EDITORIAL. ¿Cómo afectará Trump a Colima?

 


Los efectos del sorpresivo triunfo del empresario Donald Trump en la elección presidencial de Estados Unidos también se sentirán en el estado de Colima. Seguramente esto no se dará en cuestiones particulares, pero sí en los aspectos generales que se resentirán en todo el país.


Más allá de los cuestionamientos y críticas por el desprecio de Donald Trump contra los mexicanos, así como por su racismo y xenofobia, lo cierto es que hay aspectos concretos que se verán reflejados desfavorablemente una vez que Trump asuma el poder del país más poderoso del planeta.


Si Trump cumple las promesas de campaña que hizo a sus compatriotas, el gobierno de Colima tendrá que empezar a hacer cálculos sobre lo que va a hacer con el número de colimenses indocumentados que se verán obligados a regresar como producto del previsible endurecimiento de las políticas migratorias en el país del norte.


Diversos estudiosos han coincidido en que son más de cien mil los colimenses que se encuentran en Estados Unidos, por lo que habrá que prever cuántos de ellos se encuentran en condiciones que convertirse en parte de los que tendrán que retornar.


Además de las necesidades de empleo para quienes regresen, también se vivirá una reducción del monto de las remesas económicas que mes a mes son recibidas por miles de familias colimenses que ven un esos recursos en unos casos su fuente de sostenimiento total o en otros un aporte importante para su sobrevivencia.


Por otro lado, aunque las exportaciones agrícolas de colimenses en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) pudieran no ser tan significativas, lo cierto es que la posible modificación de este acuerdo con condiciones todavía más favorables para Estados Unidos es un factor que indudablemente perjudicará a los exportadores colimenses y disminuirá fuentes de trabajo en el sector rural.


Otro perjuicio generalizado de la llegada de Trump al poder lo estamos resintiendo desde ahora, con el aumento del precio del dólar, que significa en realidad una afectación a la economía mexicana global, tan dependiente de la moneda norteamericana.


Ante esta realidad, el gobierno colimense y el mexicano en general tienen ante sí un reto para, en el ámbito de sus responsabilidades, tratar de aminorar el efecto Trump. De no hacerlo, esto se sumará a todos los factores internos que día a día dañan la calidad de vida de la población, hacen crecer la pobreza y generan un descontento en todos los sectores de la sociedad.

Cereso: Las muertes que pudieron haberse evitado

 


Colima, México, Avanzada (08/11/2016).- Seis días después de recibir la recomendación 49/2016 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), sobre la muerte de 13 internos del Centro de Reinserción Social (Cereso) de esta ciudad, el gobierno estatal nombró como nuevo director de Prevención y Readaptación Social al criminólogo José Abel Saucedo Romero, en sustitución de Guillermo Segura Brenes.


Aunque el relevo no fue reconocido oficialmente como una consecuencia de la recomendación de la CNDH, este organismo había evidenciado previamente que “las autoridades penitenciarias incumplieron con su obligación de garantizar la seguridad y la integridad física de las víctimas” y determinó que el fallecimiento de los presos “pudo haberse evitado”.


Durante el acto en que Saucedo Romero asumió el puesto, el lunes 7, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Francisco Javier Castaño Suárez, señaló que este cambio obedece al resultado del diagnóstico situacional que realiza la institución en diferentes áreas de seguridad.


El funcionario agregó que con esto está cumpliendo el compromiso que estableció en materia de seguridad con el gobernador, José Ignacio Peralta Sánchez, y con representantes legislativos en su reciente comparecencia en el Congreso del Estado.


Según los resultados de la investigación de la CNDH sobre los hechos ocurridos en el Cereso de Colima, en el periodo del 7 de noviembre de 2015 y el 24 de enero de 2016 se registró la muerte de 13 presos por insuficiencia hepática algunos y hepatitis fulminante otros, de un total de 42 internos detectados con hepatitis tóxica.


