Suma Jonathan Paredes cuarto podio mundial

**El clavadista de altura se colgó la medalla de bronce en la quinta etapa del circuito 2016 

 

Polignano a Mare, Italia, a 30 de agosto de 2016 (CONADE). – El clavadista de altura Jonathan Paredes sumó su cuarto podio en la Serie Mundial de la disciplina, al colgarse la medalla de bronce en la quinta fecha, que tuvo lugar este domingo 28 de agosto en la localidad de Polignano a Mare, Italia.

El subcampeón mundial obtuvo el tercer puesto con un acumulado de 474. 95 puntos. El oro quedó en manos del ruso Artem Silchenko, con 487.35 y la plata fue para el estadounidense Steven LoBlue, con 480.90 unidades.

A este nuevo podio de Paredes Bernal en la quinta etapa del circuito 2016, se suman el oro en la primera fecha del serial, en Fort Worth, Estados Unidos, y el bronce en las dos siguientes etapas, celebradas en Copenhague, Dinamarca, y São Miguel, Portugal

La participación en los hombres fue completada por Sergio Guzmán quien se ubicó en el séptimo lugar con 432.40 y Jorge Ferzuli, quien logró su participación con una wildcard, se colocó en el lugar 14, con 179.80.

Mientras que, en la rama femenil Adriana Jiménez se quedó a un paso del podio, con el cuarto puesto en Italia, tras sumar un total de 214.80. El primer lugar fue para la canadiense Lysanne Richard, con 244.20; el segundo para la australiana Rhiannan Iffland, con 239.80; y el tercero para la estadounidense Rachelle Simpson, con 215.50.

Las siguientes paradas de la Serie Mundial se desarrollarán en Pembrokeshire, Gales, el 11 de septiembre; Mostar, Bosnia y Herzegovina, el 24 de septiembre; Shirahama, Japón, el 16 de octubre, y Dubái, Emiratos Árabes Unidos, el 28 de octubre.

Polignano a Mare, Italia, a 28 de agosto de 2016 (CONADE). – El clavadista de altura Jonathan Paredes sumó su cuarto podio en la Serie Mundial de la disciplina, al colgarse la medalla de bronce en la quinta fecha, que tuvo lugar este domingo 28 de agosto en la localidad de Polignano a Mare, Italia.

El subcampeón mundial obtuvo el tercer puesto con un acumulado de 474. 95 puntos. El oro quedó en manos del ruso Artem Silchenko, con 487.35 y la plata fue para el estadounidense Steven LoBlue, con 480.90 unidades.

A este nuevo podio de Paredes Bernal en la quinta etapa del circuito 2016, se suman el oro en la primera fecha del serial, en Fort Worth, Estados Unidos, y el bronce en las dos siguientes etapas, celebradas en Copenhague, Dinamarca, y São Miguel, Portugal

La participación en los hombres fue completada por Sergio Guzmán quien se ubicó en el séptimo lugar con 432.40 y Jorge Ferzuli, quien logró su participación con una wildcard, se colocó en el lugar 14, con 179.80.

Mientras que, en la rama femenil Adriana Jiménez se quedó a un paso del podio, con el cuarto puesto en Italia, tras sumar un total de 214.80. El primer lugar fue para la canadiense Lysanne Richard, con 244.20; el segundo para la australiana Rhiannan Iffland, con 239.80; y el tercero para la estadounidense Rachelle Simpson, con 215.50.

Las siguientes paradas de la Serie Mundial se desarrollarán en Pembrokeshire, Gales, el 11 de septiembre; Mostar, Bosnia y Herzegovina, el 24 de septiembre; Shirahama, Japón, el 16 de octubre, y Dubái, Emiratos Árabes Unidos, el 28 de octubre.

¿Qué es la vigorexia o dismorfia muscular?

Ciudad de México, a 26 de Agosto de 2016 (CONADE).- La vigorexia o dismorfia muscular es un trastorno de la conducta, en el que individuo desarrolla una falsa percepción de su cuerpo, lo que ocasiona que se exceda en el ejercicio físico o incluso que consuma anabólicos, con el objetivo de verse mejor.

