En volandas. Chomsky: “la lengua es el espejo del espíritu”

1 de 3 partes  Presentación y traducción: Rubén Carrillo Ruiz.


Ante la evasión conceptual que este mundo forzadamente globalizado impone, existe el imperativo de exhumar viejos textos que vuelvan a iluminar zonas del pensamiento. Tal es el caso de esta traducción, cuya versión original apareció hace 40 años en La Quinzaine Littéraire No. 153. Es una entrevista a Noam Chomsky, el lingüista e intelectual incómodo para las élites norteamericanas, involucradas en ese tiempo en la guerra de Vietnam. Como en Irak, Afganistán. Como siempre.


Más allá de apreciar la concepción política de Chomsky, me parece adecuado acercar este texto para que los ciudadanos reflexionen la importancia del lenguaje en cualquier zona. Es urgente que al idioma regrese el prestigio perdido por la turbulencia de acreditaciones de una calidad que nunca será tal sin el trato amistoso con el español.

H.P. Algunas críticas afirman que no se encuentra ninguna síntesis entre las dos partes de su libro. ¿Su concepción de la lengua y el tema que habla implica una opción política?


Noam Chomsky. Tiendo a aceptar esta crítica y creo que la síntesis entre mis concepciones lingüísticas y políticas no es posible. Si personalmente creo que el anarquismo o el socialismo libertario puede ser filosofía política adaptada a nuestra sociedad industrial moderna, eso es una convicción autónoma, como lo es, por otra parte, también mi concepción de la estructura de la lengua y la naturaleza del espíritu humano. No se trata, pues, nunca de un informe “lógico”. Tengo, sin embargo, el sentimiento de que no hay contradicciones tampoco, puesto que mis opiniones, en lingüística como en política, se basan en la tesis que corresponde a la esencia del hombre: buscar, crear, descubrir y realizar sus posibilidades en esfuerzos espontáneos y libres, justificados por fuerzas interiores. Cierto, la lengua corona la actividad del espíritu humano, pero la organización social también expresa esta misma creatividad libre.


H.P. Su actitud frente a la descripción empírica de la lengua y su adquisición es muy conocida. Con todo, en su libro, utiliza algunas observaciones del Russell empírico para apoyar su propia opinión. Cómo resume su pensamiento en este viejo debate: ¿empirismo contra mentalismo?


Noam Chomsky. Usted sabe qué parte importante de la psicología y lingüística contemporáneas es dominada por preconcepciones empíricas. Pienso que pueden ahora demostrar científicamente por qué esta posición puede fallar. Los empíricos creen finalmente que el espíritu humano es esencialmente informado y que la estructura interna innata de este espíritu no implica más que una potencia de asociación y una capacidad para sufrir procesos de aprendizaje, de tal modo que construya conceptos según algunas líneas de fuerza, por abstracción y generalización. Pienso que ponerse de manifiesto puede, de manera convincente, que no es posible simplemente describir los productos intelectuales del hombre, como, por ejemplo, su lengua, en términos de prácticas, asociaciones, proceso de aprendizaje.


La tradición alternativa, el racionalismo o el mentalismo, sí puede, ya que admite que, en el hombre, está presente un esquematismo intrínseco que determina su conocimiento y su palabra. Es la posición cartesiana, o mejor, kantiana; pienso que las últimas obras de Russell sobre las limitaciones del empirismo señalaban en la misma dirección. Yo mismo, en lingüística, intenté, a la luz del estudio de la lengua, localizar en el espíritu humano algunas condiciones universales del conocimiento y la palabra.

Contribuye Ballet Folklórico a que sea UdeC referente académico y cultural: Rector

*José Eduardo Hernández Nava charló con integrantes de la agrupación y con su director, Rafael Zamarripa, sobre el más reciente logro de la agrupación: el premio Lunas del Auditorio 2016, en la categoría de Danza tradicional. **Con estos reconocimientos, coincidieron los bailarines, “estamos demostrando cada día que la danza es un medio de vida, un medio de expresión que nos permite manifestarnos no sólo como bailarines sino como seres humanos”.

 

Lunes, 31 de Octubre de 2016.- “Siempre es un gusto recibir a universitarios como ustedes, que se destacan, que aportan con sus acciones a que la Universidad crezca y se mantenga como un referente académico y cultural en el país”.

Con estas palabras destacó el rector José Eduardo Hernández Nava, el más reciente galardón del Ballet Folklórico de la Universidad de Colima: el Premio Lunas del Auditorio 2016, en la categoría de Danza tradicional, que obtuvo el pasado miércoles en la Ciudad de México. Esto lo dijo el rector de la Universidad de Colima en la charla que sostuvo con músicos, bailarines, cantantes y con el maestro Rafael Zamarripa, director de dicha agrupación, este viernes en la sala de juntas de rectoría.


En el encuentro, el maestro Rafael Zamarripa, visiblemente emocionado, agradeció “el apoyo incondicional que la Universidad de Colima ha tenido con este grupo; “me han tolerado y consentido volar en este maravilloso Colima; me han permitido transitar por sus patios y espacios, con tantos maestros y compañeros que a lo largo del tiempo nos hemos conocido como una gran familia”.

