Los Altares de Dolores en Colima: una tradición que lucha por sobrevivir

Una de las tradiciones que aún sobreviven en la cotidianidad de la vida de los colimenses son los Altares de Dolores que en la época de Cuaresma se montan con un sentido religioso, para las nuevas generaciones este día es conocido como el Día de la Mojadera que desconocen sobre el significado que tenía en la comunidad, de acuerdo con Antonio Enciso, director de Museo de Culturas Populares Ma. Teresa Pomar solamente hay tres familias que continúan este ritual religioso en Villa de Álvarez, junto con el personal del museo siguen montando esta tradición aún sigue viva.
Es domingo al medio día el trabajo en la Cenaduría Julia no se detiene, los comensales siguen llegando para disfrutar de los antojitos mexicanos que desde haces varias décadas la familia de Doña María Molina Estrada, de 87 años propietaria, ubicada en la calle Carmen Sérdan en el municipio de Villa de Álvarez habla al respecto.
“Yo me case y estuve viviendo mucho tiempo con mi mamá, aquí vivimos, siempre le ayudábamos y a mí siempre me quedaba hacerlo, un día mi mamá me dijo:
--Tú lo vas a seguir haciendo, yo le dije – No ni tengo imaginación y no creo hacerlo, al año siguiente ella murió en diciembre de 1986, cuando llegó la fecha del Viernes de Dolores, yo sentía muy feo no hacerlo, así es que tengo desde esta fecha haciéndolo.
¿Este año cumple?
Cumplo 30 veces que lo he hecho.
¿Y que siente cuando lo realiza? ¿Cuántos días se tarda en elaborarlo?
Mire en empezamos el martes de previo a la Semana Santa porque nos traen los palos, la palmilla, el miércoles vamos acomodando poco a poco y el jueves esta todo terminado, y yo siento muy mucho gusto conseguir esta devoción de Nuestra Madre de los Dolores, que la gente venga y diga que hermoso está el altar, es una gran satisfacción.
No porque usted precisamente este aquí, no porque la gente venga y te diga qué bonito, esto y lo otro, lo hacemos con toda la intención para la Santísima Virgen, que viene la gente lo ve, me da gusto
¿Qué le ha externado la gente algún comentario?
Muchos comentarios muy buenos, nada menos el día de ayer estuvieron la Familia Asam, ya ve que son muchas hermanas, ellas estuvieron comentando cosas muy bonitas, sobre todo le rezaron a la virgen, le pidieron por la familia de aquí por hacer el altar, porque nos haya ayudado, sucedieron cosas bonitas.
¿Qué más se necesita para elaborar un altar? Veo que hay germinados, creo que esto llevo tiempo hacerlo?
El germinado de arroz se planta, la tercera semana de la cuaresma, el tercer viernes se siembra y esta como usted lo ve ahí, lo que está arriba el germinado de chía siembra con ocho días de anticipación, la palmilla no la traen la misma semana de Dolores.
¿De dónde se la traen?
Me la traen de las barrancas de Suchitlán, y de El Naranjal de por allá, ya lo demás en ponerle las cosas viene un sobrino mío a colocar a la Virgen, él nos ayuda a ponerla, para los demás las mujeres que estamos aquí hasta las mujeres que trabajan aquí, nos ayudan esto ponerle a aquí, o quile aquí, para que se vea mejor.
¿Estos son helechos?
Sí son helechos, tiene manzanas.
Sí son manzanas naturales, aquí hacen los arreglos con alambre,
¿Tienen también palomas?
Las palomas las tenemos desde mi mamá, algunas las compramos hechas muchas personas me preguntan ¿qué significan las manzanas?
¿Tienen algún significado para usted? Ya lo tenía así desde su mamá?
Siempre se ha dicho que las manzanas significan el pecado para que no se olvide, el pastito, el germinado todo lo verde, significa el nuevo renacimiento la entrada al paraíso, todos sabemos que por Eva perdimos el paraíso, y por Nuestra Madre María lo volvimos a recuperar, este es un renacimiento a la vida, de los siete floreros no se el significado, el número siete tiene mucho significado en la Biblia, el altar está relacionado con los siete dolores de la virgen esto, se le ponen siete velas que es el mismo significado, todo tiene que ir fresco, verde decía mi mamá, el germinado es la nueva vida así decía mi mamá.
¿Porque tantas palomas?
Las palomas significan el espíritu santo.
¿Y de cuantos escalones tiene que ser el altar?
Eso es según como uno lo va acomodando, este es de siete si contamos el de la Virgen de Dolores.