Juan Manuel Herrera, gerente principal del Comité Nacional Antidopaje, explicó que la mayoría de los que padecen este trastorno, aun cuando tienen un cuerpo esculturalmente labrado, se siguen viendo gordos.

“Cuando la hiperactividad se desencadena en adolescentes o adultos jóvenes que van al gimnasio, pueden desarrollar un trastorno de la conducta que se llama vigorexia, que es cuando un sujeto se ve en el espejo y dice que requiere bajar de peso, ponerse más musculoso y empieza a tener una actividad anormal en el ejercicio, ese es un problema conductual detectado por el científico Harrison Pope”.

Destacó que actualmente hay una controversia acerca de si se debe etiquetar como una patología, o no, “pero definitivamente es un problema conductual como la anorexia y como la bulimia”.

“Este tipo de conflictos se suma a que son personas ansiosas, que no tiene una percepción real de sí mismos, que tienen poca autoestima, entonces esas personas son un caldo de cultivo, son receptáculo fácil de personas que trafican con suplementos nutricionales y hay que recordar que la WADA recomienda no consumirlos, porque la mayoría se encuentran contaminados con sustancias anabolizantes”.

Agregó que, después de usar suplementos nutricionales, contaminados o no, estas personas son blanco fácil de los anabólico esteroideos, “ya es tanta su necesidad de verse bien, que requieren de medios externos para recomponer su posición, esta es una gran problemática que tenemos que atacar dentro de la cultura física y el deporte”.

Opinó que, en el boom de este tipo de padecimientos, los intereses de mercado juegan un papel muy importante, como lo es la publicidad de los productos milagro. Gracias a la participación de la COFEPRIS se les ha puesto un alto a esta publicidad engañosa, pero también debemos atacar, con un tratamiento integral psicológico, la generación de estereotipos falsos que se venden y se comercializan”.

La recomendación del especialista, para evitar esta situación es realizar una evaluación física. “Acudir a un punto de medición de la capacidad funcional Ponte al 100, para que le realicen su chek up, su prescripción de ejercicio y seguirla al pie de la letra”.

Por último, mencionó, entre las señales de alerta, para detectar este trastorno, los cambios en los rasgos de la personalidad, “se vuelven personas aisladas, se la pasan viéndose en el espejo, buscan constantemente elementos para mejorar su figura, que pueden ser fármacos, suplementos o ejercicios y a pesar de que el ejercicio genera endorfinas que nos hacen sentir bien, estas personas tienen una distorsión en la personalidad por lo que no se ven cómo son”.

Lupita González: flor de la oquedad en Tlalnepantla

Lupita González


Tlanepantla, Estado de México, agosto 25 de 2016.- Hace unos días, en los Juegos Olímpicos que se realizaron en Río de Janeiro, Brasil, una marchista oriunda de México logró una medalla de plata al recorrer 20 kilómetros en una hora con 28 minutos y 37 segundos, posicionándose en segundo lugar, luego de Hong Liu y un sitio antes de Lü Xiuzhi, ambas de China.
Los medios de comunicación nacionales recordaron su travesía en el boxeo, sus lesiones que la llevaron a cambiar de disciplina y su participación en Toronto donde sufriría un repentino desmayo tras llegar a la meta. También mencionaron que es la primera mujer mexicana en ganar medalla olímpica para su país en marcha, y segunda en conseguir subir al podio olímpico después de 16 años, tras la hazaña de Joel Sánchez Guerrero.
Se habló sobre el bajo apoyo que recibe el deporte mexicano por parte del gobierno, funcionarios, instancias especialistas en el deporte y población en general que se esconde tras las plataformas digitales para hacer mofa de las atletas, particularmente, quienes reciben críticas desde su cuerpo, sexualidad, complexión, rostro, edad, cabello, uñas, hasta su condición económica… Machismo cibernético, se le conoce.