Por su parte, el rector Hernández Nava dijo que “ustedes son parte de uno de los legados culturales de mayor alcance en la Universidad; son parte de una agrupación que es un embajador cultural colimense en el mundo, y por eso mismo es considerada uno de los patrimonios culturales de Colima”.

Y agregó: “No me cabe el orgullo que siento por ustedes, por el maestro Zamarripa y por todo lo que le aportan a nuestra querida Universidad”.

Rafael Zamarripa, dijo también Hernández Nava, “es nuestro más apreciable tesoro y desde hace más de 30 años es digno y merecedor de todo el reconocimiento posible. La innovación escénica, dancística y los sólidos fundamentos musicales sustentados en la investigación, sumados a la disciplina de todos los integrantes del elenco, le han valido al Ballet Folklórico ser reconocido en el mudo por su calidad artística y la originalidad de sus presentaciones”.

El rector dijo que no es casual que el Ballet haya sido merecedor de este premio, que se suma a muchos otros méritos, tales como el ser nombrado uno de los Siete Tesoros del Patrimonio Cultural de Colima, la medalla “Lázaro Cárdenas del Río”, e incontables éxitos a nivel nacional e internacional con presentaciones en la Sala “Miguel Covarrubias” de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Palacio de Bellas Artes y en el Auditorio Nacional.

Pidió a las y los integrantes de esta compañía de danza “no olvidar que el arte de Zamarripa es la más grande herencia que pueden darles a los universitarios; busquen que no se pierda, háganlo crecer y déjenlo como herencia. Les deseo que sean capaces de hacer crecer a las nuevas generaciones en el arte de Rafael Zamarripa, que es nuestro tesoro más importante”.

En su emoción, Zamarripa compartió que la noche de la premiación fue maravillosa porque representaron a la Universidad de Colima, “que no es tan fácil. Me siento contento, pues esa noche en el festival no pensaba ganar, y fue realmente una sorpresa que me hizo levantarme de mi asiento y caminar al escenario sin acordarme del bastón”.

Relató, también, que “al llegar al aeropuerto de Colima mucha gente nos felicitó y hasta los guardias nos expresaron su admiración”. Por lo tanto, agregó, “no me voy a cansar, no me voy a enfadar y siempre estaré de buen humor. Cuando me ocupen en mi universidad, voy a estar allí con mi garbo y mi elenco”.

Bailarines y bailarinas opinaron también sobre el momento que vive la agrupación. Dijeron sentirse muy contentos y compartieron la emoción de Zamarripa. Reconocieron que el logro no es sólo de la actual compañía, sino de todas las que los precedieron.


Con estos reconocimientos, coincidieron los bailarines, “estamos demostrando cada día que la danza es un medio de vida, un medio de expresión que nos permite manifestarnos no sólo como bailarines sino como seres humanos”.


Al finalizar el encuentro todo el elenco, el maestro Rafael Zamarripa y miembros de producción, se tomaron la foto del recuerdo con el rector Hernández Nava y con el Premio Lunas del Auditorio, que es una réplica de la escultura de la Luna del escultor Juan Soriano, que se encuentra en el exterior del Auditorio Nacional.

Es desconcertante que se intente eliminar diferencias entre hombre y mujer: Papa Francisco


VATICANO, 27 Oct. 16 / 07:16 am (ACI).- El Papa Francisco ha denunciado el esfuerzo de la cultura moderna por eliminar las diferencias entre hombre y mujer, cuya alianza no se puede sustituir por otras relaciones según afirmó.

“Es imposible negar el aporte de la cultura moderna al redescubrimiento de la dignidad de la diferencia sexual” y “por esto es mucho más desconcertante constatar que ahora esta cultura aparezca como bloqueada por una tendencia a eliminar las diferencias en lugar de resolver los problemas que la mortifican”. “La familia –añadió el Papa– es el seno insustituible de la iniciación a la alianza criatural del hombre y de la mujer”.

El Pontífice recibió en audiencia a los miembros del Pontificio Instituto Juan Pablo II para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia en ocasión de la apertura del nuevo año académico.

Francisco señaló que esta institución “hoy puede ser todavía más reconocida y apreciada en su fecundidad y actualidad”. “Su sabio discernimiento de los signos de los tiempos ha restituido con vigor a la atención de la Iglesia, y de la misma sociedad humana, la profundidad y la delicadeza de los lazos que se crean a partir de la alianza conyugal entre el hombre y la mujer”.

El Santo Padre manifestó que “en la coyuntura actual, los lazos conyugales y familiares son de muchos modos puestos a prueba”. “La aparición de una cultura que exalta el individualismo narcisista, una concepción de la libertad desenganchada de la responsabilidad por el otro, el crecimiento de la indiferencia hacia el bien común, el aumento de las ideologías que agreden directamente el proyecto familiar, como también el crecimiento de la pobreza que amenaza el futuro de tantas familias, son otras razones de crisis para la familia contemporánea”.

Además, existen cuestiones relacionadas con “el desarrollo de las nuevas tecnologías que hacen posibles las prácticas puestas en conflicto, como la verdadera dignidad de la vida humana”.


