Con los ojos en la cara. De cien, cien.

Cuando jugábamos canicas, a las que también llamábamos “caicos” o mosaicos, en las calles arenosas de un barrio de Tecomán hace cerca de sesenta años, antes de iniciar cualquier juego los contrincantes decíamos “todo valido y todo perdido”, regla ésta que nos permitía llevar el asunto en paz y de común acuerdo. Por lo tanto, había que respetar escrupulosamente la norma que nos regía. Se podía, por ejemplo, ponerle morro a la canica del oponente para que el tiro pudiera ser más certero; había quienes tenían buen tino y las técnicas para lanzar el mosaico eran variadas. Se podía también emparejar un poco el piso que regularmente era de tierra y había quienes impulsaban el caico a ras de suelo y casi le hacían un camino a la canica; sin embargo, había algo que no era permitido de ninguna manera y esto era, “hacer puya”; era además de mal gusto, vergonzoso. Simplemente no se toleraba. Cuando llegaba el puyero al lugar de la jugada, como era considerado incorregible, se le hacía el feo y no se le permitía jugar. Era, literalmente rechazado, porque su defecto se había convertido en una “maña”. Una manía inaceptable y despreciable.

Disculpen el exabrupto, pero con mucha frecuencia acompañaba a mi padre, quien era gallero profesional, por cierto, muy derecho y afecto a las jugadas formales que había en los palenques, aunque también íbamos a las peleas “corraleras” celebradas en el patio de algunas casas. A todas esas jugadas iban algunos aficionados a todo tipo de juegos de azar que tenían la mala fama de no ser derechos: marcaban las cartas de las más originales maneras y sabían acomodarlas para aprovecharse de los incautos que tampoco faltan en las jugadas y que abundamos en todas partes sin importar la preparación académica. Ya más específicamente en los enfrentamientos a muerte de los gallos había quienes sabían “preparar la pelea” y mandaban los gallos a “rodar” (a perder y a morir). Por todo eso, era riesgoso jugar con y contra ellos porque no se sabía dónde iba a saltar la liebre; eran impredecibles y les llamaban “tapachueleros” y, eran también, ya se entiende, temidos y se les veía con total desconfianza. Hay una palabra que los describe: chapuceros. Ellos hacían su lucha y derrochaban imaginación para lograr sus maquinaciones. Requerían de cómplices o acoples para “trabajar”. Se valía, además, ya todos estaban avisados y conocían de sobra que eran chuecos. Claro que su manera de actuar, no era tan burda como las peleas de box arregladas y que son verdaderos “tongos” para que a la brevedad posible haya una revancha y de nuevo apuestas, bolsas y ganancias millonarias con la bendición de personajes de la farándula, la política y el deporte. El ring, se convierte en escaparate y pasarela.

Platicaba en una ocasión con Pedro“N”, fraudeador contumaz por convicción y quizá por abolengo. Tenía una amplia carrera delictiva y durante la conversación, ya entrados en confianza, le pregunté, ¿qué porcentaje de personas logras engañar y timar? Me contestó seguro, con respeto y hasta deferencia hacía mí: “de cien, noventa y nueve en atención a usted”. Hábil, adulador y manipulador me lanzó el dardo del halago, pero seguramente pensó, de cien, cien, incluyéndolo a usted. Había en Pedro cuando trabajaba, una excelente preparación mental, un total relajamiento sin perder la concentración, pero sobre todo, un profundo conocimiento de la condición humana en general y, por supuesto de las víctimas. De cada una en particular. Una mirada, y ya tenía un diagnóstico certero casi a primera vista y luego, el golpe preciso, exacto, contundente y sin vacilación. Conocía Pedro a profundidad, la debilidad del elegido, conocía todos los puntos vulnerables y sabía despertar en el o ellos la ambición y nuestra irredenta proclividad al dinero fácil, le preparaba el camino al éxito. Por eso nadie se le iba ileso. Conocedor de varias cárceles, dijo: “he estado en cárceles que sí son cárceles”. Ésta es cualquier cosa, menos cárcel. Tenía una gran habilidad para sobrevivir en prisión y en las calles de la hoy Ciudad de México, antes Distrito Federal. Ya sabrán. La provincia era para él un juguete, aunque a veces toca la de perder en este juego que a veces es la vida.