Coincidentemente, desde los primeros casos detectados se determinó que eran usuarios de heroína intravenosa y en los primeros días del mes de noviembre “empezaron a sentir que su efecto no era el mismo, inyectándose de nuevo, presentando mayor malestar, repitiendo tal hecho, hasta que no soportaron y dejaron de usarla”.


A juicio de la CNDH, la autoridad penitenciaria omitió sus obligaciones de vigilancia, lo que permitió el ingreso y consumo de sustancias ilícitas, poniendo en riesgo la estabilidad del Cereso y la salud de la población, lo que derivó en el deceso de 13 personas, pues independientemente de que en octubre y noviembre de 2015 empezaron a llevarse a cabo revisiones en módulos para la detección de sustancias ilícitas, no se logró decomisarlas, demostrando la falta de personal adecuado y de un equipo detector de esas sustancias.


Indicó que debido a las deficiencias en la seguridad, vigilancia y control no se detectaron oportunamente el ingreso de las drogas ilícitas ni la elaboración de “instrumentos punzocortantes hechizos”, y lo más grave, la utilización y aplicación vía intravenosa de “heroína”.


Refirió que en noviembre de 2015, fue solicitado el aumento de 25 plazas para cubrir las necesidades del personal de vigilancia propias del centro, pero de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria desde 2011 a 2015, el Cereso de Colima “registra la insuficiencia de dicho personal, que no ha sido subsanada por parte de la autoridad, provocando esta omisión la vulnerabilidad en el centro y con ello la integridad y seguridad de los internos, lo que derivó en la perdida de la vida de los 13 presos.


Así mismo, “la falta de recursos humanos y materiales en el Cereso de Colima es preocupante, toda vez que no obstante se tiene designado un presupuesto para brindar seguridad a la población penitenciaria, es insuficiente, pues materialmente no se dispone del personal de seguridad, custodia, áreas técnicas y vigilancia que puedan actuar y responder a circunstancias específicas que se presenten”.


El aumento del personal, consideró, redundaría en el mejoramiento del estricto control del Cereso, evitando factores de riesgo como ocurrió con la introducción de ‘heroína’, y las substancias que utilizaron para mezclarla y poder administrarla por vía endovenosa agravando con ello la situación de los consumidores.


“La solicitud emergente de la autorización de 25 plazas extras por turno, de personal de seguridad y custodia, puso de manifiesto la necesidad que se tiene en los centros citados y en la importancia de que se atiendan las peticiones señaladas a la brevedad posible, situación que representó un riesgo inminente, suficiente para provocar la desestabilización institucional por la insuficiente seguridad del Cereso-Colima, lo que no ha sido atendido por la autoridad penitenciaria”.


De acuerdo con el organismo humanitario, las autoridades penitenciarias fueron omisas después de que se presentaron las primeras tres muertes en noviembre de 2015 al no intensificar las acciones para identificar a los presos usuarios de drogas intravenosas antes de que presentaran las primeras manifestaciones clínicas, mediante la solicitud de exámenes de laboratorio específicos porque ya había indicadores de afectación al hígado.


Consideró que ´la autoridad omitió realizar de forma adecuada los análisis de aquellos internos que presentaron ictericia, ya que los factores de riesgo se encontraban cuando éstos señalaron que eran dependientes y consumidores de drogas intravenosas, específicamente “heroína”, y ya habían fallecido 3 internos, “situación que pudo evitarse con la realización de estudios clínicos y el diagnóstico oportuno correspondiente”.


Así también, las autoridades penitenciarias descuidaron fortalecer las acciones de vigilancia y control del Cereso de Colima, así como implementar aquellas tendientes a prevenir la introducción de drogas ilícitas, pues si bien es cierto no se recibió el equipo de apoyo para su detección, “a partir del conocimiento de las condiciones que prevalecían en el centro respecto del consumo de drogas, resultaba conveniente dar mayor énfasis a las medidas de supervisión, vigilancia, revisión y seguimiento de usuarios, optimizando los recursos con que se contaba, lo que vulneró el derecho a la protección de la salud que derivó en la pérdida de la vida los 13 internos”.


