Con los ojos en la cara. Los vampiros


Como casi todos los días, pasó una vez más frente a la casa donde vivimos la destartalada camioneta del vendedor de chatarra: ¡se compran latas de cerveza, baterías, refrigeradores, estufas, carros viejos, carretillas que ya no le sirvaaaaan…!
Salimos y le vendemos casi al tanteo, pero a su favor, pedacera de triciclos, bicicletas, alambrón, pedazos de varilla, alambre borrreguero. Pagan lo que quieren y uno termina por deshacerse de auténticos estorbos en los que más de alguna vez alguien se tropezó. Hoy, el vehículo en el que transportan lo que van comprando iba lleno hasta el tope, y aunque usted tiene el legítimo derecho de no creer lo que aquí se dice, llevaban en la parte más alta un ataúd gris, bien asegurado con un lazo. Esas cajas de muerto, las había visto en las casas funerales y en las carrozas cuando llevan al difunto al camposanto, con los dolientes llorando al pie del vehículo gris o negro, con molduras grises o plateadas. También los había visto en las películas de Santo, el enmascarado de plata, y en las de Viruta y Capulina. Y, en un lugar en penumbras, escondite a modo de los vampiros. Allí, al comenzar a aparecer la luz del nuevo día, llegaba el vampiro después de haber extraído el mole de algunas de las bellas, que casi siempre eran las guapísimas Lorena y Tere Velázquez, y más de alguna vez una chica apellidada Romay. Ellas, con engaños del elegante caballero de la oscuridad habían quedado pálidas y sin ninguna gota de sangre al ser atacadas por el terrible conde, que al transformarse en el horripilante vampiro emprendía la huida haciendo: ¡chir, chir, chir! Al final de la película, y para alivio de quienes asistíamos, el engendro aquel, terminaba por ser atravesado por una estaca, allí donde se supone los vampiros tienen el corazón. En ese momento cumbre, solía haber hasta aplausos. Sin embargo, hay una película dirigida por Roman Polansky que se llama La Danza de los Vampiros, y en ella el final de la película nos deja con el mal sabor –se supone que de boca-. Triunfará el mal.
Santo, el enmascarado de plata, a los vampiros y a otros monstruos, en sus enfrentamientos, les aplicaba todo tipo de llaves, incluyendo, la quebradora, topes, patadas voladoras y manita de puerco, logrando con ello el beneplácito de Lorena Velásquez quien ponía los ojazos a medio morir, hipnotizada y somnolienta, todavía, por la influencia del mal encarnado en el chupador de sangre y afilados colmillos. Casi siempre el papel infame le correspondía a Aldo Monti o a Germán Robles.
En las excelentes historietas de la familia Burrón, a parecía un excéntrico personaje, medallón al pecho, y a quien se le daba el nombre de Satán Carroña y se trataba de un tipejo casi tan transparente como una besucona y ataviado con un traje negro, aterciopelado, zapatos de charol, una capa bicolor –roja por un lado y negra por el otro-. A pesar de tener pareja o esposa, tenía fama de ser galán. Su mujer se llamaba, pomposamente, Cadaverina. Es quizá el señor Carroña, el vampiro más simpático que he tenido el gusto de conocer, y que además tenía una amistad entrañable con Sombroso Mortis. Hay otro vampiro que es luchador y es conocido como el Vampiro Canadiense. En alguna ocasión vi la película Nosferatus y también la del Conde Drácula.
Todo lo hasta aquí dicho está bien, por tratarse de asuntos de la imaginación, lo que no tiene madre, y disculpen ustedes la expresión, es que exhiban por las mágicas calles de Comala un ataúd gris en el que las ventanas, colocadas a propósito para mirar por última vez a los difuntos, se vayan abriendo y cerrando con sus respectivos rechinidos. Luego me llegan, y no sé de dónde ni por qué, una serie de cuestionamientos sin sentido: ¿quién les vendió el ataúd? ¿qué tan apremiante sería la necesidad de la vendedora o el vendedor? ¿en qué parte de la casa lo tenían guardado? ¿dormiría alguien en él ante la falta de una cama confortable? ¿qué cantidad de dinero le pagaron por el estuche? ¿y si hubiera sido utilizado para inhumar clandestinamente? ¿será este el principio de la venta de ataúdes de segunda? ¿y qué tal que en esa casa estuviera el germen maldito de una congregación de vampiros? ¿hasta dónde vamos a llegar? ¿qué nos depara el futuro?
Conclusión. No existe ni el más elemental respeto por los muertos. El espectáculo del ataúd en lo más alto es, desde mi muy particular punto de vista, tétrico, bochornoso y carente del más elemental sentido de respeto y consideración. El tema es de una riqueza casi rayando en la infinitud, aunque parezca desproporcionado lo que escribo y digo. Es la primera vez en mí no tan corta vida, que he visto lo que hoy vi. Mientras tanto, las cúpulas ya afinan los colmillos rumbo al 2018, el dedazo ya ha sido consumado y la cargada dice que es la mejor opción; o, como decía Don Fidel cuando lo preguntaron qué pensaba del candidato, y ufano respondió: ¡me leyeron el pensamiento! Cual jierre. Pinchi salario mínimo de excremento, pinchi precio de la canasta básica, pinchi gasolina, pinchi gas, pinchis vampiros dedicados a la política como el negocio más redituable. Bienvenida la venta de ataúdes usados, el hambre merece y es digna de todo respeto y un taco, aunque sea de frijol bayo berrendo, es por mucho mejor que un taco de aire.
* Asesor de la Escuela de Trabajo Social Vasco de Quiroga

