VIVENCIAS: MODELO EDUCATIVO.

Se inicia un nuevo ciclo escolar lleno de buenos deseos pero con más interrogantes, para los 35 millones de niños y jóvenes que ven en la educación una herramienta de vida útil para consigo mismo como para con los semejantes (aunque el gobierno no proporcione empleos) movidos con sueños que se conviertan en realidad.
En la elaboración de citado modelo educativo hubo de todo, "bautizo, fiesta, música, pachanga" sin los actores principales en el proceso enseñanza–aprendizaje, “nada raro hoy en día el actuar de nuestras autoridades” por principio de cuenta llega tarde a la cita a escasos doce meses de que concluya el gobierno federal su mandato.
Aunado a que modelo educativo-reforma educativa, van de la mano, el primero tuvo que ser primero y no al revés, lo cual evidencia la poca efectividad de dicho “modelo” dado que primero se tendría que haber elaborado un modelo pedagógico para en razón de eso evaluar a los mentores.
Con pocos cambios en el contenido, podemos calificar como más de lo mismo, similar a otros elaborados en el pasado eso sí, con un cúmulo de buenos y brillantes deseos que el gobierno federal maneja en las líneas discursivas (más de algún ingenuo se las cree). Como lo es en el perfil de egreso, la novedad de habilidades digitales, el cuidado del medio ambiente, entre otras.
No se ocupa el mismo de la actualización y educación continua de los profesores en funciones (con cargo al patrón) no debemos pasar por alto que la misma por ley le corresponde a SEP, dado que es sabido no cuentan con los recursos suficientes para ello, dado que el 80% del presupuesto a educación se va al pago de nómina y servicios personales, ¿así como se pretende elevar el nivel educativo?.
Para nada se toca, menos menciona, a las escuelas formadoras de profesores por vocación magisterial, las normales, a las cuales el gobierno federal muestra un total y absoluto desprecio, así como la diversidad de los estudiantes sus respectivas situaciones socioeconómicas (alimentación, salud, higiene) lo cual evidencia un profundo desconocimiento sobre lo que se hace en las escuelas y lo que hacemos los Maestr@s.
Indiscutiblemente la reforma educativa y su modelo educativo implementado por el gobierno federal serán recordados como algo que nunca debiese repetirse o ¿cree usted lector que si? Si va por la afirmativa, esta disculpado, sin duda miro al firmamento y quedo eclipsado.

A MANERA DE COMENTARIO...
* Una disculpa a mis fieles lectores, por la falta de colaboraciones por espacio de un mes, como buen educador-periodista, tome el receso escolar, para renovarnos, entrar de lleno con más y mejores vibras.

* La Secretaría de Salud no se distingue por la transparencia en sus acciones, es del dominio público la deshonestidad con que se maneja el forastero titular de la misma, que obligó a los médicos residentes a levantar la voz.
*Chamba para el Osafig ¿cuántos empleados de la bancada PRI-dependiente cobran en el poder ejecutivo, con cargo al Gobierno del Estado?
* Vocero del Frente Magisterial independiente en Colima. Sígueme en las redes sociales: Facebook che charly Olvera Twiter@checharlyolvera

Adiós al maestro Horacio Ceballos Valdovinos, un hombre irremplazable



Reza el cartel que contiene datos del maestro Horacio Ceballos Valdovinos: “Un maestro nunca ajeno a nada humano. Un hombre, simplemente, irremplazable”.

En un documento que amablemente nos facilitó el ITESO, dice textualmente lo siguiente: Perfil “A lo largo de mi vida he contribuido a construir un mundo más justo, humanizado, alegre y en paz. Desde la transformación de la persona y la sociedad por medio de la educación y el desarrollo, favoreciendo la formación de seres humanos conscientes de la realidad, con posibilidad de transformarla para una mejor vida para todos y todas. Tengo experiencia profesional en la intervención con comunidades rurales e indígenas, igualmente con jóvenes universitarios y docentes en proceso de integración y desarrollo. Así como la planeación, ejecución y evaluación de proyectos y programas de intervención social en distintas áreas del progreso.”

A lo largo y ancho del país, se desarrollaba la guerra sucia de los setentas, en que para miles de jóvenes, había de por medio un peregrinar forzoso para evitar la persecución, el encarcelamiento o el asesinato. En Colima, la tranquilidad de los habitantes se estremecía con las marchas campesinas del Conacar, de los electricistas del Suterm y con la presencia de los primeros presos políticos.

