Unos 240 migrantes perecen en un nuevo naufragio en el Mediterráneo

 Unas 240 personas murieron ahogadas el miércoles cuando intentaban cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa en busca de seguridad y una vida mejor.


Entre las víctimas de este nuevo naufragio se contaban numerosos niños y mujeres embarazadas, informó el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

Los 29 sobrevivientes rescatados y transportados a la isla italiana de Lampedusa indicaron que la embarcación había partido de las costas libias y se hundió 12 kilómetros después del inicio de la travesía.

La doctora Helena Rodríguez, quien colabora con los trabajadores de salud de Italia, relató que una sobreviviente liberiana de 31 años perdió en la tragedia a sus dos hijos y a su hermano.

“Aunque había pagado a los traficantes 2.400 dólares para que la llevaran con su familia de Libia a Italia, cuando vio la precariedad del bote que los cruzaría se negaron a subir, pero los traficantes los forzaron a abordar”, explicó Rodríguez.

Cuando arribaron en Lampedusa el jueves por la mañana, las personas rescatadas se encontraban afectados física y psicológicamente, algunos estaban estado de shock, sufrieron quemaduras graves o, incluso, llegaron en estado de coma.

UNICEF informó que la mayor parte de las víctimas provenían de Senegal, Liberia, Guinea y Nigeria.

En lo que va de 2016, más de 4.200 refugiados y migrantes han muerto en el intento de atravesar el Mediterráneo y unos 160.000 han logrado desembarcar en Italia.

Haití: ONU llama a aportar los fondos para asistir a damnificados por el huracán Matthew


04 de noviembre, 2016 — A un mes del paso del huracán Matthew por Haití, que provocó la peor emergencia humanitaria en el país desde el terremoto de 2010, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que ha recibido apenas un tercio de los fondos que solicitó para brindar asistencia a los damnificados por el meteoro.


Tras la enorme destrucción de infraestructura y medios de vida causada por el huracán –que dejó unos 550 muertos y más de 400 heridos–, el sistema de Naciones Unidas solicitó el 10 de octubre 119,8 millones de dólares para atender durante tres meses las necesidades básicas de 750.000 personas, entre ellas 315.000 niños.

Según datos de la Organización, a la fecha, 1,4 millones de personas precisan suministros vitales, que incluyen agua, alimentos y albergue. Por ello, apeló a la comunidad de donantes internacionales a aportar los recursos que hacen falta para auxiliar a esos siniestrados.

El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) precisó que más de 600.000 niños haitianos padecen enfermedades, hambre y desnutrición y requieren asistencia urgente.

Pese a que se han logrado avances, muchos menores continúan sin un sitio donde vivir, no van a la escuela y se encuentran en peligro, advirtió el representante de UNICEF en Haití, Marc Vincent, en una entrevista con Radio ONU.

“Esperamos llegar a un mínimo de 500.000 niños gravemente afectados por el huracán y necesitamos brindarles acceso a servicios sociales como salud, educación, agua limpia y protección”, apuntó.

Vincent agregó que los trabajadores humanitarios se esfuerzan por acelerar la respuesta para llevar la ayuda lo más pronto posible a esos niños y a sus familias.

Entre las tareas diarias, el personal de UNICEF, en colaboración con el Gobierno haitiano y otros organismos de socorro, provee agua potable a 100.000 personas y distribuye paquetes para la prevención del cólera que contienen pastillas purificadoras de agua, jabón y sales hidratantes.

Además, el Fondo emprenderá la semana próxima una campaña de vacunación contra el cólera, que inmunizará a 900.000 personas.

Mosul: 9.700 los niños desplazados precisan asistencia de emergencia


03 de noviembre, 2016 — UNICEF estima que al menos 9.700 niños desplazados de la ciudad iraquí de Mosul necesitan asistencia urgente.


Los menores forman parte de un grupo de 20.700 personas que se han visto forzadas a huir a raíz de los operativos de las fuerzas iraquíes contra el ISIS para retomar el control de Mosul, la segunda ciudad más grande de Iraq.

En un comunicado dado a conocer hoy, la agencia de la ONU informó que se encuentra ayudando a los que arriban a un campamento de recepción en Nargizlia, al norte de Mosul.

UNICEF señaló que muchos de los recién llegados vienen cubiertos de polvo, cansados e inseguros de lo que ocurrirá después. Algunos se encuentran descalzos.