Otro enfoque
La versión plasmada en los medios cambió un poco con lo escrito por Domingo Aguilar Mendiola del Financiero, pues amplió la perspectiva para hacer notar las carencias que padecía –o padece− la deportista habitante de uno de los 11 municipios donde se emitió Alerta de Violencia de Género (AVG) apenas el año pasado.
Declaró para Aguilar Mendiola que salía desde las 5 de la madrugada, muchas veces con dinero prestado para los pasajes –cabe aclarar que en el Estado de México la tarifa mínima es de siete u ocho pesos, depende el lugar exacto donde habite−; luego se trasladaba a Chapultepec, en ocasiones a Toluca, Cuemanco o al Comité Olímpico Mexicano (COM). Esto es que si su destino era Chapultepec, en una semana gastaba alrededor de 180 pesos y si iba más lejos o en la misma entidad, aumentaban alrededor de 100 pesos. A las mexiquenses no les causa asombro esto, porque para acudir a la escuela o trabajo es la aventura diaria.
Egresada del Instituto Tecnológico de Tlalnepantla (ITTLA), estudió la ingeniería en informática, lugar donde según el periodista deportivo David Faitelson, la atleta recibía acoso y burlas por parte de sus compañeros pues entrenaba en las instalaciones y esto le provocaba vergüenza.
Se debe recordar que las mujeres han sido relegadas al espacio privado: su hogar y el cuidado de la familia, por lo que cualquiera que transgreda con los roles tradicionalistas y patriarcales puede padecer violencia de género que atente en contra de su integridad física, mental o psicológica. En cambio, los hombres pertenecen al sector público con el trabajo remunerado, el poder, los deportes y mayor espacio.
Mujer + mexiquense + ingeniera + deportista + no cumplir con los estereotipos

-Mujer mexiquense
La violencia es un problema que no deja de aumentar y afectar a niñas y a mujeres por cuestiones de género. De acuerdo a ONU Mujeres (2013) se pueden clasificar cuatro tipos de violencia: psicológica, física, sexual e institucional.
El informe indica que 5.8 por ciento de las mujeres sufrió violencia ejercida particularmente por algún familiar, pareja sentimental, compañeros de trabajo o escuela. Dando como resultado que más del 40 por ciento de mujeres haya vivido al menos una situación de violencia de cualquier tipo. De estas, 22.6 por ciento dice enfrentarlas en su trabajo; 15.5 por ciento en su comunidad; 3.4 por ciento en el núcleo familiar y 1 por ciento en la escuela.
A pesar de que no hay cifras exactas, el Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio (OCNF) calcula que en México mueren asesinadas al menos 7 mujeres al día. Siendo el Estado de México una de las principales entidades con mayores crímenes y violencia contra las mujeres. Aseguran que iniciada la administración de Enrique Peña Nieto, hasta el 2010, se documentaron mil tres feminicidios en toda la entidad, de los cuales 54 por ciento quedan concentrados en 10 municipios:
Ecatepec con 118 casos; Netzahualcóyotl con 71, Tlalnepantla con 53 casos; Toluca con 45; Chiumalhuacán con 42 casos; Naucalpan de Juárez con 40; Tultitlán con 35 casos; Ixtapaluca con 31; Valle de Chalco con 30 y Cuautitlán Izcalli con 25 feminicidios. Seis de cada diez asesinatos implicaron altos grados de violencia, odio y discriminación. La mayoría de las víctimas −46 por ciento− tenían entre 11 y 30 años de edad.
Hasta abril de este año aumentó en 30 por ciento los feminicidios en el Estado de México. Sin embargo, las estadísticas no son estables, pues así como puede haber una semana con 11 o 15 feminicidios, también las hay con 4 o 5. Así como Tlalnepantla puede declarar un feminicidio en todo el año, Ecatepec, el municipio vecino señala 11; el primero con 4 homicidios dolosos y el segundo con 10 casos.
Con una llamada a la línea directa para mujeres en situación de violencia, y tras cuestionarles cuáles son las medidas que Tlalnepantla ha considerado para frenar la violencia en contra de las mujeres, respondieron distintos puntos que leyeron de su portal y que fueron oportunamente verificados:
Han rehabilitado espacios públicos para que las mujeres puedan transitar con mayor seguridad: pintaron banquetas y topes. Aumentaron en 30 por ciento los patrullajes preventivos en las colonias más inseguras: falso. Se han reparado e instalado nuevas luminarias y videocámaras en las calles y colonias más violentas: falso. Han realizado operativos en el transporte público a fin de vigilar y reparar el acoso sexual: falso. Se instaló la línea directa exclusiva para mujeres violentadas: cierto. Existe un espacio para alojar a las víctimas: cierto, en el Centro del municipio. La pregunta es ¿qué día y en qué horario visitaron las colonias conflictivas?