De tramposos, fraudeadores, de los que juegan chueco hay miles y miles de historias. Hay quienes proclaman y enarbolan como su lema, la frase: “el que no transa, no avanza”. Es su credo. El que hacía puya al lanzar la canica; el que maneja una o diez malas artes para sacar ventaja en los juegos de azar que no son asunto de la suerte; los que cometen fraude tras fraude son poca cosa y de dar risa, comparados con los que cometen fraudes de lesa humanidad con una sangre fría, una desfachatez y un sarcasmo brutales. Esos que no dan paso sin guarache, de manera especial en las elecciones y aunque digan que no se vale, se vale y les vale. Además, que les preocupa si les descubren su torcida manera de hacer las cosas; todo está de su lado y a su favor y en caso de que les moleste alguna piedra en el zapato tienen fuertes argumentos para intimidar. Se llaman pistolas o armas de alto poder y disparan balas mortales. Además, tienen la ley de su parte y como aquella película de 007, “con licencia para matar”.

* Asesor de la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga”

Ajedrez Político

*** Buenas noticias rendirá la asociación MAQUINERA, que en el estado encabeza el esforzado y bien intencionado Maestro Ignacio Rodríguez Arceo, con motivo de su informe anual de actividades que tendrá verificativo el jueves 25 del año en curso a las 18:00 horas en el auditorio del Instituto Ateneo de Colima, dicha A.C. se ocupa del fomento al estudio en el nivel medio superior, preparación, para entrevistas laborales, así como impulsar a los jóvenes a emprender proyectos sociales, todo ello en el medio rural, sin duda una labor loable, que me gusta escribir para conocimiento de la sociedad.
*** Dicen los que saben que el rompimiento del magisterio a través del partido turquesa (PANAL) de cara al proceso electoral que se avecina con el partido de Nacho, se debe al mal trato he incumplimiento de acuerdos con el magisterio, ese pasado tormentoso, el gremio con clase no quiere que se repita, con funcionarios ineptos y déspotas, que sin justificación ni mérito alguno, siguen enquistados en dicha secretaría, haciendo lo que saben hacer, muy bien, daño a la clase trabajadora.
***Oportunidad de oro, la que enfrentara el partido Nueva Alianza en Colima, al desprenderse del partido del gobernador, del cual en un pasado reciente, solían ir de la mano, hoy el escenario pinta diferente, solo falta que brinde los espacios a cuadros rentables dentro y fuera del magisterio, no olvidemos que dentro del gremio con clase hay liderazgos reconocidos a todo lo largo y ancho de la geografía estatal, históricamente el profesorado ha sido punta de lanza para lograr los cambios deseados en nuestra dinámica y cambiante sociedad.
***Como ingratitud ven los profesores al gobernador JIPS, quien padece amnesia y ceguera política al no ver, menos recordar, que gracias al respaldo del partido turquesa logro de “PANZAZO” ganar la elección extraordinaria de gobernador, para el mal pago que tundió, a quienes se dedican a formar las futuras generaciones…
*** El partido Revolucionario Institucional, representa el mayúsculo rechazo y aceptación, si ganaba elecciones era gracias al apoyo de sus aliados como el verde PVEM y el turquesa PANAL, hoy sin uno de ellos puede marcar la diferencia, para los derroteros del proyecto Nachista, que ve en el partido del tucán, como la nueva sucursal del tricolor, con intención buena para sus fines aviesos, lo grave, que se unió con el partido ecologista, que recicla de todo, hasta personajes políticos, muy desgastados.
*** Para fortuna en estas tierras del Rey Coliman, todo se sabe, el proyecto de la actual clase gobernante, tiene trazada su ruta con miras al 2021, la seguridad pública, la salud, las gestiones de un buen gobierno, es pecata minuta, eso no los distrae, lo que sí les interesa es el poder por el poder, para ello, manda infiltrados a diferentes partidos, llámese Joel, Nicolás, Indira, Javier, Luis o Pedro, quien están dispuestos a prestarse al juego sucio, en detrimento de las mayorías.
*** La felicidad, la tristeza, el dinero y lo torpe, no se puede ocultar, el rostro desencajado de los diputados dependientes del PRI, Nico, Javier y Ayala, no podrán librar su suerte, menos el vericueto en que se metieron al declararse “INDEPENDIENTES “ a cambio de unas monedas-candidaturas, señalados y conocidos son por sus incongruencias políticas, que los ciudadanos les cobraran en las urnas.
*** Tarde pero al fin, se dieron cambios en SEP donde se fueron los que se tenían que ir, la limpia ya inició, culminará en unos 15 días más. Hasta la próxima….