En este marco de circunstancias de rebeldía, que quizá marcó su posterior actitud, es que nació Horacio, un 26 de junio de 1975, en la población de Quesería, municipio de Cuauhtémoc. Sus padres, el señor Ezequiel Ceballos López y la señora Elena Valdovinos Ortiz, que crearon una familia de 10 hermanos: Amado, María Auxiliadora, Jesús, Ana María, Lupita, Germán, Karina, Alejandro, Enrique, finado, y Horacio.

Como ocurre en el ambiente provinciano, muy pronto Horacio ingresó a cursar la educación primaria, la escuela secundaria y el Bachillerato, en la población de Quesería, distinguiéndose por su aplicación y excelencia académica. Cursar la educación básica le fue suficiente para tener plena certeza de su inclinación vocacional hacia el campo de la docencia, como joven inquieto y dispuesto a servir a sus congéneres.

Por ello se encaminó hacia la Escuela Normal Rural de Estipac, en el vecino Estado de Jalisco, donde realizó estudios inconclusos de la carrera. Su sólido empeño en cubrirse con el manto de la Didáctica, lo motivó a ingresar a los programas de becarios que ofrece el Consejo Nacional de Fomento Educativo, el Conafe. Y el campo, la zona rural con su ambiente bucólico, con sus peculiares condiciones de existencia alejadas de la justicia social, le permitió a Horacio la especial interacción con los espacios donde brindó sus servicios educativos.

Y así, como aquellos jóvenes que en 1961, terminaron con el analfabetismo en Cuba, yendo hasta el último rincón de su Patria, mochila al hombro con las herramientas de la sabiduría en su lucha contra la ignorancia, Horacio se adentró a la actividad definitoria de su vida.

Veladero de Camotlán, en el municipio de Manzanillo; Agua Salada en el municipio de Minatitlán; y el Galaje y las Conchas del municipio de Ixtlahuacán, dieron cuenta de la alegría, del entusiasmo, de los buenos sentimientos personificados en Horacio que lo hicieron ser un maestro querido y reconocido por la gente de esas comunidades. Once años de su existencia, los dedicó a la labor en Conafe.

Pero ese reconocimiento ganado a pulso de trabajo, a base de ser ejemplo de entrega al prójimo, sin esperar algo a cambio, a través de esos años, trascendió a que fuera reconocido en el año de 2007, como el Premio Especial Conafe.

Su excelencia académica y su entendimiento de la imperiosa necesidad del permanente estudio y la preparación, lo encauzaron hacia el Instituto de Estudios Superiores de Occidente para cursar la Licenciatura en Educación. En la misma tónica, de ser un estudiante especial, el ITESO significó un espacio que derivó en prolíficas actividades, propias de su mística educativa.

A través de los programas sociales del ITESO, Horacio abundó sus aportaciones a la concientización de los sectores sociales, a quienes estaban dirigidas dichas acciones de intervención. Por mencionar algunos, el PNUD-ITESO, Programa para las Naciones Unidas y el Desarrollo, y sus proyectos de intervención en trabajo comunitario en comunidades como Tenamaxtlán, Soyatlán, Atengo, Jilotepec, en el estado de Jalisco.

Por cuenta propia, fue asiduo colaborador en comunidades del municipio de Minatitlán, en la organización de eventos sociales y fiestas patronales. Y como aficionado al canto, participó con la Banda “El Traguito”, del municipio de Tenamaxtlán, con quienes siguió colaborando en gestión, organización y promoción de la Banda.

Entusiasta participante del CEDIAC, Centro de Derechos Indígenas, misión de los jesuitas en Chiapas, donde se familiarizó básicamente con los idiomas náhuatl, tzeltal, y donde seguramente, tenía una fuente inagotable de enseñanzas en Tatic, Monseñor Samuel Ruiz.

Pero no solo eso, participó en el proyecto de intervención de educadores de la calle, en MATRACA A.C. Movimiento de Apoyo a Niños Trabajadores y de la Calle. En ONI, Organismo de Nutrición Infantil, innumerables cursos para jóvenes en situación de riesgo, talleres sobre educación para la paz, solidaridad y amor al servicio, etc.

