Biopsias líquidas, el futuro de la detección en el cáncer de mama



Ciudad de México.  2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer de mama es el más padecido por las mujeres en el mundo. En México, para el 2013, era la segunda causa de mortalidad por neoplasias en la población femenina de 20 años y más, atribuyéndosele 14.8 por ciento de las muertes por cánceres, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).


Pero el investigador en ciencias médicas y director del Laboratorio de Genómica del Cáncer del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), Alfredo Hidalgo Miranda, explica que aunque públicamente el cáncer de mama sea manejado como una enfermedad única, se ha descubierto que en realidad se tiene un grupo de cánceres ubicados en el mismo sitio anatómico, la mama.

Hacer una temprana y adecuada clasificación de cada subtipo de cáncer de mama es de vital importancia, pues la expresión génica de cada clase de tumor determina la evolución clínica del paciente. Por lo que su detección puede ayudar a predecir la agresividad de la enfermedad y determinar el tratamiento adecuado para combatirla.


En el Laboratorio de Genómica del Cáncer del Inmegen llevan ya más de ocho años trabajando para identificar los subtipos de cáncer de mama en la población mexicana, buscando su relación con la probabilidad de recaída, la respuesta al tratamiento, la agresividad del tumor y otras características biológicas de la neoplasia.

El futuro cercano de estas investigaciones llevará a desarrollar una medicina más especializada y métodos menos invasivos, que permitan analizar las características de los tumores sin tener que realizar biopsias o extirpaciones. Alfredo Hidalgo considera que las ciencias genómicas se acercan cada vez más a analizar mediante una muestra de sangre la evolución clínica de un tumor canceroso.

 

Enfermedad del genoma

Desde el año 2000, se sabe que el cáncer es una enfermedad del genoma, comenta Alfredo Hidalgo. Que las células cancerosas son células que han ido acumulando una serie de alteraciones en su material genético, que sus funciones biológicas están severamente perturbadas.

Estas alteraciones ocasionan que la célula se divida de una manera descontrolada e indefinida, lo que motiva la formación de una masa tumoral de células hijas que siguen portando y transmitiendo las alteraciones genómicas.

El organismo humano cuenta con mecanismos naturales que le permiten reparar o deshacerse de las células que tienen daños en su material genético, pero en el cáncer, muchas veces son estos mecanismos los que se encuentran alterados por alguna mutación. Por lo tanto, las células no son reparadas y se siguen reproduciendo, ocasionando el crecimiento tumoral y la acumulación de aún más alteraciones en el genoma de la masa.
Biología del cáncer de mama

“La glándula mamaria es una estructura diseñada para diferenciarse y cumplir la función de generación de leche. El cáncer de mama se produce por alteraciones en el genoma de surgir en distintas partes de la mama, en los globulitos que generan la leche o más comúnmente en los ductos que conducen la leche de los alvéolos de la glándula hacia el pezón”, explica el investigador.

Identificar el tipo de cáncer de mama que afecta a un paciente conlleva una serie de pasos. El primero es la determinación del lugar de origen de la primera o primeras células cancerosas que formaron el tumor, que permite tener dos categorías histológicas principales: la ductal y la lobulillar.

Después de hacer esta clasificación histológica, se procede a realiza un análisis para identificar la presencia o ausencia de tres marcadores en la tumoración: receptor de estrógeno, receptor de progesterona y la proteína HER2 (también denominada c-erbB-2).


La medición de estas proteínas es de gran importancia, pues junto con el tamaño del tumor actualmente determinan la presencia de metástasis y el tratamiento a seguir con un paciente, detalla Alfredo Hidalgo.
Otros subtipos tumorales

Alfredo Hidalgo explica que al inicio de los años dos mil se conocían solamente los tres grupos basados en los tres marcadores de superficie. Pero fue justo entonces que entró la genómica, que permitió comparar cómo es que se están expresando los más de 20 mil genes en cada tumor, que permitió conocer qué genes están “prendidos” o “apagados”.

Fue entonces cuando se descubrió la gran heterogeneidad del cáncer de mama y que existían al menos cinco subtipos tumorales que dependían de qué genes se expresaban en qué momentos.

 


Ocho años de cáncer de mama

La línea de investigación, desarrollada por Alfredo Hidalgo en el Laboratorio de Genómica del Cáncer, comenzó hace aproximadamente ocho años. El proyecto inició desde la generación de un biobanco de muestras que tuvieran una calidad adecuada, que fueran obtenidas mediante un consentimiento informado para hacer estudios de naturaleza genómica y que pudieran tener una caracterización clínica y molecular de estos tejidos.

