Desempeño de México en el Índice de Competitividad Global, 2016


El Foro Económico Mundial (WEF, son sus siglas en inglés), elabora su índice de competitividad mediante la evaluación de 12 categorías, denominadas “Pilares de Competitividad”: Instituciones; Infraestructura; Ambiente Macroeconómico; Salud y Educación Primaria; Educación Superior y Capacitación; Eficiencia del Mercado de Bienes; Eficiencia del Mercado Laboral; Desarrollo del Mercado Financiero; Disponibilidad Tecnológica; Tamaño del Mercado; Sofisticación de Negocios, e Innovación.

Estos pilares se agrupan en tres bloques: Requerimientos Básicos; Potenciadores de Eficiencia, y Factores de Innovación. Este año el WEF, que define la competitividad como la serie de instituciones, políticas y factores que determinan la productividad de un país, evaluó su ranking a 138 países a través del análisis de 114 indicadores combinados con datos estadísticos (Duros) de cada país y opiniones (percepción).


El índice es calculado utilizando información pública disponible y la Encuesta de Opinión Ejecutiva, que es realizada por el WEF con una red de institutos asociados (que incluye instituciones, líderes en investigación y organizaciones de negocios). Los 138 países analizados bajo la óptica de los 12 pilares de la competitividad son presentados con sus debilidades y fortalezas, haciendo posible la identificación de aspectos prioritarios tendientes a ser sujetos de reformas.


RANKING DE COMPETITIVIDAD GLOBAL
De acuerdo con el Índice de Competitividad Global (ICG) 2016-2017, Suiza con una puntuación de (5.81) en una escala del 1 al 7, es el país europeo líder en el ICG, el podio lo completa Singapur (5.72) y Estados Unidos (5.72). Mientras que Holanda (5.57) y Alemania (5.57) ocupan el 4° y 5° lugar, respectivamente. Cabe destacar que entre las 10 primeras posiciones se encuentran seis países europeos, tres de Asia y solo uno de América. (Véase Cuadro 1).

 

La innovación, la sofisticación, la eficiencia del mercado de trabajo y la preparación tecnológica del país vuelven a colocar a Suiza por octava vez como el país más competitivo, según el World Economic Forum.


Por otra parte, en América Latina lideran la región Chile (33°), Panamá (42°) y México (51°). Los tres países destacan por el desarrollo del mercado financiero y además Chile por la educación superior y capacitación (28°), Panamá por entorno macroeconómico y México por el tamaño de mercado.


De acuerdo con el ICG 2016-2017, al comparar a nuestro país con los países con su entorno próximo de América Latina, México se encuentra en la posición (51°) después de Chile (33°) y Panamá (42°); solo por delante de Costa Rica (54°), Colombia (61°), Perú (67°), Uruguay (73°), Jamaica (75°), Guatemala (78°), y Brasil (81°).

  


DESEMPEÑO DE MÉXICO
Lo primero que puede destacarse es que la clasificación global de México no se puede considerar como buena. Nuestro país se ubicó en la posición (51°) del Ranking mundial de competitividad, 2016-2017 (de 138 países), con un puntaje de 4.41 en una escala del 1 al 7, mejorando seis posiciones respecto al año anterior. De entrada, no parece un puesto apropiado para una economía que en tamaño es la 15 economía del mundo por la magnitud de su Producto Interno Bruto PIB, según la clasificación publicada por el Banco Mundial (con datos correspondientes a 2015).


De los 12 pilares analizados para 2016-2017, México solamente clasifica bien en cinco de ellos ubicándose por abajo del sitio 60, y son: tamaño del mercado (11°), desarrollo del mercado financiero (35°), sofisticación de los negocios (45°), innovación (55°), e infraestructura (57°).


Aún más la gráfica 1, muestra los avances y los magros resultados obtenidos en los últimos 7 años (2010-2011 a 2016-2017), las puntuaciones más altas alcanzadas en los pilares de competitividad fueron las siguientes: desarrollo del mercado financiero (4.5 de 7); infraestructura (4.3 de 7); sofistificación de los negocios (4.2 de 7), eficiencia en el mercado de bienes (3.8 de 7), e innovación (3.4 de 7).


