Minatitlán: lo económico sobre lo ambiental

Fotografía tomada de https://minatitlan-colima.mx/

Una vez más la minería da de qué hablar en el estado. Esta vez Peña Colorada es la que prende la mecha del caso, pues dicha empresa pretende explotar un predio de 400 hectáreas para extraer más de 90 millones de toneladas de hierro, lo que tendría un efecto nocivo para el medio ambiente y “va a chingar los recursos forestales y naturales de Minatitlán”, según el alcalde Horacio Mancilla.
Peña Colorada, propiedad de las trasnacionales Ternium y ArcelorMittal, ya ha sido señalada en otras ocasiones por expandir sus terrenos y no pagar lo correspondiente del impuesto predial, así como por afectaciones ambientales como contaminación de ríos y cuerpos de agua cercanos a sus instalaciones.
En esta ocasión el edil minatitlense argumenta que al parecer hubo mochada de parte de la empresa para que la Comisión Forestal Estatal les otorgara la autorización para explotar las 400 hectáreas, en las que se talarían más de 60 mil árboles y que además se encuentran cerca del balneario El Salto y otros nacimientos de agua, pues meses antes dicha comisión les había negado el permiso, pero ahora al parecer han cambiado de opinión y se autorizó el cambio de uso de suelo para ese espacio forestal del municipio.
Cabe mencionar que la minería es una de las actividades extractivas que más conflictos ambientales y sociales genera en el país, los cuales para mayo de este año ascendían a 103, según el portal de internet Contralínea. En el estado de Colima, el cual tiene el 44 por ciento de su territorio cedido a concesiones mineras, se presentaron ya en el pasado dos conflictos de este tipo, uno en la Comunidad de Zacualpan, en Comala y el otro en Canoas, municipio de Manzanillo. Ambos tuvieron su auge en 2014 y en ambos parte de la población se organizó para evitar que las empresas extrajeran minerales cerca de sus comunidades.
El actual caso de Minatitlán tiene cierta similitud con el de Canoas, pues en esa comunidad manzanillense se había negado en distintas ocasiones la autorización para que empresas mineras interesadas trabajaran en la extracción de hierro en un predio cercano al río el Cacao, el cual abastece de agua a la población de esa y alrededor de otras seis comunidades.
Tiempo después ese permiso por fin se otorgaría a una empresa llamada RM Pacific Group, por lo que el entonces comisario ejidal en 2014, Raymundo Campos y el habitante Hipólito Aguilar, en entrevistas por separado para su servidor, insinuaron que la empresa había dado dinero a las autoridades ambientales para que el permiso de explotación y extracción procediera. La misma situación de inicial negación y posterior autorización sin razón aparente y la misma insinuación del dinero de por medio en los permisos.
Este tipo de casos se presentan a lo largo y ancho del territorio nacional, al ser México un país rico en minerales y un importante receptor de inversión extranjera en el sector minero, y en muchas de las comunidades en las que situaciones como estas se presentan la población se organiza para oponerse a los proyectos mineros, por lo que el pueblo de Minatitlán tendrá que hacer lo propio si desea que el interés por preservar el medio ambiente resulte triunfador sobre el interés económico de una empresa que trabaja con capital extranjero, como lo es Peña Colorada, que ya bastante daño ha hecho a uno de los municipios con mayor riqueza natural del estado y que no conforme con ello busca dañar aún más con la complicidad de las autoridades.

VIVENCIAS. Ciudadanos al frente.