Si acudimos a dilucidar los sectores sociales motivo de intervención de las actividades de Horacio, resulta adecuado pronunciar las palabras de un nica de Nikinohomo, Augusto César Sandino, que tengo la plena certidumbre, tendrán plena coincidencia conmigo: “Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y el nervio de la raza”.

Estudió la Maestría en Educación en la UNIVA, Universidad del Valle de Atemajac, con su característica elemental en alto desempeño académico, donde además se laboró como docente. Insistente en su permanente actualización y aprendizaje, hizo Diplomados en la modalidad de educación continua, como el de Pedagogía Interactiva, sobre Filosofía de la Educación, Taller Para la no Discriminación y muchos otros que nos confirman su amplísimo quehacer humanista.

Dejo para un lugar especial, su presencia en este centro educativo, peculiar por su funcionamiento y su mística educativa. En la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga”, coadyuvó en sentar las bases organizativas de su funcionamiento actual y fungió un tiempo como subdirector académico, pero mayormente, como docente tanto en la Licenciatura como en la Carrera Técnica y en el Grupo de Horizontes.

Su identificación con nuestra institución educativa fue plena, en consonancia con sus respectivas trayectorias, como lo fue también su diaria relación con el alumnado. De palabra y trato amables, de apoyo y comprensión ante consultas de situaciones problemáticas, de alegría y dinamismo en el hecho educativo, de consejos, sugerencias y propuestas alternativas en el diálogo docente. Aludiendo al pensamiento de Margarita Septién, constructora de esta magna obra y continuada magistralmente por la Profra. Angelita Escobosa, bienvenidos todos, del color que sean, para aportar generosamente su valioso esfuerzo para el desarrollo de un proyecto educativo humanista.

Encuentro dialéctico entre el binomio de la educación, nada extraño, cuando no se concibe como un proceso de domesticación, sino como un instrumento de concientización y organización de las nuevas generaciones para que coparticipen en la transformación social. Confirmaste aquí, cotidianamente, Maestro Horacio, la necesidad de reivindicar la función de la escuela como transformadora de conciencias, que libere y no que encadene, que concientice y no que domestique, que impulse la creatividad y no que la limite, que incite al compromiso social y a no guardar silencio ante la libertad conculcada.

Quienes han dado un salto cualitativo en su formación, son conscientes de que transformar un estado de cosas injusto no es cuestión de palabras, sino que sienten la imperiosa necesidad de predicar con el ejemplo de la consigna “el maestro luchando, también está enseñando”, porque, como dijera José Martí, tienen en sí el decoro de todo un pueblo.

Es difícil y a la vez doloroso, pretender asimilar tu partida física, Maestro Horacio. Tus ideales, tus convicciones, tu congruencia, se quedan con nosotros, aprisionados a nuestro diario actuar izando nuestras banderas de lucha.

He de insistir, que no es verdad que las imágenes se borren a base de lágrimas, porque ahí están siempre, presentes en la memoria. Vamos a persistir, en enarbolar tus banderas humanistas, como símbolos y alicientes para la lucha cotidiana que nos fortalece hacia la consecución de una sociedad justa e igualitaria. Y mantendremos la voz rebelde y la irreverencia contra la negación de las libertades democráticas, contra el autoritarismo, contra la injusticia social.

Ahora, Maestro Horacio, te pedimos que vayas, como las golondrinas, libres en su vuelo al cielo. Que nuestro sueño, la esperanza de lograr un orden social más justo y humanista, se materializa día a día, en la medida que avanzamos.

Hay personajes con los que estamos en deuda, porque nos dan la pauta a seguir, cargados de valores y alto concepto de la moral, de la amistad, de la solidaridad y el trabajo, y no nos queda otra más que decir que si ellos han cumplido y nos han dado su cariño, con la gentileza de los seres humanos, no hay que sentir tristeza, hay que seguir su ejemplo… Que estas líneas surgidas del reconocimiento, del cariño y la amistad, no atenten contra tu sencillez… Hasta siempre maestro Horacio, hasta siempre.

• Texto leído por el autor durante el homenaje realizado el sábado anterior al maestro Horacio Ceballos Valdovinos, en el marco de los festejos por el Día Nacional del Trabajo Social en la Escuela Vasco de Quiroga, de Comala, Colima.

