Protestan habitantes de Comala contra la violencia en las fiestas de ese municipio


Colima, México, Avanzada (28/11/2017).- Luego de un enfrentamiento a balazos que dejó una persona muerta y una herida después del evento “Encuentro con lo nuestro”, habitantes del “pueblo mágico” de Comala protestaron contra la inseguridad, la violencia, la alta disponibilidad de alcohol, la basura y el ruido que se derivan de las fiestas charrotaurinas de ese lugar.

El hecho violento ocurrió la noche del domingo 26 en un centro botanero ubicado frente al jardín principal, lo que provocó pánico en cientos de personas que se dispersaron o se tiraron al piso al escuchar los disparos.

A través de una carta dirigida este día al presidente municipal, Salomón Salazar Barragán, más de medio centenar de ciudadanos expresaron: “Lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas; deseamos que este tipo de desgracias no se repitan nunca más en nuestro pueblo bajo ninguna circunstancia, haya fiestas o no”.

En ese contexto, cuestionaron al alcalde “como el primer servidor de este municipio: ¿Qué acciones va a realizar el Ayuntamiento que preside para evitar la portación y uso de armas en nuestras fiestas?”

Suscrita, entre otros, por Jorge Eduardo Torres Preciado, Ma. Eugenia Rocha Zamora, Rosa Irela Vázquez Gonzaga, Pedro Octavio González Cruz, Alfredo Aranda Fernández, Ma. Patricia Cabrera Aguilar, María Angélica Rocha Zamora, Luis Armando Fuentes Valencia, Angelberto Arcega de Dios y Ana Isabel Zermeño Flores, la misiva advierte que las tradicionales Fiestas Charro-Taurinas de Comala se han ido degenerando desde hace un tiempo a la fecha.

Expusieron: “Vemos con mucha preocupación que, año con año, decaen cada vez más nuestros máximos festejos, en especial el evento denominado “Encuentro con lo nuestro” (Entrada de la música), que es el que más problemas sociales (inseguridad) y ambientales (basura y ruido) genera; precisamente, al término del citado evento, fue donde acontecieron los funestos hechos sangrientos el pasado domingo, en el centro de nuestra cabecera municipal.”

El grupo de inconformes planteó que quienes habitan ese pueblo, así como los visitantes, desean disfrutar de las festividades pagano-religiosas que identifican a Comala en un ambiente pacífico y en un entorno saludable.

“Necesitamos —subrayaron— divertirnos en un contexto de paz y armonía que garantice, en primera instancia, nuestra seguridad, integridad física y el ambiente familiar al que todos los comaltecos aspiramos”.

Como consecuencia de los hechos de sangre registrados, propusieron la restricción de la ingesta de alcohol en espacios públicos, especialmente en el jardín principal; que, “dicho sea de paso, no es ni debe ser una cantina, como ha venido sucediendo desde hace ya varios años”.

También pidieron accesibilidad al uso de baños en edificios públicos, así como la instalación de sanitarios portátiles, con la respectiva obligatoriedad de su uso, y la regulación obligatoria de la intensidad del sonido proveniente tanto de equipos de sonido ambientales como de los vehículos en tránsito, en momentos y espacios fuera de los eventos que, por su naturaleza, los impliquen.

Asimismo, propusieron que estas fiestas decembrinas sean una especie de réplica de la Feria del Ponche, Pan y Café, la que “ha sido muy exitosa y cada vez mejor organizada, alegre, pacífica, popular, así como con un creciente número de visitantes del estado, la región y del resto del país”.

Además, en ella se emplean muchas personas de nuestra comunidad y ocurre una verdadera derrama económica que a todos nos beneficia; lo cual no sucede durante las festividades charro-taurinas, en las que sólo quienes venden alcohol obtienen ganancias, lo cual no es lo deseable.

Los firmantes de la carta dijeron esperar que por el bien de Comala, se atienda este clamor popular; pues “consideramos que aún se está a tiempo de frenar y reorientar la degradación en que han caído nuestras máximas fiestas municipales”.