Por otra parte, los pilares clave, en los que califica verdaderamente mal son: instituciones posición actual (116°) bajó 10 puestos, respecto al ICG de 2010-2011; estabilidad macroeconómica (51°) descendió 23 lugares; salud y educación primaria (74°) bajó 4 puestos; educación secundaria y capacitación (82°) bajó 3 lugares, y disponibilidad de tecnología, (73°) descendió 2 puestos. (Véase Cuadro 2).

PUNTOS NEGROS DE LA COMPETITIVIDAD DE LA ECONOMÍA MEXICANA, 2016


En el ICG 2016-2017, el apartado peor valorado es el de crimen organizado posición actual (135° de 138 países evaluados); le sigue costo mercantil del crimen y la violencia, posición actual (130°); deviación de fondos públicos, posición actual (126°); favoritismo en las decisiones oficiales del gobierno, posición actual (124°); confianza pública en los políticos, posición actual (124°), y costo de las políticas agrícolas, posición actual (119°). (Véase Cuadro 3 y Gráfica 4).


Por último, el reporte destaca que los factores más problemáticos para hacer negocios en México son: la corrupción en primer lugar, seguido del crimen y robo, así como la burocracia ineficiente del gobierno.


Los problemas coyunturales de nuestro país hacen que la competitividad haya sido afectada por la violencia generada por el narcotráfico y sus diferentes actores, además de los continuos actos de corrupción que históricamente han desangrado las arcas de la nación, anulando la visión sobre lo que en esencia es importante.

 

El clan

 

Según la definición de diccionario, un clan es un “grupo social formado por un número de familias que descienden de un antepasado común, real o mitológico, y que reconocen la autoridad de un jefe y tiene su origen en sociedades primitivas”. Bomberos de Colima reconocen como “el clan Ursúa” a los familiares y amigos directos de Melchor Ursúa Quiroz, actual Director de Protección Civil del Estado de Colima.


En el año 2000, cuando se anunció el retiro de Melchor Ursúa Quiroz, se realizaron eventos para agradecer sus contribuciones, sin embargo, después de 16 años, varios desastres en territorio colimense, incumplimiento de contratos, negocios con el gobierno en turno e imprudentes declaraciones, ha incrementado la crítica en la opinión pública. También entre los académicos se cuestiona la persistencia de un esquema principalmente obsoleto y reactivo, contrario al modelo preventivo que proponen las estrategias nacionales impulsadas por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) encabezado por el presidente de la República. Y al interior de Protección Civil, los directores de las unidades municipales han buscado externar sus inconformidades ante la desatención, la falta de personal y escasez de equipamiento, pero sobre todo ante la incapacidad para externar sus condiciones públicamente sin temor a ser sancionados.


Durante la trayectoria de Melchor Ursúa Quiroz por algunas dependencias ha sido cuestionada su labor públicamente, tal como ocurrió en la Cruz Roja Colima, donde se hizo público el indebido manejo de recursos procedentes de la colecta anual. Sin embargo en otras dependencias como Protección Civil y Bomberos Colima, ha perpetuado su mandato fortalecido por la red de familiares y amigos que lo respaldan y fortalecen como una red social resiliente capaz de soportar cualquier impacto mediático.


Entre los funcionarios que ha logrado incorporar a la burocracia estatal figuran varios familiares directos, entre ellos su sobrino Ricardo Ursúa Moctezuma, su sobrino Ricardo Ursúa del Toro, su ahijado Gabriel Godoy Sánchez, su compadre José Torres Preciado, su ahijado Gabino Maldonado Estrada y Alexa Estefanía Galindo, actual esposa de su sobrino Ricardo Ursúa Moctezuma, Omar Ursúa Silva y Melchor Tonatiuh Ursúa Jiménez. El clan también incluye amistades en los tres niveles de gobierno y en la toma de decisiones en materia de protección civil, por ejemplo Enrique Novela, Tania Mier Silva, José Antonio Ríos Tinoco, Jesús Ramírez Aguayo y múltiples funcionarios públicos como notarios, capitanes y políticos.