Historia de una bicicleta

Melecio Gómez tenía una bicicleta Windsor, fabricada a finales de los años setentas, que nunca dejó de funcionar. Y digo tenía, porque Melecio murió hace años, después de una larga enfermedad. Desde que el hombre enfermó, la Windsor permaneció en un rincón de la casa, casi en el olvido. Acumuló una capa de polvo que la humedad, en temporadas de lluvia, fue convirtiendo en costra de lodo; los neumáticos se agrietaron; la cadena y la estrella terminaron atascados; el manubrio, así como el sillín, nomás de verlos daban tristeza.
Cuando alguien miraba la Windsor allí, arrinconada, se decía para sí que eso ya no era una bicicleta, sino un pedazo de chatarra. Para mí, en cambio, era un tesoro enterrado y, sobre todo, un símbolo de la relación entre padre he hijo. Porque, hace tiempo, esa Windsor se metió en un poema que escribí estando yo lejos de casa. El poema empieza así: “Puede ser, Padre, que esa bicicleta verde no existió/ si no que yo/ todos los días, la soñaba”. El poema es la historia de los recorridos que emprendía con mi padre, siendo yo un niño, a bordo de su bicicleta Windsor. En especial del breve viaje que hacíamos, cada mes y medio, rumbo al establecimiento del peluquero. Y ese poema, con más suerte que la propia bicicleta, terminó traducido al francés y al inglés y, más tarde, adoptado por un promotor del ciclismo urbano para ilustrar y sustentar opiniones sobre el tema. Entonces, como muchas otras cosas a las que he renunciado en la vida, un día decidí que ese texto ya no me pertenecía. Pero a la bicicleta, en cambio, no pude renunciar.
De un modo inexplicable me asumí propietario de una bicicleta oxidada y rota. Así que un día, frente a los demás hermanos pedí, más bien exigí, que se reconocieran mis derechos como legítimo dueño de la Windsor. Esta acción vergonzosa, debo decirlo, constituyó mi único reclamo como heredero, si es que acaso merecía heredar algo. Y no. No hay dignidad en reclamar una herencia, incluso si tal cosa es un cacharro.
Mi primer intención fue dejar la Windsor tal y como estaba, con sus roturas y daños, con su polvo casi petrificado y su tristeza de objeto cotidiano abandonado abruptamente. Quise, con ingenuidad, hacer de ella un memorial, un recordatorio: la pieza de un museo personal y emotivo que no existe. Pero me resistía a pensar que un objeto, un vehículo más bien, que mi padre disfrutara durante la mitad de su vida, fuera despojado de su espíritu utilitario para convertirse en algo puramente ornamental.
Mi vocación por tratar de reparar cosas que ya no tienen remedio adquirió entonces un sentido práctico y triunfalista. Así que, desde hace cuatro semanas dedico todo mi tiempo libre para restaurar, con mis propias manos, esa vieja bicicleta. ¿Que qué se yo de reparar bicicletas? Nada, absolutamente nada. Pero siempre ha sido así, emprendo labores que nunca sé por dónde empezar y mucho menos cuándo acabar.
Más o menos por los mismos días en que empecé a meterle mano a la bicicleta me di cuenta (porque pasaba mucho tiempo en el patio dando martillazos) que el sonido de sirenas de ambulancias y de patrullas se ha convertido en parte del ruido cotidiano de esta ciudad. Y que con el ulular de las sirenas llegan noticias de la calle: un hombre fue baleado a la puerta de su casa, frente a su familia; tres jóvenes acribillados dentro de un domicilio; el cuerpo de una mujer apareció en un lote baldío; dos hombres asesinados en un vecindario populoso. Noticias de este tipo, sucesos de este calibre. Y de pronto pienso que debería estar escribiendo sobre lo que nos pasa, lo que nos está sucediendo como colectividad, en lugar de remitirme a una vieja bicicleta. Escribir que el miedo, a veces, nos entume, nos quita la posibilidad de hablar sobre tantas muertes innecesarias. Decir que no estamos bien, que algo hicimos y seguimos haciendo mal en sociedad. ¿Toleramos la ineficiencia de nuestros gobernantes? ¿Arropamos a políticos deshonestos? ¿Alentamos a los criminales? Pienso en estas preguntas mientras me esfuerzo en quitar tuercas oxidadas de la bicicleta. Y otra vez, aunque no lo quiera, se instala el desánimo en mi vocación por tratar de reparar cosas que ya no tienen remedio.