Vislumbres. Preparativos.-

Durante casi todo el fin de semana anterior, la cúpula nacional del PRI estuvo maniobrando para propiciar la “renovación más profunda” que, según ellos, dicho organismo político ha experimentado en décadas. Reforma que se caracterizó, entre otros interesantes detalles, por hacer trizas a los gruesos “candados” que en sus mismos estatutos tenían establecidos para impedir que las candidaturas que cada tres años se disputan interior, pudiesen ser entregadas a personas carentes de militancia en sus filas.
Hace ventitantos años, cuando (des)gobernaba Carlos Salinas, una fracción del partido tricolor pretendió eliminar, a su vez, algunos “candados” constitucionales como el que impedía que, aun cuando hubiesen nacido en nuestro país, hijos de extranjeros pudiesen llegara a convertirse en candidatos a la presidencia de la república. Ni tardos ni perezosos, los panistas aprobaron la propuesta, no obstante saber que Joseph Marié Córdoba Montoya, francés de ascendencia española y naturalizado mexicano, era uno de los más cercanos apoyadores de Salinas y podría convertirse en candidato, pero también porque ellos habían llegado a considerar que Vicente Fox Quesada, guanajuatense de origen, pero hijo de la Madre Patria, podría convertirse en un buen candidato albiazul. Todo eso no obstante que las otras oposiciones la calificaron como una reforma “a modo”.
Hoy, valorando la enorme dificultad con que sus candidatos han logrado obtener magros triunfos electorales, viendo que nunca había existido un presidente tan cuestionado como EPN, y calculando además que su “caballada está demasiado flaca”, la fracción pragmática que controla los restos del antiguo partido oficial, decidió eliminar el candado de la militancia para inyectar “sangre nueva” a sus candidaturas y tratar de evitar más dolorosas derrotas, siendo que “allá abajo”, entre sus militantes más genuinos, hay muchos que aspiran “a ser llamados”, pero que jamás han sido tomados en cuenta. ¿Cómo reaccionarán todos ellos ante la eventualidad de que se les convoque a trabajar para hacer ganar a candidatos foráneos o advenedizos?
Un dilema para los líderes estatales de Morena.-
La semana pasada el perredista Carlos Sotelo parece haber venido expresamente a Colima sólo con la intención de anunciar que, sin irse del PRD, él y varios de sus compañeros, apoyarán al candidato de Morena en su tercera carrera por la presidencia de la república. Revelación que dio unida con otra: que si la dirigencia del Sol Azteca logra, finalmente, hacer alianza en ese mismo sentido con el PAN, no cuente con ellos.
Mucho cuidado habrá de tener entonces la dirigencia estatal de Morena, porque conociendo cómo han operado Carlos Sotelo y adláteres, es de prever les querrán cobrar muy cara su colaboración a los “morenos”, y que reclamarán su pago justo en el momento en que se verifique el reparto de los puestos por los que aquéllos siempre han peleado: las plurinominales, desde regidurías para arriba.
Y sobre eso mismo llama la atención lo que Marta Zepeda, delegada del PRD en Colima, muy crítica en otros asunto, dijo al respecto: que ninguno de los militantes perredistas que se pronunciaron junto con Sotelo serán sancionados y, que, por el contrario, su postura como apoyadores de AMLO “debe respetarse, en tanto [la dirigencia de] ese instituto no tome una decisión respecto a la política de alianzas para el 2018”. ¿Será que sus estatutos no cuentan? O ¿acaso ella misma tomará una decisión similar? ¿Qué pensará sobre el tema Sergio El Tigre Jiménez Bojado? Y ¿qué, por su cuenta, el general Francisco Gallardo?
Cerrar el ISENCO.-
Aunque en un primer momento mi propuesta pueda parecer un desatino a los paisanos que nos leen, una de las más sabias y salomónicas decisiones que las autoridades educativas locales debieron de haber tomado desde hace unos quince años para evitar los problemas laborales que algunos profesores enfrentan hoy, fue la de cerrar por algún tiempo el ISENCO. Porque para muchos de esos dirigentes ya era muy claro que la vieja “Normal de Colima” estaba produciendo cada año decenas de egresados a los que no podría brindárseles una ocupación laboral.
En efecto, una parte de lo que sucede en estos mismos momentos en la SE deriva de que en vez de cerrar temporalmente al ISENCO, le adicionaron otras licenciaturas. Es decir, que en vez de encontrar una solución sensata, teniendo miedo de las consecuencias políticas que dicho cierre les podría ocasionar, le dieron largas al asunto. Con los resultados que están a la vista.
Hablando sobre estos temas, un día de la semana pasada, la maestra que obtuvo el primer lugar en el examen de oposición que cada año aplica la SE para asignar las pocas plazas disponibles, reveló ante un reportero curioso, que estaba muy gratamente sorprendida por haber obtenido ese primer lugar, y porque sin haber contado con el apoyo de algún familiar o amigo influyente, se quedó con una de las once plazas de preescolar que se ofertaron en esa ocasión, habiendo ido a presentar examen ¡más de mil aspirantes! De los que, obvio, la inmensa mayoría se quedarán “como el chinito”.
