Marabuntas, hormigas legionarias de Jalisco

 

 

Guadalajara, Jalisco. 28 de noviembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Las marabuntas, popularmente conocidas como hormigas asesinas, son especies de hormigas conocidas por un fuerte carácter depredador que incluso ha servido de inspiración para varias películas de terror.


El investigador Carlos Eduardo Alatorre Bracamontes, egresado de la maestría en ciencias en biosistemática y manejo de recursos naturales y agrícolas de la Universidad de Guadalajara, participó recientemente en el XVIII Simposio de Zoología “Dra. Imelda Martínez” con su ponencia Marabuntas: hormigas legionarias de Jalisco.


En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el maestro compartió que uno de los principales objetivos de su trabajo es quitar el mote que estos insectos se han ganado injustamente.

“Las marabuntas sí son hormigas depredadoras formidables: arrasan con los organismos que encuentran a su paso. Pero lo que van a cazar son solamente pequeños insectos o artrópodos, escarabajos, arácnidos o escorpiones. Incluso pueden llegar a afectar mamíferos pequeños como ratones, musarañas o algunos reptiles que no se puedan mover con rapidez”, acotó el maestro.

Un segundo objetivo fue conocer la distribución de estos insectos en el estado de Jalisco, tema sobre el cual no existía literatura moderna. En México, existen más de 900 especies de hormigas, de las cuales, 52 son consideradas marabuntas.

“En Jalisco, tenemos 23 especies registradas y tres posibles nuevas especies que no se encuentran descritas. De estas, hay que hacer un análisis más exhaustivo”, comentó el investigador, a la vez que añadió solo una de estas es endémica del estado: la Neivamyrmex chamelensis.


Características

Dependiendo de la especie, las hormigas legionarias pueden medir desde poco más de un milímetro hasta cuatro centímetros. Este tipo de artrópodos son seminómadas, es decir, no tienen un nido establecido y migran en cuanto escasea el alimento. Existen dos fases de migración, ambas determinadas por los ciclos de la hormiga reina.

“En una fase estacionaria, la reina pone huevos de los cuales surgen nuevos adultos. En esta fase, el nido entra en una parte más pasiva. Se establecen en algún sitio como huecos de árbol o en el suelo”.

Una característica exclusiva de las marabuntas es que sus nidos son vivientes, es decir, están formados por los mismos cuerpos entrelazados de las hormigas como parte de su estrategia para proteger a la reina. A este nido se le conoce como vivac. “Mientras algunas hormigas forman la estructura, el resto se dedica a forrajear. Son ciclos de dos a tres semanas, dependiendo de la especie”, dijo.

Una vez que la biomasa que consumen se acaba, las colonias se ven forzadas a buscar un nuevo sitio.

“Hay estudios que han demostrado que van en distintas direcciones a forrajear para no sobreexplotar los recursos que tengan. Sus patrones de forrajeo están regulados para que no pasen por el mismo sitio dos veces en un lapso de tiempo muy corto”, comentó Alatorre Bracamontes.


Caso Jalisco

La distribución de las hormigas legionarias en Jalisco predomina en la costa, aunque también se encontraron en lugares más templados como Tepatitlán, Tesistán, Tapalpa y en la zona periurbana, como la barranca de Huentitán y el bosque de La Primavera.

Una de las especies más abundante en la región es Labidus coecus, misma que se distribuye en México y Estados Unidos. También se encuentran fácilmente la Neivamyrmex melanocephalus y la Eciton burchellii, esta última considerada la más representativa de las marabuntas.

¿Por qué envejecemos?


Ciudad de México. 25 de noviembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Conforme transcurre la vida de un individuo, las células de su cuerpo alcanzan un nivel de funcionamiento óptimo, un punto en el que pueden desarrollar sus procesos de la manera más eficiente. Desafortunadamente ese nivel óptimo va decayendo mientras el individuo envejece.


Las causas de este decaimiento son múltiples y se engloban en factores biológicos, intrínsecos al funcionamiento del organismo humano, y factores ambientales, relacionados con el estilo de vida de los individuos, al sistema social en el que viven, etcétera.

Conocer qué factores se requieren para que el ser humano viva más y con una mejor calidad de vida es un tema de interés individual y social, comenta la doctora Isabel Arrieta Cruz, investigadora en Ciencias Médicas "D" en el Departamento de Investigación Básica del Instituto Nacional de Geriatría (Inger).