-Ingeniera y deportista
Datos del Financiero arrojan que únicamente 10 por ciento de los puestos ocupados en el ramo de la tecnología, física o matemáticas corresponde a mujeres. Mientras que 20 por ciento de títulos son otorgados a ingenieras, de las cuales, 13 por ciento trabajará en el sector de su línea estudiada.
Por su parte, el estudio Persistence is Cultural Professional Socialization and the Reproduction of Sex Segregation (2015) arroja que parte del abandono de las estudiantes de debe al sentimiento de marginación, subordinación, o agresiones que presentan en clases o proyectos escolares. Aunado a la preferencia de los profesores en la toma de palabra, atención, prácticas o ejercicios, pues existe preferencia y jerarquización de las actividades de mayor importancia para ellos.
El camino que recorren las mujeres estudiantes y las ingenieras es comparado con una tubería que gotea, dado que en el trayecto profesional se pierden mujeres y ya nunca regresan. Algunas de las principales razones son los conflictos de género, violencia, subordinación, falta de reconocimiento. También se suman otras barreras como la familia, economía, miedos, desvaloramiento, el techo de cristal, división de género en los estudios por las supuestas habilidades innatas y los roles culturales que se notan más marcados e imborrables en estas disciplinas.
Otro aspecto a señalar es el deporte practicado por mujeres, pues sí, también hay misoginia y sesgos de violencia contra las mujeres. Mucho más si las atletas no se ajustan a los gustos heterosexistas de los varones, pues ellos con su finísimo lente evaluador las etiquetará de gordas o muy flacas, o muy viejas, o muy morenas, o muy culonas, o muy piernudas; pero nunca o en raras ocasiones, se les reconocerá su competencia, habilidad, fuerza, técnica y compromiso.
Cabe destacar que de los 126 atletas mexicanos que participaron en Rio 2016 solamente 45 fueron mujeres, mismas que reciben, según sea la disciplina (“sexy o no) constantes adjetivos descalificativos por mostrar su coraje, fuerza o rudeza. Ejemplo de ello tenemos a la judoca Vanessa Zambotti, la esgrimista Julieta Toledo, la gimnasta Alexa Moreno o la propia Lupita González tiempo antes de conseguir una medalla.
Puede verse que desde la infancia las mujeres están peormente relegadas a los roles tradicionales, son criticadas en los deportes, despreciadas o ridiculizadas al señalarles constantemente que ellas no pertenecen a ese deporte, ese ejercicio o que no tienen la suficiente fuerza para enfrentarlo; cosa que les perjudica en su desarrollo y motivación. A esto sumémosle que gran parte de los entrenadores son hombres que exigirán fuerza irrevocable a pesar del dolor, cansancio o quizá algún cólico menstrual, así como el abuso de poder y maltratos que suelen formar parte del paquete de una masculinidad hegemónica.