¿Cree que va a continuar esta tradición en su familia?
Tengo una nuera que le gusta mucho, pero a veces lo dudo, nada menos ayer estuvimos platicando ayer, estaban ellas les dije:
--Cuando mi mamá murió me dijo si no vas a seguir las esculturas de la Virgen y el Cristo son para la capilla de San Isidro, no tiene esas imágenes y serán bien recibidas, pero yo quise seguir la tradición para que la Virgen siguiera conmigo.
Si ustedes no quieren hacer el altar, ustedes entregan ésa imagen religiosa, esta prestada, yo le pedí permiso al sacerdote y me dijo:
--Si le va hacer el altar siga con ella, así ellas si van haciendo el altar que siga con ellas, sino que la entregue la imagen a la capilla,
¿Cómo llego es imagen a ustedes?
Mi mamá la mando hacer, había un señor llamado Francisco le decían El Santero.
¿Las esculturas tienen más de 50 años con su familia?
Si tienen más de 50 años con nosotros
¿Qué siente usted cuando lo elaboran?
Mucha paz, tranquilidad, ya que lo veo terminado –su vista se nubla por las lágrimas que se asoman para deslizarse por sus mejillas-, siento mucha paz en mi corazón.
¿Ustedes como los otros altares regalan agua fresca?
Si agua fresca de tamarindo, solamente hacemos pura de tamarindo, una vez vino un muchacho, seminarista, hace como dos o tres años, me estuvo diciendo el significado de las aguas frescas que se deben de hacer: Jamaica, tamarindo, limón, y de arroz.
El agua de tamarindo significa la madera de la Cruz.
El agua de arroz la pureza de la Virgen.
El agua de Jamaica la sangre.
El agua de limón debe ser hecha con el limón completo: cáscara y semillas, es una agua agria, amargosa, cuyo significado es lo que le dieron a beber a Cristo cuando estaba en la Cruz, lo que le dieron en la esponja, como el vinagre.
Al ver el altar, el seminarista se emocionó tanto que me pidió ojalá nunca se acabe esta tradición, ya que hoy muy pocas familias montan altares.
¿Usted sabe porque anteriormente le decían incendios?
Anteriormente le decían porque no había luz eléctrica y solo se iluminaban con mucha, mucha vela, entonces parece un incendio, a parte como no había luz en las calles, la gente veía el humareron porque ponían mechones de ocote, la gente veía la llamarada y decían allá esta un incendió por eso tengo entendido, esto fue antes de los años 50´s porque en ésa época yo ya estaba casada, fue como en 1930 o 1935 eso a mí me contaban.

Sobreviviendo del pasado
Actualmente la tradición de montar los Altares de Dolores se ha ido perdiendo según Jorge Balzatar Zamora, de 60 años, mejor conocido como El soldado de las especies, propietario de la tienda La Codorniz, ubicada en la Avenida Pino Suárez desde 1985, recuerda como vecinos del barrio de San José acudían a comprar los productos que necesitaban para estar dando agua a las gentes que los visitaban: “ vendíamos para hacer agua de tamarindo, arroz quebrado, canela, piloncillo, jamaica, en esta época se vendía muy bien, y poco a poco ha ido bajando hasta llegar a esta temporada pasada no se vendió nada de eso.
¿Usted porque cree que esto sucedió?
Más que nada se van perdiendo las tradiciones la gente mayor que lo hacía ya no existe, y si existen los hijos ya no siguieron la tradición.
¿Tenía clientes habituales?
Era de ley, cada temporada venían para llevar para su agua fresca, tanto kilos, para esto, tanto pa’ lo otro.
¿Qué cantidades compraban?
Se llevaban dos kilos de arroz quebrado por casa, 3 kilos de tamarindo según el barrio donde se iba hacer, si había muchos chiquillos eran los que repetían agua, hacían varias ollas de 20 litros, cada una de las familias hacían dos o tres aguas de Jamaica, tamarindo, y de frutas de temporada, como de piña, las principales que hacían eran de arroz, tamarindo y jamaica eran las principales, aún recuerda que mis clientes eran personas de edad avanzada, sus hijos nomás venían para cargar las cosas.
“Cómo está situación económica de país, ya nadie quiere hacer algo para regarlo”, concluye Jorge Balzatar Zamora.
De acuerdo con Doña María Molina Estrada se ha perdido la tradición “este muchacho Antonio Enciso ha tratado de rescatar algo de lo que se ha perdido, actualmente se hacen dos o tres altares porque él motiva a la gente para que lo siga haciendo”.