Kelsy Naomi Castañeda Córdova


Kelsy Naomi Castañeda Córdova “desapareció” la tarde del 19 de mayo. Tiene ocho años. Su casa está en Tecomán. Sus padres la buscan desde aquél día. Mucha gente la busca. No se puede dejar de buscar. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo resignarse a que nos falte una niña o un niño? ¿Cómo no temer que luego sea otro, otros?
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Kelsy Naomi Castañeda Córdova salió de su casa y no volvió. Hoy hace ciento cuarenta y cinco días. No volvió. Tiene ocho años. Ocho años. ¿Se da cuenta? Ella, como todos los niños, son nuestra garantía para no perdernos en la indolencia, en la violencia, en la vergüenza. ¿Se da cuenta? Si perdemos un niño de este modo perdemos gran parte de lo que somos, de lo que seremos.
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Kelsy Naomi Castañeda Córdova salió a la calle y alguien la retuvo. Mañana serán ciento cuarenta y seis días. Y no es posible que los días se sucedan de esta manera. Nadie debería contar el paso de las mañanas y las noches de este modo. No es normal. Como tampoco es normal decir “desapareció una niña”. ¿Qué tanto ha pasado aquí, entre nosotros, para llegar a esta anormalidad?
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Kelsy Naomi Castañeda Córdova fue vista por última vez en una calle de Tecomán. En Tecomán. ¿Acaso hace falta decir que Tecomán está en Colima? Usted y yo vivimos en Colima. A veces el localismo nos hace decir que estamos orgullosos de vivir en Colima. ¿Y lo estamos? La impunidad compite con el tamaño de un volcán. Los crímenes abundan y la justicia es cada vez más escasa.
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Kelsy Naomi Castañeda Córdova está ausente. Es necesario seguir pronunciado su nombre, completo, hasta saber de ella. Hace dos días, el procurador José Guadalupe Franco Escobar informó que nada se sabe. Que nada sabe aún de lo que pasó, de lo que está pasando con una de nuestras niñas. Pareciera resignado, imposibilitado para procurar justicia entre tanto desbarajuste e impunidad. Acaso llegamos a un punto donde un procurador nomás administra declaraciones, plazos, omisiones, silencios.
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Kelsy Naomi Castañeda Córdova tiene ochos años. Su casa está en Tecomán. Sus padres la buscan desde aquél día. Mucha gente la busca. Hoy hace ciento cuarenta y cinco días que nos falta. Y es como si nos faltaran todas, como si nos faltaran todos.