Entre las recomendaciones realizadas por la CNDH se encuentran acciones para la reparación del daño a familiares de las víctimas, cursos de capacitación a personal del área, elaboración de protocolos de actuación y el inicio de sanciones administrativas contra los funcionarios involucrados.


Por su parte, sin hacer alusión a la recomendación de la CNDH, el nuevo director de Prevención y Readaptación Social, José Abel Saucedo Romero, destacó que asumió el cargo con la firmeza de aportar su experiencia en el área.


“Es un gran reto que me ha encomendado el secretario de Seguridad y pondré todo mi empeño para trabajar en beneficio de la población interna, vigilando el cumplimiento de las normas, sobre todo para que haya limpieza, disciplina y orden”.


Adelantó que entre sus primeras acciones está el realizar convenios con instituciones públicas y privadas para temas académicos, penitenciarios, culturales, deportivos y sociales, así como con organismos empresariales y comerciales en lo relativo a capacitación para el trabajo industrial y artesanal, fabricación o maquila de algún producto, adquisición de materias primas e insumos y comercialización de productos para beneficio de los internos y sus familias.


José Abel Saucedo, quien ya había ocupado ese puesto durante el sexenio del gobernador Fernando Moreno Peña, es especialista en derechos humanos, criminología clínica, además de justicia penal acusatoria adversarial. Estudió en las Facultades de Derecho y Medicina y tiene la certificación kinésica de interrogatorio, entre otros estudios en México como en el extranjero.

NOTA DE INTERÉS:

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Principales obstáculos para hacer negocios en México, 2016

 

 

El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), publicó en el mes de septiembre pasado, el “Índice de Competitividad Global ICG, 2016-2017”, compuesto por 113 variables agrupadas en 12 pilares que pretenden resumir el conjunto de instituciones públicas y factores que determinan la productividad por país, se trata de un ranking que ubica a 138 países del mundo según su capacidad para hacer negocios.


El ranking es calculado utilizando datos que son recolectados por la “Encuesta de Opinión Ejecutiva” y por datos “duros” de cada país. El informe permite a los países identificar sus fortalezas y las debilidades para estimular el crecimiento económico.


El IGC es una herramienta elaborada con la intención de ser utilizada para identificar y comparar la capacidad para proveer oportunidades de desarrollo económico a los ciudadanos de los países analizados.


El reporte analiza una serie de 113 variables agrupadas en 12 pilares de competitividad que evalúan las políticas, los factores económicos y las condiciones institucionales de cada país que determinan su nivel de productividad. Los 12 pilares están divididos en 3 grandes categorías: i) Requerimientos básicos, ii) potenciadores de eficiencia, iii) factores de innovación y de sofistificación. El porcentaje obtenido de cada categoría es presentado en una escala de 1 a 7, siendo 7 la mejor puntuación posible.


Resultados globales relevantes del ICG, 2016-2017
Por octavo año consecutivo el líder mundial en competitividad sigue siendo Suiza con un puntaje en el Índice de Competitividad Global ICG, de (5.80), seguido de Singapur (5.72), de Estados Unidos de América (5.70), Holanda (5.57) y Alemania (5.57)


El país latinoamericano en mejor posición sigue siendo Chile (puesto 33) con una mejora de dos puestos en la clasificación, seguido de Panamá (42°) con una mejora de ocho posiciones, México (51°) mejora en seis posiciones.


Resultados de México en el ICG, 2016-2017
Como se mencionó en un principio, en esta edición del reporte, México subió 6 lugares a nivel mundial en materia de competitividad, al pasar del lugar 57 al 51 de 138 países evaluados. Con ello, alcanzó su calificación más alta hasta ahora, con un puntaje de (4.1) en una escala de 1 a 7 (Gráfica 1).


