Los niños invisibles en Colima: trabajadores del campo

Colima, México, Avanzada (12/05/2017).- Juan Alberto se levanta de lunes a sábado a las 5 de la mañana. A las seis en punto ya está sentado en una piedra esperando el camión cañero que lo llevará a los campos donde trabaja.

Mientras espera no pierde el tiempo, saca su piedra de afilar y comienza a pasarla por el filoso machete; su abuelo, Epitacio, lo enseñó a sacarle filo a su herramienta de trabajo.

Juan Alberto, tiene 12 años de edad, es originario de la sierra de Veracruz y trabaja en el corte de caña en el estado de Colima, una de las actividades agrícolas más peligrosas, por la quema de los sembradíos y el corte con machetes filosos.

Junto con su madre y dos hermanos, también menores de edad, llegaron a la población de Quesería y después al albergue del Trapiche a trabajar en el corte de caña. Aunque las condiciones en las que habitan son infrahumanas, asegura que en dicho albergue están mejor que cuando vivían en su tierra.

Sus manos evidencian el pesado trabajo que realiza, su cuerpo también, aunque asegura que no está cansado. El sol ha dejado huellas en su cara, pero no ha sido el único, el machete también lo ha marcado.

El adolescente trabaja porque tiene que ayudar a su mamá, una mujer de 30 años de edad y con tres hijos; él es el de en medio.

Apenas sabe leer y escribir, pero sí sabe los números, “sé cuánto me dan”. A las 4 de la tarde ya está de regreso en el albergue. El tizne en todo su cuerpo evidencia la ardua jornada, sin embargo esto no es impedimento para que Juan Alberto deje sus cosas de trabajo, y salga a la calle corriendo a jugar futbol con sus amigos, que ya lo esperan porque su camión cañero llegó primero que él.

Gobierno ineficaz para erradicar el trabajo infantil

Desde hace por lo menos tres años, Colima ocupa el primer lugar nacional en Trabajo Infantil, incluso en el 2014 el gobierno del Estado inició una campaña para erradicar esta actividad pero hasta la fecha no se han dado a conocer los resultados obtenidos.

En agosto de 2016, el delegado del Trabajo, Roberto Barbosa dijo que Colima mantenía el primer lugar en trabajo infantil respecto a su número de habitantes, según las últimas mediciones realizadas por el INEGI, sin embargo justificó el hecho y dijo que la actividad laboral de infantes es formativo y no una explotación.

En ese mes dijo que solicitará a las autoridades de todos los niveles de gobierno, a empresarios, sindicatos y demás sectores a participar en una gran cruzada para identificar y erradicar el trabajo infantil en el estado de Colima.

“Creo que lo han entendido bien los productores, no habido alguno que diga que no, inclusive a la siguiente cosecha nos han llamado para que les hagamos una visita de asesoría para que cumplan con la normativa y la verdad nos da muchos gusto porque se trata de ellos cumplir, sino también de erradicar esta problemática que no es propia de Colima, sino a nivel nacional”.

En esa declaración recordó que en su momento fueron sancionados productores de Colima y Manzanillo con más de 400 mil pesos, por no garantizar las mínimas condiciones a los menores que se encontraban en un campamento campesino que les pagaba a 10 pesos la cubeta de pepino.

Sin embargo, hasta la fecha no existen resultados para verificar el trabajo que han realizado las autoridades de Colima para erradicar el trabajo infantil.