Ajedréz Político


***En tremendos aprietos pusieron los líderes sindicales Martín Flores, Arturo Leon, Audelino Flores, Teresa Ramírez, en el tema de reforma a la ley de pensiones a los diputados locales que les envía el Sr. Gobernador para su aprobación, si desean ser candidatos en el 2018 muchos de esos "representantes populares”, deberán de apoyar con creces a la clase trabajadora, sin medias tintas.
***Las mesas de análisis y discusión referente al tema de pensiones dará mucho que hablar, mañana toca turno a la dirigencia seccional de SNTE 39 que atinadamente dirige el Profesor Heriberto Valladares, quien ha venido de menos a más en la defensa de el gremio con clase, como bien quedó acreditado en el movimiento #ladignidaddelmagisteriocuenta. Los mentores esperan respuesta favorables de parte del gobierno, apoyados en los representantes populares que se deben al gremio, basta de simulaciones y arreglos en lo oscurito.
***El viejo lobo de mar o gallo jugado Martin Flores líder del STSGE, barrió y bailó encima de los desprestigiados tribunos a quienes les anunció que el Gobierno del Estado adeuda 800 millones de pesos a pensiones, con un derechazo “noqueo” al presidente de la comisión de Gobierno Interno de dicha legislatura, que ni pío dijo. Veremos que están hechos los tribunos.
*** La Inteligente dama, delegada del PRD en Colima, Martha Zepeda, sufrió un segundo revés en lo referente al plebiscito del Ecoparc, al emitir el tribunal un criterio de que solo los representantes populares pueden solicitar el mismo, esperemos que la intensa promotora del frente ciudadano por México, no deje escapar la oportunidad de oro, pidiéndole a un regidor, diputado o alcalde de acción Nacional o de Movimiento Ciudadano le apoyen en sana pretensión de que a los Colimenses nos pregunten lo que deseamos con ese bien público, que pertenece a los colimenses, será un buen inicio para el frente en Colima.
***Rafael Rubalcaba Aceves dirigente sindical de la sección 25 del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) acusó que el “hospital modelo” carece de insumos, equipamiento y personal, bien por el líder, lamentable la visión burocrática de las autoridades del IMSS, quienes se ocupan de todo, menos en pensar en brindar las herramientas necesarias a sus trabajadores y por la salud de los derechohabientes.
***El PVEM que en Colima encabeza el “perdido” legislador federal Virgilio Mendoza, sin duda que tiene una visión exageradamente ecologista, recicla pet, aluminio, cartón y hasta candidatos, eso sí acartonados y quemados.
***La alcaldesa de la Villa, Yulenny Cortes, anda ya en campaña a través de un Facebook de Nombre #lavillaconyuleny donde promociona sus tardías y molestas obras, esperemos que se abra a la brevedad la avenida Benito Juárez, ya los comerciantes no sienten lo duro sino lo tupido, esperemos que la remodelación al monumento del General Manuel Álvarez, no salga costoso al pueblo de Villa de Álvarez.
*** La “mafia del poder” es decir, sus representantes de AMLO en Colima, dan mucho de que mal hablar, no pueden desprenderse de la memoria histórica, que los vincula con el gobierno de JIPS, no conformes con ello, son de piel hipersensible, a cualquier cuestionamiento legal que realizan los comunicadores de diversos medios, sin duda la altanería, arrogancia y prepotencia, son su fuerte, ni cómo ayudar a los “Morenos” .
***Una anécdota que duele narrar, resulta que un amigo profesor, acude a un funeral, donde en la misma funeraria había tendidos tres cuerpos más, por disparo de arma de fuego, lamentable situación, poco vista en el Colima del ayer, por cierto ¿hay autoridades encargadas de prevenir el delito? ¿de perseguir? ¿de impartir justicia? La última pregunta y nos vamos ¿hay gobernador-gobierno en este pequeño estado? si la respuesta es afirmativa estimado lector ¿dónde está? o desde donde gobernará.

