Vislumbres. Mensajes que se revierten

EPN y sus compañeros de ayer.-
Hoy ya es un tema común el de los dos ex gobernadores (Tamaulipas y Veracruz) capturados en Italia y Guatemala con menos de diez días de diferencia. Se dice que tanto Tomás Yarrington como Javier Duarte eran, desde los inicios de sus respectivos sexenios, dos sujetos a quienes muchísima gente de los estados que gobernaban calificaban como pillos; pero a la vez se afirma que contaban, como ha sido siempre, con el apoyo, el cobijo y la defensa de las cúpulas de sus partidos, y en el caso del veracruzano, hasta del mismísimo presidente Peña Nieto.
En torno a esto último hay varios videos que confirman la presencia de EPN (entonces gobernador del Estado de México) en el mitin del cierre de campaña de Javier Duarte como candidato a la gubernatura veracruzana (fecha: último domingo de junio de 2010,). En dicho mitin, yendo como invitado de honor, y ataviados los dos con sus respectivas camisas rojas, el gobernante mexiquense fue uno de los principales oradores, y durante su discurso no dudó en calificar al joven candidato tricolor como “un hombre de convicciones, de lealtad para su partido y sobre todo para la gente a la que hoy le está pidiendo su confianza… Un hombre que representa a las nuevas generaciones del PRI”, y otros calificativos por el estilo.
Dos años después, en mayo, cuando ya EPN era candidato presidencial, acudió a una entrevista colectiva en Televisa, donde, acompañados entre otros por los periodistas Adela Micha y Javier López Dóriga, le preguntaron sobre la corrupción de los gobiernos estatales y él respondió a Denise Maerker: “Si tú observas, hoy los gobernadores de la gran mayoría de las entidades son jóvenes actores de la nueva generación política: el Gobernador de Quintana Roo, Beto Borge; el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte; César Duarte, Gobernador de Chihuahua…”, y en cuanto a su partido afirmó que éste pasaba por un proceso de “renovación interior”.
En octubre del año pasado, estando participando en un foro público con otros periodistas, uno le preguntó a EPN acerca de lo que había dicho en aquel último domingo de junio respecto a Javier Duarte, y le cuestionó si aún seguía poniéndolo como ejemplo del “nuevo PRI”. El presidente no se inmutó y levantándose de la butaca en donde había estado sentado, tomó el micrófono para eludir el bulto diciendo: "No recuerdo yo la alusión, pero seguramente en algún momento la hice, si es la referencia que hacen… [En cuanto a mi partido, éste] ha tenido dentro de sí mismo una enorme renovación al paso de los años. El PRI ha sido artífice y constructor de las grandes instituciones. No exento de errores, no exento de fracasos, no exento de desaciertos, como me parece ocurre en todas las fuerzas políticas del País". Y en eso tuvo razón, pero ¿qué pasaba con sus antiguos amigos?
Hoy, desde noviembre de 2016 para acá, ya son cuatro gobernadores (tres del PRI y uno del PAN) los que han sido aprehendidos o están en proceso. Pero hay quienes afirman que estas dos últimas capturas (la de Yarrington y Duarte) sólo son dos eventos mediáticos para ayudar al candidato Alfredo del Mazo júnior, para ganar la gubernatura del Estado de México, la más preciada joya que después de la Presidencia de la República tiene todavía en su poder el poderosísimo grupo político del que proviene Enrique Peña Nieto. Es decir, dos sacrificados a los dioses para obtener un nuevo triunfador.
Futurismo desatado.-
Y a propósito de candidatos y de sucesores, ya todos los mexicanos deben de saber también que el futurismo está desatado y que las encuestas con miras a la sucesión presidencial de 2018 están siendo más consultadas que el Oráculo de Delfos y los resultados del Melate y la Lotería Nacional, siendo muy de notar que la mayoría de ellas (las encuestas) ponen al ya muy cascado y repetitivo Andrés Manuel López Obrador como el puntero de la mayoría de los aspirantes, aunque Morena, su partido, no esté suficientemente consolidado en las 32 entidades del país, como sería el caso particular de Colima.