Fuera de los estereotipos de belleza
Lupita González no es modelo de pasarela, tampoco es alta, de piel blanca, no tiene un cuerpo curvilíneo, ni una cabellera larga y manejable. Es completamente normal, como tú o como yo. Esa belleza común –por llamarla de algún modo− la llevó a sufrir burla por parte de sus compañeros en la escuela, quienes se sentían con el derecho de opinar sobre su cuerpo o su forma de correr. Típico de machos ingenieros que atacan a las mujeres que se “atreven” a pasar cerca de su espacio o estar en disciplinas señaladas como varoniles.
La atleta dejó los prejuicios en el cesto de basura y siguió peleando contra más estereotipos con los que se enfrentaría, como continuar con su preparación deportiva a pesar de ya tener una ingeniería: ¿por qué razón ella debería continuar con sus sueños si ya había “estudiado”?
Las mujeres no saben nada de deporte, Lupita y las atletas que participaron en los Juegos Olímpicos conocen y practican al menos una disciplina que las llevó a participar en las competencias más importantes a nivel mundial. Cosa risible cuando en México 73 por ciento de la población son obesos e inactivos. Al menos Lupita, ha sido boxeadora, corredora y marchista.
Otro estereotipo al que se enfrentó fue cuando decidió estudiar una ingeniería y es que, se ha dicho que las mujeres no son capaces en matemáticas, física o tecnología por lo que las carreras en letras, turismo o pedagogía siempre tiene más matrícula femenina.
Al menos en las entrevistas que le realizaron, Lupita nunca habló sobre tener aspiraciones a formar una familia, casarse y mantenerse en un bonito hogar, por default, rompe con otro estereotipo ya que anhela seguir con su preparación e incluso, una de sus ídolas es Ana Gabriela Guevara.
Es delgada, pero esto no le gusta ni lo platica como parte de una conversación para tomar el té, pues esta característica le llevó a abandonar el box porque no cumplía con el requisito del peso mínimo para enfrentar una pelea.
Como conclusión, Lupita es campeona, pero también transgrede los roles y estereotipos patriarcales. Vive en una zona insegura del Estado de México y tuvo las consecuencias estructurales de ser mujer mexiquense, deportista e ingeniera. De ahí escribir sobre ella, en específico.

Consecuencias e incidencia de conmociones cerebrales en futbolistas

Ciudad de México. 23 de agosto de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Alrededor del mundo son recurrentes los casos de deportistas que sufren traumatismo craneoencefálico (TCE) que puede dejarles secuelas o incluso arrebatarles la vida.


El TCE puede producir conmoción cerebral, que es una lesión leve o severa que altera o interrumpe la función del cerebro. Comúnmente es producida por un golpe en la cabeza, a consecuencia de una caída, accidentes o la práctica de deportes de contacto, como futbol americano, soccer, basquetbol, boxeo, entre otros.

Una conmoción cerebral deja en los deportistas problemas en la salud, como alteraciones de la concentración, del equilibrio y en la memoria, entre otros, así como afectaciones en su rendimiento deportivo.


En México es escasa la información e investigación al respecto, y es que no existen programas académicos ni de evaluación sobre el tema, ya sea en instancias públicas como privadas.

Un trabajo que da luz en torno a esta problemática se gestó en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), bajo el liderazgo del doctor Mario I. Ortiz Ramírez. Se trata del estudio Valores basales de SCAT en jugadores de futbol mexicanos, que tuvo el propósito de conocer la prevalencia de conmociones cerebrales en la práctica de futbol soccer, utilizando la herramienta de evaluación de conmoción en el deporte (SCAT, por sus siglas en inglés).

Por su contribución a esta área del conocimiento, el estudio se publicó a principios del año en el International Journal of
 Sports and Exercise Medicine, en tanto que obtuvo el tercer lugar en la categoría abierta en el área de Actividad Física y Salud del Certamen Nacional de Investigación en Cultura Física 2013, que otorga el Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade) y la Comisión Nacional del Deporte (Conade), obteniendo su publicación en la Revista Mexicana de Investigación en Cultura Física y Deporte.

El doctor Mario I. Ortiz Ramírez dice a la Agencia Informativa Conacyt que el trabajo ha derivado en otro proyecto que actualmente se ejecuta, en el cual se evalúan las consecuencias de conmociones cerebrales en los deportes a corto y largo plazo, en la población universitaria adscrita al Instituto de Ciencias de la Salud de la UAEH. Además ofrece la oportunidad para desarrollar una línea de investigación sobre conmoción cerebral en la práctica deportiva en el país, así como el establecimiento de programas de prevención en todos los niveles, como lo son el deporte escolar, amateur y profesional.


El estudio


Con el propósito de determinar las puntuaciones de referencia en deportistas mexicanos, se aplicó la prueba SCAT, ya que es una herramienta estándar para la evaluación y documentación de los síntomas y signos de una conmoción cerebral. Cabe señalar que, al momento de realizarse el estudio, en México no existían reportes publicados sobre la frecuencia de conmoción cerebral causada en la práctica deportiva ni evaluaciones basales.