Debido a esta red de protección civil en la función pública cada día son más las voces en Bomberos de Colima y personal de Protección Civil Estatal y Municipal que denuncian de manera anónima y ante algunas autoridades las diversas irregularidades, como recientemente el bombero Filiberto de la Mora denunció la falta de apoyo para importar equipo para los bomberos y la posterior denuncia que recibió por parte de Melchor Ursúa Quiróz.(1)


También se ha divulgado en las redes sociales el uso arbitrario que hace Melchor Ursúa Quiroz de un pozo de agua ubicado en la avenida Camino Real número 85.

El pozo con agua se ubica en una propiedad particular, intestada, y se extrae agua solamente con la anuencia de Melchor Ursúa Quiroz, para diversos fines. Esta situación ha generado conflictos con la CONAGUA, pero el privilegio y la extracción del líquido ha permanecido por años, sin el pago correspondiente por el servicio, debido a que “eso es el poder”, según lo señaló un vecino durante entrevista.


También se ha denunciado en los medios de comunicación que en las camionetas de Protección Civil sus tripulantes transportan a familiares a la escuela, acuden a revisiones médicas, acarrean materiales a sus propiedades privadas y realizan distintas funciones haciendo uso de los vales de gasolina que reciben para las unidades incluso entre semana y durante los sábados y domingos, a pesar que el gobernador del estado amenazó con sancionar a quienes hicieran uso indebido de las unidades, como ocurrió con el helicóptero de Protección Civil y Seguridad Pública (2).

En el clan los integrantes ocupan distintos puestos en Bomberos Colima y en Protección Civil Estatal Colima. Así controlan cualquier inconformidad y crítica que hacen los voluntarios, despiden sin respetar un reglamento y suman a quienes son leales. Tienen control de las finanzas, permisos, la comunicación, los traslados y asuntos jurídicos.

No les importa el perfil profesional para desempeñar labores riesgosas o que requieren especialización, cuando cuentan con la anuencia del líder del clan. Opacan la administración de recursos y omiten la creación de archivos administrativos de consulta pública, como lo dispone la ley para las dependencias públicas.(3)


En Bomberos Colima, durante años se han tomado decisiones arbitrariamente, se firman y aprueban actas sin presencia de integrantes del Patronato de Bomberos. Así dan de baja vehículos, se adquieren productos y contratan servicios con ciertos colaboradores relacionados con el clan.

 

 

*Periodista, historiador y antropólogo, especialista en riesgos y desastres.


Referencias:
(1) Arreola Hernández, Ana Laura 2016 “Uniformes de bomberos detenidos por falta de apoyo” El Informador, en: http://www.elnoticieroenlinea.com/2016/08/26/uniformes-de-bomberos-detenidos-por-falta-de-apoyo/
(2) Dos causan baja de SSP por mal uso de helicóptero estatal, en: http://angelguardian.mx/dos-causan-baja-de-ssp-por-mal-uso-de-helicoptero-estatal/
(3) Véase: “Que los servidores públicos están obligados a garantizar la integridad y conservación de los expedientes y documentos, facilitar y controlar su uso y destino final, así como permitir la adecuada conformación de la memoria institucional de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal”, en Lineamientos Generales para la Organización y Conservación de los Archivos de las Dependencias y Entidades de la Administración Pública Federal, en Diario Oficial de la Federación: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=679839&fecha=20/02/2004

 

Vislumbres. La Revolución en Colima, un capítulo casi olvidado

 

(Primera parte)

 

Aniversario muy deslucido.

Al valorar el tamaño y los alcances de los eventos que tanto la Secretaría de Educación, como las direcciones de cultura de los ayuntamientos colimotes realizaron el domingo 20 para conmemorar el inicio de la Revolución Mexicana, volvimos a constatar que éste es un capítulo ya casi totalmente olvidado; y que cuanto aconteció en Colima durante esa época es muy poco conocido.