La investigadora explica que detectar los factores biológicos y ambientales del envejecimiento permite a los individuos y a las comunidades tomar decisiones en torno al estilo de vida que quieren llevar para alcanzar una vejez libre de enfermedad y discapacidad.


En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la doctora Isabel Arrieta detalla sobre los conocimientos que tiene la ciencia acerca de las causas biológicas y los determinantes ambientales del envejecimiento.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Cuáles son las causas biológicas del envejecimiento?

Isabel Arrieta Cruz (IAC): Existen muchos mecanismos biológicos que se sabe están directamente relacionados con el envejecimiento. Algunos involucran muchos componentes celulares que pudieran estar afectados y ocasionan esta disminución en la función óptima celular. Está, por ejemplo, la producción de radicales libres, que va de la mano con una disfunción de las mitocondrias, que son unos organelos muy importantes para que funcione óptimamente la célula.

Otro de los mecanismos estudiados es el acortamiento de los telómeros. Los telómeros son secuencias de ácido desoxirribonucleico (ADN) que están en los extremos de los cromosomas. Cuando la célula se divide, no le es posible replicar por completo el final de cada cadena de ADN, por ello, con cada división celular, los telómeros se van acortando.

Que los cromosomas se vayan acortando favorece que en un momento dado la célula ya no pueda replicarse más y entre en un estado de senescencia, en el que las células dejan de reproducirse.

Eso no significa que la célula deje de funcionar, simplemente es como si se programara para detenerse y no seguir dividiéndose, pero es uno de los procesos biológicos más asociados al envejecimiento.

AIC: ¿Esta pérdida de la capacidad para dividirse de la célula es la principal razón de que envejezcamos?

IAC: De forma natural las células están programadas para comenzar a detener su actividad después de cierto tiempo de funcionamiento, eso es parte de nuestra programación genética. Pero también van decayendo otras funciones, como la capacidad de las células para liberar las sustancias tóxicas que se generan por el metabolismo.
Senescencia celular y envejecimiento

“Debido a que las células senescentes son incapaces de autorrenovarse, se ha propuesto que estas células podrían contribuir a fenotipos de envejecimiento como el fallo inmunológico, pobre cicatrización, atrofia de la piel,


Hay que recordar que todos los nutrientes, las proteínas, carbohidratos y lípidos, se procesan y entran a la célula en forma de moléculas más pequeñitas, que la célula transformará en otras sustancias para poder aprovechar lo que necesita y desechar lo que no le sirve.

Al igual que cuando comemos, la célula se encarga de desechar las sustancias de desecho después de tomar lo que le sirve y realizar sus funciones. Pero conforme envejece y pierde la capacidad de autorregenerarse, también pierde su capacidad de eliminar las sustancias que ya no necesita, y es entonces cuando empiezan algunos de los muchos problemas que están relacionados con el complejo proceso de envejecimiento.

Existe también otro tipo de alteraciones en el ADN que no están codificadas en nuestro código genético cuando nacemos y se van generando por exposición a factores en el ambiente. Estas alteraciones se denominan alteraciones epigenómicas, y comprenden dos mecanismos principales que afectan las funciones celulares: la metilación del ADN y la modificación de las histonas —proteínas en las cuales se encuentra enrollado el ADN.

AIC: ¿Y cuáles serían los factores externos que provocan estas alteraciones en el ADN?

IAC: Todas las sustancias a las que nos exponemos diariamente que tienen un efecto sobre el funcionamiento o la estructura de nuestro ADN tienen la capacidad de influir en el funcionamiento de nuestras células. Por ejemplo, la nutrición es un factor muy importante para la modificación del funcionamiento celular.

Pero están también los contaminante ambientales, que pudieran estar afectando la función celular al modificar el ADN y, por lo tanto, alterar la producción o la función de las proteínas que se deben de generar en las células.

Muchos de los fármacos que se utilizan en la medicina para diferentes tratamientos pueden modificar el ADN. Las sustancias químicas que se utilizan en cremas, en los tintes para coloración permanente de cabello, en fin, existe una infinidad de sustancias que pudieran estar provocando cambios en el ADN y, por tanto, cambios en el funcionamiento normal de la célula.

AIC: ¿Influye también el entorno social y afectivo que rodea a una persona?