De acuerdo con el investigador de la UAEH, se incluyó a 407 estudiantes de la Universidad del Futbol y Ciencias del Deporte con una edad media de 16.3 años sobre la presencia de conmoción cerebral en los últimos 12 meses, con el propósito de ser evaluados con la SCAT.

Para el análisis, los atletas fueron divididos en dos grupos de acuerdo con las horas que destinan al entrenamiento: el primero con una práctica semanal de 12 horas y el segundo, entre 13 y 24 horas. Además fueron segmentados en dos grupos en función del total de meses que lo han practicado: de seis a 24 meses y otro de más de 24 meses. En tanto que hubo otra división por rango de edad, de 13 a 19 años y de 20 a 22; así como si experimentaron en el año anterior algún trauma que indicara que tuvieron una conmoción cerebral. Los antecedentes de estos eventos fueron corroborados con el historial clínico de los participantes.

Los resultados arrojaron que 22 de los 407 participantes (equivalente a 5.4 por ciento) habían sufrido un traumatismo en el área de la cabeza (cara, cuello, frente, sien o mandíbula). De ellos, ocho (36.4 por ciento) aseguraron que el traumatismo fue leve, 12 (54.5 por ciento) lo reportó como moderado y dos (9.1 por ciento) como grave.

De todos los participantes, 161 (37 por ciento) tenían uno o más de los síntomas descritos por la prueba SCAT, con un promedio de 1.0 de los síntomas por atleta. Los cinco síntomas más comunes fueron fatiga o falta de energía en 75 deportistas, somnolencia en 56, dificultad para concentrarse en 53, dificultad para recordar en 45 y dolor de cuello en 41 de los entrevistados.


Adicionalmente, de acuerdo con la SCAT, 32 de los 407 participantes (7.9 por ciento) tuvieron errores de orientación, 227 (55.8 por ciento) de memoria inmediata, 377 (92.6 por ciento) de concentración, 366 (89.9 por ciento) errores en pruebas de equilibro y 309 (75.9 por ciento) tuvieron errores de memoria retardada.

El promedio general de la SCAT fue de 86.6, en tanto que los participantes con un antecedente de conmoción cerebral tuvieron una puntuación significativamente menor (p < 0.05) en la puntuación total de SCAT, que aquellos que no la habían presentado.

 

Análisis

El estudio —realizado por el doctor Mario I. Ortiz y Gabriela Murguía Cánovas, presidenta del Consejo Universitario de la Universidad del Futbol y Ciencias del Deporte— muestra que los atletas que están en buen estado de salud presentan resultados variables o negativos al inicio del estudio de la SCAT, por lo que se sugiere aplicar la prueba a los deportistas con el propósito de contar con evaluaciones de referencia, cuyos valores pueden ser útiles en la interpretación de resultados en pruebas posteriores a una lesión.

Y es que este trabajo encontró una prevalencia de 5.4 por ciento de conmoción cerebral en el grupo de estudio en los últimos 12 meses, que fue ligeramente menor que el ocho por ciento de los futbolistas evaluados en competiciones de la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA), según el estudio A six year prospective study of the incidence and causes of head and neck injuries in international football.

El análisis realizado por los académicos de la UAEH y la Universidad del Futbol y Ciencias del Deporte mostró que el grupo de edad de 13 a 19 años obtuvo mejores resultados en la prueba de orientación y la prueba de recuerdo diferido, que el grupo de 20 a 22 años de edad, lo cual contribuye a demostrar que las frecuencias de conmoción cerebral tienden a incrementar a lo largo del tiempo de practicar un deporte.

En ese sentido, se propone más investigación sobre el tema, a fin de explicar los factores que provocan la sintomatología y signos de la conmoción cerebral.

Psicología del deporte, máximo desempeño bajo máximo estrés

 

Ciudad de México. 22 de agosto de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Los Juegos Olímpicos representan para cada atleta la oportunidad de mostrar al mundo las capacidades físicas que tanto han trabajado por desarrollar. La oportunidad solo se presenta cada cuatro años, por lo que los deportistas además de verse sometidos a una alta exigencia física, se ven expuestos a situaciones extremas de estrés que repercuten en su desempeño.