Vislumbres

BRINCADERA.-
Este martes 23 cumplí, gracias a Dios, 64 años en condiciones bastante saludables, pero debo decir que nunca en mi ya larga vida había visto tanto saltamontes de la política brincando al mismo tiempo de un partido a otro, como está ocurriendo en este primer mes de 2018. Un año en el que, por lo que alcanzamos a percibir, lo menos importante serán los ideales y el bien público, y en el que, por el contrario, lo más relevante serán los intereses partidistas e individuales.
El jueves 18 de los corrientes fui, como tantos otros redactores, invitado a presenciar el primer acto político que el precandidato de la coalición “Por México al frente” habría de realizar en Colima. Una coalición que, como bien se sabe, se conformó a nivel nacional con la participación de las dirigencias del PAN, PRD y MC, pero que a nivel estatal permanece metida en un laberinto, del que no se sabe si hallará la salida o no.
Me tocó estar muy cerquita de la tarima desde donde el llamado “Joven Maravilla” habría de emitir sus saludos y pronunciar su discurso, y me dispuse a escuchar y observar todo cuando a mi alrededor ocurriera, notando de inmediato que el evento fue más panista que otra cosa, y que los pocos militantes del MC y del PRD que se dieron cita allí, o pasaron casi totalmente desapercibidos, o fueron apabullados por la presencia masiva de militantes y simpatizantes albiazules. Con lo que se puede suponer que, aun cuando le duela al partido tricolor, la zona urbana de Colima seguirá siendo “una plaza del PAN”.
Desde antes de que el pre-candidato (con porte y cara de muchachito) hiciera acto de presencia en aquel amplio salón de usos múltiples, se notaba (igual que se nota en los actos de AMLO y un poco menos en los del “ciudadano Meade”) que aquél no era un simple y sencillo acto de “pre-campaña” como el INE nos ha querido hacer creer, sino un acto de descarada campaña ya, que nos encarecerá a todos los contribuyentes el gasto electoral de 2018.
Y cuando llegó el jovencito fue de lo más notorio también, que los integrantes de las cúpulas de los tres partidos que lo postulan se apretujaban a su alrededor, con las indubitables y lógicas ganas de ser captados junto con él por todo tipo de cámaras
Más allá de esos pequeños pero sugerentes detalles, debo decir también que aun cuando no fue repudiado por nadie, Locho Morán no se veía demasiado a gusto entre sus antiguos correligionarios, y Marthita Zepeda, la dirigente perredista, parecía encontrarse allí como si le estuvieran apretando los zapatos, en tanto que los líderes albiazules daban (o trataban de dar) la impresión de que todos sus antiguos agravios, recelos y desavenencias habían sido echados al cajón del olvido en aras de un futuro mejor, y con el afán de volver a ver a uno de los suyos sentado en la Silla Presidencial, aunque fue muy notoria la ausencia de Pedro Peralta junior, el famoso jefe de grupo del “otro PAN”, que nominalmente representa la diputada con licencia Julia Jiménez, a la que “los del PAN de a de veras” le han hecho hasta hoy la vida de cuadritos. En fin, nada que no se sepa.
La tarima en donde se encaramó el precandidato vestido de azul y calzado con botines aptos para subir trepadas, era un cuadrado como de cuatro metros por lado, que al parecer fue exigido por él, y para no estar nadie más que él. Único orador de la mencionada tarde.