Así, pues, para ya no generar nuevos egresados sin esperanza de empleo, el ISENCO debe egresar solamente a los alumnos que ya tienen la carrera iniciada, y no debe admitir a nadie más durante unos siete o diez años; para dar pie a que en el ínterin vayan quedando, por vías de jubilación, fallecimiento o renuncia de profesores actualmente en funciones, plazas libres que puedan ocupar aquellos muchachos y muchachas que aún están sin ellas.
Por otro lado hemos sabido que nuestro gobernador viajero acaba de proponer que, para solucionar la falta de recursos federales para pagarle a los profesores de contrato que de momento se quedaron sin él, los gobiernos municipales le entren al quite bajo el criterio de aportar un peso por cada peso que aporte a su vez el gobierno estatal. Y que uno que ya cayó en la trampa, es el alcalde comalteco, uno de los dos únicos priístas que están gobernando alguno de los diez municipios locales.
Con esta propuesta el gobernador está tratando de trasladar a los presidentes municipales una responsabilidad que sólo es suya, siendo que, por otra parte, hay, según lo acaba de notificar la misma secretaría, 1 mil 304 supervisores escolares y directores de escuelas ya listos para dar arranque al nuevo ciclo escolar.
Si uno medita bien las cosas, mil trescientos supervisores y directores de escuela para poner en marcha a los maestros de grupo en Colima ¡son demasiados! Y para nada, o para muy poco inciden, por lo demás, en la educación que se brinda en el aula.
La Batalla de Los Martínez.-
Cuando lea este título no vaya a pensar usted en que acaba de aparecer un nuevo cártel el Colima. No. Con este título quiero hacer alusión a que el 16 de agosto de 1811 hubo, en los linderos de la Villa de Colima y el Llano de los Martínez (hoy Villa de Álvarez) una cruenta batalla entre dos bandos enemigos: los realistas que apoyaban la dominación española y los insurgentes que luchaban por la independencia de esta región respecto de España.
Respecto a lo que sucedió a partir de ese preciso día, sabemos que el 3 de mayo de ese mismo año, se levantó en armas a favor de los insurgentes, en el pueblo de Mascota, un antiguo soldado español que se llamaba Ignacio Sandoval, quien hacia el mes de julio ya contaba con alrededor de 500 hombres bajo su mando.
La información de que se dispone es, lamentablemente, muy exigua, pero hay indicios para inferir que Miguel El Lego Gallaga y José Calixto Martínez, Cadenas, lograron convencer a Sandoval de que se viniera desde Mascota para ayudarlos a tomar la Villa de Colima. Sandoval aceptó la invitación y, realizando un camino inverso al que realizan los peregrinos comaltecos en su viaje anual a Talpa, se vino atacando y tomando pueblos, como los de Ayutla, San Clemente y Autlán. Capturando españoles, pidiendo rescate por ellos, o haciéndolos fusilar o colgar cuando no recolectaba nada.
Así llegó, a principios de agosto, hasta Tuxcacuesco, pueblo al que saqueó y quemó porque sus habitantes no se plegaron de inmediato a sus dictámenes. Y lo mismo les pasó a los pueblos de Tolimán y Zapotitlán, ya más cerca de Colima.
El 5 o 6 del octavo mes pasó primero por Suchitlán, donde “hizo ahorcar al alcalde del pueblo”, porque envió a tres de sus paisanos a las autoridades de la Villa de Colima para avisar que Sandoval se había hecho presente allí.
Luego pasó por Comala, e hizo campamento muy cerca del Llano de los Martínez, pegado a uno de sus arroyos. Testigos, entre los que se encontraba otro presunto capitán insurgente colimote que se llamaba “Ramón o Félix Rejón”, declararon posteriormente que hasta ese campamento llegó un oficial realista “al que llamaban Lepe”, diciendo que se quería pasar a los insurgentes, pero que Sandoval sospechó que tramaba “una traición, [y] lo entregó a los indios para que le quitasen la vida”.
Tres o cuatro días duró Sandoval en ese campamento, y en el ínterin llegaron El Lego y Cadenas, con sus respectivos contingentes y, debe de haber sido el 10, cuando un pelotón de la tropa realista pasó por una hacienda cercana a Los Martínez, escoltando a unas damas hacia la Villa de Colima. Un grupo de insurgentes intentó detenerlos, pero aquéllos les hicieron frente y les mataron a tres o cuatro compañeros, propiciando el coraje de Sandoval, quien muy temprano, al día siguiente, ordenó avanzar hacia Colima, trabando combate con los realistas que cuidaban la plaza, muy cerca al parecer, del convento de San Francisco de Almoloyan, hasta que los hicieron replegar y llegaron al centro de la población, procediendo de inmediato al saqueo de las tiendas y las mejores casas, y liberando a los reos.
La próxima semana les platicaré de lo que sucedió después.