Estos fuertes retos emocionales pueden ser superados mediante las herramientas que brinda la psicología del deporte, comenta Angélica Larios Delgado, coordinadora del Departamento de Psicóloga del Deporte de la Dirección General del Deporte Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y esgrimista olímpica.

La psicología del deporte es una rama de la psicología que se especializa en el ámbito del deporte y de la actividad física, y tiene básicamente dos objetivos: la mejora del desempeño y el rendimiento deportivo en términos competitivos, y el estudio de cómo la actividad física recreativa aporta al bienestar y el disfrute de los individuos, explica Angélica Larios.

Esta disciplina se enfoca en desarrollar en los atletas, y en toda persona que realice ejercicio, variables como la activación, la motivación, la atención, el control del estrés y la autoconfianza. Para ello se apoya en el manejo de técnicas de relajación, aprendizaje, el planteamiento de objetivos y la adherencia al entrenamiento.

Psicología en el deporte de alto rendimiento

“Un atleta necesita preparación psicológica porque en ningún momento deja de ser humano. Por ejemplo, ahora, en los Juegos Olímpicos, vemos a los rusos o a los estadounidenses, que podrían parecer máquinas perfectamente entrenadas, pero no lo son. El factor humano está siempre subyacente y justamente en ese tipo de eventos deportivos de máximo nivel, de máxima exigencia, es donde más efecto tiene el factor psicológico en el rendimiento”, comenta Angélica Larios.


Los deportistas se encuentran constantemente tomando decisiones, generando estrategias y controlando una serie de emociones extremas. Además de entrenar estas habilidades, para que un atleta llegue a ser competitivo, es fundamental que trabaje otras variables cognitivas como la atención, la concentración y la autoconfianza. Atrás de un deportista de alto rendimiento hay un trabajo de años.

“Somos emociones y somos razón, los deportistas trabajan justamente con el lado emocional, con la parte instintiva, de supervivencia animal. Ellos deben lidiar con la adrenalina, con un combo de hormonas y neurotransmisores, haciendo caos en su cabeza. El miedo y el estrés pueden estar presentes en sus actividades de entrenamiento y competitivas, y justamente es esta la parte más difícil de trabajar”, opina la psicóloga y esgrimista.

Pero a pesar de que los atletas aprenden a tener un control muy preciso de sus emociones, siguen siendo humanos, siguen teniendo un punto de quiebre. El día de la competencia, el atleta puede no llegar en la mejor circunstancia, y si en algún punto se desconcentra y no tiene las herramientas necesarias para sobreponerse, viene la falla, refiere Angélica Larios.

Deporte y estrés extremo

Aunque la vida de un deportista de alto rendimiento no se vea explícitamente amenazada, la actitud que tiene ante su actividad lo lleva a tomarla como un asunto de vida o muerte. Los lazos que se crean entre deportistas y entrenadores se asemejan bastante a los vínculos familiares, y mientras más se va escalando en el nivel deportivo, mayor puede ser la sensación de pérdida y el estrés por un mal desempeño.

“Lo que un atleta invierte en términos de tiempo, sacrificio, de no tener una vida normal, de dolor físico, de estrés, de dinero, para obtener un resultado deportivo es muchísimo. En términos de teoría de decisión, es una inversión completamente de riesgo, atenta completamente contra la probabilidad”, enfatiza la psicóloga.

Todo este sacrificio va encaminado a obtener una medalla o un resultado. Pero para esto el atleta se somete a emociones que se equiparan con las que experimentan profesionistas de alto riesgo como un piloto, un bombero o un capitán de barco de la mercante. Actividades que requieren de un máximo desempeño bajo situaciones de máximo estrés.

La psicóloga del deporte considera que a pesar de que los entrenamientos emocionales que se requieren para ayudar al desempeño deportivo son muy complejos, incluso más que el tratamiento de una enfermedad fisiológica, no más de diez por ciento de los atletas trabaja esta parte con el apoyo de profesionales. Esto debido a que se subestima la necesidad de contar con personas especializadas en el trabajo psicológico, y también a la creencia de que las necesidades emocionales del atleta pueden resolverse sin ayuda.