IAC: Sí, nuestras células pueden ya estar programadas para cumplir ciertas funciones durante un cierto tiempo y luego detenerse. Pero el ambiente en el que se desenvuelve el ser humano influye fuertemente en cómo se va a dar este proceso de envejecimiento. Estamos hablando de condiciones económicas y sociales.

Por ejemplo, y por hablar de un único factor, el estrés laboral impacta fuertemente en el proceso de aceleramiento de todos estos mecanismos biológicos del envejecimiento.

Todas las determinantes sociales del envejecimiento, como la segregación, la discriminación o la imposición de roles en la vejez influyen, además de la aparición de la enfermedad, pueden producir entornos que aceleran el proceso de envejecimiento y nos hacen mucho más vulnerables a que no podamos vivir mucho más.
Razones evolutivas del envejecimiento


Además del estudio de los factores sociales y biológicos del envejecimiento, la ciencia ha desarrollado varias teorías para explicar la causa evolutiva de este proceso. Una de estas teorías se ve expuesta en el artículo "Senescencia celular y envejecimiento", publicado en la Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas, y propone que las características que adquieren los organismos al envejecer surgen debido a que “la fuerza de la selección natural disminuye con la edad”.

Es decir, las mutaciones que provocan las características del envejecimiento podrían conservarse debido a que se expresan en un momento de la vida en que el organismo ya tuvo su descendencia y, por lo tanto, no perjudicaron la capacidad del organismo para transmitirlas a la siguiente generación.

Otra posibilidad, expuesta por Pardo Andreu y Delgado Hernández, autores del artículo, es que las mismas características que fueron seleccionadas positivamente por sus efectos benéficos en la edad temprana del organismo, pueden ser las causantes de efectos dañinos en etapas tardías de la vida, fenómeno conocido como pleiotropismo antagónico.

Laboran más de 10 horas al día y ganan 200 pesos


CIMACFoto: Gabriela Mendoza Vázquez

Cimacnoticias | San Antonio de la Cal, Oax.-  El cielo es un lienzo profundamente oscuro cuando las mujeres de la localidad dan inicio a la labor. A esa hora, los chacuacos lanzan las primeras bocanadas tenues y cálidas. Con el esfuerzo impreso en los brazos, las mujeres llevan la pesada carga hacia la cabeza y luego a paso ágil caminan hacia la molienda, con el tenate rebosando de maíz cocido para la elaboración de tortillas.

En el municipio de San Antonio de la Cal, 80 por ciento de las mujeres tienen en esta actividad su única fuente de empleo y el principal sustento familiar. Sin embargo, a partir del incremento en los insumos en los últimos cuatro meses, el oficio apenas deja lo suficiente para comer, afirman.

Victoria Martínez toma una porción de la masa acurrucada en el metate. Los cabellos intensamente negros se envuelven como preocupación sobre su cabeza, pues las ventas han ido en contrasentido al encarecimiento de los insumos, principalmente del maíz.

Aumenta el precio del grano

Desde hace 4 meses, el precio del grano avanza sobre los peldaños de una escalera. Cada ocho días, el costal lleva grabados diez y hasta 15 pesos más. Se ha situado entre 350 y 360 pesos los 45 kilogramos de maíz. El futuro podría ser más adverso, dadas las pérdidas en cultivos a consecuencia de la canícula.

Con la leña crepitando bajo el comal, los menudos brazos de Victoria imprimen fuerza sobre el metate, en el palmeado y aplanado con la máquina de hacer tortillas, hasta lograr una figura perfectamente redonda.

Con la masa extendida sobre el antebrazo, delicadamente pero sin vacilación, recuesta la tortilla sobre el comal. La acción la repite una vez más, dos, tres veces, hasta llegar a hacer cien blandas y tlayudas. Como en un espejo, Zuleyma, su joven hija, se entrega al mismo movimiento.

Cuna de la tortilla

La calle está perfumada con el olor a nixtamal tibio, a leña consumida lentamente por el fuego, a tortilla calientita y al trabajo arduo de las mujeres.

En la vivienda de las hermanas Ruiz Méndez, cinco chacuacos colocados en hilera sobre el techo de lámina de la cocina, lanzan un tenue humo que se funden con los primeros rayos del sol.

Cada una frente al comal: Andrea, Tomasa, Eulogia, Teresa y Valentina, realizan la labor de manera mecánica mientras intercambian plática y risas. El lugar es como una sinfónica de cámara bajo la dirección de la mayor de ellas, quien lleva 56 años en el oficio.

