar el freno despacio, para que el mismo motor se vaya frenando y esto hace que se regenere cierta carga de la batería”, explicó Mireles Gutiérrez.

 

Otra de las ventajas es que no genera calor, por lo que no se sufre de problemas de sobrecalentamiento.

 

“Al carro se le cambió todo el cableado eléctrico para un mejor desempeño y es un auto que nunca se apagará, porque al no tener motor de combustible no produce ese problema. No genera ningún tipo de calentamiento, es un carro perfecto para ahorrar y conducir”, dijo Mireles Gutiérrez.

 

En cuanto al mantenimiento, este depende del tipo de batería que se elija usar. En el caso del plomo-ácido hay opción con mantenimiento y libre de mantenimiento; mientras que en el caso de las baterías de litio se ocupa más tecnología para la carga y descarga.

 

“Nuestra idea es hacerlo libre de mantenimiento para reducir sus costos; sin embargo, las baterías de plomo están diseñadas para una duración de vida de tres años”, indicó Mireles Gutiérrez.

 

Los costos operativos en un motor eléctrico disminuyen a la larga debido a que, según comentan los creadores, no se requiere el mantenimiento de transmisión, aceite, sensores, y básicamente el mantenimiento es casi nulo.

 

Proyecto con tecnología visionaria

 

Convertir modelos de vehículos en eléctricos es el objetivo que tiene este grupo de jóvenes, quienes con su dedicación y trabajo han demostrado que es viable la conversión. Bajo la supervisión del director de Ingeniería de la Udem, Demófilo Maldonado Cortés, quien trabajó en conjunto con los jóvenes estudiantes, se realizó con éxito la transformación del motor.

 

“Tenemos la intención de encontrar una oportunidad de mercado en donde salga más barato convertir un carro a comprar uno nuevo. Estamos pensando dirigirnos a un segmento de la población interesado en incrementar la vida de uso de su actual auto al transformarlo en eléctrico y disminuir así sus costos de combustión”, señaló Maldonado Cortés.

 

El objetivo del proyecto es cerrar la brecha económica para que la clase media acceda a este tipo de tecnologías mediante la oferta de un auto práctico, alcanzable, de uso diario y confiable.

 

La proyección que estos regiomontanos tienen sobre su modelo eléctrico los convierte en emprendedores para llevar su tecnología a todo el mundo.

 

Reto superado

 

La unidad fue destinada el pasado mes de junio al Departamento de Seguridad de la Udem, con la intención de que sea probado a diario en las vialidades de la casa de estudios, las cuales están inclinadas en pendiente.

 

“Todo el desarrollo del prototipo se llevó a cabo en la Udem, donde se nos proporcionaron los recursos económicos y se financió todo el proyecto, por ello decidimos dejarlo en las vialidades del plantel educativo ya que la idea es seguir mejorando la autonomía del carro; será probado a diario en las instalaciones y hasta ahora todo está en perfecto desempeño”, explicó Rodríguez Maldonado.

 

Con ese modelo eléctrico los gastos de funcionamiento se reducen de manera significativa ya que, aunque se tendrá que pagar por el consumo de electricidad para cargar el vehículo, lo que se gasta por kilómetro recorrido será menos en comparación con un motor de gasolina o diésel.

Crean dispositivo traductor de textos digitales a sistema Braille

México, DF. 12 de agosto de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- Las personas con discapacidad visual tendrán al alcance de sus manos la posibilidad de leer textos digitales por medio de un dispositivo que los traduce al sistema braille.

 

Se trata del proyecto MyDot, un aparato similar a una tableta electrónica que en la superficie tiene cuatro hileras de puntos que suben y bajan para generar los caracteres en ese sistema de lectura.

 

Creado por un grupo de emprendedores universitarios mexicanos, que forman parte del Centro de Tecnología e Innovación (CTIN), este dispositivo busca ser una alternativa tecnológica para las personas con discapacidad visual, ya sea con fines educativos o de esparcimiento, debido a que es único en su tipo en México y América Latina.

 

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Joaquín Casanova, Abelardo Bautista, Itzael Jiménez, Alan García, Diana Meza, Andrea Miranda y Rolando Chávez explicaron que su producto quiere dar la posibilidad de interacción e inclusión social a este sector de la población.

 

La idea surgió de Joaquín Casanova, quien en su natal Ciudad del Carmen, Campeche, daba clases a una joven ciega que deseaba ingresar a la preparatoria, pero fue rechazada porque la institución carecía de las condiciones técnicas y materiales para continuar sus estudios.

 

Fue así que Casanova en su ingreso al CTIN tuvo la iniciativa de proponer este ambicioso proyecto que conjuga la programación, la electrónica y el diseño; logró desarrollarlo en solo seis meses y está muy cerca de culminarlo.