Luego de saludar a toda la concurrencia en lo general, y de mencionar a algunos de los líderes locales, en lo particular, y “antes de pronunciar” su “discurso tradicional” (así lo dijo, no estoy inventando), Anaya inició su arenga con una especie de revire circunstancial a uno de los famosos “twittees” que Donald Trump había publicado esa mañana, afirmando que cuando él (Anaya) sea presidente, le va a responder al rubio mandatario estadounidense como quien dice de tú a tú, y “en su propio idioma”, para que le quede muy claro que a México lo debe respetar. Ganándose con ello los primeros aplausos de la jornada.
Pero desde al iniciar su “discurso tradicional” se notó que el güerito iba apoyándose con una especie de presentación computarizada, probablemente hecha en power point, cuyas diapositivas él mismo iba moviendo con un aparatito de control remoto que llevaba semi-escondido en su mano izquierda, con lo que al menos a mí me dio a entender dos cosas: que no se siente muy capaz de improvisar, o que prefiere no hacerlo y mejor repite y repite el mismo discurso “para no jerrarle”, como decían los cazadores de antes.
Hubo muchas estadísticas, tablas comparativas e ilustraciones para apoyar sus “díceres”, pero le faltó frescura al discurso y algo que me pareció muy descortés: que nunca, en ningún momento convocó a sus correligionarios para convencerlos de que él había sido el mejor panista para merecer la candidatura presidencial, y menos se le ocurrió invitar a los perredistas y a los emecistas allí presentes, a sumarse con entusiasmo a la coalición que lo postuló, como si estuviera dando por hecho que ya estaba todo resuelto y que a él no le toca el trabajo de convencer a nadie.
Más allá, también, de esta omisión que señalo, y de que se apoye, como algunos académicos en un aparatito para cambiar sus diapositivas, Anaya no maneja mal su discurso, pero por sus actitudes y su falta de sensibilidad para convocar a la raza a la acción, el joven precandidato me pareció todavía muy verde, y creo que se apresuró demasiado para obtener una candidatura para la que no ha madurado lo suficiente.
“VERDE QUE TE QUIERO VERDE”
Y ya que hablamos de verdes y maduritos, ignoro si nuestro buen amigo, Virgilio Mendoza Amezcua, haya leído alguna vez El Romancero Gitano, del poeta español Federico García Lorca, y no sé si de pura chiripa, o con pleno conocimiento de causa, resulta que esa misma tarde del jueves 18, y casi en el mismo momento en que el precandidato Anaya estaba pronunciando en Colima el discurso que acabo de comentar, en Manzanillo estaba Virgilio (notable ex panista) celebrando su cumpleaños número X? con un pachangón gigante, en el que algunos testigos, tal vez exagerando dicen que estaban como cuatro mil invitados. Y que en alguno de esos felices minutos, el cumpleañero se levantó de su mesa, agarró uno de los micrófonos de los músicos que amenizaban la fiesta y… ¡convirtió su festejo en un mitin político! Declamándole a la presidenta municipal de dicha ciudad porteña, su amiga del alma también, uno de los versos que aparece en El Romancero Gitano que comenté renglones arriba, diciéndole, como Lorca a su propia musa: “Verde que te quiero verde”.
Invitación que la referida alcaldesa seguramente ya presentía que le haría el ex alcalde, porque llegó a la fiesta ataviada precisamente con una bonita blusa de esmeráldicas tonalidades.