Lesiones y psicología del deporte

El proceso de lesión es otro evento durante el cual los atletas deben enfrentar fuertes retos emocionales. Aunque con el avance de la ciencia la mayoría de las lesiones puede tratarse, el deportista debe ceder al proceso de rehabilitación, que puede ser lento y difícil. La persona no debe rendirse ante el trauma, pero al mismo tiempo debe ceder y aceptar que debe dejar de entrenar, considera Angélica Larios.

Una vez que la rehabilitación física está completa se debe trabajar para recuperar la confianza y la motivación. Este proceso, que pareciera bastante complicado, si se da de manera emocional y físicamente correcta, puede dar mucha fortaleza a los deportistas. Su resiliencia se verá favorecida.

La psicología del deporte en México

Desde hace más de 30 años, los países altamente competitivos en el plano deportivo han desarrollado sólidos planes de investigación y aplicación de la psicología del deporte, lo cual ha resultado en la mejora del desempeño de sus atletas, sobre todo en el alto rendimiento.

En México, la psicología del deporte tuvo su primera aparición en la década de los 60, cuando intentó utilizarse como una herramienta para ayudar al equipo de futbol que participaría en los Juegos Olímpicos del 68, como lo explican María del Pilar Rodríguez y Carlos Morán en su artículo “Historia de la psicología del deporte en México”.

Desde entonces, la psicología del deporte ha “ganado terreno” en el país, y aunque todavía no se encuentra generalizada como práctica deportiva ni se le ha dado la importancia que tiene en otras naciones, la disciplina comienza a posicionarse tanto en el ámbito científico como en el profesionalizante, señala el doctor Jorge Isabel Zamarripa Rivera, investigador de la Facultad de Organización Deportiva de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).


En el país existen 24 posgrados registrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y aunque en más de uno pueden desarrollarse investigaciones relacionadas con las ciencias del deporte y del ejercicio, solo la maestría en psicología del deporte ofertada por la UANL tiene la especialización específica.

Aunado a ello, la Facultad de Organización Deportiva de la UANL ha creado la Red Temática de Conducta Saludable con Deporte de Calidad (Reddeca), que con el apoyo del Conacyt y bajo la propuesta de la doctora Jeanette Magnolia López Walle, miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), reúne investigadores y profesionales, nacionales e internacionales, del área de la psicología del deporte y la actividad física.

“A través de esta red, los profesionales de esta área tenemos la oportunidad de compartir conocimientos, colaborar en proyectos de investigación y aplicación, así como difundir la investigación que se realiza en México”, explica Jorge Zamarripa.

Ayudando a toda la población

Los psicólogos del deporte no solo están calificados para trabajar con atletas de alto rendimiento, también son capaces de utilizar el ejercicio y la actividad física como terapia psicológica, de asesorar a los padres y entrenadores de atletas infantiles y juveniles o a implementar intervenciones comunitarias para mejorar la activación física de una población, como lo señala la Asociación Americana de Psicología.

Por ejemplo, el investigador Jorge Zamarripa desarrolla la línea de conocimiento que se centra en la adherencia a la actividad física y el deporte. Esta área indaga los procesos de modificación de comportamientos de riesgo, como el sedentarismo y se centra en disminuir el abandono de la práctica físico-deportiva y en la adopción de un estilo de vida saludable.

Existen también las investigaciones orientadas a estudiar el papel de los entrenadores y profesores de educación física como generadores de climas motivacionales apropiados, que generen experiencias positivas tanto para los deportistas como para los alumnos durante la clase de educación física, detalla el investigador.

La psicología del deporte, a través del estudio de la influencia del contexto social, permite conocer las variables asociadas a la práctica de la actividad física. Con las condiciones de obesidad y sedentarismo que existen actualmente en la población mexicana, apoyar la investigación y la formación de profesionales en ciencias del deporte es imprescindible.

El enfoque hacia la activación física, el deporte recreacional y el amateur permitirá desarrollar métodos de motivación y adherencia al ejercicio en la población, señala Angélica Larios.

Los especialistas concuerdan en que aún hay mucho trabajo por delante para que los conocimientos y aplicación de esta área llegue a los deportistas de México, a sus entrenadores y a la sociedad en general.