Investigadores del IPN crean software para conocer el uso del español antiguo

 

 

Ciudad de México. 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Especialistas del Centro de Investigación en Computación (CIC), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), desarrollaron un software que muestra la forma en que eran empleadas diversas palabras del español antiguo, a través de un acervo de más de tres mil documentos escritos en América Latina desde los orígenes del español en la región hasta el siglo XX.


En qué siglo y en qué países de Latinoamérica era más común escribir la palabra ‘muger’ al referirse a una persona del sexo femenino? ¿De qué forma se abreviaban las palabras? ¿Cuáles se utilizaban para expresarse en contextos como documentos administrativos o en cartas informales? Esas y muchas otras preguntas pueden responderse a través de este programa llamado Cordiam.

La parte informática del proyecto, que comenzó a desarrollarse desde hace poco más de cinco años, está a cargo de los investigadores Alexander Gelbukh y Grigori Sidorov, cuya tarea principal es organizar las bases de datos para proporcionar la búsqueda de las palabras que se quieran analizar.

Durante una conferencia realizada en el marco de la XXXV Feria Internacional del Libro del IPN, el doctor Gelbukh detalló que la función principal del software es proporcionar las facilidades de búsqueda de esos textos.


“Se trata de una colección de textos, pero no solo eso, es una colección preparada, con textos bien seleccionados y marcados con diferente información adicional en los que trabajan nuestros colegas lingüistas. Nosotros, el equipo de programadores, proporcionamos la búsqueda en estos textos, verificación automática y marcaje de ciertos aspectos”, detalló.

El investigador señaló que el Corpus Diacrónico y Diatópico del Español de América (Cordiam), de la Academia Mexicana de la Lengua en colaboración con la Academia Nacional de Letras de Uruguay, se conforma por una base de datos de tres millones de palabras, extraídas de archivos de 19 países americanos hispanohablantes, más el sur y oeste de Estados Unidos, Jamaica, Haití y Guyana.

El doctor Gelbukh señaló que los países contribuyen con textos de sus archivos históricos y los lingüistas transcriben, marcan los textos y los preparan para ser agregados al sistema.

“Ahora tenemos tres mil documentos y estamos preparándonos para la siguiente etapa que será de 30 mil documentos”, dijo.


Entre las características de Cordiam, se encuentra la posibilidad de ver y guardar el documento completo en el que se encuentra una concordancia, guardar automáticamente en una base de datos las búsquedas realizadas, así como una plantilla de metadatos para acotar las búsquedas y proporcionar información cuantitativa del universo de palabras sobre el cual se ha realizado una búsqueda.

Durante la conferencia, Gelbukh explicó que los documentos recopilados para el proyecto se dividen en cuatro tipos textuales que son cronísticos, administrativos, jurídicos y particulares. Los tres primeros corresponden a documentos de circulación pública, y el último, a documentos de circulación privada.

El proyecto, debido a que solo estudian textos del continente americano, permite construir una gramática histórica del español en el continente y una dialectología histórica de la lengua española en América, según se detalla en la página web de Cordiam.

Por su amplitud cronológica y geográfica y por contener numerosos documentos inéditos, permitirá también estudiar o repensar fenómenos sociales, históricos y culturales de Hispanoamérica manifestados a través de la lengua española.

Documentan origen del concurso de máscaras de Diablos insurgentes en Guerrero

* El libro Diablos, insurgentes e indios. Poética y política de la historia en el norte de Guerrero, analiza las características de esta tradición relacionada con la Independencia *** El texto, producto de 15 años de investigación de la antropóloga Anne W. Johnson, se presentó en la XXVIII Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia

Los Diablos de Teloloapan, Guerrero, no representan a Luzbel o a Satanás. Ni al pecado o a la maldad. Ellos encarnan el espíritu rebelde que le dio patria a los mexicanos durante las primeras décadas del siglo XIX con la gesta independentista, se trata de los diablos insurgentes.