Cuentan los mencionados testigos que, cuando la aludida escuchó el llamado de su amigo, se levantó emocionada y, sin hablar, sólo con su “expresión corporal” le dijo “sí”. Aceptación que, viéndola desde una perspectiva ajena, debió de cimbrar de coraje a los ya en ese momento ex correligionarios de la alcaldesa, quienes en otro salón situado a 100 kilómetros de allí, estaban tratando de mostrar una unidad que no tenían. Todo ello mientras que el gran ausente era – insisto- Pedro Peralta Rivas, a quien humorísticamente se le describe como “el más priísta de los panistas”.
OTRAS NOVEDADES QUE DAN MUCHO QUE DECIR
Hasta el fin de semana pasado sólo había hecho su registro estatal la coalición “Juntos Haremos Historia”. Y todo parecía indicar que las otras dos lo harían a continuación. Pero resultó que en diferentes momentos del domingo tronaron las dos, y ninguna se registró ni siquiera el lunes. Día en que más claro se supo que ambas coaliciones habían tenido sus respectivos líos para amarrar sus respectivos acuerdos, y que por eso deberían esperar hasta los últimos minutos del martes 23 para acomodarse lo mejor que pudieran, antes de acudir al registro.
Y hoy ya se sabe que, dentro de dicho contexto electorero, en la franja estatal de la coalición “Todos por México” no participarán todos los que se había creído que participarían, porque de último momento los dirigentes del Panal dijeron que no y, consecuentemente, “la alianza total” sólo será entre el Verde y del PRI, y se tendría que llamar “Unos cuantos por México”. Coalición o “alianza total” que, pese a lo dicho todavía está por verse, porque la rebatiña por los acomodos y las designaciones amenaza con sacarla del cauce, y porque tanto los militantes como los dirigentes del PRI no están dispuestos, según lo advirtió categóricamente Rogelio Rueda, líder estatal de ese partido, a que los quieran forzar a poner un candidato del Verde donde haya candidatos “más rentables” del tricolor.
No sabemos con exactitud cuál fue la causa por la que los líderes del Panal se negaron a ir en esta elección acompañando a sus viejos y muy queridos amigos del PRI, siendo que la mayoría de los panalistas se formaron políticamente en aquel partido. Pero ciertos informes nos dicen que cuando los turquesas se sentaron con los verdes y tricolores para ver de a cómo le iba a tocar a cada uno, muy pronto se dieron cuenta que los otros no les pensaban dar sino las migajas de un pastel, y que, por lo mismo decidieron arriesgarse, e ir por su cuenta. A ver si logran conservar siquiera el registro.
En cuanto a la parte estatal de la coalición “Juntos haremos historia”, todo parecía indicar, hasta el domingo, que nuestro también buen amigo, Sergio Jiménez Bojado, habría podido convencer a los dirigentes del PES y del PT que juntos les iría mejor que separados. Pero es de temer que cuando se comience a tocar el tema de las primeras posiciones plurinominales para las diputaciones y las regidurías, sea cuando comiencen a saltar las chispas y se rompa la amistad entre ellos. Todo esto porque cuando llega ese momento, según se ha podido observar en las elecciones previas, los dueños de la franquicia estatal del PT “se van con todo” para exigir las primerísimas. Y no creo que esta vez sea la excepción. A no ser que ya se haya amarrado todo entre sus respectivas dirigencias centrales.