 

Vislumbres. Un caso para Ripley

¿Se acuerdan de Ripley? Se llamaba Robert Ripley, y solía escribir acerca de los eventos más raros que se pueda uno imaginar, siempre con la advertencia: “¡Aunque usted no lo crea!”. Relatos, descripciones que después adaptaron a la televisión, y que más tarde sirvieron para establecer una especie de museo del horror o, al menos, de casos y sucesos extrañísimos.
Guiándome con el mismo esquema de Ripley, quiero comentarles hoy que, “aunque usted no lo crea”, la decisión expresada el lunes por el ex secretario de Hacienda, en el sentido de que se habrá de registrar como precandidato a la presidencia de la república por parte del PRI, es uno de los casos más raros y fuera de lo común que registra la historia política de nuestro país, al menos desde que en 1929 nació el PNR, que como se sabe era el partido que hoy muy bien podríamos denominar “el abuelito del PRI”. Pero “¿por qué es rarísimo ese acontecimiento?” Pues porque ésta es, desde 1929, la primera ocasión en que un presidente de la república de la república mexicana decide entregar la candidatura para su eventual sucesor a un individuo presuntamente ajeno a su partido. “¡Pero aún hay más!” Dijera aquel viejo conductor de programas dominicales…
Lo que no es novedad.-
Antes de que nos metamos, sin embargo, a escarbar un poco más en este caso singularísimo, déjenme comentarles cuál (o cuáles) de todos los detalles involucrados en la precandidatura del Dr. Antonio Meade Curibeña no constituyen una novedad:
Lo que no es, en efecto, una novedad, es que el actual titular de Los Pinos se haya decidido a dirigir su “dedazo” a un técnico en economía como lo es el ex Secretario de Hacienda, porque ya eso ya había sucedido varias ocasiones en el PRI, como cuando José López Portillo se pronunció a favor de Miguel de la Madrid Hurtado, quien era su secretario de Programación y Presupuesto. O como cuando seis años después, MMH se pronunció a favor de Carlos Salinas de Gortari, que igualmente había sido el titular de la SPP. Y cuando éste, luego de haber designado al sonorense Luis Donaldo Colosio, terminó por concederle la candidatura a Ernesto Zedillo Ponce de León, quien asimismo era economista.
Y, en otro tenor, en 1976 Luis Echeverría Álvarez se pronunció también por un Secretario de Hacienda para habilitarlo como su sucesor. Iniciando, por cierto, una época que se prolongó hasta finales del 2000, en la que los mexicanos vivimos en crisis económica y macroeconómica, que a nivel interno se caracterizó por una inflación galopante y una devaluación acelerada; mientras que a nivel externo se abusó tanto de los préstamos obtenidos en los bancos mundiales (empeñando la producción petrolera), que después ya no había nadie que le quisiera prestar al gobierno mexicano, hasta que (debo reconocerlo) apareció Zedillo y le metió freno a ese desbarajuste.
Otro detallito que no es ninguna novedad, lo constituye el hecho de que don José Antonio Meade obtuvo su doctorado en economía en la Universidad de Yale. Institución de la que surgió también Ernesto Zedillo, y que junto la famosa Harvard ha dado maestrías y doctorados a los ya dichos Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y varios otros grandes “cerebros” del gobierno mexicano.
Lo que es una incógnita.-
Pero lo que sí constituye una gran incógnita es por qué, si todos ellos se han graduado en economía en dos de las universidades que mayor fama mundial, México ha estado tan super-jodido durante sus gobiernos. Jodidez, que como ya dije, inició con la devaluación del peso que anunció Luis Echeverría Álvarez el 1° de septiembre de 1976, y de la que quienes comenzamos a trabajar en aquella década no hemos podido reponernos del todo y, por lo visto, por nuestra edad, ya no podremos reponernos jamás.
En este mismo contexto y tomando en cuenta que aparte de haber doctor en economía por la Universidad de Yale, Meade ha sido dos veces secretario de Hacienda (una con Calderón y otra con Peña Nieto), ¿con qué cara viene a decirnos que él sí puede acomodar las cosas para que todos los mexicanos tengamos seguros casa, vestido y sustento?
Lo que se sabía desde antes.-
