Este 2017, Colima ocupa el tercer lugar nacional en nuevos casos de SIDA

Colima, México, Avanzada (12/12/2017).- Este año, Colima se ubica en tercer lugar nacional de la tasa de nuevos casos de SIDA por cada 100 mil habitantes, así lo muestran las estadísticas del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el SIDA (CENSIDA).

Colima tiene una tasa de 7.6 nuevos casos por cada 100 mil habitantes, así lo muestra el reporte que emitió el CENSIDA con motivo del Día Mundial del SIDA.

Las cifras muestran que desde 1983 hasta el 2017, en Colima se registraron mil 363 casos de ese padecimiento, de esos datos, mil 121 (82.2 por ciento) fueron hombres y 242 (17.7 por ciento) mujeres.

En el 2016 se notificaron 79 nuevos casos (62 hombres y 17 mujeres), mientras que en lo que va del 2017, se notificaron 57 nuevos portadores (48 hombres y nueve mujeres).

Respecto a las cifras nacionales, en México, cada día, 33 personas adquieren el VIH, mientras que 1 de cada 3 desconoce que padece la enfermedad.

La tasa de mortalidad por VIH fue de 3.8 por 100 mil habitantes, siendo de 1.3 en mujeres y 6.4 en hombres.

En el documento refiere que en diciembre 2016, 220 mil personas vivían con VIH, sin embargo, para el 2020, el país estima que serán 250 mil, es decir, que en los próximos 4 años, alrededor de 30 mil mexicanos adquirirán la enfermedad.

De acuerdo con la tipología de Onusida, México tiene una epidemia concentrada, en la que existen poblaciones que son clave en la respuesta a la epidemia. Las prevalencias de VIH en estas poblaciones clave son: hombres que tienen sexo con hombres (17.3%), personas que se inyectan de drogas (5.8%), mujeres trabajadoras sexuales (0.7%) y hombres trabajadores sexuales (24.1%), así como mujeres trans (15-20%).

 

 

 

Se detecta VIH en un millón de las 2.2 millones de gestaciones en 2016

Imagen retomada del blog Notiastro.
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 05/12/2017 En 2016, de las 2.2 millones de mujeres gestantes en México, un millón 169 mil (53 por ciento) fueron detectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), reportó el Centro Nacional Para la Prevención y el Control de VIH y el Sida (Censida).

A propósito del Día Mundial del Sida -conmemorado el primero de diciembre- Censida informó que de las mujeres embarazadas seropositivas detectadas el año pasado, 61 por ciento comenzó a recibir por primera vez un tratamiento antirretroviral para reducir el riesgo de la transmisión vertical y afectaciones en su salud.

Asimismo precisó que de septiembre de 2016 a agosto de 2017 la Secretaría de Salud dio tratamiento antirretroviral a 557
embarazadas.

Datos recopilados por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEySR), revelan que en 2016 apenas se tuvo una cobertura del 47 por ciento en el diagnóstico del VIH en mujeres embarazadas a lo largo del país, con lo que se incumple la
Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA2-2010 para la prevención y el control de la infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana (NOM 010) que establece que todas las embarazadas deben tener acceso a una prueba de tamizaje para VIH.

Las instituciones del sector salud confirmaron 92 casos de VIH por transmisión materno-infantil y reportaron que dieron seguimiento a 550 hijos e hijas de mujeres portadoras del VIH para descartar una posible infección.

En los datos de Censida se advierte que en los últimos tres años (2014 a 2016) en México hay un estancamiento para reducir la trasmisión perinatal del VIH. El reporte indica que la tasa de transmisión perinatal es de 0.04 transmisiones por cada mil nacidos vivos; se mantiene dentro de los estándares recomendados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que es del dos por ciento.

Especialistas han indicado que los riesgos de transmisión vertical se reducen conforme aumenta la cobertura de los servicios sanitarios para la detección oportuna del VIH y el acceso de las gestantes a medicamentos antirretrovirales, acompañados de prácticas seguras en el parto y la lactancia.