El laboratorio comenzó estudiando los perfiles de expresión genética en el cáncer de mama, que muestran cuáles son las diferencias entre el genoma del tejido normal y el del tejido tumoral en un paciente, para obtener un catálogo de mutaciones.

Pero también se trabajó intensamente en descubrir las frecuencias de los subtipos moleculares de esta neoplasia. Anterior a estos estudios no se sabía si había más individuos pertenecientes a los subtipos agresivos o a los menos agresivos.

“Además, en el Inmegen, gracias a colaboraciones nacionales e internacionales, se ha tenido acceso a una variedad de tecnologías genómicas que nos hace querer ir más allá de la secuenciación del genoma y adentrarnos en el conocimiento del transcriptoma, el proteoma y el metaboloma de los tejidos tumorales”, detalla Alfredo Hidalgo.

 

Tumores triple negativos

Uno de los trabajos que se enfocan en conocer un aspecto diferente al del estudio del ADN (ácido desoxirribonucleico) de las células tumorales es el de la investigadora asociada en el Laboratorio de Genómica del Cáncer del Inmegen, Sandra Lorena Romero Córdoba, quien utiliza marcadores de expresión para conocer el comportamiento de otro subtipo tumoral, el triple negativo.


El triple negativo es un subtipo de cáncer que no expresa ninguna de las proteínas clásicas en el cáncer de mama: estrógeno, progesterona y HER2. Este tumor se comporta de una manera bastante agresiva y Sandra Romero ha trabajado con el objetivo de conocer qué tan heterogéneo es este tipo de cáncer.

“Este trabajo es muy importante porque para las personas con tumores triple negativos no existe ningún tratamiento más que la quimioterapia. Entonces, si logro estratificar los tumores dentro de los triples negativos, podría detectar cuáles son aún más agresivos, dándole importancia clínica a este tipo de subclasificaciones”, explica la investigadora.

“Aunque la frecuencia de los triple negativos en México todavía está a discusión, junto con nuestros colaboradores clínicos tenemos la sospecha de que la frecuencia es de alrededor de 15 por ciento, algo parecido al resto de las poblaciones en el mundo, con excepción de la afroamericana” , comenta Sandra Romero.
En búsqueda de los triple negativos

Para poder clasificar los tumores triple negativos, Sandra Romero basó su trabajo en el empleo de las firmas de microRNA. Una firma es un perfil que puede ser comparado para después realizar una clasificación y los microRNA son pequeñas moléculas de ácidos nucleicos que pueden regular los genes.

Es decir, lo que se busca es conocer qué moléculas de microRNA están presentes en los tumores triple negativos y así darle “nombre” y “apellido” a cada tumor, comenta la investigadora.

Aunque ya existen otras firmas de microRNA, este es el primer trabajo que integra grupos biológicos y cuestiones clínicas, es decir, que pretende asociar los subtipos de cáncer triple negativo con las características clínicas y el pronóstico de las pacientes.

Conocer exactamente el tipo de tumor que aqueja a una paciente permitirá clasificar la enfermedad como de alto riesgo y brindar los cuidados adecuados a las personas, al estar conscientes de que tendrá una mayor probabilidad de presentar metástasis en los próximos cinco años, o incluso a no responder a los tratamientos de primera línea que se utilizan para tratar el cáncer de mama.
Otras clasificaciones

Además de la línea que busca perfiles de expresión de microRNA, en el Inmegen se ha trabajado en una clasificación basada en la expresión de RNA mensajero. Trabajo realizado por la estudiante de doctorado Rosa Gloria Rebollar Vega y dirigido por Alfredo Hidalgo.

La ahora doctora Rosa Rebollar hizo la clasificación para pacientes mexicanas por PAM50. Este es un estudio que analiza, en una muestra de sangre o de tejido tumoral, la expresión de 58 genes específicos que permite distinguir cuatro subtipos moleculares que se comportan biológicamente diferente.

Este estudio califica el cáncer de mama, en etapas tempranas, positivo a receptores hormonales y proporciona datos de la agresividad, el riesgo de metástasis y la recurrencia del tumor en otras partes del cuerpo a más de cinco años del diagnóstico.