La mayoría de ciudadanos apartidistas, esos que no se involucran en la toma de ejercer mediante el voto a sus representantes populares son quienes decidirán la elección presidencial venidera y demás cargos de representación popular que estarán en juego, al margen de colores, siglas partidistas o intereses particulares.
La clase política muy desgastada por cierto tendrá que buscar hasta por debajo de la piedras o aguja en un pajar, los votos suficientes para lograr legitimar su triunfo, pero ante todo motivar a los ciudadanos que no pertenecen a ningún partido político a que salgan a las urnas a sufragar con miras a lograr su plan de gobierno o agenda legislativa según sea el caso concreto.
Colima no es ajeno a la problemática nacional donde se formó un frente amplio integrado por tres fuerzas partidistas, PAN, PRD, MC –muy probablemente se sume panal- que en aras de derrotar al partido oficial se unen para acabar con todo aquello que de una u otra manera a lesionado los intereses de las mayorías, concentrando la riqueza nacional en manos de unos cuantos.
Ese trio de fuerzas electorales con problemáticas y principios muy propios, dignos de respetar, más no de imitar, tendrán que superar las mismas, abordando el tren que nos conduzca a niveles de bienestar deseados , dando su lugar a los ciudadanos que no militan en partido político alguno, más allá de colores, siglas o actores dedicados a esa actividad.
En el caso de colima es un hecho que dicho frente se va a cristalizar con o sin actores políticos de peso, el compromiso del frente es buscar la participación activa de los ciudadanos y lograr recuperar la confianza pérdida, extraviada, no localizable de nuestras autoridades y de nuestras instituciones día a día menos creíbles, por la falta de transparencia - corrupción en las mismas.
La idea es buscar un gobierno de coalición en la que intervengan liderazgos fuera del ámbito político y de estructuras partidarias- dado que las mayorías, no confiamos en los partidos- lo que a motivado elección tras elección que el abstencionismo suba – como sube el precio del gas y la gasolina- mes con mes, lamentable.
Participación, confianza, credibilidad, certeza , legalidad son algunas de las cualidades que las organizaciones civiles, liderazgos de diversos grupos políticos, sindicatos, líderes de colonia, empresarios , de opinión, profesionistas entre otr@s nos daremos la tarea de llevar a cabo con la finalidad de ser ese “plus” para lograr la alternancia con un gobierno de coalición dónde se logre la participación activa, dinámica, en las calles y barrios, dejando de lado los grupos políticos.
Que en colima esta por surgir como ciudadanos al frente , el reto es motivar la participación de los ciudadanos, informarles, crear conciencia, politizarlos de lo importante que son en la toma de decisiones pero ante todo que son parte de la solución de la problemática que padezcan, en un ejido, colonia, municipio o Estado, en la cual sin duda como profesor es algo que se practica día a día en las aulas, transmitir conciencia para despertar esperanzas , tarea hay y mucha, dejemos de lado la politiquería, dando soluciones.

A MANERA DE COMENTARIO
*En franco dialogo con Martha Zepeda quien logro involucrar la participación ciudadana en lo referente al ecopark, me comento que va caminando a paso firme y seguro, la defensa jurídica, por el bien del patrimonio de los colimenses, y el deplorable estado que se encuentran ciertas especies animales, con espacios reducidos, tienen chamba los protectores de animales, ahora es cuando.
*algo pasa en la administración de la alcaldesa yuleny cortes, las calles abandonadas, en mal estado su fuerte, la cereza en el pastel, la a falta de alumbrado público en muchas calles, lo cual favorece a los amantes de lo ajeno para hacer de las suyas, tal es el caso de la calle Roberto Suarez Olvera en el fraccionamiento el cortijo que lleva más de seis largos meses sin iluminación, esperemos proceda a realizar lo conducente.
*Pronto se dará a conocer en colima la organización “ciudadanos al frente” la cual la integraran ciudadanos sin partido, que tendrán voz y voto en la toma de decisiones, si duda que falta hacen organizaciones de esta naturaleza, para tener mejores gobiernos y representantes populares.
* Vocero del Frente Magisterial Independiente, sígueme en redes sociales, facebbok: checharly Olvera, twiter @checharly olvera

 

Vislumbres. Un gran agujero.