La leña crujiendo, el metal de la máquina aplanadora de tortilla tintineando, la masa sobre el fuego chasqueando, en el amasado aplaudiendo, el carrizo atizando. El conjunto de sonidos va armando una melodía sincronizada con el cantar de los gallos.

“Desde los 10 años aprendí a hacer tortillas, un poquito viendo, un poquito haciendo. A esa edad me iba con mi abuelita a vender. Me iba con ella caminando hasta llegar a Candiani”, relata Andrea.

Hoy, esa misma producción, multiplicada por el número de mujeres frente al comal, es vendida en la Central de Abasto, la cual suministra de alimentos a la capital y los municipios de Valles Centrales.

Costras de masa cubren las flores del delantal y los brazos de la mujer. Sobre su cabello se ha tejido una trenza que destella las primeras canas de los 66 años de edad. Deja la labor frente a la lumbre y con una larga pala de madera remueve el nixtamal. El maíz cocido deja salir el vaho contenido. Aún está demasiado caliente para ser lavado, así que Andrea regresa al comal.

- Andrea: Ése es mi trabajo desde que venimos creciendo.

- Citlalli López (CT): ¿Y hasta cuándo va a dejar de hacer tortillas?

- A: Pues hasta que llega la muerte, porque ¿quién cree que me va a dar de comer? Yo no me casé. Aquí, todas estamos solas. Nadie de nosotras se casó, ¿para qué? Es lo mismo -afirma entre risas que escapan libres-. Ahí estamos, siguiendo trabajando, porque como dice mi abuelita “en eso nació mi muela, en eso se ha de acabar”.

Insumos caros

Además del incremento en el precio del maíz, otro insumo que se encareció fue la leña. La carga que compraban en 300 pesos al inicio de año, alcanza actualmente los 600 pesos. En suma y resta de inversión y ganancia, las trabajadoras sólo logran llevar a sus hogares, ingresos diarios de 200 pesos por una jornada que se prolonga más de diez horas.

Para las tortilleras de San Antonio de la Cal, una forma de poder incrementar el margen de dividendos, es la instalación de un almacén que permita tener grano suficiente para enfrentar escasez y el acaparamiento que deriva en el incremento de los precios.

A lo anterior -agregan- habría que sumar el establecimiento de un molino comunitario para eliminar el importe de 25 pesos por almud que actualmente se cobra.

Mujeres, motor de la economía local

La estructura ocupacional de la población masculina difiere de la población femenina. En el caso de los ocupados, 51 de cada 100 hombres son agricultores, 15 se desempeñan como obreros y 6 como ayudantes de obreros, refieren datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En cambio, del total de mujeres dedicadas al trabajo extradoméstico: por cada 100 ocupadas, 18 son agricultoras, 17 son artesanas y obreras, 16 se desempeñan como comerciantes, vendedoras y dependientas, 12 como trabajadores del hogar y 9 llevan a cabo actividades de oficinistas.

Así pues, 72.6 por ciento de las mujeres ocupadas se distribuyen en las cinco ocupaciones antes mencionadas, mientras que en una proporción similar (71.7 por ciento), los hombres lo hacen sólo en tres de ellas.

Analizan zonas de sumideros en Yucatán

 

Morelia, Michoacán. 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- En Yucatán hay amplias zonas de suelos kársticos o calizos que se disuelven formando depresiones o agujeros, llamados sumideros, que representan un peligro para la población, pues ocasionan derrumbes en carreteras, mientras que en zonas urbanas afectan la estabilidad estructural de casas y edificios. Sin embargo, tienen una función importante en el ecosistema al ser lugares de recarga de los acuíferos y en su interior hay ríos o arroyos de agua dulce, por lo que son una reserva natural necesaria de conservar.


El doctor Francisco Bautista Zúñiga, del Instituto de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Morelia, dirige un grupo que trabaja sobre este tema, el cual realizó diversos mapas en los que se ubica una gran cantidad de sumideros o agujeros que hay en el estado y sus diversos tipos. Estos mapas pueden servir a la población, gobierno, a los constructores y empresas para evitar riesgos y, a la vez, para cuidar los afluentes de agua potable que en ellos se encuentran. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Bautista Zúñiga aborda los beneficios y riesgos de este fenómeno natural.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Cuáles son las características de las depresiones que se forman en los suelos kársticos?