Algunos columnistas que se las dan de muy gallos para dilucidar los mensajes presidenciales “entre líneas”, y para encontrar los simbolismos de los tejes y manejes de los grandes y pequeños grillos de nuestro querido pero bien fregado México, andan diciendo desde el lunes 27 que “Enrique Peña Nieto supo tejer muy fino” para no romper con el PRI, pese a designar e imponerle a sus correligionarios un candidato que si bien formó parte de su gabinete, no milita en las filas del partido tricolor. Pero ¿acaso no era ésa la intención desde que en la más reciente asamblea nacional del PRI se “abrieron los candados” que impedían postular para cualquier cargo a un individuo ajeno a sus filas?
Otros que también se jactan de tener un gran conocimiento de todos esos intríngulis “se las olieron” en el sentido de que tal apertura de candados tenía, evidentemente, una dedicatoria personal, y como veían, por ejemplo, que Osorio Chong no pegaba chicle, y que “el joven Nuño” ni siquiera se había conseguido las simpatías de las secretarias más feas de la SEP, llegaron a la conclusión de que “es Meade”. Y Meade está siendo, aun cuando, según las patrañas que se cuentan en las cúpulas del tricolor, todavía hay margen para que se inscriban otros aspirantes hasta el próximo día 3 de diciembre.
¿Habrá un priista tan osado/ o tan loco que se atreva a ir al registro de los candidatos presidenciales del partido tricolor?
La cargada.-
Hace muchísimos años (bueno no tantos, unos treinta), era un uso común entre “las fuerzas vivas del Partido Revolucionario Institucional”, que sea quien fuera el candidato que el presidente en turno designaba, luego-lueguito se le consideraba “el mejor prospecto que se pudiera haber encontrado jamás” y, por ende, todos se iban “a la cargada”, es decir, a levantarlo simbólicamente en hombros y a darle la vuelta al ruedo para reconocerlo como el más digno, noble, leal, ilustre y capaz de todos los mexicanos del momento. Y no había nadie (al interior del PRI, por supuesto) que se atreviera a decirle que no, o a encontrar y denunciar sus defectos.
Esa cargada que ya teníamos mucho tiempo sin ver, y que hasta creíamos que había desaparecido, se manifestó, al más puro estilo de los cincuentas y los sesentas del siglo pasado, este mismo lunes 27, cuando los representantes de los tres más grandes sectores del Revolucionario Institucional, dijeron a coro que don José Antonio tiene los tamaños y las capacidades para ser el mejor presidente que haya tenido México jamás. Vean si no, queridos lectores, cómo se transfiguraron en dulces miradas los rostros normalmente agrios de los líderes cetemistas, cenecistas y demás fauna por el estilo en el momento de manifestarle al precandidato el apoyo de “las bases” que supuestamente representan.
El futuro que viene.-
No soy zahorí (pero ni falta me hace) para saber un poco de lo que ocurrirá de aquí a enero, luego de que don Pepe Toño Meade quede registrado como el único aspirante del PRI a la candidatura presidencial. Pues en este sentido me queda muy claro que no por no ser militante del tricolor, el ex secretario de Hacienda se podrá quitar el estigma de ser “el candidato de Peña Nieto, Carlos Salinas y anexas”.
Allá, en lo más alto de la cúpula del poder, suponen que no siendo el precandidato un hombre cuestionado por sus malos manejos de los recursos públicos, ni un “distinguido militante del partido que tanto a contribuido al progreso de México”, los electores no podrán encontrarle un pero ni podrán ponerle una tacha. Pero se olvidan que éstos ya no son los tiempos en que los mexicanos sólo llegaban hasta tercero de primaria y que, para fortuna de la mayoría, hay todo un cúmulo de muchachos que navegan en las redes sociales, que no sólo no se tragarán tamaño anzuelo, sino que ya le están hallando a don Pepe Toño hasta “las fotos que no quisiera que se conocieran”. Como ésas en las que se le ve, siempre sonriente, posando por ejemplo con el pillo Duarte, cuando éste gobernaba Veracruz.
Y de lo demás no hablaré, pero sí quiero cerrar con un pronóstico que había hecho El Peje: “Será Meade”. Y Meade fue. ¿No hay, acaso, un solo y verdadero priísta que hubiese podido levantar el honor de su partido a base, también, de su honorabilidad y capacidad? Creo que esa pregunta se la están haciendo ahora los priístas más sinceros. Y les está doliendo la respuesta que vieron de parte “del primer priísta” a nivel nacional.