 

El futuro, las biopsias líquidas

Parecido a como ha ocurrido con el estudio PAM50, las ciencias médicas buscan encontrar un método no invasivo que permita diagnosticar y pronosticar a las pacientes de cáncer de mama, sin los grandes inconvenientes de la extracción de masa tumoral.

Sandra Romero explica que uno de los métodos que se perfilan para cumplir estas características son las biopsias líquidas, que sin necesidad de obtener tejido del tumor, con solo una muestra de sangre permitan obtener las clasificaciones de los subtipos tumorales y predecir el tratamiento más eficaz para la enfermedad.

“Evidentemente son trabajos que aún están en investigación, pero no dudaría en que faltan pocos años para que se pongan en práctica. Ya hay varias pruebas a nivel sanguíneo en otros tipos de cáncer. Esto da una idea de la importancia de las investigaciones en torno a los clasificadores para los subtipos de cáncer”, señala la investigadora.

Por el momento las investigaciones se enfocan en obtener el tejido tumoral para realizarle análisis, identificar las mutaciones del tumor y luego, mediante la biopsia líquida, evaluar si existen esas mutaciones en células circulantes en el torrente sanguíneo.
Alteraciones del genoma circulando en la sangre

Las biopsias líquidas permiten detectar células con diferentes mutaciones en la sangre, pues los tumores cancerosos tienen la capacidad de liberar a la circulación células que lo conforman. De hecho son estas células las que generan la metástasis, explica Alfredo Hidalgo.

Entonces, al obtener la muestra de sangre, los investigadores pueden detectar y separar estas células tumorales utilizando los marcadores a las mutaciones que ya se han detectado al estudiar los tumores extirpados a pacientes.

“Las células tumorales circulantes además sirven para monitorear el éxito de tratamiento en los pacientes. Si se toma la muestra de un paciente antes de extirparle un tumor, se podrán ver muchas células tumorales circulantes. Pero cuando le retiren el tumor ese número bajará”, detalla el investigador.

Además, señala que una de las aplicaciones que se podría dar a este fenómeno es el monitoreo mensual de los pacientes en tratamiento, para intentar mantener un número bajo de células tumorales circulantes. Esto permitiría prever una falla en el tratamiento incluso dos meses antes de que se presente una alteración clínica.

La otra fuente mediante la cual las biopsias líquidas pueden detectar tumoraciones cancerosas son los ácidos nucleicos circulantes que pueden ir desnudos o encapsulados en vesículas, secretados por el tumor.

“Se puede decir que la presencia de mutaciones en suero se puede dar hasta tres meses antes de que haya un alteración que se manifieste clínicamente, por eso la importancia de este tipo de abordajes”, comenta Alfredo Hidalgo.
¿Qué hace falta?

Para que esta tecnología sea una realidad en la práctica clínica, hace falta resolver ciertos puntos. El primero, es que hasta ahora las biopsias líquidas están dirigidas a detectar cierto tipo de mutaciones comunes en los tumores. Pero en el cáncer de mama, al ser tan heterogéneo, la mutación que más frecuentemente estamos encontrando se presenta en menos de 50 por ciento de las pacientes, explica Alfredo Hidalgo.

Por ello, se ha vuelto difícil elaborar un perfil general que detecte el gran número de mutaciones que se presentan en este tipo de cáncer. Para lograr una biopsia líquida efectiva, se necesita encontrar la combinación de mutaciones y los marcadores moleculares que permitan detectar a la mayor cantidad de pacientes.

“El otro punto que hace falta resolver es un aspecto netamente tecnológico. Se requiere de procedimientos validados para el proceso de diagnóstico, desde la toma de la muestra hasta laboratorios especializados para el análisis, los cuales aún no existen. Básicamente los aspectos técnicos y de costo son lo que ha limitado una aplicación más extendida de este tipo de biopsias, pero la tendencia poco a poco va a llegar”, considera el investigador.
Tratamiento personalizado

“Se habla que de los próximos 10 a 15 años el tratamiento de los pacientes oncológicos va a estar guiado por una caracterización genómica del tumor. Esto en países desarrollados, pero nosotros también vamos a llegar a ese punto”, considera Alfredo Hidalgo.


En la actualidad, la idea general de los tratamientos para el cáncer es la quimioterapia, que afecta cualquier célula que se esté dividiendo, razón de los adversos efectos secundarios. Pero si mediante la genómica se identifican las mutaciones específicas, para las cuales ya hay un fármaco definido que solo ataque las células problema, se tendrá un tratamiento mucho más eficaz y con menos efectos adversos, detalla el investigador.