 

MyDot está planteado para ser usado de forma fácil, pues será portable y tendrá un diseño ergonómico. En la parte inferior de la superficie tendrá tres botones que permitirán seleccionar las funciones de inicio, avanzar y regresar, y al costado derecho cuatro más que servirán como índice del listado de los títulos que se presentan para ser seleccionados. En un costado tendrá botones que marcarán el nivel de la batería y una entrada para la tarjeta de memoria SD (Secure Digital), que albergará el contenido que traducirá a lectura braille.

 

Grandes ideas

 

Estos jóvenes egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Instituto de Mercadotecnia y Publicidad (IMP) diseñaron un software que hace la extracción de los archivos cargados en formato PDF y que los traduce al sistema braille.

 

Asimismo, desarrollaron el hardware, es decir, programaron la electrónica en placas de pruebas de protoboards que pone en operación el sistema de puntos, el cual probarán en principio en un conjunto de luces led para evaluar su funcionamiento.

 

La etapa final, en la que se encuentran, consiste en implementar todos estos sistemas para que trabajen en paralelo e incorporarlos en una carcasa que –para el primer prototipo– obtendrán de una impresora 3D.

 

“Nuestro desarrollo, en un inicio, fue pensado solo con electrónica, en un sistema de bobinas, pero detectamos un problema de alto gasto energético que no era viable, por eso planteamos un sistema mecánico que se acople con el sistema electrónico para que el sistema de puntos no tenga que estar activo todo el tiempo”, explicó Rolando Chávez.

Crean tecnología que transmite energía para decir adiós a pilas y cables

 

Evitar el uso de cables de corriente, así como cambiar constantemente las baterías de un dispositivo es el objetivo de la empresa británica Drayson Technologies, que creó una tecnología que transmite energía eléctrica de manera inalámbrica, comentó el jefe del departamento de tecnología de la compañía británica, el mexicano Manuel Piñuela Rangel.

 

El ingeniero en Eléctrica y Electrónica por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fabricó una plataforma tecnológica que recarga dispositivos colocados hasta a 10 metros de distancia, de manera similar a los smart cases (carcasas que cargan baterías de celular), pero enfocada en dispositivos inteligentes como wearables (accesorios vestibles), sensores para casas inteligentes y con aplicaciones en la industria petrolera y en la biomedicina.

 

Esta tecnología permite transmitir hasta 1.5 kilowatts, energía necesaria para cargar una maquinaria en una empresa, desde una licuadora, un televisor y aplicaciones biomédicas. Pero a fin de evitar altibajos que dañen los aparatos, se reguló la cantidad máxima a transferir, de acuerdo con estándares internacionales que limitan el campo electromagnético que provee la energía eléctrica.

 

Manuel Piñuela relató que al final de su doctorado en el Imperial College, patentó su trabajo y conoció a Lord Paul Drayson, ministro de la Ciencia en el Departamento de Negocios, Innovación y Habilidades en Gran Bretaña, con quien empezó la comercialización de su desarrollo, hasta consolidar la compañía Drayson Technologies en ese país.

 

Esta tecnología conocida como inductive power transfer tiene muchas aplicaciones; reemplazará las baterías, además es muy segura, porque evita un riesgo de shock como consecuencia de un contacto de luz al descubierto.

 

La transferencia de energía eléctrica se hace por medio de un campo magnético, al tiempo que el transmisor genera cierta cantidad de voltaje y la envía al receptor a través de ondas electromagnéticas que inducen un voltaje en el receptor, detalló el ingeniero.

 

Por ejemplo, expuso, si se tiene un sensor de temperatura del aire acondicionado en una recámara, esta tecnología evitará el uso de cableado o pilas, ya que al colocar un transmisor en punto estratégicos enviará energía específicamente al sensor del dispositivo receptor, sin importar que existan más objetos en la habitación.

 

Respecto al transformador, normalmente tienen un núcleo ferromagnético, por lo que Drayson Technologies lo quitó y usó el aire como medio de propagación, lo cual lo hace más liviano y fácil de manipular.

 

“Un transformador como los que se encuentran en la calle tiene un núcleo que al separarlo reduce significativamente la eficiencia entre el receptor y transmisor. Nosotros desarrollamos una tecnología que sustituye el núcleo ferromagnético por uno de aire que optimiza los transmisores, así como la electrónica necesaria para energizarlo”, explicó Manuel Piñuela.

 

De este modo, mientras el dispositivo esté presente en el rango del transmisor se tendrá electricidad y podrá almacenar energía en baterías o supercapacitores. Asimismo las maquinarias o aparatos electrónicos podrán funcionar aun después de perder el contacto con el campo electromagnético.