Con base en lo anterior, y dado que tampoco hay mucho qué comentar sobre las noticias actuales, salvo el fallecimiento del padre Sergio Castillo, a quien dedico estas páginas, invito a nuestros lectores a que se tomen unos minutos para que conozcan un poco al menos de cuanto aconteció en Colima durante ese lapso convulso:

¡Ahí viene el tren!

En mayo de 1908, cuando gobernaba en nuestra entidad don Enrique O. de la Madrid, tatarabuelo (o tío-tatarabuelo, por cierto, de José Ignacio Peralta Sánchez, actual gobernador), se supo que ya estaban abiertos casi todos los túneles de la vía del ferrocarril, en los tramos de Atenquique-Alzada, y de Coquimatlán a Caleras, siendo posible que los últimos rieles que faltaban se podrían colocar antes de que comenzaran las lluvias.

Dicha noticia causó alboroto entre nuestra antigua parentela, porque ello significaba que, a partir de que llegara al tren a Colima, se iba a poder viajar entre esa ciudad y Manzanillo en sólo unas pocas horas, y que el trayecto a Guadalajara se pudiera realizar también en medio día, en vez de las casi cinco dificultosas jornadas que, en bestia o a pie, normalmente se gastaban por las veredas de lo que había sido el Camino Real.

Pero si aquella era una perspectiva de progreso para las clases adineradas, representaba en cambio la inminente crisis de los arrieros y, no daba motivo, tampoco, para incrementar la esperanza de los peones de las haciendas que, sujetos como estaban al pesado trabajo de las salinas, las yuntas, los trapiches y el corte de caña, sobrevivían apenas, y por supuesto no podían viajar. Pues contra lo que algunos historiadores se han atrevido a decir, también en Colima las clases sociales eran muy diferentes, predominando las bajas, en las que, como casi siempre, se colocaban los dichos peones, los obreros de algunas pequeñas fábricas y talleres, los empleados de mostrador y los numerosos sirvientes de la clase más encumbrada. Constituida ésta por los más grandes comerciantes, unos cuantos industriales y los hacendados que casi por igual detentaban el poder político y el poder económico. Poderes que recaían, en consecuencia, y se repartían y heredaban unas cuantas familias emparentadas entre sí, más por sus intereses que por sus amores. Todo ello al amparo (y con el consentimiento) del presidente Porfirio Díaz, de quien se replicaban en la entidad las mismas prácticas reeleccionistas que desde casi 30 años atrás él había impuesto en la figura presidencial, por lo que, dependiendo de la clase social a la que se pertenecía, se le amaba y odiaba a la vez.

Algunas dificultades técnicas enfrentadas en la construcción del último de los túneles de la vía impidieron que el esperado tren llegara a Colima en junio, y su anhelado arribo se retrasó hasta diciembre. Habiéndose programado para el día 12 de ese mismo mes, el arribo de “un tren

especial”, en el que insólitamente vendrían, para inaugurar la gran obra, nada menos que don Porfirio Díaz Mori, eterno presidente de la República, y el famoso político colimote Miguel Ahumada Sandoval, dos veces gobernador de Chihuahua, y dos veces también, hasta entonces, gobernador de Jalisco.

Casi sobra decir que la ciudad de Colima se puso en estado de fiesta, y que desde mucho antes que llegara el día 12 hubo una gran expectación en nuestra capital y en el puerto de Manzanillo, puesto que el viaje de don Porfirio concluiría allá, para inaugurar asimismo, las obras complementarias del ferrocarril en el playón y en el muelle del puerto.

Era todavía temprano cuando arribó el tren especial a la estación de Colima, se disparó allí una salva de 21 cañonazos, se pronunciaron los obligados discursos, pero el tren continuó su recorrido hasta el puerto, donde de algún modo se repitió la misma escena. Volviendo la comitiva en la tarde para participar en un excelente banquete nocturno en Colima, en cuyo Palacio de Gobierno estaba, distribuida en el patio y los balcones y corredores, y la crema y nata de la sociedad colimota.