 

Cerca del año 1818, tras la muerte de Hidalgo y Morelos, la esperanza libertaria aún se respiraba entre los insurgentes que continuaban la lucha en lo que hoy es el norte del estado de Guerrero, donde Pedro Ascencio Alquisiras (1778-1821), brazo derecho de Vicente Guerrero (1782-1831), fue sitiado por los realistas en el poblado de Teloloapan.

 

Sin armas y con pocos hombres, al lugarteniente de Guerrero se le ocurrió tallar máscaras de madera e integrarles cuernos de borrego y chivo. Además, hizo que su gente se vistiera con cueras de gamuza de venado (tipo gabardina) y con ixtle tejieron enormes chicotes. Los españoles, al ver a estos “seres malignos” salir de cuevas a la medianoche y al escuchar los bufidos y chicotazos, huyeron despavoridos.

 

Esta proeza se rememora y se representada cada 16 de septiembre en la localidad, en un concurso de máscaras, cuyos contextos sociales, históricos y culturales son analizados por la antropóloga Anne W. Johnson en el libro Diablos, insurgentes e indios. Poética y política de la historia en el norte de Guerrero, presentado en la XXVIII Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH).

 

La doctora en antropología por la Universidad de Texas, en Austin, destacó que el volumen es resultado de poco más de 15 años de estudio de esta manifestación histórico-social y cuenta con el respaldo de la Coordinación Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), gracias al apoyo del proyecto multidisciplinario de investigación “La Construcción Antropológica e Histórica del Norte de Guerrero”.

 

Johnson relató su llegada a Teloloapan en 1995, cuando iba a Pátzcuaro a presenciar pastorelas navideñas. Había escrito su tesis de licenciatura sobre una de estas representaciones en Texas y su interés se centraba en la imagen del mal en ellas. En 1998 vio por primera vez el concurso de diablos y, un año más tarde, regresó para iniciar su trabajo de campo formal que es plasmado en el libro.

 

“Un profesor de teatro, que organizó una exposición de máscaras en la India y a quien le habían encargado unas de México, me invitó a acompañarlo, sabía de mi interés sobre los diablos. Llegamos a Teloloapan porque sabía que ahí había máscaras muy interesantes, y al verlas decidí indagar sobre ellas”, refirió.

 

Expuso que su investigación va encaminada no solamente al análisis de estas piezas como objetos, sino como parte de la puesta en escena, de un ritual.

 

El libro está dividido en tres secciones: “Diablos, mascareros, teloloapenses”; “El performance conmemorativo regional” y “Muerte y memoria”, que cuentan con siete capítulos, entre los que destaca el que retoma la historia discursiva del Diablo y las tradiciones orales, performativas y materiales involucrados en la realización del concurso de diablos.

 

La antropóloga mencionó que algunos mascareros, con el afán de plasmar la historia en las máscaras, las decoran con figuras de personajes como Miguel Hidalgo (1753-1811) con su estandarte de la Virgen de Guadalupe, y a su lado, a Pedro Ascencio.

A finales del siglo XX, se incorporaron figuras más allegadas a la identidad nacional como el Caballero Jaguar, el águila sobre el nopal, o más locales como personajes de la leyenda de Tecampana y del abrazo de Acatempan, entre otros. Este hecho hizo que aumentaran las dimensiones de las máscaras y la diversidad de representaciones visuales.

 

“Los participantes en el concurso compran una máscara o la piden prestada a un mascarero o a un familiar que haya participado anteriormente en el certamen, al igual que las cueras. En un principio medían cerca de 80 centímetros y ahora se pueden encontrar hasta de un metro de alto”.

 

Otro de los capítulos retoma el simbolismo de la figura del macho para analizar la construcción de cuerpos genéricos en el performance, donde no hay un guion sino que se trata de una exhibición de habilidades, de fuerza y de masculinidad.

 

“Al son de la música, los participantes bailan, deben mostrar gracia, buen humor, habilidad para moverse con una máscara grande y pesada, y ‘tronar’ el chicote más veces con ambas manos e hincado; son algunas pruebas que tiene que superar para demostrar que tan ‘gallos’ son como diablos”.

También se analiza la figura de Pedro Ascencio, el insurgente que con sus hazañas inspiró la tradición de los Diablos de Teloloapan. De esta forma se rescata la información existente acerca del héroe local que, aunque no forma parte del panteón nacional, es un personaje histórico poco recordado, pero que pervive en la región, gracias a la memoria histórica de algunos pueblos, que incluso lo ven como un ente protector.

 

En otro de los apartados, la antropóloga estadounidense se enfoca en otro festejo: el abrazo de Acatempan, para argumentar que las conmemoraciones conforman una especie de cronotopo, es decir, una conexión corporal que vincula el espacio y el tiempo en el performance, y crea una identidad local que celebra la mexicanidad, al mismo tiempo que la reformula de manera crítica.

 

“Se trata de un patriotismo muy interesante, porque existe la idea, no solamente en la región sino a nivel estatal, de que en Guerrero se forjó la patria, pero que la victoria aún no ha llegado para ellos. Esa ambivalencia que combina el orgullo por el aporte local a la nación con una crítica al Estado y a las instituciones está presente en esos actos”.

 

 

Anne Johnson afirmó que la investigación busca revalidar la visión local del pasado y de la historia a partir de la memoria, donde prácticas expresivas teatrales como el concurso de máscaras y las representaciones de los acontecimientos históricos, si bien, hacen referencia a la historia académica, también dan su propia versión de los hechos.

Crean material didáctico para la preservación de la lengua wixárika

 

Tepic, Nayarit. 30 de septiembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Tukarima Marina Iyaly Carrillo Díaz, estudiante de la maestría de educación intercultural bilingüe de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) Unidad 181 Tepic, elabora material didáctico para la enseñanza y preservación de la lengua y cultura wixárika (huichol), a partir de la investigación de su maestría en curso.


En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la investigadora señaló que el tema de su investigación fue Pérdida de la lengua originaria en la costumbre de los jóvenes y niños wixaritari en comunidades del municipio Del Nayar, dijo que el objetivo es buscar métodos didácticos y pedagógicos para fortalecer y recuperar su idioma.

“Para fortalecer nuestra lengua indígena wixárika, o huichol como le llaman occidentalmente, pretendo realizar un memorama de 32 cartas, donde se muestran, por ejemplo, los nombres de nuestros abuelos o dioses, como Tatewari, que es el fuego, lo que es un marakame (chamán) y otros elementos de nuestra cosmovisión, llevo un cincuenta por ciento de avance, pero estoy buscando financiamiento para que se haga digital, en un software”, declaró.


Carrillo Díaz señaló que una primera versión de su trabajo se diseñará con tarjetas de papel, simulando los nierikas (tablas de madera con dibujos hechos de estambre y cera) que en su pueblo sirven para realizar ofrendas o contar historias o sueños, de una manera gráfica; sin embargo, la idea de digitalizarlos surge porque la tecnología ha arribado a las comunidades indígenas, a través del Internet y dispositivos móviles.

“En las comunidades están llegando las TIC (tecnologías de la información y comunicación), y me preocupa porque en las tabletas que dieron en las escuelas, los niños no saben qué uso darles, algunos las vendieron, otros las usan para cosas poco productivas y se puede aprovechar que quienes las mantienen, aprendan a conservar su identidad indígena”, resaltó.

Investigación reveló que nuevas generaciones desconocen su cultura

A pesar de mantenerse en un medio rural, con las dificultades de acceder a vías de comunicación, las nuevas generaciones de wixaritari (huicholes en plural) han sido influenciados por el acceso a la tecnología, aseguró Carrillo Díaz, quien detectó a partir de su investigación de campo que en algunas comunidades del municipio Del Nayar, los niños de educación básica no hablan su lengua y desconocen costumbres.

“Apliqué entrevistas con maestros y niños, en comunidades del municipio Del Nayar, en dos planteles educativos del Naranjito del Copal con 80 niños, en nivel secundaria con 32 estudiantes; en la comunidad Paso de Álica, entrevisté a 64 alumnos de nivel básico, y en todas, a los maestros se les aplicó un cuestionario donde obtuve información para saber la situación del uso de la lengua materna de la comunidad”, resaltó.

Los resultados fueron que la lengua wixárika entre estos grupos está en desuso, los menores ya no hablan ni saben cantos y juegos tradicionales, además de que ya no se les impone el nombre originario.


“Las familias ya no usan la lengua para criar a sus hijos, en Paso de Álica, por ejemplo, los niños de primer grado ya no saben nada de la lengua y las costumbres, ya no les ponen su nombre originario y la mayoría de los padres, aunque lo sepan, dejan de practicar la lengua y los rituales”, concluyó.

Taniuki: Nuestra lengua

Tukarima Carrillo Díaz fue galardonada en el año 2014 por la Presidencia de la República con la distinción del Premio Nacional de la Juventud, en la categoría de Fortalecimiento de la Lengua Indígena, por la realización, en conjunto con otros investigadores, también wixaritari, de investigaciones y material didáctico para el fortalecimiento de su lengua y cultura.

Entre este material, se encuentra el Taniuki (Nuestra lengua), un libro que a modo de diccionario y material didáctico pretende formar a personas no nativas wixárika en el uso y dominio de esta lengua, de un modo sencillo, dijo la activista.

“Se elaboró con otros investigadores de la Universidad Autónoma de Nayarit, auspiciado por el Pacmyc (Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias), la UAN y el estado, en el 2008 en una primera edición y 2012 la segunda edición, para enseñar la lengua wixárika; estuvo encabezado por el doctor en lingüística aplicada Saúl Santos García”, asentó.

El libro se encuentra en bibliotecas de las universidades públicas de México, afirmó la entrevistada, pero a la venta al público se encuentra agotada la segunda edición que hizo el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), pero se espera una tercera edición, finalizó Tukarima ("Día y noche").

Invitan al primer Festival del Café y Cacao

*Se realizará en Comala del 13 al 16 de octubre próximo y busca beneficiar la cadena de producción del café y el cacao, desde el agrónomo hasta el mercadólogo.

Martes, 27 de Septiembre de 2016.- Para darle un impulso a productores de café y cacao, la Federación de Egresados de la Universidad de Colima (FEUC), en coordinación con una veintena de asociaciones, de cafetaleros, municipios y secretarias estatales y federales, convocó al Primer Festival del Café y Cacao Colima 2016, que se realizará en Comala del 13 al 16 de octubre próximo.

Esta feria busca beneficiar la cadena de producción del café y el cacao, desde el agrónomo hasta el mercadólogo, y convertir a los cinco municipios productores en un corredor cafetalero a partir de la vinculación del conocimiento y la información que posee el enorme gremio de egresados de la FEUC, con las experiencias de los productores y cafetaleros del estado.

Durante el anuncio en rueda de prensa, la presidenta de la FEUC, Ciria Margarita Salazar resaltó que esta feria se diferencia de otras porque destina la mitad del tiempo a la formación para productores y egresados.

“No es sólo un proyecto de esparcimiento, pues se orienta a la vinculación con el conocimiento de los egresados y la experiencia de los cafetaleros y productores”, resaltó. El programa incluirá conferencias, foro con cafetaleros, productores, empresarios del café y agrónomos.

También dijo que trabajan para impulsar una cultura del café y un reconocimiento y visibilización hacia esta zona cafetalera de Colima, porque en Comala, Cuauhtémoc, Villa de Álvarez, Minatitlán y Manzanillo hay sembradíos de cafetales y se produce café.

En esta primera feria, añadió, “las organizaciones públicas se podrán acercar con todos sus programas para el desarrollo de los productores y agricultores del Estado. Hemos detectado en la cadena de producción algunas experiencias exitosas, pero algunos otros no han podido llegar al empaque o a la distribución, por ejemplo”.

Entre el programa de actividades se encuentra un taller de Expreso a cargo del doble campeón nacional de baristas, Pedro Manuel Gómez Orozco; la presentación del Proyecto para detonar el cacao en Colima, a cargo de Lorenzo Maravilla, y la charla “El potencial del café en Colima”, por el ingeniero Martín Gordillo, del Consejo Estatal del Café.
En una segunda parte, que se efectuará por la tarde, se tienen previstas actividades para toda la familia, un programa de cine, catas de café, música, lectura, bailes, exposición y venta de marcas de café. Además, el domingo se programaron recorridos familiares para vivir la experiencia de la producción.

Una opción será la Ruta del Café “El Viejo” y la otra, la Ruta Huitzilin-Senderos; ambas saldrán del jardín principal de Comala y tendrán una duración de tres horas.

LA FEUC toma esta iniciativa de la responsabilidad con la comunidad y con la Universidad de Colima que manifestaron dos egresados universitarios: Yadira Guerra Montes, quien es integrante del comité directivo de FEUC y coordinadora de la licenciatura en Turismo y Omar Constantino Pérez Vázquez, doctor en Ciencias Sociales y miembro del festival de FEUC.

Ambos, con su perspectiva del Turismo y conocimiento en la creación de proyectos y su impacto social, además de reconocer las necesidades de los cafetaleros, campesinos y productores de café y cacao, elaboraron una investigación seria que continúa con esta feria.

Debatirán acerca de la dimensión ética del Ser Humano

*¿Por qué debemos hacer lo correcto?, tratarán de responder los asistentes del Café Filosófico “Colibrí”, que coordina la Escuela de Filosofía.

Viernes, 23 de Septiembre de 2016.- “Problemas como la corrupción en la administración pública y en la vida política, así como en el ámbito académico y en la sociedad misma, nos han llevado a pensar si el comportamiento ético ante algunas situaciones es mera apariencia para obtener un espacio, ganar tiempo para conseguir cierta posición, a preguntarnos si realmente somos éticos, y a ver que es un tema que da mucho para debatir y cuestionar”, comentó Benjamín Panduro, académico de la Escuela de Filosofía de la Universidad de Colima.

Esto lo comentó en entrevista el profesor Benjamín Panduro al anunciar la sesión del Café Filosófico de hoy, a las 20:00 horas, en la Facultad de Derecho, donde debatirán el tema “La dimensión ética del Ser Humano. ¿Por qué debemos hacer lo correcto?”

De acuerdo con el profesor, en la actualidad existen muchos problemas y preguntas en torno a la vida pública, política, económica, académica y de convivencia en el país. Por ejemplo, dijo, “hay personas que ostentan una corrupción increíble, a todas luces obvia, y les va bien. Parece que no pasa nada en un país cuyos dirigentes políticos se seleccionan precisamente por su comportamiento no ético o por su forma inmoral de proceder”.

“Es aquí –agregó– donde cabe la pregunta: ‘¿para qué tener un comportamiento ético?’, pues quienes están frente a las instituciones mantienen la Ética como una pantalla o máscara para ganar tiempo”.

Desde este punto de vista “es importante reflexionar, ahondar en los principios del comportamiento humano que hacen posible la convivencia, o bien preguntarnos si es mera apariencia o un formato que está desgastado y requiere revitalizarse”, finalizó el profesor.

Las siguientes temáticas que se abordarán en estas sesiones, pueden revisarse en la página de Facebook de la Escuela de Filosofía de Colima y del Café Filosófico Colibrí.