 

¿Para quién trabaja Nacho?


El cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación se disputan el territorio de Colima, señala la versión oficial.

Desde que tomó posesión como gobernador de Colima, José Ignacio Peralta Sánchez declaró que no pactaría con el crimen organizado, por lo menos así lo documentaron los medios de comunicación en Colima.

Suponiendo sin conceder que esto sea verdad, debemos conducir la agenda pública por el debate de lo que se ha dejado de hacer en materia de seguridad y lo que ni siquiera se discute, para que la realidad se transforme de forma positiva.

Y es que cada que el gobernador declara que la "población abierta" no sufre las consecuencias de la criminalidad que trabaja con intensidad en nuestro estado, los medios de comunicación reproducen sin cuestionar dichos señalamientos.

Desde el periodo como gobernador de Silverio Cavazos se mantiene esta línea discursiva y como para la "clase gobernante" esta problemática es ajena al ciudadano que no tiene vínculos con la delincuencia, no tendríamos porqué reclamar garantías de seguridad; claro, en una lógica bizarra.

Pero considero pertinente plantear una hipótesis. Supongamos que Nacho no vendió la plaza (Colima) a ningún cártel delictivo, supongamos que está ajeno totalmente a esa cuestión y que es poco menos que un santo.

Debemos asumir que a Nacho le informan sus subalternos sobre los hechos delictivos y al leer el reporte infiere que todo es producto de la cotidianidad de cualquier estado, si, es "normalísimo" que a diario violen, secuestren, roben, extorsionen y se cometan delitos del fuero común, donde las cifras solo son eso, cifras, no personas; por tanto es en la lógica de Nacho algo inherente a la materia humana. Pero no lo es.

Los delitos del fuero común incrementaron todos, pero para Nacho esto no afecta a la "población abierta" porque las cifras que le pasa su secretario de Turismo le indican que los miles de turistas continúan llegando y derramando su economía en nuestro estado. Es cuando uno no entiende porqué el presidente de la industria restaurantera declara que los negocios cierran por sus bajas ventas.

NarColima

Cuando Mario Anguiano Moreno fue gobernador, llegaron Marinos de la Armada de México al edificio de la Procuraduría de Justicia de Colima y se llevaron detenidos a varios trabajadores. A la postre nos enteramos que aún cuando se les trató de fincar una responsabilidad penal, todos quedaron en libertad.

Traigo este tema al caso porque desde entonces, ignoramos cuantos trabajadores de la procuración de justicia, ministerios públicos, policía estatal o personal encargado de procurar justicia fueron detenidos, investigados, procesados y sentenciados por tener vínculos delincuenciales.

Doctrinalmente sabemos que una parte de la corporación policiaca está coludida con la delincuencia organizada, sin embargo Nacho no ha informado nada sobre esa materia, probablemente le informen que todos los trabajadores son personas probas, sin embargo, por lo menos yo, no lo creo.

Este tema es toral, se tiene que debatir y hacerle saber al gobernador que trabaja para nosotros.

Big Brother Colima

George Orwell publicó la novela "Nineteen Eighty-Four" (1984) en 1949, a modo de ciencia ficción, Orwell describía como el gobierno nos vigilaba mediante lo que denominó "El Gran Hermano", un ojo que todo lo ve.

Cuando Nacho presentó el modelo del C5, advirtió que concesionaría la instalación y videovigilancia en Colima, lo que me parece algo muy delicado, porque si los sistemas gubernamentales de control y confianza fracasaron y como consecuencia somos líderes en homicidios a nivel nacional y estamos al nivel de los países más violentos del mundo, es una duda razonable pensar que en manos de particulares la seguridad disminuirá aún más.

CON LOS OJOS EN LA CARA

“Estoy muy agradecida con Dios nuestro señor porque no tuve hijos porque qué tal que me hubiera tocado ser la madre de Fidel Castro”.

 

Los libros del rey Salomón

Todavía no sé cómo un hombre tan sencillo que trabaja cuidando un negocio de venta de mariscos preparados que estaba sentado en la banqueta, frente al lugar que llevo ropa para que la planchen, puede saber tanto. Cuando subí al carro las últimas camisas y pantalones comentó con admiración que los gringos habían inventado una máquina en la que se depositaba la ropa sucia y salía planchada. Casi de manera inmediata y ufano dijo que él sabía el porqué del poderío económico, político, científico y militar de los norteamericanos.