Para no abundar demasiado en los temas de las pitonisas y los augurios político-electorales, hoy me concretaré a presentar y comentar un poco de lo que revela la última de las encuestas publicadas por El Universal, difundida apenas hace dos semanas: ahí dice que tomando en cuenta los resultados obtenidos por los encuestadores contratados desde “el inicio de la serie” (allá por noviembre de 2016) “el partido de López Obrador ha crecido 11 puntos, el PAN siete”, mientras que “el PRI ha perdido 12 puntos”. De tal modo que hoy “la preferencia electoral por partidos” estaría prácticamente “empatada entre Morena (con 24%) y el PAN con 23%”, frente a un PRI que en este momento apenas estaría alcanzando “el 13% de las preferencias, por primera vez desde su aparición como partido político”.
Y en cuanto a los precandidatos que se mencionan, el 5 de abril El Universal “publicó que a 15 meses de elegir Presidente de la República… los escenarios electorales muestran a AMLO como “el más favorecido en una contienda con Margarita Zavala, Osorio Chong, Miguel Ángel Mancera y Jaime Rodríguez El Bronco: con 33% de las preferencias para AMLO; seguido por Zavala con un 27%, con Osorio con un 13% y con El Bronco con un 7%”. Cifras jamás antes vistas por el PRI a poco menos de un año de que los partidos políticos tengan que ya elegir a sus propios candidatos.
Pero ¿qué resulta de esta “fotografía del momento”? Pues nada todavía porque recuérdese que en el 2006, aun cuando AMLO era también puntero, su soberbia lo arrojó al barranco cuando le dirigió al entonces presidente Fox aquel estentóreo grito de “¡Cállate chachalaca!”, y nada, tampoco, porque muchos cambios habrá en estos escenarios futuristas cuando finalmente se conozcan los resultados de las elecciones gubernamentales de julio próximo. Elecciones en las que, como ya dije, la joya más preciada es, sin lugar a dudas, el muy rico y sobrepoblado Estado de México, cuna del actual presidente de la república y donde todo el poder presidencial y de los priístas ambiciosos (y deseosos de no perder el poder) están poniendo todo lo que está de su parte para que gane su candidato del Mazo, incluido obviamente entre ellos el gobernador de Colima, quien lo estuvo acompañando en su arranque de campaña.
Las mantas y otros trapitos al sol.-
Muchos ardores y gran comezón causó entre la clase política priísta la aparición de al menos tres mantas en otros tantos de los sitios más transitados de la zona conurbada de Colima-Villa de Álvarez, y que a la letra decían: “Nacho, no vivimos ni felices ni seguros, ¡Vete! Artículo 39 constitucional. El pueblo te lo demanda”.
Muchos ciudadanos escuchamos posteriormente al gobernador aludido, afirmar que las autoridades competentes se dedicarían a investigar quién puso las lonas en la Glorieta del DIF, la Glorieta de Los Perritos y en un tramo de la Avenida Benito Juárez, ignorando por el momento –dijo- qué pretendían sus autores con ello.
Pero no tardaron algunos pseudo-periodistas a sueldo en declarar tres presuntos culpables de su colocación: por un lado a su villano favorito, el ex candidato panista Jorge Luis Preciado; por otro a dos militantes del mismo partido y, en otra de sus hipótesis, al G8, un grupo de compañeros periodistas con los que me suelo reunir para platicar.
No puedo hablar ni por JLP ni por sus dos correligionarios, pero puedo asegurar que si hay una cualidad que unifique a los miembros del G8, es que todos y cada uno de sus integrantes tenemos el valor de firmar con nuestros nombres los escritos que publicamos. Así que si no necesitamos “bules para nadar” ¿por qué y para qué tendríamos que pagar por hacer y colocar mantas anónimas para pedirle al gobernador que renuncie?
Pero para que se vea cómo es de curiosa la guerra por el poder, resulta que no bien acababan los empleados de JIPS de retirar las corrosivas mantas de las glorietas, cuando ya otros le estaban tratando de sacar otros “trapitos al sol” a Jorge Luis Preciado, su ex contrincante, acusándolo de que trabajadores de la fundación que lleva su nombre habían estafado a gente humilde, pidiéndole dinero por adelantado para entregarles algunos bienes baratos que nunca les entregaron. Pero, bueno, ya le corresponde al Senador limpiar o lavar esos trapos, y defenderse si puede.
Y otra cosa interesante que sucedió al respecto, es que si bien las fotografías de esas lonas se difundieron en las redes sociales, no apareció ninguna publicada en los medios impresos de mayor consumo en la entidad. ¿Querrían ellos defender al gobernador o evitarle un enojo? O, como se dice coloquialmente, ¿querían tapar el sol con un dedo, o negar el contenido y el significado de los mensajes que éstas enviaron?