Ese es el objetivo de caracterizar los tumores, predecir cómo le va a ir al paciente y seleccionar el tratamiento adecuado para ese individuo, concluye Alfredo Hidalgo.

Enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en la población mexicana

Ciudad de México, octubre 26 de 2016.- Las enfermedades cardiovasculares (EC) son la principal causa de muerte de la población mexicana, ya que la hipercolesterolemia, que es la elevación de colesterol en la sangre, propicia infartos al corazón y afecciones cerebrovasculares que ponen en riesgo la vida de quienes la padecen, aseguró, en conferencia de prensa, Luis Alcocer Díaz Barreiro, director general del Instituto Mexicano de Salud Cardiovascular.

Declaró que en México pierden la vida entre 85 mil y 90 mil mujeres por enfermedades cardiovasculares, debido a que desconocen que tienen elevación de colesterol LDL y no tratan el padecimiento, lo cual significa que por cada mujer que muere por cáncer de mama, otras 15 fallecen por afecciones cardiacas.

El especialista aseguró que mientras en los 34 países que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se han disminuido las EC, por las políticas públicas de prevención, en México se han incrementado padecimientos como la arterioesclerosis, debido a los hábitos alimenticios y la vida sedentaria de la población, generándose muertes prematuras, es decir antes de los 75 años.

Causas

Erick Alexanderson, presidente de la Sociedad Mexicana de Cardiología, explicó que la hipercolesterolemia son depósitos de grasa que forman placas en las arterias; si estas placas se rompen, forman trombos que impiden el paso de la sangre que nutre al corazón y se propicia enfermedad cerebrovascular, infarto al miocardio o muerte súbita.

El especialista puntualizó que los infartos al corazón no se generan el día en que se diagnostican debido a que la arterioesclerosis no muestra síntomas antes de una década de desarrollo, por ello se debe prestar atención a ésta enfermedad crónica que, además de provocar insuficiencia cardíaca, propicia insuficiencia renal.

Explicó que lipoproteínas se dividen en lípidos que requiere el organismo (colesterol bueno) y los LDL que son de alto riesgo (colesterol malo). Para este último existen tratamientos con estatinas que ayudan a reducir la presencia de estas grasas en el cuerpo y evita el desarrollo de patologías; sin embargo, hay personas que no reducen el LDL con estos fármacos y requieren otro tipo de terapias.

 

 

Prevención

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud, 25 por ciento de los pacientes hospitalizados en México presentan alguna enfermedad cardiovascular; sin embargo, un alto porcentaje de quienes tienen estas enfermedades mueren por infarto agudo al miocardio y nunca llegan al hospital.

Carlos Alberto Aguilar Salinas, jefe de la Clínica de Lípidos del Instituto Nacional de Ciencia Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, aseguró que 40 por ciento de las personas adultas en México tienen hipercolesterolemia y la mayoría lo desconoce, es por ello, que recomendó a mayores de 20 años realizarse un perfil de lípidos completo que les permita identificar sus niveles de colesterol.

El especialista aseguró que es necesario mantener un peso adecuado y los niveles de glucosa estable para evitar el desarrollo de la hipercolesterolemia, ya que más de 80 por ciento de las personas que viven con diabetes tienen hígado graso que impide la correcta degradación de lípidos, además se produce en el órgano cicatrización y puede desencadenar en cirrosis.

Para reducir los niveles de colesterol LDL se ha desarrollado el primer medicamento biotecnológico que permite reconocer e inhibir a una proteína llamada PCSK9 presente en el hígado que incrementa el colesterol malo. Éstos anticuerpos monoclonales, al ser proteínas especializadas, se fijan a las PCSK9 para reducir los niveles de colesterol hasta en un 60 por ciento.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en 2012, murieron en el mundo 17. 5 millones de personas por EC y se estima que en México cada año pierden la vida 115 mil personas por estos padecimientos.

Según el organismo internacional, las enfermedades no transmisibles equivalen al 80 por ciento de la carga global de enfermedades, esto implica una reducción de años de vida y pérdidas económicas importantes.

Mexicanos innovan válvula que disminuye efectos de microcefalia en bebés


La microcefalia es un padecimiento en el que se presenta un tamaño disminuido en el cráneo de los fetos o bebés, lo que impide un desarrollo pleno de su cerebro.