“México ha mejorado seis posiciones desde el último informe, principalmente debido a mejoras en la eficiencia del mercado laboral, así como también se destacan mejoras en el mercado de bienes. El mercado laboral ha aumentado su flexibilidad y los incentivos, teniendo un impacto positivo en el desempeño de los trabajadores y en el atractivo del país para nuevos talentos, al igual que las mejoras en el mercado financiero que aumentan la eficiencia del uso de los recursos de la población y aumentan el atractivo desde el exterior. Sin embargo, la educación primaria (básica), continúa siendo una clara debilidad”. (Fuente: ICTSD, Puentes, “Los Contrastes en la Competitividad de América Latina, Octubre 21 de 2016)


En la Tabla 1, podemos observar el comportamiento de México en ICG, 2016-2017, con respecto al del año anterior más detallado por pilar de competitividad mejoramos en 8 de los doce pilares: infraestructura (59 a 57), estabilidad macroeconómica (56 a 51), educación superior y capacitación (86 a 82), eficiencia del mercado (82 a 70), eficiencia del mercado laboral (114 a 70), sofistificación de los mercados financieros (46 a 35), sofistificación empresarial (50 a 45), e innovación (59 a 55)

Retrocedemos en 2 pilares: Instituciones (50 a 116), salud y educación primaria (71 a 74).


Y en los 2 pilares restantes México mantuvo la misma posición: Disponibilidad de tecnología (73 a 73), y tamaño del mercado (11 de 11).


En la Gráfica 2, se destaca la enorme brecha comparativa que existe entre México (51°) y Suiza (1°), por cada uno de los pilares de competitividad, obviamente considerando según su grado de madurez.


Otro indicador como lo es PIB Per Cápita (2015) nos muestra una abismal diferencia cuando los suizos lograron alcanzar un ingreso per cápita de (US$ 80,675) y el de los mexicanos apenas alcanza los (US$ 9,009), de acuerdo a la tasa de cambio ofrecida por el mercado. (Fuente: WEF-ICG, 2016-2017).


Principales barreras para hacer negocios en México


El informe permite observar cuales son las fortalezas y las debilidades de cada uno de los países analizados. La calificación que recibe México es el reflejo de la opinión que tienen los empresarios del país sobre las condiciones competitivas de México, toda vez que este índice se integra en alrededor de 70% por los resultados de la Encuesta de Opinión Ejecutiva aplicada a la comunidad empresarial, y en un 30 % por datos duros. Los resultados de este año (2016) son producto de la aplicación de dicha encuesta a 320 empresarios, lo que evidencia la magnitud de los retos en la competitividad de México ante el mundo (Gráfica 3).


Peores resultados de México en el Índice de Competitividad Global, 2016


En el reporte del ICG también se observan los factores que hoy toman mayor relevancia dada la etapa en la que el país se encuentra, son en los cuales México ocupa las peores posiciones históricamente del ranking (2010-2016), ejecutivos de negocios y académicos encuestados señalan la corrupción como el principal obstáculo para hacer negocios en el país, mencionan también el crimen y el robo, la ineficiente burocracia gubernamental, las altas tasas de impuestos, la normativa fiscal, las dificultades para el acceso al financiamiento, el suministro inadecuado de infraestructura entre otros (Tablas 2 y 3).


Estos constituyen en definitiva los desafíos que se deben enfrentar y en los que se debe trabajar no sólo para pasar a la tercera etapa del desarrollo basada en la innovación, sino también para que el desarrollo de la economía sea sostenible en el mediano plazo. Por esto para el país se hace imprescindible avanzar en temas como la educación y la promoción de la innovación.


Algunas reflexiones
El país a través del “Índice de Competitividad Global, 2016-2017”, en general muestra avances, pero no resuelve los grandes factores problemáticos:
- Gobiernos (federal, estatal y municipal) altamente burocráticos y la corrupción está presente. - Existen grandes debilidades en brindar elementos necesarios para hacer negocios como la seguridad. - En el mercado financiero es cada vez mayor la dificultad para obtener créditos, hay poco financiamiento a través del mercado de capitales, poca o nula disponibilidad de capital de riesgo. - Continúa siendo bajo el nivel de implantación de las tecnologías de la información, que es fundamental para la transformación. - Una de las principales formas para reducir la pobreza es mediante la generación del empleo pero existen rigideces y escasez de personal calificado que impiden la creación de empleos de calidad. - El talento y la innovación son dos ámbitos en los que los líderes del sector público y el sector privado deben colaborar con más eficacia para alcanzar un desarrollo sostenible e incluyente.