MUJERES Y EL VIH/SIDA

El Censida describe en su informe que las mujeres portadoras de VIH/Sida en México viven en un contexto de mayor vulnerabilidad económica y social en comparación con los hombres. Son mujeres en condiciones de pobreza y de dos a cuatro veces más propensas a infectarse.

El sur del país es donde se tiene el mayor número de mujeres con VIH/Sida en los estados de: Campeche, Guerrero, Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Tabasco. Hasta junio de 2017 el Censida registró 50 mil 883 mujeres con VIH, 84 por ciento de ellas entre los 15 a 49 años de edad.

Asimismo en una análisis sobre el seguimiento del tratamiento antirretroviral (TAR) de 2010 a 2014, el Centro observó que conforme avanza el tiempo las mujeres abandonan el tratamiento contra el VIH.

En el primer año, 81 por ciento de las mujeres lo mantuvieron y 88 por ciento los hombres, para el quinto año solo 43 por ciento de las mujeres continuaba con el tratamiento y los hombres eran un 61 por ciento.

El Censida lo asocia a la dependencia económica de las mujeres, la falta de empoderamiento, las restricciones en la movilidad para acudir a los servicios médicos y las responsabilidades del cuidado de las hijas e hijos.

El Día Mundial del Sida surgió en 1988 en Londres en la Conferencia Mundial de Ministros de Salud sobre Programas de Prevención del Sida. Tras ello la propuesta para declarar el 1 de diciembre como el día oficial fue de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y contó con el apoyo de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Casi uno de cada 10 mexicanos adultos padece diabetes tipo 2

México, AgenciaID (15/11/2017).- De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes es una enfermedad crónica que implica un problema de salud pública; tan solo en 2014 estimó que 422 millones de adultos la padecían, esto es 314 millones más personas que en 1980.

En el caso de México, es significativo el crecimiento de las personas a las que se les ha diagnosticado. Las cifras alarman, pues los últimos indicadores oficiales señalan que la padece al menos 9.6 por ciento de mexicanos mayores de 20 años, que afecta a una de cada diez mujeres en gestación y empiezan a observarse signos preocupantes para infantes y adolescentes.

Bajo este contexto, en México la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino (ENSANUT) cita que de 2012 a 2016 es el periodo con mayor prevalencia de personas con diabetes: en el 2006 se diagnosticó que el 7.2 por ciento de los mayores de 20 años eran diabéticos; en 2012 el porcentaje subió a 9.2, mientras que en 2016 el muestreo arrojó que 9.4 de la población no menor de edad la padece. Este porcentaje significa que casi uno de cada 10 mexicanos enfrenta el problema.

De este porcentaje de mexicanos, la prevalencia es mayor en mujeres, ya que la padece 10.3 por ciento, contra el 8.4 por ciento de los hombres que presentan esta enfermedad. En ambos casos es más frecuente entre los 60 y 69 años de edad.

En este punto es importante enfatizar la constancia en mujeres más que en hombres a nivel nacional y también en localidades urbanas; es decir se presentó 10.5 por ciento en femeninas y el 8.2 en hombres. Mientras que en sitios rurales se presenta en 9.5 por ciento en mujeres contra el 8.9 por ciento en varones.

Una persona desarrolla diabetes cuando el páncreas no produce la hormona de la insulina cuantitativa o cualitativamente en términos adecuados. La insulina es una hormona que actúa como una llave que abre la cerradura de las puertas de las células del cuerpo para que la glucosa o azúcar en la sangre pueda entrar y se utilice como energía. En caso de insuficiencia, la glucosa se queda en el torrente sanguíneo y deriva en diabetes.

Como parte del diagnóstico de esta enfermedad crónica figura un estilo de vida poco saludable, obesidad o sobrepeso, poco ejercicio, una alimentación rica en azúcares y grasas, y la predisposición genética a la diabetes.

De igual manera, la diabetes es una de las cuatro enfermedades no transmisibles (ENT), por lo que forma parte de los padecimientos seleccionados por los dirigentes mundiales para actuar pronta y prioritariamente por las complicaciones que ocasiona.