Además de la genética, otra de las causas de la enfermedad son: tabaquismo y alcoholismo durante el embarazo, consumo de anticonceptivos, contagio de virus del zika, falta de ácido fólico de la madre, así como el exceso de líquido cefalorraquídeo en cráneo que puede derivar en una mala geometría de la cabeza del feto.

Ante ello, científicos mexicanos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) desarrollaron una micro válvula que tiene como función liberar el exceso de líquido cefalorraquídeo y con ello disminuir los efectos originados por microcefalia durante el proceso gestacional.

El doctor Said Robles Casolco, quien se desempeña en el Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas (CIICAp), de la UAEM, explicó que previo a la colocación de la válvula se realiza un ultrasonido para medir pies, cabeza y órganos que se estén en formación y así comprobar si se trata de microcefalia, ya que es a partir de las 24 semanas de gestación cuando se puede detectar la enfermedad.

En caso de resultar con el padecimiento y al tener la imagen craneal del feto, se diseña la medida de la válvula y se fabrica con materiales biocompatibles a través de impresión en tercera dimensión. Posteriormente, se coloca durante una operación en la que se hace pequeña incisión en el cráneo del feto, mismo que por estar en proceso de desarrollo aún tiene características de cartílago, siendo un material blando.

A decir del especialista, la función de la válvula es permitir que el líquido cefalorraquídeo se libere dentro del área de gestación y así evitar que el exceso del fluido en conjunto con el tamaño del cráneo provoquen mayor presión en determinadas zonas del cerebro y con ello más consecuencias en el feto. Con el método se facilita que el bebé pueda nacer con menos problemas.

Cabe señalar que el líquido cefalorraquídeo se encuentra en el encéfalo, que es la masa nerviosa dentro del cráneo y en la médula espinal. Tiene entre otras funciones proteger, alimentar, lubricar y colaborar en el proceso eléctrico del sistema nervioso central. El cuerpo humano produce diariamente este líquido; sin embargo, si se contiene en una cabeza pequeña causa deformación.

Por otro lado, el también académico de la UAEM, subrayó que la válvula no hace una mejora en el crecimiento del cráneo, ya que está diseñada sólo para evacuar el líquido.

La ingeniería dentro del interior del dispositivo no permite entrar aire ni otras sustancias, permitiendo al cerebro nunca estar expuesto. Además cuenta con un sistema en donde el proceso de crecimiento va en proporción de la liberación del fluido.

Después de colocado, dado al material biocompatible con el que es fabricado, el producto permanece hasta el nacimiento del bebé en donde se cambiaría la válvula por otro tipo de dispositivo, su uso no tiene secuelas.

El científico mexicano mencionó que ya se tiene el prototipo de tamaño verdadero y que los mecanismos de la UAEM han permitido avanzar en el proceso de patente. Se espera que para el 2017 se tenga ya el producto para aplicarse.

A pesar de que aún no se estima el precio del producto, el científico de la UAEM acotó en que se pretende que la universidad y gobierno tengan acuerdos para poder facilitar el acceso a este método.

Finalmente, el especialista recalcó que es recomendable hacer una detección temprana para una menor posibilidad de que en el desarrollo del feto haya más problemas.

Crea estudiante programa que mejora terapia de Alzheimer en pacientes extra hospital

El desarrollo se utiliza por medio de un teléfono inteligente y estimula al paciente para un eficaz tratamiento médico


En México existen más de 800 mil personas con Alzheimer y se registran 30 casos por cada mil habitantes, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Geriatría. Las terapias actuales para detener el avance de esta enfermedad se basan en pruebas realizadas en hospitales que resultan difíciles de llevar a cabo en el caso de los adultos mayores. Ante esta situación, una joven estudiante Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrolló un programa de cómputo que permite al paciente seguir el tratamiento desde casa.

Itzel Iraís Montiel Bernal, estudiante de la Escuela Superior de Cómputo (Escom), creó un programa atractivo y sin distractores que se manipula desde cualquier dispositivo electrónico como tableta o smartphone con sistema operativo Android.

La joven mencionó que el tratamiento médico para detener los avances del Alzheimer tiene mejores resultados cuando se acompañan de una terapia diaria de estimulación; sin embargo, esto implica gastos de traslado y hay que considerar que la enfermedad se presenta en el diez por ciento de los adultos mayores de 65 años, a quienes se les dificulta la movilidad, por ello el desarrollo del IPN es una alternativa.