 

 

Indi-cios OSAFIG

La corrupción gubernamental lubrica la maquinaría de poder, tiene vasos comunicantes con los actores sociales, académicos, políticos, de gobierno y del orden institucional.

La ciencia política, señala estas prácticas como generadoras de vacíos poder, es decir, la ausencia de gobierno y de justicia, espacios que son ocupados por grupos de poder, caciques o gobiernos ilegítimos que responden contrariamente al interés general de la nación.

Los vecinos del municipio de Cuauhtémoc, dignamente en un reclamo de información sobre el caso Indira-ALTOZANO, toparon con la punta del iceberg, un bloque de alta corrupción, que entrelaza a grupos políticos, empresariales, académicos y medios de comunicación muy poderosos, hasta ahora intocados. El bloque quedará impune bajo el manto de complicidades que envuelve a todo el Estado de Colima, y se afirma porque a través del trabajo añejo de esta Defensoría de Derechos Humanos, que presido, sabemos que cuando se toca al poder y a grupos fácticos que usurpan la acción de gobierno, “la espada de la justicia se tuerce al mejor postor”. Luego entonces, tenemos una justicia selectiva, que rompe el estado de derecho y el orden legal e institucional. Y aquí pregunto a los filósofos y científicos de Colima, al mismo gobierno ¿Cómo quieren que haya seguridad?