Venezuela: el mundo falso de la derecha

La capacidad de las corporaciones mediáticas para construir héroes, villanos, santos, demócratas, tiranos, dictadores, paraísos, infiernos -según el interés de los propietarios- se vuelve exponencial cuando se conjuga con la despolitización, y ambos factores: capacidad y despolitización llegan a conformar un círculo vicioso. En las sociedades capitalistas las imágenes publicitarias han tenido éxito en la conducción e influjo de su auditorio debido a la tecnología tan sofisticada que es usada, y también a la escasez de organismos e instituciones democrático-populares que sirven a la formación política. La “magia” de los medios permea al conjunto de la sociedad, uno de los últimos reductos que estaban al margen son los procesos electorales; hoy están bajo este paraguas. Han dejado de ser el espacio de debate de proyectos de sociedad para convertirse en un mercado político, es decir, en un lugar en que se confrontan imágenes y buenos deseos para un consumidor cautivo que no tiene ante si ideas que le permitan la reflexión; son imágenes sin contenido.
El Siglo XXI es un ejemplo de mundos artificiales que enajenan a individuos y facilita la orientación de estos en contraposición a sus verdaderos intereses y de su existencia misma. Con imágenes que esconden la pobreza, la catástrofe ecológica que se avecina, la corrupción acentuada e incontrolable de las burocracia política, el desempleo, el desamparo en que se encuentra los ancianos, es como se asienta el poder de la burguesía latinoamericana hoy en día. Los medios de comunicación en una sociedad capitalista no provocan – ni es el propósito- las condiciones necesarias y suficientes para la generación de un pensamiento crítico e independiente que induzca al usuario a la formación de un criterio propio y bien informado. Todo lo contrario. Las imágenes con sus coloridos sustituyen al mundo real. Las formas se imponen sobre los contenidos.
Los sucesos en Venezuela son un ejemplo. Las imágenes de marchas, de estallamiento de petardos, de supuestos gritos de tortura de líderes de la oposición, son exportadas al mundo por las corporaciones mediáticas de la derecha local, vía las agencias internacionales de noticias. Muchas de esas imágenes están fuera de contexto o editadas con fines de manipulación, y sin más, reproducidas por las corporaciones mediáticas internacionales. Las imágenes que reproducen de sus afines Venezolanas las cadenas televisivas –estatales y privadas- en México, muestran la manipulación para generar falsas concepciones de lo que acontece en aquellas tierras, y desnudan de cuerpo entero a nuestra sacrosanta derecha.
A mi memoria llega un acontecimiento grabado en video, editado, -por supuesto- y transmitido en México por televisa; donde aparece el presidente Nicolás Maduro en una zona rural, visitando una granja y hablando, ¿con quién creen?, ¡con los animales! a quienes invitaba – de acuerdo al video- a elegir a sus representantes. Cuando en realidad, en el original, estaba invitando a escoger a sus representantes a los campesinos, sacados de cuadro por los editores para construir la imagen de un presidente de la República desquiciado que habla con animales, incapaz de tener el mando de un gobierno. Como este documento hay muchos más, cuya veracidad está en duda. Lo increíble ha sido que pocos medios a nivel mundial que otrora eran identificados como serios y objetivos, e intelectuales que ante las pantallas de televisión son toda seriedad y sus comentarios aparentan objetividad, no cuestionan la información, callan ante este hecho repugnante y deshonesto. Su silencio manifiesta su compromiso con el establishment y con la posverdad, y explica el por qué dan espacio en sus programas a este tipo de manipulaciones y voz a una sola versión de los acontecimientos. Todos, consientes o no, forman parte de la campaña mediática internacional contra el gobierno venezolano dirigida por el imperialismo norteamericano, cuyo efecto multiplicador construye un ambiente propicio para las fuerzas de derecha en su intento por lograr el derrocamiento del actual gobierno, no apegado al llamado Consenso de Washington.
Así también nos presentan en nuestras pantallas de televisión a muchachos “inocentes”, que los medios los convierten en “héroes” porque combaten, según dicen, a las fuerzas armadas del “sátrapa” Maduro, con simples palos, con mascaras de gases y guantes que le son “obsequiados” de manera desinteresada por un fantasma llamado “sociedad civil”; manto conceptual bajo el que se esconde la fracción empresarial ultraderechista venezolana y su alianza con fuerzas internacionales. Uno se pregunta: cómo es posible que un pueblo que vive en la escasez de básicos, con almacenes vacios y sin recursos financieros -como pregona la derecha-pueda comprar esos medios, y, después, regalarlos. De eso hacen mutis los medios. Callan el hecho de que las mascaras antigás, cascos y demás material industrial llegan al país a través de envíos internacionales; son entonces “obsequio” del gobierno estadounidense y de una fracción de la burguesía venezolana. Un ejemplo ilustrativo más de esa imagen “libertadora” que dibuja la derecha, nos las da la conservadora revista española Cambio 