Las fallas del nuevo edificio del IMSS habían sido señaladas, pero no se corrigieron: Sindicato


Colima, México, Avanzada (14/08/2017).- Entregado oficialmente el pasado diez de mayo por el presidente Enrique Peña Nieto, el edificio del Hospital General de Zona 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Villa de Álvarez sufrió filtraciones de agua y goteras como resultado de la lluvia de hace unos días.

El Secretario General de la Sección XXV del sindicato nacional de esa institución, Rafael Ruvalcaba Aceves, consideró en entrevista que esa situación se deriva de que el inmueble tiene “fallas estructurales” que él ya había advertido y señalado desde antes, pero las autoridades no le hicieron caso.

“Si tiene filtraciones de agua es porque no se han corregido esas fallas, y no es un problema ni con el señor delegado ni con las autoridades a nivel estatal, es un problema de origen, desde que se concluyó ese hospital siempre dije que tenía esas fallas y el tiempo me ha dado la razón”.

El líder sindical comentó que a raíz de la lluvia del pasado 8 de agosto se suspendió parcialmente y de manera temporal el servicio en las áreas de Urgencias y de Rayos X, mientras los trabajadores secaban los espacios.

Otro problema que ha sido detectado, refirió, es el frecuente brote de aguas negras de las alcantarillas, y “son focos de infección a los que se exponen nuestros compañeros de limpieza, ya que a ellos les toca la responsabilidad de limpiar y desinfectar”.

En opinión de Ruvalcaba Aceves, “son errores de diseño, sin ser ingeniero o experto en el tema pienso que hubo mala planeación, si observamos nos daremos cuenta de que hay plataformas bajas y otras más elevadas, por lo que lógicamente el agua escurre y se mete, además de que debe haber problemas de impermeabilización en los techos, porque también se filtra el agua, habría que preguntarles a los expertos las razones”.

Aunque estimó que las fallas no representan riesgo para la integridad personal de los pacientes y de los trabajadores, dijo que debería hacerse una revisión a fondo sobre la situación del edificio, porque no tendría que meterse el agua en una estructura bien construida, bien diseñada y bien salvaguardada en sus interiores.

Hizo notar que desde su inauguración el hospital ha sido promocionado por su “tecnología de punta”, pero “el problema es que si no cuidan esa tecnología, por las fallas que tiene este edificio se les va a echar a perder; a cualquier aparato que le caiga agua se echa a perder y algunos costaron millones de pesos”.

Expuso que al hospital se le ha considerado “non plus ultra” y ya se está atendiendo gente de Jalisco, cuando “ni siquiera podemos atender a la población del estado todavía; se habla de una terapia intensiva que no existe, porque en primer lugar no tiene la cantidad de médicos especialistas para cubrir todos horarios, por lo tanto el servicio no puede existir; ellos hablan de que el hospital está funcionando al 100 por ciento, pero para mí estamos al 70-80 por ciento”.

Por otra parte, mencionó que existe un compromiso de a nivel federal de rehabilitar al 100 por ciento el área de hemodiálisis, pero esto se ha hecho y una parte de los pacientes continúan todavía acudiendo a la antigua clínica de Avenida de los Maestros.

“Tienen abandonados a nuestros compañeros, con el argumento de que la hemodiálisis extramuros es mejor, pero hace tiempo los propios pacientes estaban quejándose con los medios que estaban siendo mal atendidos extramuros, cuando en el interior del hospital tenemos personal calificado para brindar el servicio, yo estoy consciente de que si nos rebasó la cantidad de pacientes evidentemente tienen que buscarse acciones fuera, pero si se tiene la posibilidad de hacerlo internamente por qué no aprovecharla”.

Ruvalcaba reconoció que por el momento no hay la capacidad para atender a todos los pacientes de hemodiálisis. “Íbamos a crecer a 23 máquinas, pero nunca llegaron, ahorita son sólo 13 máquinas, mientras que los derechohabientes se quejan de que la empresa privada a la que se le subrogó el servicio recicla los catéteres y esto podría generar infecciones”.

En tanto, dijo no saber cuándo arrancará el otro proyecto de crear una unidad de medicina familiar de 15 consultorios en las instalaciones anteriores de la Clínica 1, ni cuándo se rehabilitará el área de lavandería, dado que actualmente el IMSS no se da abasto con ese servicio porque los equipos con que se cuentan son insuficientes para el nuevo hospital, que de 86 camas que tenía en su anterior sede, ahora creció a 165, por lo que el lavado de ropa se encuentra subrogado a una empresa de Guadalajara.

Indicó que de 715 trabajadores que atendían la antigua Clínica 1, ahora en el Hospital General de Zona de Villa de Álvarez la plantilla de personal creció a 1480, pero así son insuficientes, pues a nivel central no ha sido aprobada la contratación de 58 enfermeras más que se requieren.