Con curiosidad porque no ameritaba morbo, le dije que quería conocer las razones del saber de los gabachos y de su capacidad para inventar tantas cosas y sobresalir por encima de todos los países del mundo entero. Sin más, me dijo que los gringos se robaron un libro que escribió el rey Salomón y desde entonces, en él se basan porque todo, absolutamente todo está escrito allí. Pero eso sí, lo tienen bien guardado y custodiado en un lugar secreto al que casi nadie puede pasar porque allí está contenido todo. Si se llegara a perder el libro, estallaría de inmediato una guerra mundial de la que no quedaría nada ni nadie. Al final de su disertación, sonrió satisfecho y se mesó la barba y el bigote ya canos.

Todo lo dicho me provocó, una amplia e indulgente sonrisa al tiempo que observaba al hombre aquel, ya viejo y quien además, no debe dormirse porque de lo contrario pudiera dar malas cuentas a sus patrones. Es como ya lo dije; velador. Algo más platicó pero nada que pudiera opacar el asunto de la sabiduría del rey Salomón hijo nada más y nada menos que del rey David, el mismo que no solo descalabró al gigante Goliat sino que lo derrotó pese a su descomunal tamaño y fuerza.

Por esas mismas fechas, un sábado ya como a las siete de la tarde fui a comprar tamales y mientras esperaba mi turno me llamó la atención una conversación entre una religiosa ya anciana y un joven que según el mismo dijo, era asiduo lector de la biblia. El tema era ni más ni menos que el Apocalipsis de San Juan, matizado con el juicio final y las postrimerías: muerte, juicio, purgatorio, infierno y gloria. Del limbo no hablaron. La conversación se fue haciendo intensa, animada y cerrada sin que llegara a ser un debate. Era un diálogo amistoso y de respeto mutuo que poco a poco fue cayendo en particularidades, centrándose en el tema del infierno y quienes están en grave riesgo de caer en las fauces de ese terrible lugar con todos los merecimientos y, comenzaron a hacer una lista casi interminable y esta fue si no recuerdo mal, lo que escuché con temor y temblor.

Atención, es la posibilidad y oportunidad de poner las barbas a remojar: los que se dedican a la holgazanería, los hijos desobedientes, los pervertidos, los impuros, los que viven en amasiato, los depravados, los perdularios, los alegativos, los burlescos, los rezongones, los saltapatrás; los que corren mucho y no llegan a ninguna parte; los ateos, los comunistas; los que visitan adivinos, adivinas, agoreros, sibilas y saurines; los gandallas, los que se las saben de todas todas, los impostores, los zalameros, los que lamen patas y otras partes más podendas también conocidos como barberos y lambiscones; los que sacan tierra del camposanto, los que hacen mal de ojo, los que se fajan en el alma; los encantadores de serpientes, los que silban al hablar, los que cascabelean, los que tienen dudas de fe, los que saben y rezan el padrenuestro al revés; los que van a misa y se duermen en la hora de la consagración aunque despierten con el ruido de la campanilla; los que no van a misa y los que cuando van no saben contestar; los que confunden a san Pablo con San Pedro y a Rómulo con Remo; los fisgones, los que bailan pegado, los que se han olvidado del recato, la decencia y las sanas costumbres; los que pegan a la mala y presumen de valientes; los abogados huizacheros, los que no controlan los eructos; los que comen como descosidos, los que no saludan cuando llegan ni se despiden cuando se van; los léperos, albureros perjuros y maldicientes; los tahúres y los que van a que les quiten el dinero a los casinos; los que jugando al fútbol meten el balón en su propia portería; los que tocan y cantan desafinado, los que expelen sus gases en lugares concurridos y fingen demencia; los ideáticos, los que ni fu ni fa , los que opinan de todos los temas; los comecuras, los que se ríen de chistes que no entienden; los prevaricadores, los insumisos, los rebeldes, los insanos; los que hacen de tripas corazón; los que por decir que no, dicen que sí; los que no conocen ni la o por lo redondo, los que levantan falsos y todos aquellos que se han dedicado a atentar no solo contra la doctrina y las enseñanza de la iglesia sino que además, se apartan de la tutela de Dios.