Aun cuando un elemento ajeno a cualquier partido político pueda carecer de información de primera mano para entender a fondo el manejo de sus protagonistas, ello no impide, sin embargo que, gracias a lo que se publica en los medios y a lo que se difunde de voz en voz, pueda darse una idea de la manera en que operan, y tener una percepción más o menos aproximada de lo que significan (e implican) ciertos y tales actos realizados por algunos personajes importantes que militan en ellos.
Y saco todo esto a cuenta porque sin ser uno político militante, de alguna manera también tiene una visión política, y ve, oye, valora y juzga hechos que de vez en cuando salen a la luz e impactan el porvenir del (o de los) partido(s) que se traten. Como acaba de suceder en el Partido Acción Nacional, donde una de las figura que habían venido despertando más simpatías pre-electorales, se sintió bloqueada por su presidente y prefirió renunciar, luego de una larguísima militancia. Me refiero, por supuesto, a la muy discreta e inteligente ex primera dama, Margarita Zavala de Calderón. Cuya renuncia, por más que lo nieguen el peloncito Anaya y su gente, les ha abierto un boquete similar al que un disparo de retrocarga le hace a un cuerpo humano a menos de cinco metros de distancia. Vale decir un agujerón mortal del que sólo los podría sacar avante un milagro en las elecciones del año que viene.
En su carta de renuncia, doña Margarita (belleza sencilla y sin ningún maquillaje), explica que se inscribió y militó en el PAN durante poco más de tres décadas porque originalmente creyó que “era el mejor instrumento que los ciudadanos podrían tener para transformar al país”. Pero que, lamentablemente, “en los últimos años” éste se anquilosó, se hizo antidemocrático y se vio metido en “un torbellino de intereses”, en el que con diáfana claridad se fue notando que en “vez de ser simplemente su presidente” Ricardo Anaya usó al partido para su “proyecto personal” que consiste en, evidentemente, convertirse él en el candidato presidencial del PAN en 2018.
Con una visión en apariencia muy lúcida, la ex diputada federal explica que como mujer se sintió relegada por su dirigencia y que, no obstante lo anterior, en vez de apoyarla, no pocos de sus compañeros más encumbrados que le aconsejaron callar “por el bien del partido” y “agachar la cabeza ante su dirigente”. Recomendaciones que ella no aceptó porque logró demostrar que, por más que aspirara el otro, ella fue la figura panista mejor posicionada en todas las encuestas que se publicaron desde la segunda mitad del 2016.
Se va, pues, Margarita, “porque también me obligó la ley” –explicó: es decir, porque como vio muy claro que en el PAN no podría ser la candidata presidencial, ahora tratará de serlo por la moderna vía de las candidaturas independientes. Pero ¿le bastará?
Esta pregunta se mantendrá “en veremos”. Pero de lo que sí podremos estar seguros es que Ricardo Anaya con todo y que llegue a ser el candidato presidencial del PAN, o del famoso “Frente Amplio”, inclusive, no levantará cabeza porque Margarita es, en ese y otros sentidos, muchísimo más carismática que él.
Sietehambres.-
Existe una antigua creencia popular, bastante arraigada entre los más viejos campesinos, en el sentido de que el mes de Septiembre (que en antiguo Calendario Juliano realmente era el séptimo mes y no el noveno) debería llamarse “Sietehambres”, por aquello de que al no estar aún levantadas las cosechas, y al estar todos muy limitados por los gastos realizados para realizar las siembras, usualmente no había gran cosa para comprar alimentos, y se tenían que conformar, cuando mejor les iba, con pasar casi todos esos días del mes comiendo elotes y calabacitas “de milpa”. Porque para estas fechas, igual, ya se habrían acabado también las verdolagas y los quelites silvestres.
Por otra parte, y sin que nada tengan que ver en esto los trabajos de los campesinos, es claro también que para una gran parte de la gente de las ciudades, septiembre es un mes muy difícil, porque lleva implícitos en su transcurso los ingentes gastos que derivan de volver a inscribir a sus hijos en las escuelas, comprarles sus útiles, renovar sus uniformes, pagar sus colegiaturas, etc.
Gastos que si bien se derraman en beneficio de los libreros, los papeleros, los colegios, las propias escuelas y los fabricantes de ropa y calzado escolar, dejan chillando a otros integrantes de la población económicamente activa, como sería el caso concreto de los hoteleros y los restauranteros.
Hablando por estos últimos, Sergio Contreras Ochoa, Presidente en Colima de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), acaba de manifestar que este preciso septiembre que acaba de concluir, “ha sido el peor mes de los últimos seis años”, para los restauranteros que representa. Por lo que hay ya algunos que no hallan cómo pagar la luz, el agua, la raya y los impuestos que generan sus establecimientos. Y creo que tienen razón, pero ¿no será también que ya hay demasiados restauranteros y que a éstos, por el mismo motivo económico les están ganando los clientes los muy sencillos vendedores de tacos? No sé. Pero podría ser, ¿qué no?
Una de cal.-