Don Porfirio regresó a su vagón provisto de cómodas camas y volvió de inmediato hacia Guadalajara. Pero a partir del día siguiente, los colimotes que tenían con que pagar los boletos, inmediatamente se dispusieron a estrenar el tren y viajar hacia Manzanillo o Guadalajara casi nada más para darse el gusto de vivir para contarlo.

Pero había otros gustos, sin embargo, que ni siquiera los muy ricos se podrían dan en otras materias, por cuanto que, por ejemplo, aun cuando “las actividades políticas no las prohibía ninguna disposición gubernativa, ningún ciudadano colimense podía entregarse, ni con la expresión oral en conversaciones entre amigos o reuniones públicas, al ejercicio o discusión libre en forma independiente”.1

Lo que equivale a decir que nuestros bisabuelos o tatarabuelos colimenses preferían (o tenían que) permanecer callados para no comprometerse o ser denunciados. Todo ello sin mencionar aún que muchos de los miembros de la clase popof exigían de sus peones y sirvientes el tratamiento de amos, asumiendo éstos delante de aquéllos una actitud patriarcal, muy similar a la que asumía también don Porfirio respecto de sus gobernados.

 

Un suceso que convulsionó al estado

Buen rato estuvo don Enrique O. de la Madrid disfrutando el recuerdo de los grandes momentos en que participó junto con don Porfirio, pero tres meses después, en marzo de 1909 (unas pocas semanas antes de que en la ciudad de México se constituyera el Club Antireeleccionista, en el que habría de figurar don Francisco I. Madero), ocurrió en Colima un triste acontecimiento que colocó al estado en los titulares de todo el país, y puso en entredicho la fama del gobernador la Madrid. A ese episodio se le conoció nacionalmente como El Crimen de Los Tepames. Que en esencia se concretó a lo siguiente:

“Los crímenes fueron perpetrados en el pueblo del mismo nombre el 14 de marzo de 1909, en las personas de Bartolo y Marciano Suárez, por Darío Pizano con una sección de la Policía de Colima, en complicidad con Mauricio y Fermín Anguiano, tomando como pretexto una orden de aprehensión dictada en contra de Bartolo Suárez por el delito de violación… Los enemigos políticos del Gobernador Lamadrid (sic) explotaron el crimen de Tepames en contra de su administración; aunque éste afirma (re-sic) que los Suárez sí hicieron resistencia a la Policía cuando fueron a aprehenderlos y que hubo bajas por parte del cuerpo policiaco”.2

Pero describiendo el acontecimiento con un poco de mayor detalle, otro redactor anotó:

“En Tepames, frente al jardín y a unos cuantos pasos del curato está la casa de la familia Suárez, donde la mañana del 14 de marzo de 1909 penetraron por las bardas el comandante de la policía de Colima, Darío Pizano, y los hermanos José, Onofre y Mauricio Anguiano, quienes con lujo de crueldad asesinaron a Bartolo Suárez en los brazos de sus afligida madre, hiriendo a la vez a su hermano Marciano, quien chorreando sangre, casi agonizando corrió al curato para confesarse con el P. Daniel Negrete, pero hasta allá penetraron los asesinos y sobre el padre que lo confesaba e imploraba por él, lo mataron a balazos, hiriendo a la mamá del mismo padre. Así empezó una serie de crímenes que había de aniquilar a las familias Suárez y Anguiano, dándole a la vez a Tepames una triste celebridad, dividiendo a […] a todo el pueblo y relajándolo en su vida religiosa y moral”.3

Este funesto acontecimiento sirvió para que la prensa contraria al gobernador atizara la hoguera de la inconformidad. Destacando en esa tarea J. Trinidad Alamillo, periodista villalvarense, dueño de La Gaceta en Guadalajara. Periódico que se dedicó a concitar el odio de una buena parte de la ciudadanía colimota, que había visto al cuerpo de la policía estatal cometer ése y otros desmanes. Con la consecuencia de que se comenzaron a caldear los ánimos y se pensó en un cambio de gobierno.