 

Estudian violencia escolar en Colima

 

Colima, Colima. 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Con el fin de analizar las estrategias que se implementan en las escuelas secundarias se llevó a cabo la investigación "Ambientes y culturas escolares: un análisis de las estrategias de prevención de la violencia y la promoción de ambientes protectores en la educación básica de la zona occidente", señaló la doctora en ciencias sociales Aideé Arellano Ceballos, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).


La profesora investigadora de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima (Ucol) dijo que en esta investigación, desarrollada con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), de octubre de 2013 a abril de 2016, participaron 15 investigadores y 23 estudiantes de la Ucol, Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), Universidad de Guadalajara (UDG) y Universidad de Guanajuato (Ugto).

 

Muestra de cinco estados

El estudio fue de carácter descriptivo a través de un enfoque mixto, encuestas descriptivas y entrevistas semiestructuradas aplicadas a mil 858 alumnos y 43 profesores de 17 escuelas secundarias de cinco estados de la región centro occidente: Aguascalientes, Nayarit, Guanajuato, Jalisco y Colima.

En el estado de Colima, la muestra sobre violencia escolar estuvo conformada por 372 alumnos y 19 profesores, especificó la profesora investigadora durante la entrevista.

Indicó que los resultados de la investigación se presentan en dos apartados: el primero que corresponde a las respuestas dadas por los estudiantes, y el segundo apartado es el de los profesores.

En el primer apartado, se analizaron las categorías de relación familiar, apoyo familiar, la comunicación con otros, violencia escolar, víctimas y ambientes protectores. En el caso del profesorado, las categorías revisadas fueron: relación entre personal, relación con la familia, relación con el alumno, relación con manifestaciones agresivas, manifestación de agresividad, directivos, alumnos, familia y medidas para solucionar problemas dentro de la institución.


"Hay violencia en mi escuela"


Arellano Ceballos comentó que se analizó la violencia física, verbal y psicológica. Aunque los estudiantes entienden por violencia las acciones que están asociadas a la violencia simbólica. En cuanto a la edad, 46.1 por ciento de los jóvenes de 14 años vinculó sus opiniones con la violencia simbólica y 45 por ciento de los estudiantes de 16 años con la violencia física.

Para los estudiantes de secundaria, la percepción de seguridad que promueve la escuela es positiva. Sin embargo, existe un 25.5 por ciento que la considera insegura, sobre todo en Jalisco y Aguascalientes.

La investigadora dio a conocer que cuatro de cada diez estudiantes señalan que sí existe violencia en la escuela, siendo la verbal la principal agresión que observan en sus planteles, con 58.2 por ciento, seguida de la física, con 39.9 por ciento.

“El 25.5 por ciento de los escolares señala haber sido víctima de violencia en el centro escolar, y los estados con mayor casos de violencia son Jalisco y en segundo lugar, Colima”, resaltó Arellano Ceballos.

Al cuestionar a los estudiantes qué tipo de comportamientos relacionados con la violencia física se realizan en las escuelas, 64.9 por ciento señaló que es pegarle a un compañero, seguido de tirar o empujar y robar objetos. Además consideran que es el aula el espacio donde principalmente se genera este tipo de violencia, en el recreo y en las canchas deportivas.

En lo que se refiere a los comportamientos de violencia verbal, Aideé Arellano mencionó que los escolares ponen apodos y en ridículo a los compañeros frente al grupo. Respecto a la violencia psicológica, los estudiantes ignoran a sus compañeros y, en segundo término, ya no les hablan.

“El espacio de la violencia verbal y psicológica tiene lugar en el salón de clases y el recreo, siendo Aguascalientes el estado con mayor violencia verbal en el aula, y Nayarit, en el recreo”, sostuvo la catedrática.

Para ella, en el recreo subyacen dos escenarios: uno de ellos es el que de manera más lógica se asume, en el que se asimila como un espacio que fortalece la formación integral de los estudiantes porque es donde socializan, y el otro, es el recreo como un espacio oculto de la violencia.