De acuerdo con la ENSANUT 2016, 54.5 por ciento de la población diabética reportó visión disminuida, el 11.2 presenta daño en la retina, 9.95 pérdida de la vista, 9.1 úlceras y 5.5 amputaciones.

Asimismo, el 41.2 por ciento reportó ardor, dolor o pérdida de la sensibilidad en la planta de los pies, 2.4 presentó no poder caminar más de seis minutos sin sentir fatiga. De igual modo el 16 por ciento reportó haber estado hospitalizado por más de 24 horas.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) puntualiza que antes de que la diabetes se manifieste, casi siempre hay una condición médica llamada “prediabetes”; esto es que los índices de la glucosa en la sangre son mayores que los normales, pero no lo suficientemente altos como para diagnosticar diabetes.

Cita que, si en un examen de detección los resultados datan a prediabetes, debe realizarse otro estudio y, si esto se comprueba se deberán tomar las medidas necesarias para controlarla ya que once de cien personas con prediabetes desarrollarán diabetes en los próximos tres años.

Cuando una persona ya fue diagnosticada con diabetes ya sea tipo 1 o 2, puede presentar complicaciones en diversas partes del organismo y aumentar el riesgo de muerte prematura. Entre las posibles complicaciones van desde ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares, amputación de piernas, hasta pérdida de visión y daños neurológicos, así como insuficiente renal. Además, si se presenta durante el embarazo y no se controla adecuadamente, incrementa el riesgo de muerte del bebé y otras complicaciones.

El punto crucial para vivir con diabetes consiste en un diagnóstico temprano ya que entre más tiempo se tarde una persona en saber si es diabético o no, peores serán las consecuencias para la salud. También cita la OMS que, en el caso de las personas ya diagnosticadas, hay intervenciones que ayudarían a mejorar sus resultados: estos son el control de la glucemia mediante dieta, actividad física, de ser necesario medicación, controlar la tensión arterial y lípidos para reducir el riesgo cardiovascular; además de exámenes periódicos para detectar daños oculares, renales y en pies.

Por ello el IMSS recomienda que para retrasar o prevenir para siempre la diabetes se debe seguir una alimentación basada en el Plato del Bien Comer, evitar refrescos, jugos embotellados y comidas rápidas, así como cuidar el tamaño y cantidad de los alimentos que se consume. (Agencia ID)

 

En 5 años se registraron 8 mil embarazos de adolescentes en Colima

Colima, México, Avanzada (19/10/2017).- El Programa Para la Atención de Niños, Niñas y Adolescentes en Riesgo (PANNAR) dependiente del DIF estatal en Colima reportó que durante el periodo de 2010 al 2014 se registraron 6 mil 947 casos de embarazos en adolescentes.

Lo anterior se desprende de las estadísticas con las que cuenta el PANNAR y que están disponibles en la página electrónica de dicho programa, y en la cual no aparecen las cifras que corresponde a los tres últimos años.

De acuerdo a la información durante el 2010, los servicios de Salud atendieron mil 929 casos de embarazos en adolescentes, de esos, 782 fueron en Tecomán, 286 en Colima, 599 en Manzanillo, 58 en Cuauhtémoc, 49 en Armería, 43 en Villa de Álvarez, 42 en Comala, 32 en Coquimatlán, 24 en Minatitlán y 14 en Ixtlahuacán.

Mientras que en el 2011 se registraron mil 378 casos, de los cuales 690 fueron en Tecomán, 226 en Manzanillo, y 126 en Colima.

De esos mil 378 casos de embarazos en adolescentes, uno correspondió a una menor de 11 años, 3 de 12 años, 18 de 13 años, 59 de 14 años, 158 de 15 años de edad, 293 de 16 años de edad, 417 de 17 años de edad y 429 de 18 años de edad.

En el 2012 se contabilizaron mil 385 casos, de esos, 485 fueron en Tecomán, 322 en Colima, y 232 en Manzanillo, el resto de los casos se distribuyen en los siete municipios restantes.

