En México no todos los casos de violencia obstétrica se denuncian; muchas mujeres creen que es normal

 

 

En México no todos los casos de violencia obstétrica se denuncian porque no son reconocidos como tal, y muchas mujeres creen que ser tratadas así es normal. En 2015, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó 122 quejas por malos tratos y negligencia médica.

 

Para motivar y hacer conciencia sobre estas circunstancias, se presentó la obra de teatro “Pesadilla”, en las instalaciones de San Lázaro. La secretaria de la Comisión de Salud, diputada Araceli Madrigal Sánchez (PRD), promovente del evento, sostuvo: el objetivo es mostrar la creciente problemática social que es la violencia obstétrica, que afecta un número indeterminado de mujeres en México.

 

Los creadores y actores de la obra, Laura Sierra y Francisco Hernández Giorgana, señalaron que las quejas ante la CNDH son una “estadística no real” porque no todos los casos de violencia obstétrica son denunciados, debido a que no son reconocidos como tal. “Las secuelas físicas son graves; sin embargo, muchas mujeres no las toman en cuenta por la emoción de haber tenido a su bebé”, enfatizaron.

 

La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), presentó mil 353 quejas en materia obstétrica durante el periodo del 2000-2009.

 

Pese a la violencia obstétrica que se presenta en el país, el desarrollo en materia legislativa es aún incipiente, ya que sólo existe legislación al respecto en 13 entidades del país, sostuvieron.

 

En 2012, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición reflejó que el número de cesáreas realizadas a mujeres entre los 12 a 19 años y de 20 a 49 años, rebasa los límites de la Norma Oficial Mexicana, que es del 20 por ciento, al llegar a 37 y 46 por ciento, respectivamente.

 

El estudio “Retos de la Mortalidad materna en México”, realizada por el médico Cuitláhuac Ruiz Matus, presidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, señala que de 2.1 millones de embarazos que se presentan en México al año, entre 250 y 300 mil registran complicaciones, quedando el 10 por ciento de mujeres con secuelas obstétricas que las convierten en discapacitadas.

 

De ellas, fallece un promedio de mil 100 mujeres, siendo el 80 por ciento de estas muertes prevenibles.

 

Tal es la gravedad del trato ofensivo hacia las mujeres que en 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió la declaración: “Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud”, donde manifiesta su preocupación respecto a los informes recibidos sobre el trato agresivo que sufren las mujeres en esta etapa, no sólo en el ámbito hospitalario, sino familiar y social.

 

Al respecto, se han presentado propuestas en la Cámara de Diputados, una de ellas para incorporar la definición de violencia obstétrica a la norma en la materia, entendiéndola como todo abuso u omisión intencional, negligente y dolosa realizada por el personal de salud, el cual dañe, denigre y discrimine o dé un trato degradante físico o verbal a la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio.

 

La obra relata la historia de una mujer que acude a una consulta psiquiátrica en la que revela una verdad escondida que la atormenta y niega, pero que no se puede decir hasta ese día; se trata de un caso de violencia obstétrica, expuso Hernández Giorgana, dramaturgo, médico, actor y conferencista.