 

La memorable visita de El Chaparrito Madero

Y sobre ese cambio de gobierno les vino a hablar, ya para finales de diciembre, aquel entusiasta coahuilense que andaba recorriendo el país para presentar su libro sobre La Sucesión presidencial de 1910, y en el que manejaba su ya famoso lema “sufragio efectivo, no reelección”.

Madero llegó a Colima en el tren el 27 de diciembre de 1909, “acompañado de su esposa Sara P. de Madero, del licenciado Roque Estrada y Elías de los Ríos, su mecanógrafo […] hospedándose en el Hotel Cosmopolita, propiedad de don Ezequiel Campuzano”,4 ubicado en la esquina suroeste del cruce de las calles conocidas entonces como Principal y De los Once Pueblos (hoy Madero y Ocampo, respectivamente).

Sus escasos simpatizantes de Colima habían solicitado el Teatro Santa Cruz para que pronunciara su discurso allí, pero se les negó, e igual ocurrió con el kiosco de la Plaza de Armas, por lo que El Chaparrito Madero tuvo que irse al mercado de El Rastrillo durante la mañana del día 28 (¡Día de los Santos Inocentes, para acabarla de amolar!), y subirse en una mesa que le prestaron, para desde ella pronunciar las palabras revolucionarias que iba difundiendo por el país y que sólo unos 150 colimenses oyeron. Entre ellos un joven integrante de la policía montada llamado Eugenio Aviña. Quien un año y medio después habría de tomar las armas e iniciar la insurrección aquí.

Las elecciones presidenciales estaban previstas, pues, para el primer domingo de julio de 1910, pero como ya era costumbre, desde abril, el gobernador y su gente comenzaron a organizar:

“la farsa electoral haciendo los empleados y los allegados y amigos una campaña subterránea a favor del general Díaz, campaña que a la postre resultó tal como se tenía planeada; es decir, que resultó electo el general don Porfirio Díaz para presidente de la República y don Ramón Corral para la Vicepresidencia”.5

Dando al traste con todas las expectativas de cambio democrático que había despertado en el país Madero con su gira.

Continuará.

NOTAS AL PIE:

1 Velázquez Andrade, Manuel, Remembranzas de Colima, 1893-1901, Páginas del Siglo XX, México, 1949.
2 Almada, Francisco R., Diccionario de Historia, Geografía y Biografía del Estado de Colima, Tipografía Moderna, Colima, 1939, p. 177
3 Brambila, Crescenciano, El Obispado de Colima, p. 138.
4 Núñez, Ricardo B., Colima en la Historia de México, T. VI, La Revolución, EDDISA, México, 1973, p. 35.
5 Ibidem, p. 41.

 

 

LENGUANTES. Ay, Andrea…

“pero no dejes de ser la niña
que abraza todo lo que hay en sí”
Pedro Guerra

Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/11/2016.- Cuando era niña fui usada como comodín para todos los eventos y competencias de mi primaria. Ustedes perdonarán la grandilocuencia que me habita al contar que me elegían para dirigir las ceremonias, llevar la bandera de la escolta o competir con otras primarias públicas en poesía y oratoria. Una vez hasta gané un mini maratón de mi primaria.

No teman, no hablaré –solamente- de mi niñez en esta columna. Lo que quiero decir con la introducción anterior es que muchas veces hablé frente a micrófonos repitiendo las cosas que creía eran importantes. De niña supe lo que era estar frente a todo un auditorio con adultos diciendo cosas sobre el país, y escuché una y otra vez que la niñez es el futuro.

En mi último año de primaria llegó el punk: menstruación, novio, chichis y un 5 en mi boleta porque #MalaConducta. Mi maestra Adriana no pudo tolerar algunas cosas que comenzaban a cambiar en mí y ahí supe, sin racionalizarlo, lo que era el machismo: ser niña significaba que a mí me restaría puntos hacer lo que mis amiguitos varones también hacían.