Francisco Bautista Zúñiga (FBZ): Son agujeros que se forman en el suelo y en la roca de las zonas kársticas, lugares en donde la roca es de carbonato de calcio principalmente, o calizas.

Se forman diferentes tipos de agujeros, desde las sencillas o redondas que se llaman dolinas o cenotes, cuando estas se unen con sus vecinas se forman uvalas, y también hay unos muy grandes que se llaman poljés, además de las cuevas.

En estos lugares, los suelos son muy diferentes a los de roca volcánica o metamórfica que usualmente conocemos porque se va disolviendo. Muchas veces no nos damos cuenta de la superficie en que se forman estas depresiones y llega un momento en que se derrumban. Esto ha ocasionado colapsos en las carreteras de la península de Yucatán en donde el flujo vehicular se interrumpe y puede motivar que los vehículos choquen o caigan en estos hoyos.

Es bien conocido el anillo de cenotes, en Yucatán, en la depresión que formó la caída de un gran meteorito. En Campeche hace algunos años se formó un inmenso hoyo sobre un campo de cultivo, afortunadamente sin pérdidas humanas,


En Florida, Estados Unidos, en donde también hay suelos kársticos, ha habido casos en donde las casas y edificios se han derrumbado; y también en Guatemala, en donde se formó un enorme agujero en la ciudad.

AIC: ¿Cuáles han sido los mapas que se han generado en el CIGA para detectar estos sumideros?

FBZ: Elaboramos, en conjunto con la doctora Yameli Aguilar y el doctor Manuel Mendoza, del CIGA, un mapa en el que determinamos la cantidad de depresiones que se encuentran en el estado y su diversidad. Registramos seis mil 717 sumideros o depresiones en un área de 454 kilómetros cuadrados. Estas son solamente las que se han detectado, pero seguramente existen muchas más.

Ello da cuenta de que en Yucatán hay un porcentaje muy alto de riesgo de colapso, sobre todo en el centro del estado, en el noreste y en el oeste.

Es muy importante que conozcan este mapa el gobierno, las asociaciones civiles, la academia, los empresarios, los constructores y la población para mejorar la calidad de vida de las personas, que se conozcan y disminuyan los riesgos.

AIC: ¿Cuáles serían las medidas que se pueden tomar para que la población no se vea afectada por derrumbes?

FBZ: Es necesario que los ingenieros que construyan las casas conozcan el tipo de suelo en que estas se van a localizar y si estos se encuentran en zonas que pueden derrumbarse, generen nuevos tipos de edificación, que incluyan cimientos que no se localicen superficialmente sobre la roca, sino que sean profundos, además de que se incluyan pilotes que los soporten con mayor firmeza.

Es decir, dependiendo del área de riesgo en donde se encuentre la edificación debe de darse un distinto sostén.

Para la construcción de carreteras no solamente debe tomarse en cuenta que estas sean rectas para acortar las distancias de traslado, sino que deben construirse sobre los mejores suelos y sitios sin agrupaciones de depresiones kársticas.

Pero es necesario considerar que las depresiones representan zonas de recarga de agua y que en su interior se encuentran ríos o arroyos subterráneos. De ahí la necesidad de conocerlas para incidir en su cuidado.

En estas zonas se presenta una vulnerabilidad a que el agua se contamine debido a que se encuentran en algunas ocasiones en lugares en donde se realiza actividad agrícola, cuyos residuos y plaguicidas se filtran al agua que la gente bebe. Por ello debe establecerse que los cultivos se encuentren al menos a quinientos metros de distancia.

En este sentido, hemos desarrollado un mapa más que nos permite conocer las depresiones kársticas en Yucatán, así como el clima y el tipo de suelos existentes, con el objetivo de que se contribuya en el cuidado de los acuíferos.

Es necesario conformar lo que algunos investigadores llaman Reserva del Agua en Yucatán, que se ubicaría principalmente en las zonas noreste, centro y oeste del estado.

Actualmente estamos formando la Academia Mexicana de Estudios del Karst (AMEK), en donde se encuentran los investigadores que se interesan por este tipo de rocas calizas que se disuelven y estamos conjuntando esfuerzos con nuestros pares para conocer este fenómeno natural y aprender a convivir con él.

AIC: Este tipo de depresiones, sobre todo los cenotes, son turísticos y en algunos casos forman paisajes muy especiales. ¿La investigación que realizan contempla este aspecto?