Veamos, Caso Indira-ALTOZANO. OSAFIG Exp. VIII 2013/8.1, Of. 038/2013, 7/3/13. En atención al oficio PMC/027/03/2013, 6/3/13, Indira Vizcaíno Silva, otrora excelsa presidenta municipal de Cuauhtémoc, en una simulación, solicita a la auditoría gubernamental, la factibilidad de realizar la sustitución de las áreas de cesión para destino del Plan Parcial de Urbanización del fraccionamiento ALTOZANO, por otras áreas situadas cerca de la población de Cuauhtémoc, en la que se formulan las siguientes recomendaciones.

La OSAFIG en menos 24 horas, da respuesta: “La Ley de Asentamientos Humanos, prevé la potestad del municipio para sustituir las áreas de cesión, cuando dichas áreas no representen una mejora efectiva a los fines públicos y recomienda garantizar el cumplimiento de los fines públicos y su equiparación al valor comercial de las mismas”. Hasta ahí, porque la OSAFIG se perdió en el caso, es decir, el Congreso del Estado reculó.

Y dice la respuesta: “previo a la celebración de cualquier instrumento jurídico contractual deberá existir autorización del Cabildo; Desafectar del uso público las áreas de cesión o donación; Desincorporar del patrimonio municipal dichas áreas; El valor de los predios a sustituir, tomando en consideración la urbanización, que se les realizará, debe ser equiparable al valor comercial de los predios que comprende el área de cesión originalmente previstos en el plan de urbanización; El valor debe ser realizado por un perito aceptado por el Ayuntamiento y ser aprobado por el Cabildo; La modificación al Plan Parcial, deberá cubrir los procedimientos de ley; El municipio debe garantizar que los predios sustituidos se equiparen al valor comercial con los originalmente aprobados en el Plan Parcial ALTOZANO, y que su destino y uso sea para fines públicos”.

El documento de Auditoría, se recibe en el Ayuntamiento a las 10:09 hs., del 8/3/13. A las 12:00 hs., del mismo día, se reúne el Cabildo para sesionar, trata en el orden del día, el caso ALTOZANO y la sustitución de las áreas de cesión, a las 14 hs. Indira Vizcaíno declara instalada la sesión en pleno, con un intervalo, la sesión se clausura a las 18:30 hs. Destacó la prontitud de cómo se resolvió el asunto, en menos de 48 hs. (Del 6/3/13 luego que Indira Vizcaíno hace la petición a la Auditoría, al 8/3/13 cuando el Cabildo resuelve el caso ALTOZANO). Cuando para una atención en ventanilla el ciudadano común, se pasa horas y días de espera, ¡pero creo, estaban todos urgidos!

Al tenor, el juicio de Amparo 231/2016-H, (pág. 7-17) promovido por el Ayuntamiento de Cuauhtémoc, en el rubro del Acto Reclamado apunta: “En el Plan Parcial de Urbanización del fraccionamiento ALTOZANO existen inconsistencias desde el origen del procedimiento hasta en la etapa en el que se encuentra, mismo acto que no se puede concretar por errores de origen, ... lo cual causa un detrimento al patrimonio del Ayuntamiento, así como el impacto del interés social de sus habitantes. Dentro de los conceptos de violación resalta: La autoridad catastral del Ayuntamiento modificó las claves autorizadas en el programa, desechando las claves propuestas; La opinión relevante de "Auditoria", que pasó por alto, en su momento la titular de esa administración (Indira Vizcaíno Silva), sin prever las responsabilidades que trae consigo dicho procedimiento..., de que en el Acta de Cabildo en su punto VII (Sesión Ordinaria 8) hace referencia que ya recibió respuesta por parte de la OSAFIG (Of. 038), donde señala los pasos a seguir para llevar a cabo dicho convenio y por lo tanto, es aplicable, realizando omisión (Indira Vizcaíno) al mismo procedimiento”.