16. Para ella, la disputa callejera es muy desigual, dice: “hablando en términos militares,  es una infantería contra un pelotón plena y completamente armado. Una postura muy cobarde, además.” Son, de acuerdo a la revista, “luchadores por la libertad” que se encuentran en la indefensión total, que lo único que quieren es protestar. “Olvida” la revista que esos “indefensos” muchachos de los que habla son grupos paramilitares con diferentes denominaciones y mismo entrenamiento. Unos son conocidos como: “los escuderos”, otros “los guerreros de franela”, uno más como movimiento estudiantil “Manos Blancas”, entrenados por gente de la armada estadounidense, entre los que se encuentran el coronel Robert Helvey y Chris Miller, ambos pertenecientes al Instituto Albert Einstein, que en coordinación con Gene Sharp han venido desarrollando e instrumentando tácticas de golpe de Estado suave o golpe de Estado blando. Esas tácticas se han implementando a partir de la caída del bloque comunista, en particular en Europa Oriental, a través de movilizaciones ciudadanas inducidas por las fuerzas de derecha anticomunista. El punto de partida en donde la estrategia resultó todo un éxito fue en Serbia (la antigua Yugoslavia) con la caída de Slobodan Milósevic. A partir de allí se fue depurando y extendiendo dicha estrategia a Egipto y países europeos, hasta pasar a América Latina.
El golpe de Estado blando es entonces una nueva estrategia de contrainsurgencia llevada por “civiles” que no sólo mina al poder establecido sino combate también aquellas formas de organización democráticas proto-anticapitalistas. En Venezuela tenemos ejemplos: cuando son objeto de ataque físico y verbal las organizaciones populares y sus miembros, muchos de ellos incinerados por ser chavistas. ¡Vaya tolerancia que muestran los mesías del pueblo! En Europa Oriental, por su delicada situación geopolítica, se trató de evitar fobias contra el gobierno de los Estados Unidos que reanimara filias con el gobierno ruso, por eso se evita la intervención militar en los llamados países pos-comunistas, acción que, de haberse dado, hubiera provocado un choque cultural y político en esa región, desestabilizando la zona. Ello explica la nueva estrategia.
La situación es diferente en América Latina, patio trasero de los EE.UU, de manera que en caso de fracasar la estrategia de rebelión popular, como parece suceder en Venezuela, queda la intervención militar externa sin problema alguno. Ya está la amenaza de intervención militar en Venezuela que ha hecho en estos días el Presidente Donald Trump y su secretario de Estado, Rex Tillerson. Se ha buscado, en la medida de lo posible, la rebelión para provocar el triunfo del golpe de Estado blando, que tiene como táctica exacerbar las contradicciones existentes en el lugar de intervención, promover el descontento, provocar el desabastecimiento de productos básicos, generar pánico realizando atentados a instalaciones públicas, a autobuses, a jardines de niños, llevar a cabo matanzas indiscriminadas y, por último, generar la descarga del encono de la gente en el gobierno. Acciones que hemos visto en Venezuela y que los medios acreditan al gobierno con una total falta de honestidad; acciones que no tienen nada de espontaneas, organizadas por los grupos paramilitares; sin embargo, no ha sido posible la caída del presidente Maduro; consideremos, como hipótesis, que se debe, en gran medida, a la fuerza político-ideológica que el chavismo encuentra todavía en amplios franjas populares.
En la estrategia de la derecha, a los viejos actores: partidos políticos y militares se les deja en esta etapa en la sombra, para aparentar una imagen de frescura a través de los jóvenes, como sucedió en Serbia y otros países. El origen de los “escuderos” y demás grupos que actúan en Venezuela es el mismo que los de aquellas latitudes; misma componentes, capacitación y fuentes de apoyo, idéntica estrategia e igual táctica. Las imágenes idílicas de los jóvenes luchando por la “libertad” que nos presentan la derecha venezolana y la prensa conservadora son falsas, responden a un interés: detener a un gobierno progresista que con todo y sus errores, ha mejorado la calidad de vida de la gente. Aquellos intelectuales que tomaron la bandera de la democracia minimista del neoliberalismo apuestan abiertamente por el proyecto empresarial de corte ultraconservador --con rasgos fascistas-- de la derecha, que explica la falta de objetividad en sus comentarios. Paradójico, ¿verdad?; los que más gritan para la defensa de las instituciones, son los primeros de ir contra ellas cuando sus intereses y privilegios son tocados, ya no digamos que estén en serio peligro. Que quede claro; las imágenes no hacen la realidad. El proyecto de la Mesa de Unidad Democrática es un proyecto empresarial que atenta contra las conquistas populares. Es antipopular en su contenido y falso en su imagen. Ante el embate que las fuerzas conservadoras llevan contra todo lo nacional-popular, es una obligación ética para los que reivindican la democracia como forma de vida, el compromiso abierto con las fuerzas populares en Venezuela en defensa de sus derechos sociales y organizativos, para que de allí emprendan un camino más promisorio.