De acuerdo con los resultados obtenidos, se debe implementar una estrategia a seguir para actuar en casos de agresión, en la que se involucren maestros, alumnos y padres de familia, aseguró.

La doctora en ciencias sociales dijo que como resultado de esta investigación se han desarrollado cuatro tesis de licenciatura, se han presentado tres ponencias y próximamente se editarán tres libros, además se llevará a cabo una campaña de comunicación para la sensibilización y mitigación de la violencia escolar.

“El objetivo es concienciar a los actores involucrados en la problemática, padres de familia, docentes, directivos y alumnos, porque muchas veces la violencia se genera desde los hogares”, puntualizó.


Publicación de tres libros

Uno de los libros, que es coordinado por Arellano Ceballos llevará como título el nombre de la investigación, en el que se abordarán las cuestiones sociales y de comunicación. Otra de las publicaciones, coordinada por la doctora en educación física y artística, Ciria Margarita Salazar, se enfocará en la educación física, el esparcimiento y la recreación como elementos clave para la prevención de la violencia escolar.

Mientras que el doctor en educación Jonás Larios Deniz coordina una edición centrada en el rol de los profesores, los padres de familia y los estudiantes en la prevención de la violencia y la promoción de ambientes protectores.


Larios Deniz, nivel I en el SNI, señaló que el libro: Ambientes protectores en la escuela secundaria, el rol de los docentes, los padres de familia y los estudiantes está compuesto por seis capítulos: Control parental en las redes sociales para estudiantes de secundaria; Análisis de los contenidos de las guías manuales para educación secundaria del Programa Escuela Segura, y La motivación y la percepción de autoeficacia de adolescentes de nivel secundaria en ambientes sanos de aprendizaje de lenguas.

El cuarto capítulo se denomina Factores que inciden en la violencia escolar: un estudio de caso; el quinto, Charangay: formación de ambientes seguros a través de la radio, y por último, El método Feldenkrais, la educación especial y la escuela secundaria.

El profesor investigador de la Facultad de Pedagogía de la Ucol señaló que en esta investigación, que fue una iniciativa de Arellano Ceballos, se planteó indagar sobre la violencia, que es un elemento importante que está interfiriendo en la vida de los jóvenes.

“En la educación secundaria es donde se lleva a cabo una mayor cantidad de violencia o de actos violentos, además en una serie de estudios analizados se coincide que es la educación secundaria el punto donde brota o se dan las manifestaciones de violencia, que vienen desde el hogar”, resaltó.

Pero el equipo de investigadores multidisciplinarios de cuatro universidades, además de analizar este problema social, examinó los ambientes protectores, señaló el experto en educación.

“Mi aporte ha sido el análisis y la reflexión desde la educación inclusiva y la diversidad sexual, es decir, se conjunta toda esta lista de intereses y empezamos a dar sentido a la investigación, que retoma dos grandes variables, los tipos de violencia y los ambientes protectores generados por los profesores y las autoridades en la zona rural, suburbana y urbana”, expresó el pedagogo.

“Los jóvenes perciben la violencia, la viven y están ansiosos de que se den esos cambios y aunque ya se han implementado programas como Escuela Segura los estudiantes aún no los han visto”, comentó.

Por último, Larios Deniz insistió en la necesidad de hacer visible el ámbito de la educación inclusiva, visibilizando a todas las poblaciones en cuestiones de vulnerabilidad.

En volandas. Huele a feria

 

Los vientos de octubre nos saludan y anuncian la proximidad de la Feria e inconfundibles, perdurables olores, que acumulados en la memoria colectiva construyeron durante generaciones nuestra identidad. Noviembre trae consigo una brisa que refresca el ánimo festivo de las evocaciones, pues todos los colimenses poseemos recuerdos envueltos en algarabía, juguetes y música, desde nuestra infancia hasta la adultez.