“El procedimiento nunca fue llevado a cabo de buena fe por la razón de que no existe acta alguna en el cual el perito haya sido propuesto y aprobado por la mayoría del Cabildo. Además, nunca fueron cubiertos de manera correcta los procedimientos marcados por la ley, ni mucho menos se ha dado cabal cumplimiento como establece una mejora efectiva a los fines públicos, ni el pago total o parcial del valor comercial que correspondería al terreno ya urbanizado. No se logra ver reflejada una mejora efectiva para los fines del Ayuntamiento, ni los beneficios de interés social en relación al plan antes citado”. Y sigue el documento, enlista una decena de pruebas documentales e inspección.

Pero, además se cierra una pinza de las prácticas tradicionales, ilegales de la política local, en días pasados en una entrevista de radio con Max Cortés, Rafael Mendoza, presidente municipal de Cuauhtémoc, manifestó que Indira Vizcaíno Silva, “había hecho un convenio con ALTOZANO para eximirlo del pago del predial, en tanto no estuvieran vendidos los lotes residenciales. ¡Cómo es eso...! Se trata de un predio de más de 152 hectáreas.

Pregunta ¿Qué trama hay atrás del caso Indira-ALTOZANO?, por eso de los vasos comunicantes, ¿Qué se mueve bajo esas cloacas? Una de varias hipótesis, en el caso Indira-ALTOZANO, punto y aparte del contubernio de actores sociales, empresariales y gubernamentales, encubierto por padrinazgos y el sistema de poder, tiene que ver con los canales de financiamiento turbios e ilegal a las campañas electorales.

En este caso concreto, Indira Vizcaíno Silva, siendo presidenta municipal, después que aparente resuelve el caso ALTOZANO, donde lógico es fuente recursos, ella participó como candidata a una diputación federal, tuvo 47,059 votos dejando abajo al PRI y al PAN, su padre Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, fue el representante por el PRD en las actas de cómputo; una empresa familiar escudada en un membrete de partido para lucrar del erario público; así lo estila la clase política, la oligarquía colimense y los llamados “líderes sociales” para mantenerse en el poder. Por arreglos, luego la canjeó por una secretaria en el gobierno priísta de Ignacio Peralta, como no le funcionó, renuncia porque “su presencia en la secretaría, no ayuda a Colima…”, si así fue, cómo es que Peralta aún le sostiene 40 empleados según es del conocimiento público. No obstante, esta “brillante” hazaña su partido PRD, perdió el registro.

Lo electoral se ha convertido en un manto protector de la impunidad política y patrimonial, auspicia el crimen organizado, el lavado de dinero, y corromper las instituciones del Estado; por ello la madre de todas las reformas para cambiar al régimen político, es la electoral, es decir, el cambio de procedimiento para llegar al poder, sin dádivas, compromisos ni corruptelas.

"No se pueden obtener resultados diferentes, como la legitimidad institucional, siguiendo los mismos procedimientos"; simulando y engañando, robando y traicionado, financiando las campañas electorales con dinero ilícito, comprando el voto y utilizando a las instituciones para un fin distinto para el cual fueron concebidas, en el caso, que el poder público sea legítimo, realizando actos con apariencia de legal, es decir, a través del desvió de poder.

Comento una máxima que tome de un diario que se dedica al “discernimiento de la información objetiva y veraz”. “Ningún detractor de Indira le llega siquiera a los tobillos en cuanto a honestidad se refiere”. Arnoldo Vizcaíno Rodríguez. “Ah, qué General”. 7/11/17, publicado en el Diario de Colima. Aquí tendríamos que ver qué entienden por “honestidad” la clase política, los empresarios, los grupos de poder, los llamados líderes sociales en Colima, y el señor Arnoldo padre de Indira.

Finalmente, los ciudadanos y quienes nos dedicamos a defender los derechos humanos, no somos detractores de nadie, denunciamos actos criminales, conductas atípicas que nos afectan a todos, incluyo, increpamos y denunciamos hasta el Estado.

Estimados paisanos los invito a ser libres, reflexionen, cuál es su misión aquí en esta aventura terrestre, que tarda un tris. Este caso de alta corrupción, da para más y seguiremos comentando para el conocimiento público.

* General Brigadier del Ejército Mexicano
Doctor en Administración Pública/UNAM
Defensor de Derechos Humanos
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