En el 2013 hubo mil 256 casos, de los cuales en 12 casos las madres tenías 13 años de edad, en 45 casos tenían 14 años de edad, en 125 tenía 15 años de edad, 279, 16 años de edad, 401, 17 años de edad y 394 18 años de edad.

Por último, en el 2014 el PANNAR registró 999 casos, de esos 331 fueron en Tecomán, 303 en Manzanillo, y 103 en Colima. De los 999 casos, en 8 la madre tenía 13 años de edad, en 40, 14 años de edad, en 108, 15 años de edad, en 213, 16 años de edad, 288, 17 años de edad, y en 275, 18 años de edad.

Los datos que corresponden a los tres últimos años, es decir, 2015, 2016 y los meses que han transcurrido de este 2017 no están disponibles.

 

 

 

Cada año se registran 40 mil nuevos de insuficiencia renal en México

México, Agencia ID (25/09/2017).- El último estudio de Epidemiología de la Insuficiencia Renal en México, realizado por la Secretaría de Salud (Ssa), informa que al año se registran 40 mil nuevos casos del padecimiento. Y de acuerdo con el Sistema de Datos Renales de Estados Unidos, en ningún otro país existen niveles tan altos de la enfermedad.

“La insuficiencia renal se define como la pérdida progresiva e irreversible de las funciones de los riñones, cuyas causas son variadas. Entre las principales están la diabetes y la hipertensión arterial no controladas”, explica el doctor Víctor Argueta Villamar, adscrito al Servicio de Nefrología del Hospital General de México de la Secretaría de Salud.

Asimismo, resalta que se trata de un padecimiento que al inicio no causa síntomas, sino hasta fases avanzadas. Sin embargo, un primer indicador es la proteína albúmina, que escapa de la sangre y se vierte en la orina, y ello revela la existencia de lesiones en las estructuras más delicadas del riñón. “La condición, conocida como albuminuria, sólo puede detectarse mediante un análisis de orina y si su nivel es superior a los 150 miligramos podemos hablar de enfermedad renal, en especial cuando el paciente tiene diabetes”.

Los trastornos que pueden generar la albuminuria inflaman las unidades funcionales de los riñones, llamadas glomérulos. “En algunas personas solo es una circunstancia temporal, como suele ocurrir durante los primeros tres meses de la gestación. No obstante, en otros casos es progresiva y destruye los glomérulos; en consecuencia, se desarrolla insuficiencia renal.

En la etapa temprana del padecimiento la eficiencia en el filtrado disminuye, lo que ocasiona que las proteínas sanguíneas se excreten a través de la orina. Más adelante, los riñones pierden la posibilidad de remover los desechos de la sangre.

Cuando la pérdida de albúmina es importante, la persona presenta retención de líquidos, ya que la proteína permite que el agua salga de los capilares, lave el exterior y regrese limpia con el fin de trasladar los productos de desecho de las células. A este proceso se le llama presión oncótica o de proteínas.

“La pérdida excesiva de proteínas provoca que la presión oncótica no se efectúe, por lo que el agua se queda fuera de los capilares y ello se manifiesta clínicamente como edema. El afectado lo refiere como hinchazón en cara, ojos y piernas; esto ocurre cuando se elimina una cantidad superior a los tres gramos de albúmina.

“En consecuencia, los riñones van perdiendo, en forma progresiva, su capacidad de limpiar la sangre, excretar desechos, concentrar la orina y conservar los electrolitos. Además, en el momento en que la cantidad de toxinas acumuladas en el torrente sanguíneo son incompatibles con la vida, se requieren tratamientos sustitutivos de la función renal, como la diálisis, la hemodiálisis y el trasplante.

Por todo lo anterior es fundamental resaltar que cuando el paciente es diagnosticado y tratado en forma muy temprana, la lesión glomerular puede revertirse. “De hecho en más de 50% de los casos puede lograrse, de ahí la urgencia de que la población en general, los médicos, las enfermeras y los pacientes comprendan que a la albuminuria no debe restársele importancia”, acota el doctor Argueta Villamar. (Agencia ID)