A reserva de que más tarde pudiera resultar expuesta alguna trapacería aún sin documentar, hoy quiero reconocer, tanto al gobierno federal, como al estatal, la realización de dos obras sumamente visibles y necesarias en nuestra entidad, que sobre todo benefician a los habitantes de la zona conurbada Colima-Villa de Álvarez y municipios aledaños: me refiero, en primer término, al gigantesco edificio de la modernísima clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social, que ya tiene unos cuantos meses funcionando al poniente del ex Pueblo de los Sopitos y, en segundo, a la Clínica Materno-Infantil, que está por abrirse en esos mismos rumbos.
Respecto al nuevo edificio del IMSS, quiero decir que aun cuando no soy derechohabiente, sí tengo familiares cercanos que lo son, y que debido a ello ya he tenido oportunidad de visitarlo al menos unas tres veces, quedando, por una parte, muy sorprendido por su tamaño y modernidad y, por otra, bastante asombrado por el hecho de que quienes lo planearon parecen no haber tomado en cuenta un espacio suficiente para el estacionamiento de los pacientes y sus acompañantes, debiendo éstos, en numerosos casos, andar buscando espacios en las callecitas y los callejones laterales. Un gravísimo error de planeación que tal vez todavía se pueda subsanar, en la medida que aún hay muy cerca de dicho edificio algunos baldíos muy grandes sin construcción alguna.
Por lo demás, todo parece indicar que han mejorado mucho los servicios médicos, de enfermería y labortarorios, y que las instalaciones del nuevo edificio del IMSS son equiparables (o en algunos casos superiores) a las de las clínicas particulares. Dato que vale la pena reconocer.
No sé, por otra parte, cómo habrá de funcionar el Hospital Materno-Infantil, pero su sola apertura basta para pensar positivamente de éste, no sólo porque no había uno similar en todo el territorio estatal, sino porque ofrecerá un abanico de opciones de salud mucho más amplio que el que a la fecha existe.
Es deseable, sin embargo, que no haya en ninguno de esos edificios, trampas ocultas en sus estructuras, y que la aparente fortaleza de sus construcciones represente una realidad y no una simple apariencia. Una de cal, pues, por todas las de arena que en Colima llevan acumuladas los gobiernos estatal y federal.
Tristes recuerdos.-
Con este título se conoce una de las más notables canciones que Antonio Aguilar logró colocar en el cariño del público. Canción que junto Un puño de tierra, contienen, por decirlo de algún modo interesante, un sistema filosófico de carácter popular que se funda en la máxima de que todo es efímero y pasa, siendo perfectamente entendible hasta por los individuos de menor coeficiente intelectual; máxime que todo mundo también, en algún momento de la vida ha experimentado (o experimentará) el dolor que implica la ausencia de un ser que se ama.
En cuanto a lo primero es básica la muy densa estrofa que dice: “Vagando voy por la vida/ nomás recorriendo el mundo”, y aquella otra que exhibe la más grande de las conclusiones: “lo que pasó en este mundo/ nomás el recuerdo queda/ ya muerto voy a llevarme/ nomás un puño de tierra”. Y en cuanto a lo segundo, es dolorosamente ciertísimo aquello de que (insisto, en algún momento de la vida, alguien sentirá y dirá): “El tiempo pasa, y no te puedo olvidar/ te traigo en mi pensamiento, constante mi amor./ Y aunque trato de olvidarte/ cada día te extraño más./
Todo esto para concluir las dos en un verbo que se contrapone al olvido que insistentemente ahí se menciona. Me refiero concretamente al verbo recordar que ya mencionamos con forma de sustantivo en la frase “nomás el recuerdo queda”. Verbo que, basado el amor, insiste en anular a su contrario: “Si vieras… yo como te recuerdo/ y en mis locos desvelos/ le pido a Dios que vuelvas./… Y espero que tú escuches está canción. / Donde quiera que te encuentres/ espero que tú/ al escucharla te acuerdes de mí / como me acuerdo de ti”. Recuerdos, sin embargo, que también son momentáneos, porque irremisiblemente “el tiempo pasa” y nos lleva con él.
Pero ¿por qué vino a tema toda esta “profunda” reflexión sobre el contenido “filosófico” de esas dos canciones? Pues porque hace dos días, como a las 9 y pico de la mañana, volvimos a recordar el estremecedor terremoto del 9 de octubre de 1995, que a quienes ya habíamos sobrevivido el del 19 de septiembre de 1985, nos hizo reflexionar en lo efímeros que, como dije, somos. Y creo que con mayor razón lo habrán recordado nuestros paisanos de Manzanillo, a los que en esa ocasión les fue terriblemente. Y, a propósito, recalco ese verbo mágico: Recuerdo que un día o dos después de acontecido el sismo, un par de amigos y yo, con una cámara de televisión y un micrófono en mano, nos fuimos a reportear lo que en el puerto y sus alrededores había sucedido: las primeras casas rotas las vimos pasando por la población de El Colomo, luego vimos caída la antigua Central Camionera de Manzanillo, cuyo techo exterior quedó soportado por tres o cuatro autobuses que estaban allí esperando la hora de su partida. Sólo de imaginar lo que sintieron los pasajeros cuando les cayó el techo encima y luego pudieron salir me enchina aún la piel.
Desde ahí recorrimos las calles de la colonia Alameda, trazadas por cierto, en el lecho seco de la laguna de Cuyutlán, cuyos profundos lodos debieron licuarse, porque las casas se hundieron más abajo del nivel de calles y banquetas, y se formaron unos como volcancitos de lodo en el interior de los cuartos de algunas de ellas… Había, pues, mucha destrucción, y algunos muertos en un hotel de varios pisos que se convirtió en un verdadero sándwich tristemente aderezado con restos humanos. Recuerdos, pues, “Tristes recuerdos”.