El prototipo se compone de una serie de ejercicios que estimulan las áreas mentales afectadas, entre los que se encuentran orientación, memoria, lenguaje, razonamiento y atención.

“El propósito es que el paciente responda correctamente a los ejercicios a la primera oportunidad, si no es así, el programa envía una pista para facilitarle la respuesta, cuando lo logra, aparece en la pantalla un mensaje de felicitación y pasa al siguiente ejercicio, detalló Montiel Bernal.

La aplicación cuenta con 20 ejercicios y a fin de asegurar que el paciente realice los ejercicios, el software está desarrollado para avisarle al usuario si la terapia del día ya se realizó o aún no y se sincroniza automáticamente con la computadora del médico para indicarle el número de errores uy acierto, el tiempo en que se realizó y el avance obtenido.

La innovación cuenta con la asesoría de especialistas del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía y catedráticos de la Escom Ulises Vélez Saldaña y Rocío Reséndiz Muñoz.

Detectan patologías mamarias con impedancia superficial

 

 

Santiago de Querétaro, Querétaro. 18 de octubre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- En el marco de la ExpoCiencias Bajío 2016, el Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Juriquilla, presentó un modelo experimental para la identificación de patologías en glándulas mamarias utilizando un sistema de impedancia superficial que, a través de imposición del flujo de corriente alterna a diferentes frecuencias, analiza la conductividad eléctrica en el seno, con lo que se puede hacer una detección oportuna de cáncer de mama, entre otras patologías.


La investigadora residente del CFATA a cargo del protocolo, María del Rosario Huerta Urquiza, informó que este proyecto está asesorado por el investigador y responsable del área de Termografía de Glándulas Mamarias de ese centro, Ángel Luis Rodríguez Morales, y que el objetivo es ofrecer una alternativa de tamizaje complementaria a la mastografía y el ultrasonido, que pueda ser utilizada en pacientes de todas las edades que presenten síntomas de alguna patología o con una carga genética identificada.


“En este sistema de impedancia se utiliza un osciloscopio; colocamos electrodos de manera superficial en algunas partes del cuerpo y hacemos un barrido de frecuencias, que van de 100 hertz (Hz) a 24 megahertz (MHz); dependiendo de lo que se va encontrando se realiza un análisis de datos. Este estudio no es invasivo ni genera molestias", destacó.

Huerta Urquiza explicó que al no existir valores de impedancia ya establecidos para toda la población, porque intervienen diferentes factores como ambientales o dietéticos, lo que se realiza en el estudio es un modelo de autorreferencia, en el que se miden los valores obtenidos del músculo femoral largo —donde se analiza el tejido muscular y adiposo del seno—, así como la región del mesogastrio, hipocondrio derecho y la mama.

Pacientes jóvenes

Dependiendo la tendencia que tenga la gráfica de impedancia tras la medición, puntualizó, se puede diferenciar una patología maligna, como el cáncer, o una benigna, como la mastopatía fibroquística.


“La impedancia en el cáncer disminuye porque en la bicapa lipídica de la célula se da un cúmulo de sodio alrededor, lo que le da mayor conductividad. La mastopatía fibroquística es una hiperplasia de los lobulillos de la glándula mamaria y las células. En condiciones normales están dispersas, pero en la patología se conglomeran, provocando una disminución de líquido extracelular y electrolitos, lo que las hace menos conductivas y hay un aumento de la impedancia”, explicó.

La investigadora residente del CFATA aseguró que este estudio no tiene restricción de edad, por lo que puede hacerse a partir de los 13 años, ya que, dijo, a diferencia de la mastografía o el ultrasonido, los parámetros de medición se enfocan en la actividad celular a través de la impedancia y no en la densidad de las glándulas mamarias.

“¿Qué pasa con las pacientes que son más jóvenes y que presentan síntomas, características de patología maligna o que tienen una carga genética importante? Para estas personas es muy difícil hacerse un ultrasonido, porque la densidad de la glándula mamaria no permite identificar el tejido sano y diferenciarlo del patológico; por eso trabajamos en técnicas complementarias que ayuden al diagnóstico oportuno y ofrezcan resultados eficaces”, finalizó.

El modelo experimental para la determinación patológica de glándulas mamarias por medio de impedancia superficial del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, campus Juriquilla, obtuvo el primer lugar en la categoría de Tecnologías y Ciencias de la Salud en la ExpoCiencias Bajío 2016.