EBZ: Por supuesto. Existen zonas turísticas muy bonitas a lo largo y ancho del estado en donde se forman balnearios y depresiones que las personas escalan y exploran. Son lugares que deben mantenerse como zonas de recarga de los acuíferos y que hay que conservar.

Precisamente es necesario que en la planeación territorial se consideren estos lugares con estos destinos y se evite su uso agrícola, industrial o urbano. Los mapas que hemos construido buscan contribuir a la localización y cuidado de los ríos y arroyos subterráneos, que son la mayoría en Yucatán en donde casi no existen los ríos superficiales. Si no hacemos una reserva de agua, vamos a tener problemas de abastecimiento en un futuro próximo.

Nos queda pendiente realizar un mapa de riesgos en el que se determine en dónde se encuentran las zonas que se van a hundir en algún momento y que nos ayude a estar preparados para enfrentarlo.

Conocí a Juan en un grupo de Facebook donde todos usan pañal

“Algunas personas les excita sexualmente mojar su pañal, les genera comodidad y confort, otras lo ven como parte de ser inocentes, de perder el control. A mí, un poco de todo…” Él es Juan (como desea ser llamado), un ingeniero bisexual de 25 años, originario de la Ciudad de México y a quien le gusta usar pañales a cualquier hora.

“Hay veces que los uso diario por toda una semana, otras que no los uso por meses y cada que lo hago me encanta hacerme del baño en ellos”, continúa.

Lo conocí luego de encontrar en Facebook una comunidad llamada “Hombres lindos en pañales”, que se caracteriza por compartir experiencias, intercambiar gustos, dar consejos sobre marcas de productos para bebé y realizar “quedadas”, encuentros entre sus miembros para actuar como bebé, tener sexo y por supuesto para cambiarse el pañal unos a otros. De ahí me atrapó su perfil y sus fotografías, en ninguna de ellas se ve su cara, pero sí los momentos en que los usa, incluso cuando llega a mojar su cama por las noches. En seguida lo contacté…

Aceptó darme una entrevista, pero no en persona y tampoco por teléfono, prefería hacerlo a través de inbox… Por un momento pensé que se arrepentiría, pero no, comenzamos a platicar y lo primero que le preocupaba era qué fotografías utilizaría para esta publicación, por ningún motivo quería revelar su verdadera identidad.

¿Desde cuándo usas pañales? -Le pregunté-, “Desde los 7 u 8 años sentí una gran necesidad de usarlos, pero empecé en la secundaria a los 14, cuando tenía un poco de libertad de salir solo, sin mis padres y cuando tenía un poco de dinero para ir a comprarlos a la tienda”.

Luego de unos segundos en los que veía la pluma del navegador escribir y borrar, me escribió: “siempre sentía vergüenza de que alguien supiera mi gusto, sentía que era algo prohibido, no lo entendía bien en el momento”.

Juan es una de cada 100 personas en el mundo, en su mayoría hombres heterosexuales, que comparten esta filia y mantienen sus gustos sexuales en secreto por temor a ser discriminados, porque suelen verse como una perversión, esto los ha llevado a formar comunidades de amigos donde se sienten comprendidos, liberados y con la plena seguridad de no ser juzgados.

Me platicó que su ingreso a las comunidades online ocurrió en la adolescencia, cuando la curiosidad lo llevó a buscar en internet y allí se dio cuenta de que había más personas a las que les gustaba usar pañales “…se me hizo interesante que existiera más gente como yo, siempre pensé que era el único con este gusto”.

Mientras lo leía, mis preguntas iban en aumento, quería saber más de él, su infancia, su relación de pareja y por supuesto sobre las “quedadas”.

¿Recuerdas algún evento en tu infancia donde pudo desarrollarse esto? -le escribí-. No que yo recuerde, respondió, pero en segundos contestó que en la escuela tuvo dos accidentes, en una ocasión “le ganó del baño” en medio del salón de clases y otra en el patio de la escuela. “No sé si de ahí haya ocurrido algo en mi inconsciente o subconsciente que tal vez necesitaba regresar a los pañales para sentirme seguro”.

De acuerdo con la doctora Beatriz Cerda de la O, especialista en Género y Sexualidad del Instituto Nacional de Psiquiatría, el deseo de usar pañales, ropa de bebé, beber biberón y ser tratado como un niño pequeño se denomina Infantilismo Parafílico y se divide en dos: Los que gustan de actuar, vestir y comer cosas de bebé se les llama AB (Adult Baby, bebé adulto) y los que solo tienen gusto por los pañales son DL (Diaper Lover, amante de los pañales).