Por eso, las últimas lluvias heredan un olor levantisco a tierra húmeda que presagia la cercanía de una costumbre anual, que convoca a la diversión, vendimia, paseos, bailes, juegos y sueños. Es cuando los colimenses expresamos: es aire de feria, huele a feria, y la convocatoria mayor donde nos encontramos en coincidencia e historia.

Cuando vamos a la feria vivimos al pie de la letra su etimología: procede del latín feria, es decir, solemnidad, fiesta, significado que permanece intacto en nuestro idioma, aunque ciertos autores proponen también como antecedente el término forum. Ambos remiten a los conceptos de solemnidad y peregrinación. Poco a poco, esas fiestas, unidas a prácticas y transacciones mercantiles, prevalecieron sobre aspectos religiosos, luego convertidos en elementos lúdico-culturales.

El escritor peruano José María Arguedas dice en su artículo La Feria que, desde tiempos remotos, éstas han sido vitales para el desarrollo comunitario en lo económico y cultural, aunque en su origen fueran concebidas para el culto religioso, luego como vitrinas del campo y más tarde para el intercambio comercial desde tiempos antiguos, las diversas culturas crearon espacios de exposición y culto a Dios cuando mostraban y entregaban lo mejor de la productividad. De ahí que en su evolución, las ferias se hayan sistematizado como espacios de muestra, socialización y conocimiento de la creatividad.

Cuando recorremos una feria también transitamos su camino histórico: se configuraron en la Edad Media y la conquista española las trajo a estas tierras, donde nuestros ascendientes prehispánicos tenían su versión comercial: los tianguis. Esas prácticas se fusionaron y, aunque se han ido desvaneciendo, sus funciones originales están presentes en nuestra vida cotidiana, enraizadas en la tradición y memoria colectiva.

Los primeros vientos frescos de octubre traen la historia de la Feria de Colima: un mestizo y varios indios pelean el 1 de noviembre de 1572 durante una ceremonia religiosa, según consta en un acta de cabildo del Archivo Municipal. En esta riña también se disputa la edificación de nuestra identidad, pues las costumbres catequizadoras inician el acrisolamiento cultural: se funden rituales católicos e indígenas, específicamente en liturgias funerarias cuya edad se pierde en la penumbra del tiempo. Por eso, la Feria se verifica en los últimos días de octubre y los primeros de noviembre, cuando el pueblo celebra a los muertos y la Iglesia a Todos los Santos, de ahí que esto último se incorpore al máximo festejo colimense.

Durante siglos hubo una nebulosa documental sobre la Feria de Colima. Sin embargo, sus registros aparecen en las últimas dos décadas de la centuria antepasada, cuando la entidad observa transformaciones de fondo al construirse un teatro (hoy Hidalgo) entre  1871 y 1883, la catedral (1875), el ferrocarril Manzanillo-Guadalajara entre 1880-1908 y algunas reglamentaciones públicas, como negar el uso del calzón de manta en la capital (1888), el de diversiones (1875), de toros (1873) y el vagos (1873). Eran tiempos de la influencia política y económica en pos de la modernidad de Porfirio Díaz, cuando los colimenses inician rutas de comercialización regional y empiezan a salir del aislamiento geográfico.

El siglo XX nace con la presencia de la Feria de Colima todavía en la Plaza Mayor (hoy jardín Libertad), pero en 1906 el gobernador Enrique O. de la Madrid la trasladó al Jardín Núñez,  conocida como La Alameda o Plaza Nueva. En 1934, por decreto gubernamental la Feria se denomina regional, agrícola, ganadera, comercial e industrial del estado de Colima. Otro traslado del festejo pasó en 1958 a la unidad deportiva Ignacio Zaragoza y la radicación definitiva y actual ocurrió en los años setenta.

La Feria de Colima es uno de nuestros ámbitos más vitales porque ha trascendido siglos y nunca ha perdido su sentido de construcción popular, de pertenencia, esparcimiento y búsqueda incesante del ser en cualquier tiempo. Somos depositarios de un legado de tradiciones inmemoriales. Nuestra obligación sencilla consiste en preservarlo y acrecentarlo.