 

 

 

Que las palabras no falten

Lo peor que puede pasar es que nos falten las palabras. Podrá faltar el valor o la piedad, pero las palabras nunca. Son necesarias para decir —para escribir— nos lo mataron. Nos lo(s) mataron a todos nosotros. Hablo de nuestros jóvenes, de niños quizás, que han muerto en un contexto de violencia. Asesinados. El periodista Pedro Zamora refiere en reciente nota (Avanzada, 12/08/2017), que en los últimos siete años cincuenta y tres menores fueron víctimas de asesinato. Señala, con información proporcionada por la Procuraduría de Justicia de Colima, que tan solo el año pasado los criminales nos arrebataron a dieciséis menores de edad. Y siete más en lo que va del 2017.
A principio del año acá, a diez cuadras, un joven fue baleado a través de la puerta de su casa cuando intentaba impedir que unos pistoleros ingresaran a su hogar. Protegía a su madre y a dos de sus hermanos, niños todavía. La puerta, parece, dejó de cumplir su función práctica ante las intenciones de los homicidas. No obstante la puerta tenía que estar ahí, era necesaria. Así como las palabras: tienen que estar, son necesarias cuando la violencia parece invadirlo todo. Por eso no vale decir que “no tenemos palabras para expresar nuestro dolor e indignación” ante las desgracias colectivas. No vale. Porque acaso las palabras nos salvan de caer en la barbarie, impide que nos acorralen las fieras, permite plantarle cara al depredador. Son nuestras intenciones que se convierten en actos. Ahí están todas las palabras del idioma para decir, escribir, para conversar esto que nos pasa. Para plantearse en la familia, con los amigos o los vecinos qué se puede hacer o cómo evitar lo que el poder político se empeña en no llamar por su nombre. Las palabras son útiles, necesarias para construir, en colectividad, un entramado o una puerta más sólida y firme que cualquier otra. Las palabras no detienen balas, pero sí los actos que por ellas se generan.