Las niñas en la educación escolarizada. Un temazo. Desde los uniformes con falda y zapatos que no te dejan correr hasta las políticas públicas que no dejan de ser una mezcla de neoliberalismo, patriarcado y adultocracia, todo envuelto en una cáscara dura de patriarcado. Cuántas niñas se tendrán que callar cuántas cosas en cuántas escuelas. Hablamos constantemente de cómo ellas enfrentan todas las opresiones y riesgos interseccionados.

Sin embargo, esta semana las redes se encendieron por una nota que nos daba algo distinto: una niña llamada Andrea había corregido al secretario de educación y con ello había desatado la ola de memes, videos y opiniones en redes correspondientes al tren del mame semanal.

Y es que es inevitable. Una audiencia respondiendo “¡Sí!”, emocionada, a todas las preguntas del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño; un paladín de la evaluación docente que con su modo déspota se ha dedicado a establecer una paranoia en torno a la planta docente mexicana con la mal llamada reforma educativa. Que sí, gritaba la audiencia cuando él se despedía con su demagogia, muy de mano de las y los niños que estaban atrás de él, cuando de pronto irrumpía la voz de Andrea, que no dejaba de ser respetuosa y dulce, sosteniéndose en la cinta del gafete para preguntar si podía decir algo y afirmar: “no se dice ler, se dice LEER”.

Entre las opiniones de redes, nos cuentan los siempre críticos sabedores de la lengua, que sí se pronuncia “ler”; otros nos dicen que fue clasista corregir a Nuño o que es discriminación decirle a alguien que hable bien.

También nacieron notas falsas donde, como siempre, la castigaron… esta obsesión de nuestra cultura machista por castigar a las niñas que se salen de la norma, por hacernos sentir miedo de la voz propia, de la voz de la niña que fuimos, que somos, o que con suerte volveremos a ser, aunque sea mediante notas falsas.

Las opiniones en torno a Andrea hablan mucho de lo que somos cada una de las personas que las emitimos. Algunos dicen que una niña humilló al secretario de Educación, quizá porque así aprendimos a leer el mundo, desde la humillación; otros dicen que Andrea es una niña con vocación de maestra y en fin, cada uno le da la carga de su propia formación al acto, pero de nuevo viene ella y en una entrevista nos dice que no era su intención humillar a nadie, pero que está preocupada porque el presidente y que las frases que inventa están un poquito ridículas.

Hay hechos que no necesitan mucha explicación. Hechos que cuando somos niñas nos son muy claros y nos aventuramos a señalarlos sin intención de humillar a nadie. A muchas, Andrea, nos regaló el recuerdo de ser esa niña, la que señala los errores sin intención de humillar a nadie, y que al ver la reacción lo aclara: yo no quiero humillarte, pero tengo que decir lo que pienso, lo que no me gusta, lo que me parece importante porque tengo voz y si estoy aquí, escuchándote, entonces también merezco ser escuchada.

En la opinión de quien escribe, esto es verdadera pedagogía. No porque Andrea se haya dedicado a corregir a Nuño, ni por la supuesta humillación en la que derivó su acto, sino por el hecho de dialogar desde un lugar aparentemente despojado de voz, con quien representaba a la autoridad en ese momento (además de ser un político clasista, recordemos que es un hombre blanco heterosexual, adulto y de derechas).

Los actos protocolarios en este país son ridículos por obligatoriedad proselitista. En ellos se muestra sin pudor la vena priísta de solemnidad ridícula y demagogia que nos heredaron los hombres que han gobernado siempre. Las y los asistentes, generalmente llevados ahí a cambio de promesas, desayunos, bienes materiales o amenazas, le otorgan al político en turno su presencia, su silencio y su miedo. Andrea no esperó a llegar a su casa o estar sola con sus amigos para decir que el secretario no sabía pronunciar, se lo dijo a la cara porque sabía que debía hacerlo.

