Ejecuciones colectivas, otra cara de la violencia en Colima

Colima, México, Avanzada (08/02/2017).- A la par del notable incremento de homicidios dolosos que colocó al estado en el primer lugar nacional en la incidencia de ese delito, se consolida en Colima un nuevo rasgo de la violencia: las ejecuciones colectivas de personas, de las que durante el último año se contabilizaron al menos 14 casos en los que el número de víctimas osciló entre tres y siete.

El más reciente fue el de la mañana de este miércoles en el poblado de Salagua, municipio de Manzanillo, donde fueron encontrados los cuerpos de cuatro hombres ejecutados, que habían sido abandonados en una de las calles del fraccionamiento Marimar.

Según versiones extraoficiales los cadáveres se encontraban envueltos individualmente con bolsas de plástico y a un costado del lugar del hallazgo había un narcomensaje.

El sábado 21 de enero fueron encontrados en el interior de un taxi abandonado sobre el libramiento El Naranjo los cuerpos mutilados de seis hombres y una mujer; un día después aparecieron cinco cadáveres más con signos de haber sufrido tortura, en las inmediaciones de la comunidad Punta de Agua, mientras que el día 26 en las cercanías del boulevard Adolfo López Mateos fueron hallados los cuerpos sin vida de dos hombres y una mujer.

A mediados de diciembre pasado en la colonia Valle Querido, de la cabecera municipal de Tecomán, fueron asesinados cuatro integrantes de una familia, entre ellos un adolescente, una mujer y dos varones.

El 5 de octubre fueron localizados cuatro cadáveres —tres hombres y una mujer— con huellas de tortura en la carretera Manzanillo-Minatitlán, mientras que cuatro días antes habían sido hallados los cuerpos de tres hombres en las afueras de un rancho del municipio de Tecomán, dos de ellos con señales de haber recibido el llamado “tiro de gracia”.

En septiembre fue ubicada en los límites de Colima y Jalisco, por el rumbo de Tonila, una fosa clandestina en cuyo interior había restos humanos de por lo menos cinco personas, que según las autoridades podrían ser un grupo de habitantes de la comunidad El Terrero secuestrados días antes.

En la colonia Lázaro Cárdenas, en la zona oriente de la ciudad de Colima, se registró una triple ejecución, en la que murieron dos hombres adultos y un menor de 14 años que se encontraban en el exterior de una vivienda.

En la última semana de agosto, fue reportado el hallazgo de los cadáveres de cinco personas, atados de pies y manos, con huellas de impactos de bala, en una brecha que conduce del municipio de Minatitlán a Comala.

En el mes de julio, la PGJE descubrió siete cadáveres que estaban sepultados en tres fosas clandestinas ubicadas en el municipio de Manzanillo. Dos de las víctimas eran dos jóvenes reportados previamente por sus familiares como desaparecidos.

En otro caso, el 7 de abril la PGJE localizó una fosa clandestina con seis cadáveres del sexo masculino en la carretera que conduce a Playa Pascuales, a la altura de la colonia Ladislao Moreno, en el municipio de Tecomán.

A finales de junio, un joven de 19 años de edad asesinó a su novia de 16 y a la madre de ésta luego de una discusión en la comunidad de Santa Rita, municipio de Manzanillo, y finalmente el agresor se suicidó.

A principios de febrero, en el municipio de Cuauhtémoc cerca de la zona limítrofe con Tonila, Jalisco, fueron encontrados los cadáveres de tres personas en el interior del mismo número de vehículos.

En la escena del crimen fue encontrado un narcomensaje.