Kelsy Naomi Castañeda Córdova


Kelsy Naomi Castañeda Córdova “desapareció” la tarde del 19 de mayo. Tiene ocho años. Su casa está en Tecomán. Sus padres la buscan desde aquél día. Mucha gente la busca. No se puede dejar de buscar. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo resignarse a que nos falte una niña o un niño? ¿Cómo no temer que luego sea otro, otros?
*
Kelsy Naomi Castañeda Córdova salió de su casa y no volvió. Hoy hace ciento cuarenta y cinco días. No volvió. Tiene ocho años. Ocho años. ¿Se da cuenta? Ella, como todos los niños, son nuestra garantía para no perdernos en la indolencia, en la violencia, en la vergüenza. ¿Se da cuenta? Si perdemos un niño de este modo perdemos gran parte de lo que somos, de lo que seremos.
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Kelsy Naomi Castañeda Córdova salió a la calle y alguien la retuvo. Mañana serán ciento cuarenta y seis días. Y no es posible que los días se sucedan de esta manera. Nadie debería contar el paso de las mañanas y las noches de este modo. No es normal. Como tampoco es normal decir “desapareció una niña”. ¿Qué tanto ha pasado aquí, entre nosotros, para llegar a esta anormalidad?
*
Kelsy Naomi Castañeda Córdova fue vista por última vez en una calle de Tecomán. En Tecomán. ¿Acaso hace falta decir que Tecomán está en Colima? Usted y yo vivimos en Colima. A veces el localismo nos hace decir que estamos orgullosos de vivir en Colima. ¿Y lo estamos? La impunidad compite con el tamaño de un volcán. Los crímenes abundan y la justicia es cada vez más escasa.
*
Kelsy Naomi Castañeda Córdova está ausente. Es necesario seguir pronunciado su nombre, completo, hasta saber de ella. Hace dos días, el procurador José Guadalupe Franco Escobar informó que nada se sabe. Que nada sabe aún de lo que pasó, de lo que está pasando con una de nuestras niñas. Pareciera resignado, imposibilitado para procurar justicia entre tanto desbarajuste e impunidad. Acaso llegamos a un punto donde un procurador nomás administra declaraciones, plazos, omisiones, silencios.
*
Kelsy Naomi Castañeda Córdova tiene ochos años. Su casa está en Tecomán. Sus padres la buscan desde aquél día. Mucha gente la busca. Hoy hace ciento cuarenta y cinco días que nos falta. Y es como si nos faltaran todas, como si nos faltaran todos.

 

El sindicalismo universitario y el movimiento estudiantil en la UTdeM


El capitalismo entró a su fase neoliberal desde la década de los setentas del siglo pasado y desde ese entonces estableció acciones contra los derechos de los trabajadores y demás grupos sociales con la finalidad de reorganizar el mundo laboral. Aquellos que resisten a las políticas de restructuración que desde entonces se efectúa, se les combate por diversas vías, sin excluir, claro está, la represiva. Es toda una ingeniería social que avanza a partir del principio metodológico del acierto y error, y de las condiciones en que está la economía. En el caso mexicano fue un proceso blando en un inicio para pasar a uno duro e intransigente, es decir, primero fue paulatino y a largo plazo, para de esa manera desmantelar los principios básicos que otorgaron al Estado mexicano alta legitimidad. Después, en la década de los ochenta, el Estado combatió, principalmente, a dos grupos sociales ampliamente politizado que estaban al margen del control corporativo, nos referimos al sindicalismo independiente, principalmente existente, en aquellos tiempos, en los centros de educación superior y al movimiento estudiantil. Hablemos del primero.
El crecimiento, extensión y maduración del sindicalismo universitario fue difícil, de manera que constantemente enfrentó al Estado y a los empresarios. La primera etapa contra el sindicalismo universitario conjugó eventos legales y actos de represión. En las instituciones privada de educación superior los empresarios actuaron violentamente con la complacencia gubernamental en todo momento para impedir a los trabajadores de esos centros la formación de sindicatos, casos como el de la Universidad Anáhuac y la Universidad de las Américas sirven para ejemplificar; de las instituciones mencionadas, la primera de ellas al primer brote organizativo despidió a todo al personal implicado; la intolerancia es la característica de los Legionarios de Cristo, mientras la segunda, además de rescindir el contrato a trabajadores docentes y administrativos, cerró sus puertas por varios años para “desinfectar” sus instalaciones.
Mientras en las Universidades públicas las autoridades federales y locales impulsaron sindicatos de protección. Hubo hasta intentos de modificar el artículo 123 constitucional agregándole un apartado más y su correspondiente reglamentación para impedir el avance del sindicalismo universitario. En ese tiempo es lanzada una ofensiva política y legal para desarticularlos e impedir la formación de un sindicato nacional universitario que agrupara a trabajadores docentes y administrativos. En un segundo momento, en la llamada fase de la austeridad y el inicio de políticas claramente neoliberales, hay una ofensiva contra los contratos colectivos de trabajo; muchos de los avances logrados hasta ese momento son desechados en varias universidades y junto con aquellos, los sindicatos -soporte de la racionalidad- son diezmados, tenemos como ejemplo al SUTUAP (Universidad de Puebla).
En muchos lugares son despedidos los trabajadores sindicalizados, con apoyo de las instancias laborales que también declaran improcedentes las huelgas para la obtención del reconocimiento de la titularidad de contrato colectivo en la institución educativa. Con esta convulsa situación, al interior de las centros educativos, aunque no en todos, sino en aquellos donde el sindicato independiente no pudo ser desterrado, se establecieron mecanismos racionales de contratación del personal docente a través de exámenes públicos, reglamento para la contratación del personal administrativo, formas de ascenso a través de exámenes, definitividad para el personal, reglamento del personal docente. Se redujo de manera importante la discrecionalidad de la autoridad y se dio estabilidad al trabajador. Mejoró la calidad educativa.
El proceso de expansión del sindicalismo concluyó a mediados de la década de los ochenta. Como lo señalé, no todas las instituciones fueron permeadas por esta racionalidad, un gran número siguió, hasta la fecha, con formas patrimonialistas y verticales, pues para las autoridades universitarias y los gobiernos federal y estatal, lo importante no es la mejora educativa sino el control de los centros educativos. En este caso, la discrecionalidad para los ascensos, contratación y promociones están bajo la autoridad educativa. Aunque le duela a la clase política, el sindicato universitario representativo de los trabajadores fue factor de racionalidad, hoy está demostrado. Después de casi 20 años apenas se están instrumentando algunas formas racionales de contratación y promoción del personal en aquellas instituciones donde no hubo organización sindical con la característica señalada.
Aunque la clase política hoy presuma de alta racionalidad y eficiencia, estos comportamientos son una pincelada, lo contrario es lo predominante en muchas universidades. Un ejemplo lo tenemos en la Universidad Tecnológica de Manzanillo. Una institución con poco tiempo de haber abierto sus puertas tiene las mismas deficiencias que las más antiguas. La falta de racionalidad y de respeto a la legalidad es su característica. Su estructura es vertical sin autonomía para que la comunidad universitaria decida los destinos de la institución. Los integrantes de su Consejo Directivo, máxima autoridad de la Universidad, está formado por funcionarios del nivel estatal y federal sin la participación estudiantil y de los trabajadores (ver Ley Orgánica), es decir, en personal externo a la universidad recaen las decisiones.
En este momento de reflujo del movimiento popular y con gobiernos neoliberales, contrarios tanto al diálogo como a la pluralidad democrática, las condiciones de la lucha sindical y estudiantil son muy difíciles para alcanzar éxito, no obstante hay que emprender las acciones necesarias. Con la llegada de un tecnoburócrata como gobernador cuya carrera política ha sido través de cargos administrativos y poco acostumbrado a escuchar y conciliar, tiende a ser un gobierno sumamente autoritario; simplemente observemos como resuelve situaciones como el del parque regional, el conflicto con el SNTE, el problema de los terrenos de la Campana y de la Universidad Tecnológica de Manzanillo.
Acorde a su ideología, el gobernador designó como rector a una persona intolerante y acostumbrada a decidir detrás del escritorio sin importar a quien tenga que afectar. La formación del rector Humberto Uribe Preciado evidencia a un tecnócrata de cuerpo completo. Es otro egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México o sea, del grupo que forman Meade Kuribreña, Videgaray Caso y Peralta Sánchez. Su área de trabajo por excelencia ha sido la empresa privada y como complemento, la docencia en instituciones privadas tipo Universidad Anáhuac. Lo acontecido hace unos días en Manzanillo confirma lo señalado. En lugar de política usa la policía. Los toletes, escudos, cascos, hombre vestidos de civiles agrediendo a estudiantes, polvo pica-pica y gas pimienta son su forma de diálogo con los estudiantes cuyas exigencias son la permanencia de sus maestros que han mostrado, en su ejercicio profesional, calidad y calidez, rechazo al aumento de cuotas y, ante la intolerancia del rector, exigen su renuncia como el camino para avanzar en la solución del conflicto
El rector, violando el contrato colectivo, ha despedido de manera injustificada a 40 profesores por no haber firmado un contrato individual y temporal. Así busca diezmar la fuerza sindical y escamotear el contrato colectivo, generando una total incertidumbre en la planta laboral. Hace caso omiso del mensaje que pronunciara el año pasado la encargada del despacho de la Secretaria de Educación al momento de firmar el Contrato Colectivo de Trabajo con el Sindicato de la institución quien señaló acertadamente que: “En la medida en que los trabajadores, de acuerdo con su ámbito docente o administrativo tengan mejores circunstancias, igualmente habrá garantía de que los alumnos recibirán un mejor servicio, apoyo y conducción.” Estas palabras reconocen la importancia que tiene una organización sindical pues además de otorgar racionalidad a la toma de decisiones confiere estabilidad a la planta laboral. No es la represión el camino para la solución de problemas sino el diálogo público y la disposición del rector de reconocer a la contraparte, lo que hasta el momento ha negado. La solución debe darse en los marcos de la institución con la participación de la comunidad universitaria, -funcionarios universitarios, estudiantes y trabajadores- reivindicando los valores democráticos que tanto presume la clase política de inculcar en los centros escolares.
Contra la represión y la intolerancia, las organizaciones democráticas deben de blindar la lucha de los estudiantes de la Universidad Tecnológica de Manzanillo. Entre las fuerzas políticas solidarias está la Organización Política del Pueblo y los Trabajadores (OPT-Corriente Anticapitalista), que ha expresado su plena confianza en la lucha que libran los estudiantes de esa universidad, al tiempo que está segura que están enseñando el camino a seguir en la defensa o promoción de demandas, que contribuye a que en un futuro, como producto de las luchas estudiantiles, emerja una organización estudiantil democrática e independiente del Estado y los partidos políticos, que reivindique la gratuidad en todos los niveles, mejores instalaciones, laboratorios, comedores con precios accesibles, apoyos para la adquisición de material escolar y bibliotecas. Acompañado lo anterior de una estructura en que los integrantes de los centros educativos sean quienes tomen las decisiones sin intervención de instancias gubernamentales, reivindicando así su autonomía.