El organismo ayuda a las familias y verifica la situación de los menores, también entrega agua y alimentos, incluidos suplementos nutricionales.

Además, atiende a los que están en campamentos de acogida y a los que han decidido alojarse en ciudades aledañas a Mosul ya recuperadas del control del ISIS.

Francia y el Reino Unido han violado los derechos de los niños del campamento de Calais


02 de noviembre, 2016 — Los Gobiernos de Francia y el Reino Unido han violado los derechos de los menores del campamento de refugiados de Calais, afirmó hoy el Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño.


El Comité, encargado de vigilar el cumplimiento de ese instrumento internacional por parte de los Estados que lo han ratificado, aseveró que la manera en que las autoridades de esos países han gestionado la situación de los niños no acompañados de cara al cierre del campamento deja ver que se ignoró completamente el bienestar e intereses de ese colectivo.

“Los eventos de la semana pasada han mostrado con claridad que las consideraciones políticas y de otro tipo estuvieron por encima de las promesas que habían hecho ambos Gobiernos en el sentido de que los niños no acompañados serían su prioridad”, apuntó el Comité en un comunicado.

Los expertos del grupo indicaron que los desacuerdos entre Francia y el Reino Unido en cuanto a cuál de los dos países se haría responsable de la mayor parte de los menores de Calais generó violaciones graves de las garantías fundamentales de esos niños.

En ese contexto, urgieron a ambos Gobiernos a proveer protección, servicios y asistencia y a respetar los derechos de los niños y adolescentes que fueron forzados a albergarse en contenedores viejos o a dormir a la intemperie mientras era demolido el campamento.

El Comité se refirió al anuncio de las autoridades francesas de que reubicaría a los niños en más de 400 centros de acogida provisional en los que se estudiarían los casos individuales para decidir su futuro y llamaron a que este proceso sea expedito y adecuado para evitar daños irreversibles en los menores.

En el campamento de Calais vivían unos 1.500 menores no acompañados, en su mayoría provenientes de Eritrea, Sudán y Afganistán.

Los expertos añadieron que lo ocurrido en Calais no es un acontecimiento aislado sino una evidencia más de las fallas de un sistema migratorio basado en políticas diseñadas e implementadas sin tomar en cuenta los derechos de los niños.

Terremoto no dejó en pie ninguna iglesia en Nursia, lamentan monjes benedictinos

ROMA, (ACI).- El viceprior de los monjes benedictinos de Nursia, P. Benedetto, expresó su dolor por la devastación causada por el terremoto del 30 de octubre en el centro de Italia, que además de los miles de damnificados ha causado del derrumbe de todas las iglesias de esta localidad; sin embargo han lanzado una campaña vía web para iniciar la reconstrucción de la vida monástica en Nursia.

“¿Cómo puedo iniciar la descripción de la escena a la que hemos asistido ayer en Nursia? Fue como ver las fotografías de las iglesias bombardeadas durante la segunda guerra mundial. Me recuerdan todos los monasterios en ruinas que se ven atravesando el campo inglés. Una imagen de devastación. Todas las iglesias de Nursia se vinieron al suelo. Todas. Los techos se derrumbaron; no ha permanecido una en pie”, relató.

El terremoto de 6,5 grados afectó especialmente las regiones de Marche y Umbría, donde queda Nursia; y dejó hasta el momento unos 15.000 refugiados según el Servicio Nacional de Protección Civil.


Además de la Basílica de San Benito, se derrumbaron también la Catedral de Santa María Argentea, la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, la iglesia de la Misericordia, la iglesia de San Francisco, entre otras.


“El estupor, el milagro, es que no hubo víctimas. Todo el temor y el ansia provocados por las primeras sacudidas, ahora parecen una parte providencial del plan misterioso divino de vaciar la ciudad de sus habitantes. Pasaron dos meses para prepararnos a la completa destrucción de la iglesia de nuestro patrón, de modo que cuando ha sucedido, lo veríamos, con horror pero seguros desde la parte alta de la ciudad”, expresó.

El P. Benedetto recordó que no sabe si todo ha concluido. “Hay misterios que tomarán años (no días o meses) para ser comprendidos. Nosotros observamos y rezamos, todos juntos desde la montaña, por Nursia y por el mundo”.


Aseguró que los monjes benedictinos seguirán yendo por la ciudad para ayudar a los enfermos y refugiados. “Como siempre, les agradecemos sus oraciones”, culminó el P. Benedetto.