“El sueño de todo AB/DL es que alguien cambie su pañal, algunos son muy afortunados para que su pareja lo acepte y lo haga, otros como es mi caso, tienen una pareja que acepta su gusto pero no participa, otros van a “quedadas” donde lo hacen unos a otros”, me explicó Juan y reveló que él es un 85% DL y un 15% AB.

Por fin Juan se decidió a hablarme de las “quedadas”, me dijo que se realizan entre los miembros del grupo, en este caso “Hombres lindos en pañales”, se quedan de ver en una casa, platican, ven películas, tienen sexo y por supuesto, se cambian el pañal unos a otros. Algunas personas se excitan al tocar u oler los excrementos (coprofilia) y otras sienten placer cuando alguien orina encima de ellas o solo con ver que alguien hace pipí (urofilia).

Durante nuestra conversación de tres días, donde hablamos de marcas de pañales y hasta de tiendas exclusivas para los AB/DL, le pregunté sobre su primer encuentro con un AB/DL, Juan recordó que fue a los 22 años con una chica de su edad, la conoció por internet en uno de los foros dedicado al Infantilismo Parafílico...

“Platicamos un rato por chat, hicimos un par de videollamadas por Skype y acordamos vernos en su casa, fuimos al súper a comprar comida, unas cervezas y claro, pañales; luego fuimos a su casa, nos los pusimos, comimos, y platicamos por horas sobre todo tipo de cosas, obviamente la cerveza llega a la vejiga y sale mojando el pañal y cuando ya está bastante lleno, pues hay que cambiarlo. Así mojamos unos 3 pañales cada quien, nos cambiamos mutuamente, y seguimos platicando, al final hicimos conexión, el asunto se fue erotizando, y tuvimos sexo. Después seguimos en contacto por algunos meses, pero no se volvió a repetir”.

Oye, pero ¿qué sientes cuando ves a un bebé con pañal? -no dudé en preguntarle-. “No, nada en especial, tal vez ganas de estar en su lugar, libre de toda preocupación de la vida adulta, usando pañal y sin preocuparse por lo que sucede en el mundo, pero es como ver a una persona rica e imaginarse estar en su lugar, con su auto o su casa, solo un pensamiento”.

Para la doctora Beatriz Cerda de la O, este tipo de parafílias inconscientemente todos las tenemos, basta con recordar un par de momentos, desde que tratamos de relacionarnos con niños pequeños y empezamos a hablar como ellos, hasta cuando deseamos que alguien nos apapache y terminamos haciendo pucheros o simplemente cuando usamos toallitas de bebé para limpiar nuestras cosas.

“Cualquier comportamiento sexual es válido, siempre y cuando todos los involucrados lo aprueben y no se violen las leyes. El problema ocurre cuando la conducta se vuelve un trastorno, es decir cuando afecta muchas áreas de tu vida”, consideró la doctora Cerda de la O, quien recordó que todavía por el año de 1964 este tipo de conductas, al igual que la masturbación, eran consideradas una perversión, incluso en los mismos textos científicos y hasta la fecha, son temas señalados por la sociedad que sólo propician discriminación...

La historia de Juan llegó a mi vida de una forma inesperada, tenía pocos días de haber leído el libro de “La marrana negra de la literatura rosa”, todos sus cuentos me encantaron, pero “El club de las vestidas embarazadas” me impactó y pensé que de pronto todo lo que ahí ocurría era ficción, que era parte de la imaginación de Carlos Velázquez, el autor, pero mi sorpresa y mis ganas de conocer más sobre este tema estallaron cuando encontré el grupo de “Hombres lindos en pañales” en Facebook, lo que pasó después ya lo saben...

Los primeros días, el hecho de saber que existían personas adultas que usaban pañales y que disfrutaban mojarlos me provocó insomnio, imaginaba que quizá entre mis amigos, compañeros de trabajo, mi familia o la gente que me encontraba en la calle al menos uno podía tener esta filia.

Ahora lejos de provocarme insomnio, descubrir la vida de Juan e imaginármela a través de un chat me permitió conocer a un joven trabajador, lleno de sueños, como tú y como yo, con un gusto sexual diferente.