Los que dan kilos incompletos, los que no pagan aguinaldo, los que acosan a sus empleadas con fines aviesos; los que trasiegan en la madrugada envueltos en una cobija chana; los que se levantan a las doce del día; los que no le dan agua ni al gallo de la pasión; los que no comen ni dejan comer, los que comen a puños; los que saludan con sombrero ajeno, los que tiran la piedra y esconden la mano; los que piensan que todos los burros son pardos; los que la ven reparando y le avientan la gorra; los que donde pisan se seca la hierba; los que no dejan huella al andar ni hacen sombra; los lobos con piel de oveja, los moscamuertas; los reyes del madruguete, los que tienen voz chillona, tipluda, aniñada o aguardentosa; los que dan y luego quitan… La lista siguió pero ya me estaban cobrando los tamales y perdí la concentración pero si alcancé a ver que el diálogo estaba a punto de terminar y es que había sido mucho el esfuerzo realizado.

A ambos, al hombre joven avezado en asuntos profundos de la biblia y a la ancianita, mientras estuvieron hablando, los ojos se les abrían más de lo normal y se advertía que tenían la boca seca y los labios lívidos pero poco a poco se fueron serenando y la palidez amarillenta de pronto se desterró. Sólo entonces, sobrevino una tranquilidad beatífica y angelical digna de admiración pero al mismo tiempo sobrecogedora. Cogí los tamales, me despedí con una sonrisa nerviosa y me fui para la casa preocupado, pensando en la posibilidad de que me quedara el saco de alguno o varios de los motivos de condenación y es que no era para menos pero tampoco era para más.

En otra ocasión y en otro pueblo, escuchaba a una buena mujer ilustrada en asuntos de la religión que por alguna razón no había podido procrear hijos, dijo: “estoy muy agradecida con Dios nuestro señor porque no tuve hijos porque qué tal que me hubiera tocado ser la madre de Fidel Castro.” Hubo quien asintiera y le diera, al menos en apariencia, la razón. Líbrenos Dios. Pero bueno, es el más desconsolador de los consuelos que he escuchado.

En esta época nuestra de tantos avances científicos, técnicos y tecnológicos, todavía no podemos jactarnos de nada porque en lo profundo y también en lo superficial, la ignorancia sigue siendo la reina. La superstición, los vanos presagios, la brujería, lo satánico, la nigromancia, la quiromancia, la cartomancia, las limpias y otras actividades propias de los claroscuros, son más actuales que el último avance de la ciencia anunciado ayer. No se trata del regreso a las cavernas ni del comienzo de nada, es simplemente, ni más ni menos que la naturaleza humana proclive y tentada siempre a buscar explicación donde no la hay. Como no hay explicación hay complicación y mientras no haya una respuesta verdadera la confusión crecerá desproporcionadamente.

Mientras tanto, quienes se adueñaron por la buena o por la mala, como es su costumbre, del libro del rey Salomón, seguirán progresando. Lo que no sabemos es, si quienes se lo robaron fueron los jesuitas o los judíos porque también me queda claro que cuando no encontramos explicaciones más o menos convincentes les cargamos el muertito a ellos. Sin embargo, yo sigo preocupado y creo que con razón, solo de pensar que el libro de Ali Baba y los cuarenta ladrones se lo robaron y está bajo la custodia de los políticos y de la extensa gama de líderes mexicanos sin discriminar a ninguno y de allí beben su exquisita, perversa y promiscua sabiduría, Acaso sea lo único que leen. Es su breviario y tumbaburros.

* Asesor de la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga”