Presentará Rogelio Silva exposición “Carcasa”, en el Museo Fernando del Paso

*Esta obra analiza el concepto de la decadencia vista desde el cuerpo como objeto y como carne en proceso de descomposición; toca temas sociales y políticos desde un punto de vista visceral, y busca resaltar ciertos detalles de la condición humana como la vulnerabilidad y la identidad.

 

El Museo Universitario Fernando del Paso de la Universidad de Colima, como parte de sus actividades de fin de año, presentará la exposición “Carcasa”, del artista emergente Rogelio Silva. El acto inaugural será este miércoles 19, a las 20:30 horas, con un brindis de honor. La cita es en la calle 27 de Septiembre 119, colonia Centro.
El tema de la exposición “Carcasa” analiza el concepto de la decadencia vista desde el cuerpo como objeto y como carne en proceso de descomposición. La obra toca temas sociales y políticos desde un punto de vista visceral, y busca resaltar ciertos detalles de la condición humana como la vulnerabilidad y la identidad.

El conjunto está influenciado por las obras de Francis Bacon y Carlos Alonso, en donde el elemento de la carne y la violencia se mezclan en un juego visual. Otros artistas que nutren la serie son Lucian Freud y Jenny Saville con retratos vulnerables y descarnados en los que pareciera que la carne es la esencia del personaje, al contrario de Bacon, en cuya obra la carne es sólo una carcasa.

El artista es egresado de la licenciatura en Diseño Artesanal de la Universidad de Colima, 2005-2009. Ha realizado talleres de gimnasia plástica con David López Vega, de dibujo de la figura humana con Ángeles Beltrán y de pintura a la encáustica con Octaviano Cadena.

Actualmente se dedica a la realización de proyectos individuales de pintura, así como de ilustración independiente. Colaboró en la ilustración de libros y de juegos de mesa, de ediciones privadas y públicas. Imparte talleres de técnicas pictóricas y dibujo de manera independiente y para distintas instituciones.

Esta obra se exhibirá hasta enero de 2017 y estará acompañada de actividades de apreciación artística coordinadas por la Dirección General de Difusión Cultural.

El programa se podrá consultar en la agenda universitaria así como en la página www.facebook.com/FernandoDelPasoMUSEO/.

INAH recupera en Acapulco restos de cargamentos de porcelana china de más de 400 años


En su cabotaje por 250 años en costas del Pacífico americano, la Nao de China dejó una estela imborrable. A un metro y medio bajo tierra, en el suelo del viejo Acapulco rebosan testimonios del trajín del que fuera el puerto mercantil más importante y cosmopolita del imperio español en este lado del océano, como lo revelan miles de fragmentos de porcelana china recuperados por un equipo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En una calle contigua a la catedral de Acapulco, en los perfiles de una zanja que en breve contendrá un nuevo sistema hidráulico, eléctrico y de cableado de telecomunicaciones, sobresalieron pedazos de finas vajillas que viajaron a bordo del Galeón de Manila pero que nunca llegaron a su destino (las vitrinas y mesas de las familias novohispanas), quizás porque se estropearon durante el largo viaje o en su arribo al puerto.

Para el doctor Roberto Junco, investigador de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, las anteriores son hipótesis, sin embargo, tiene certezas: los fragmentos de porcelana china hallados dentro de la excavación pertenecieron a los cargamentos que llegaron hacia fines del siglo XVI y las primeras décadas del XVII, cuando en Acapulco atracaron los primeros galeones de Manila, en algunas ocasiones amenazados por piratas holandeses.

Entre enero y febrero, en lo que ahora se conoce como el Acapulco viejo, se realizaba la Feria de Acapulco que atraía a mercaderes del interior de la Nueva España para surtirse de las especias, alimentos y mercancías que meses atrás habían sido embarcados en Filipinas. De ahí que la abundancia de restos de porcelana china en esta zona no sea de extrañar.

Con su ojo entrenado en la inspección de este tipo de materiales, pues también dirige el Proyecto Galeón de Manila en Baja California, el arqueólogo detalla que esos tazones de arroz, tazas, platos y platones que terminaron en añicos fueron elaborados en tiempos de Wanli, decimotercer emperador de la dinastía Ming, quien mantuvo el dominio de China durante casi 50 años, de 1572 a 1620.

Roberto Junco es capaz de especificar más con sólo observar los diseños que decoran los restos de la cerámica, en los que sobresalen representaciones de pequeños pájaros silvestres, coleópteros, cisnes sobre espejos de agua, aves fénix y venados. Detalla que los fragmentos de vajillas provienen de Zhangzhou, capital de la provincia de Fujian, en el centro-sur de China, y también de Jingdezhen, provincia de Jiangxi, nombrada “Capital de la porcelana” por tener una tradición de más de mil 700 años en la elaboración de ésta.

A estos fragmentos de porcelana de distintas calidades se suman trozos de una cerámica más burda, que pertenecían a contenedores fabricados en el sureste asiático para transportar provisiones, como especias y líquidos, en los viajes marítimos; comúnmente llamados martabanes.

Este rescate arqueológico que se realizó en las inmediaciones de la catedral del puerto, al que se suma la inspección de zanjas que se han abierto en otras partes del centro de Acapulco, ha sido una afortunada coincidencia para el equipo del Proyecto de Arqueología Marítima del Puerto de Acapulco (PAMPA) que desde la primera semana de octubre realiza su primera excavación formal en los parapetos del Fuerte de San Diego.

El doctor Roberto Junco y Víctor Hugo Jasso, director del Museo Histórico de Acapulco “Fuerte de San Diego”, coinciden en que es un momento idóneo para que este recinto del INAH se convierta en sede de un proyecto de investigación cuyo objetivo principal es recuperar el pasado del puerto, un lugar que fue sumamente importante en el canje de ideas y mercancías, en la migración de personas y de modos de vida, venidos de los cuatro continentes.

Con esta labor pionera, el PAMPA ha comenzado a trazar una línea de tiempo que “revive” la amplia ocupación de la bahía. Durante la exploración preliminar realizada hace un año en los parapetos exteriores de dicha fortaleza, se localizaron algunos tiestos prehispánicos y sobre todo restos de ollas, platos, jarras, escudillas, cuencos, etcétera, que datan de la Colonia, principalmente de los siglos XVIII y XIX, que debieron ser utilizados por los soldados acuartelados en este bastión.

También se recuperaron fragmentos de porcelana china de las dinastías Ming y Qing, su menor presencia hace suponer a los arqueólogos del INAH que esta cerámica debió ser de uso exclusivo de los mandos y administrativos de la fortaleza.

En su primera excavación formal, que se realiza en las trincheras del Fuerte de San Diego, el equipo coordinado por el doctor Roberto Junco y el antropólogo físico Salvador Estrada Apátiga, ambos de la SAS, así como el doctor Rubén Manzanilla, de la Dirección de Salvamento Arqueológico, siguen encontrando materiales similares en el citado basurero colonial (una acumulación de tierra que abarca de 7.30 por 6 metros). Esta área será excavada en su totalidad en sucesivas temporadas de campo, la presente se hace bajo la dirección de la arqueóloga Pamela Lara Tufiño, mientras que la excavación en la parte baja está a cargo de su colega Cristina Trejo Gutiérrez.

Con el apoyo de nueve estudiantes de Arqueología de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) bajo la dirección de la maestra Silvia Puga, el PAMPA desentraña este contexto, donde se hallan revueltos lo mismo cerámica local, porcelana china, mayólicas, loza inglesa, que gran cantidad de huesos de animales destazados y cocinados (en su mayoría mamíferos), objetos de vidrio, balas de plomo, monedas de plata, hebillas, cuentas de vidrio y piedras de chispa para arma de avancarga.

Mariana Piña Cetina, una de las arqueólogas de las SAS que supervisan el trabajo de los estudiantes de la UAZ, señala que el adiestramiento de estos jóvenes en contextos de cazadores-recolectores —caracterizados por materiales dispersos y menos evidentes—, ha permitido encontrar con facilidad en los parapetos del Fuerte de San Diego, objetos tan pequeños como botones de concha y hueso.

Roberto Junco comenta que el PAMPA tiene diversos objetivos, los cuales van de eventuales inmersiones en la bahía para localizar contextos sumergidos, a la conformación de un gran catálogo sobre la porcelana china en tierras americanas y la distribución de una historieta a través de la cual la comunidad acapulqueña conocerá el devenir de su terruño, acompañando en sus aventuras a un niño llamado “Caleto”.

“Lo que el Proyecto de Arqueología Marítima del Puerto de Acapulco quiere es reforzar ese carácter del puerto como un lugar que tuvo una importancia y un interés en el comercio mundial sin precedente, además de una riqueza cultural única que es evidente en su población actual”, finalizó.

Inaceptable propuesta presupuestal para cultura; recorta más de 30 por ciento

Integrantes de la Comisión de Cultura y Cinematografía, que preside el diputado Santiago Taboada Cortina (PAN), aprobaron un pronunciamiento para priorizar el presupuesto del sector e incrementarlo de manera sustancial, ya que la propuesta presentada por el Ejecutivo “es inaceptable”.

“Se vulnera de manera preocupante al sector, limitando el alcance de los objetivos trazados, además de afectar el fomento y progreso de la cultura nacional”.

El gasto del Ramo 48 (Cultura) para 2017, propuesto por el gobierno Federal es de 10 mil 928 millones 20 mil 478 pesos, el cual implica una disminución de más del 30 por ciento, en términos reales, respecto al ejercicio fiscal de 2016, precisa el documento.

Indica que esos recursos deberían fortalecer la producción de cine mexicano, mediante el apoyo para su difusión nacional e internacional; la promoción del libro y la producción de las expresiones artísticas y culturales, y fortalecer la profesionalización de artistas, promotores, gestores y trabajadores de la cultura, así como ampliar los contenidos culturales en radio y televisión y mantener el impulso al Programa de Apoyos a la Cultura.

“Es incongruente con el discurso que se ha manejado en torno a la consolidación del sector cultural, ya que resulta absurdo que el presupuesto de la Secretaría de Cultura sea marginal, cuando el Congreso estableció a la cultura como una prioridad”, se subraya en el pronunciamiento.

Durante esa reunión, el diputado Taboada Cortina refirió que hay una propuesta en la Junta de Coordinación Política para que en el marco de las comparecencias de los secretarios que asistirán a San Lázaro, se incluya a la recién creada Secretaría de Cultura, para que explique lo referente al gasto del ramo en 2016 y el presupuesto para el año próximo.

Dijo que se consultó a la Jucopo para que la Secretaría de Cultura compareciera en la Comisión, “y me informaron que iba a haber un adendum, a todas la comparecencias”. Consideró que “al ser una secretaría más, correrá la misma suerte de las demás” de presentarse ante comisiones.

También se aprobaron los Criterios Generales para el Registro de Proyectos Culturales susceptibles de Financiamiento para el “Programa Anual de Estímulos a las manifestaciones culturales 2017”.

Se avaló, asimismo, un dictamen con proyecto de decreto para reformar la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, a fin de transferir las facultades de la Secretaría de Educación Pública a la de Cultura.

Se explica, en el documento, que la transformación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en Secretaría de Cultura, transfirió todas las facultades del primero a la segunda, y el octavo transitorio indica que las atribuciones y referencias que se hagan a la SEP o su titular, se entenderán referidas a la de Cultura o al secretario del ramo.

DÍA DE LA NIÑA. Piden progreso para la población infantil femenil

Ciudad de México, octubre 11 de 2016.-  Bajo el lema “Progreso de las niñas = progreso de los Objetivos: datos sobre la situación mundial de las niñas”, la Organización de las Naciones Unidas hizo un llamado a la comunidad internacional para garantizar el bienestar, los derechos humanos y el empoderamiento de los mil 100 millones de niñas del mundo, debido a que son aspectos fundamentales para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Al respecto, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon recordó que dentro de esa agenda se prometió dar a las niñas una educación y unos servicios de salud de calidad, además de poner fin a la discriminación y la violencia contra las niñas y a eliminar las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil.

Sin embargo, recordó que “con harta frecuencia, en las aldeas, los barrios marginales y los campamentos de refugiados de todo el mundo, las niñas se quedan atrás: no reciben alimentos nutritivos ni atención médica ni una educación de calidad y se ven expuestas a la violencia sexual”.

En su mensaje, con motivo del Día Internacional de la Niña, insistió en que “invertir en las niñas es una decisión correcta y a la vez inteligente, que puede tener poderosas repercusiones en todas las esferas del desarrollo e incluso en las generaciones futuras”.

Por esas razones, advirtió que hay que asegurarse de que las iniciativas están llegando a todas las niñas: las niñas que viven en la pobreza extrema; las niñas de las zonas rurales aisladas; las niñas con discapacidad; las niñas de las comunidades indígenas; las niñas refugiadas o las que han sido desplazadas dentro de sus propios países.

La efeméride

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 Documento PDF en la que declaraba el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas excepcionales que las niñas confrontan en todo el mundo.

Todos los días, las niñas hacen frente a la discriminación y la violencia en todo el mundo. El Día Internacional de la Niña centra la atención en la necesidad de abordar los desafíos que enfrentan las niñas y promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

Las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y sana, no sólo durante estos años críticos de formación, sino también a medida que maduran.

Si se les apoya con eficacia durante los años de adolescencia, tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como las niñas de hoy como las trabajadoras, madres, empresarias, tutoras, jefas de familia y líderes políticos del mañana. Una inversión en la realización de su potencial defiende sus derechos ahora y promete un futuro más equitativo y próspero, uno en el que la mitad de la humanidad es un socio en condición de igualdad para la solución de los problemas del cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades, y la sostenibilidad mundial.

Durante los últimos 15 años, la comunidad internacional ha hecho progresos significativos en la mejora de las vidas en la primera infancia. Las niñas en su primera década de vida tienen en 2015 más probabilidades de inscribirse en la escuela primaria, recibir las vacunas necesarias y ser menos propensas a sufrir problemas de salud y nutrición que las generaciones anteriores. Sin embargo, no se ha invertido lo suficiente para hacer frente a los retos que enfrentan cuando entran en la segunda década. Esto incluye la obtención de una educación media y superior de calidad, evitar el matrimonio infantil, la recepción de información y servicios relacionados con la pubertad y la salud reproductiva, así como la protección contra el embarazo no deseado, las enfermedades de transmisión sexual y la violencia basada en el género.

A medida que la comunidad mundial pone en marcha los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para su aplicación en los próximos 14 años, es un buen momento para reconocer los logros obtenidos en este terreno, al tiempo que aspirar a apoyar la actual y la nueva generación de adolescentes para que realicen realmente su potencial como actores importantes en la consecución de un mundo sostenible y equitativo.

Policromía prehispánica, tema de estudio a lo largo de un siglo

*** En México se lleva poco más de cien años en la investigación de los colores que tuvieron las esculturas hechas por las culturas mesoamericanas: Leonardo López Luján  *** La muestra El color de los dioses incluirá 52 piezas prehispánicas (originales y réplicas) que convivirán con obras de la Antigüedad clásica

 

 

En México se tiene poco más de cien años en el estudio de la policromía usada en la época prehispánica, cuyo primer antecedente fue la recreación de los colores que tuvo la Piedra del Sol, publicada en 1913 en la revista Acción Mundial, editada por el pintor Gerardo Murillo, Dr Atl (1875-1964).

 

Así lo refirió el arqueólogo Leonardo López Luján, director Proyecto Templo Mayor (PTM), durante la ponencia que dictó en el Museo del Palacio de Bellas Artes como preámbulo a la exposición El color de los dioses, que abrirá el próximo lunes 10 de octubre e incluirá piezas mesoamericanas que convivirán con obras de la Antigüedad clásica.

 

“La escultura y pintura mural mexica usaba sólo cinco colores: blanco, negro, rojo, ocre y azul. De acuerdo con la teoría más aceptada, estos respondían a los cuatro puntos cardinales y el centro del universo; así como a las deidades tutelares de Tenochtitlan, Tláloc y Huitzilopochtli, cuyos templos estaban pintados de azul y rojo, respectivamente”.

 

Durante la ponencia, en la que también participaron Vinzenz y Ulrike Koch-Brinkmann, investigadores de la fundación Stiftung Archäologie, y la restauradora del PTM, María Barajas; el arqueólogo López Lujan dijo que en la muestra El color de los dioses, el público podrá apreciar el trabajo que durante dos décadas han realizado especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para identificar evidencias de color en vestigios tenochcas, así como su simbolismo.

 

Resultado de dicho esfuerzo, realizado a través de los museos Nacional de Antropología (MNA) y del Templo Mayor, una selección de 52 objetos mayas, toltecas, olmecas y mexicas (originales y réplicas), se incluyen en esta exposición compuesta por 118 piezas.

 

“Buscamos abrir un diálogo entre dos estéticas que son referentes a nivel mundial en historia del arte y, al mismo tiempo, conocer los mensajes cifrados en esculturas que por mucho tiempo fueron asociadas al mármol prístino del Monte Pentélico o de las canteras de Carrara, cuando en realidad estaban llenas de color”, indicó López Luján.

 

Del medio centenar de piezas prehispánicas, seis son réplicas de piezas icónicas mexicas: los monolitos de Coyolxauhqui y Tlaltecuhtli, dos cabezas de serpiente, la figura antropomorfa conocida como Portaestandarte B y un Chac Mool. Destacan cuatro cetros serpentiformes hechos de madera y localizados en una ofrenda asociada a Tlaltecuhtli, los cuales aún muestran evidencias de color.

 

Leonardo López Luján comentó que mediante el uso de tecnología de primer nivel, el Proyecto Templo Mayor (PTM) hizo una reproducción del monolito de la diosa Tlaltecuhtli, cuyo hallazgo cumplió una década el pasado 2 de octubre, del cual se retomó un escaneo tridimensional hecho en 2007 por personal de la Universidad Prefectural de Aichi, Japón, para crear una copia a escala 1-2 que captura cada detalle del original en una superficie de polímero de alta densidad.

 

El arqueólogo precisó que, salvo dicha escultura de la diosa mexica de la tierra, las otras cinco reproducciones fueron moldeadas en fibra de vidrio por el escultor Pedro Dávalos y pasaron por un riguroso trabajo de estabilización y restauro.

 

Los especialistas del PTM, Fernando Carrizosa y Diego Matadamas detallaron que los cuatro cetros que se presentarán fueron descubiertos en 2011, y sobresalen por la evidencia de azul y negro que conservaron pese a su composición orgánica e inmersión durante varios siglos.

 

“Los códices y las investigaciones nos permiten saber, por ejemplo, que el Chac Mool mexica tenía detalles en azul por ser un dios acuático; o que los cuatro cetros pudieron representar a la Xiuhcóatl o serpiente turquesa, que era el arma insignia de Huitzilopochtli”, comentó Fernando Carrizosa.

 

Tras agradecer a los especialistas mexicanos el trabajo de adaptación de la exposición a la riqueza de la policromía que se desarrolló en Mesoamérica, Vinzenz Brinkmann expuso que, si bien corrientes artísticas como el neoclasicismo negaron el color de la escultura y arquitectura grecorromana, los estudios que desde hace 25 años ha realizado, demuestran la cualidad que la policromía tiene para "extender la narración" de piezas como la estatua de Kuros, el arquero del Templo de Afaia o el sarcófago de Alejandro Magno, cuyas reproducciones podrán apreciarse en la muestra.

 

Por su parte, Diego Matadamas resaltó el valor que tendrá El color de los dioses. Policromía en la Antigüedad clásica y Mesoamérica, porque permitirá contrastar las sombras y combinaciones de color que ahora se sabe tenían las esculturas griegas, con las gamas planas y saturadas que usaban los mexicas. Asimismo, hizo hincapié en que, a un lado y otro del atlántico, “estas magnas piezas eran vistas como contenedores para las esencias divinas, de allí la importancia de hacerlas fastuosas a los ojos del espectador”.

 

Los especialistas reunidos en la Sala Adamo Boari, del Museo del Palacio de Bellas Artes, concluyeron que la exposición no únicamente cambia la visión hacia la escultura de dichas civilizaciones, también impulsa la creación de réplicas que ayudan a conocer cómo lucían y funcionaban las piezas, así como a preservar testigos bajo el entendido de que todo color tiende a desaparecer como efecto natural del tiempo y los elementos.