 

También existen diferentes dimensiones de la plataforma tecnológica. En el caso de querer alimentar un sensor de temperatura para uso industrial, se requerirá de poca energía (10 miliwatts) y receptores de hasta 2 x 2 centímetros; sin embargo, la industria manufacturera requerirá uno de mayor tamaño, de aproximadamente un metro por un metro de longitud.

 

Drayson Technologies trabaja directo con las diferentes compañías que desean colocar la tecnología inductive power transfer para diversos dispositivos, ya sea para implementarlo en sus compañías o para trabajar y continuar con la investigación.

 

Este verano, añadió el mexicano, se lanzará en la ciudad de Londres la plataforma tecnológica a fin de ser utilizados en aplicaciones biomédicas o dispostivos weareables.

México a la caza de crear su primer sincrotrón

* La potentísima herramienta posibilita realizar investigación a nivel molecular y atómico e impulsar el desarrollo de sectores como alimentación, energía, salud y medio ambiente, entre otros

 

 

Cuando el virus de la influenza H1N1se presentó en el país, no se contaban con las herramientas de análisis necesarias y se pidió a laboratorios extranjeros que realizaran la investigación para obtener una respuesta oportuna. Por situaciones de esa índole, el doctor Víctor del Río busca la creación de un sincrotrón en México.

Un sincrotrón es un acelerador de partículas de electrones que emite radiación fotónica. La luz que genera es diez millones de veces más poderosa que la del Sol y sirve para hacer investigación a nivel molecular y atómico en áreas como salud, energía, medicina, estética, antropología, arqueología, paleontología y medio ambiente, entre otras.

El doctor Víctor del Río, quien fue comisionado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para trabajar en la planeación estratégica del proyecto para construir el primer sincrotrón en México, menciona que la tecnología es un equivalente a lo que fue el microscopio en el siglo XIX, pero mucho más poderoso, al crear imágenes en tercera dimensión e identificar los procesos y propiedades con la que cuenta una muestra analizada.

El especialista que radica en Australia refiere que México necesita invertir en un proyecto de esta magnitud y que es el único de los 15 países con mayor Producto Interno Bruto que no cuenta con un sincrotrón. “Una nación como ésta, con 115 millones de habitantes puede estar a punto de una epidemia que afectaría a diez o cien mil personas, por ello debemos tener la capacidad interna para conducir esos experimentos y no depender de otras naciones”.

La instalación de un sincrotrón en el país impediría que investigadores migren a otros países, debido a que en la actualidad 146 científicos mexicanos se trasladan a Estados Unidos u otras partes del mundo para consolidar sus experimentos en sincrotrones extranjeros. Además, ligaría a la ciencia con la industria del país y permitiría el nacimiento de una “sociedad de conocimiento productiva”.

Asimismo, posibilitaría que los investigadores mexicanos dedicados a la innovación y desarrollo utilicen esta tecnología de punta y realicen estudios en diversas ramas de la ciencia.

La tecnología tiene aplicación en múltiples áreas por ejemplo, es posible analizar la cantidad de oro, plata y petróleo que existe en la superficie, saber que granos alimenticios son más nutricionales y resistentes al medio ambiente, e incluso se logra identificar si una pieza de arte es auténtica o no y determinar con gran exactitud la edad de ésta.

Del Río expone que en otros sincrotrones se trata de reproducir la fotosíntesis de las plantas para capturar la energía del sol. “En un futuro se podría caminar por la calle y que las plantas produzcan la luz que ilumina el camino tan sólo con el proceso de fotosíntesis”.

Además, se sabe que 24 investigadores internacionales han sido galardonados con el premio Nobel por experimentos realizados en sincrotrones.

 

Un proyecto necesario para el país

 

A través del proyecto financiado por el Fondo Mixto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología del estado de Morelos, encabezada por la doctora Brenda Valderrama se determina el municipio de Xochitepec, localizado al poniente del estado de Morelos como principal sede para instalar el sincrotrón; sin embargo, también se contemplan Temoac y Axochiapan.

El doctor Matías Moreno Intriago, coordinador del proyecto, comenta que la creación de un sincrotrón en México no es irreal, aunque la inversión es grande se compara con la de construcción de un par de instituciones de investigación.

“Los fondos para la inversión se podrían lograr destinando el cinco por ciento del aumento a ciencia y tecnología que el Gobierno de la República estableció”, precisa el doctor.

De adoptarse la decisión de crear el sincrotrón y se garantice el financiamiento, tardaría en concretarse entre seis y ocho años: dos de planeación y cinco o seis años de construcción.

“Lo que se necesita para volver realidad el sincrotrón en voluntad política, tanto de los gobiernos federales, como de todos los partidos políticos, de la industria y la población que va obtener beneficios en salud, alimentación y medio ambiente”, finaliza el doctor Matías Moreno Intriago.

Las personas interesadas para adquirir más información pueden contactar al doctor Del Rio en: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.