Antes de hacerlo, sin embargo, Andrea se sostenía del gafete y preguntaba si podía decir algo. Es que ese instante previo a ser incómoda es de donde nacen a veces la creatividad, la crítica verdadera, el diálogo y hasta el feminismo. ¿Cuántas de nosotras nos hemos sostenido de lo que tenemos a la mano para decir lo que pensábamos? Andrea dijo poco, pero con esa frase nos recordó a muchas lo que implica usar la voz, abrazar todo lo que hay en nosotras mismas. Eso es el diálogo, eso es la frontalidad, eso es la pedagogía: una niña que nos cuenta su lectura del mundo.

Seamos más Andreas y menos Nuños.

*Cynthia Híjar Juárez es educadora popular feminista. Actualmente realiza estudios sobre creación e investigación dancística en el Centro de Investigación Coreográfica del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Precios y márgenes de comercialización del limón mexicano

 

El pasado mes de octubre, en el seguimiento de los precios (pagados al productor) para el limón mexicano (agrio) de las regiones citrícolas de Colima y Michoacán, y los precios (de venta al mayoreo y al consumidor) en tres ciudades seleccionadas (México, Guadalajara, Jal., y Monterrey, N. L.), se registraron las cotizaciones siguientes:


Precios pagados al productor ($/kg)
Durante el mes de octubre (2016), el precio más alto pagado productor de limón agrio en la región citrícola de Tecomán, Col., alcanzó los 3.43 $/kg., el precio más bajo fue de 3.19 $/kg., y en la región citrícola de Apatzingán, Mich., la cotización más alta 3.50 $/kg. y el precio más bajo 3.11 $/kg. (Fuente: CONASIPROLIM).


Precios de venta al mayoreo ($/kg)
El precio más alto de venta al mayoreo se observó en el Mercado de Abasto de Guadalajara, Jal.: 13.78 $/kg. El precio más bajo se registró en la Central de Abasto de Ixtapalapa en la CDMX.: 8.28 $/kg. (Fuente; SNIIM).


Precios de venta al consumidor ($/kg)
El precio más alto de venta al menudeo se captó en tiendas tradicionales y de autoservicio ubicadas en la ciudad de Monterrey, N. L.: 15.51 $/kg. El precio más bajo de venta al consumidor se identificó en la ciudad de Guadalajara, Jal.: 14.46 $/kg. (Fuente: INEGI).


Márgenes de comercialización (%)
El margen de comercialización más alto se ubicó en la ciudad de Guadalajara, Jal.: 316 %, el más bajo se registró en la CDMX (Ciudad de México), MC: 150 %. (Gráficas 1, 2, 3, y 4).


El margen de comercialización más alto marcó una diferencia en pesos corrientes de 12.20 $/kg., observado entre el precio pagado al productor de limón en la región citrícola de Tecomán, Col.: 3.31 $/kg., y el precio más alto de venta al consumidor se registró en Monterrey, N. L.: 15.51 $/kg.


El margen de comercialización más bajo registró una diferencia en números absolutos de 11.15 $/kg., observados entre el precio pagado al productor de limón en el municipio de Tecomán, Col.; 3.31 $/kg. y el precio de venta al consumidor en Guadalajara, Jal.: 14.46 $/kg.


Precios del Limón Mexicano en Mercados Mayoristas del País, 2016
Durante el periodo comprendido del mes de enero a noviembre (11/10/2016) el comportamiento de los precios promedio mensuales de venta al mayoreo en los centros mayoristas del país (México, Guadalajara, y Monterrey), la cotización más alta del limón mexicano se registró durante el mes de abril en el Mercado de Abasto de Guadalajara, Jal.: 33.14 $/Kg., seguida de Monterrey, N. L.: 28.15 $/kg., y México.: 26.69 $/kg., respectivamente. A la fecha, el precio del cítrico mexicano se cotiza en 11.50 $/kg., 9.25 $/kg., y 8.00 $/kg., en las principales Centrales de Abasto del país. (Gráfica 5).


Colima, Col. Mex.