Por todo ello, el Papa les invitó a una mayor relación entre el Instituto y la Pontificia Academia por la Vida y a abordar estos asuntos “sin caer en la tentación de decorarlas, perfumarlas, de ajustar un poco y de domesticarlas”.

Matrimonio hombre-mujer e ideologías

En este sentido, añadió que “la incerteza y la desorientación que tocan los afectos fundamentales de la persona y de la vida desestabilizan todas las relaciones, aquellas familiares y aquellas sociales, haciendo prevalecer siempre más el ‘yo’ en lugar del ‘nosotros’, el individuo sobre la sociedad”. Y esto es algo que “contradice el diseño de Dios, que ha confiado el mundo y la historia a la alianza del hombre y de la mujer”.

“Esta alianza –por su misma naturaleza– implica cooperación y respeto, dedicación generosa y responsabilidad compartida, capacidad de reconocer la diferencia como una riqueza y una promesa, no como un motivo de sujeción y de prevaricación”.

Francisco afirmó que el reconocimiento de la dignidad del hombre y de la mujer conlleva “una justa valoración de su relación recíproca”. “¿Como podemos conocer a fondo la humanidad concreta en la que hemos sido hechos sin aprenderla a través de esta diferencia?”, se preguntó. “Y esto sucede cuando el hombre y la mujer hablan y se preguntan, se quieren y actúan juntos, con respeto y benevolencia recíproca”.

En su opinión, “la profunda correlación entre las figuras familiares y las formas sociales de esta alianza –en la religión y en la ética, en el trabajo, en la economía y en la política, en el cuidado de la vida y en la relación entre las generaciones– es una evidencia global”.

Por ello, “cuando las cosas van bien entre un hombre y una mujer también el mundo y la historia van bien”, en caso contrario “el mundo se convierte en inhóspita y la historia se detiene”.

La belleza de la familia

El Santo Padre dijo además que “el testimonio de la humanidad y de la belleza de la experiencia cristiana de la familia nos tendrá que inspirar todavía más”.

“La Iglesia dispensa el amor de Dios por la familia en vista de su misión de amor por todas las familias del mundo” y la Iglesia “ve en la familia el icono de la alianza de Dios con toda la familia humana”.


Por tanto, “la caridad de la Iglesia nos compromete a desarrollar –en el plano pastoral y doctrinal– nuestra capacidad de leer e interpretar, para nuestro tiempo, la verdad y la belleza del diseño creador de Dios”.

Francisco habló también de la necesidad de “aplicarse con mayor entusiasmo al rescate –diría casi a la rehabilitación– de esta extraordinaria ‘invención’ de la creación divina. “Las dinámicas de la relación entre Dios, el hombre y la mujer, y sus hijos, son la llave de oro para entender el mundo y la historia con todo lo que contienen”.

Por otro lado, el Obispo de Roma aseguró que “es justo en efecto reconocer que a veces hemos presentado un ideal ideológico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificialmente construido, lejano de la situación concreta y de las posibilidades efectivas de las familias tal y como son”.

“Esta idealización excesiva, sobre todo cuando no hemos despertado la confianza en la gracia, no ha hecho que el matrimonio sea más deseable y atrayente, sino todo lo contrario”.

Francisco manifestó que gracias al Sínodo de los obispos sobre la familia celebrado en 2014 y 2015 se ha visto la necesidad “de ampliar la comprensión y el cuidado de la Iglesia por este misterio del amor humano en el que se hace camino el amor de Dios para todos”.

Es decisivo “el tema de la ‘cercanía’ de la Iglesia: cercanía a las nuevas generaciones de esposos, para que la bendición de su unión les convenza cada vez más y les acompañe y sea cercana a las situaciones de debilidad humana, para que la gracia pueda rescatarles, reanimarles y curarles”.

En volandas. Artífices y avatares de Servando Ortoll en la historia

El pasado 27 de septiembre presenté el libro que capitula esta colaboración. Fue en la biblioteca Juan José Arreola, de Ciudad Guzmán. Extraigo una parte de lo leído ese mediodía.

Un condenado a muerte observa, en perspectiva, a su verdugo. Llega ante él, quien le coloca en su cuello la soga que determinará su vida. Este le pregunta ante el patíbulo: ¿siente miedo, nerviosismo? Un poco, responde. Es la primera vez.

Algunas características de esta mañana se diferencian ese gracejo, que se identifica en un aspecto.

Nadie biografiará hoy la pena capital.

Nadie estará frente a un carnicero.

Nadie sentirá pavor escénico.

Sin embargo, para mí es la primera ocasión que presento un libro de Servando Ortoll, particularmente este, que leí en primera versión, hace varios años.
No soy historiador.

Tampoco investigador.

Solo corrector de textos apasionado que tuvo la oportunidad de encontrarse con el autor de Artífices y avatares en la parte medular de su vida y aprender un oficio necesario en todos los saberes y ausente en todos.

Servando Ortoll practica una doble y noble idea que Julio Torri asignó siempre a Pedro Henríquez Ureña: el inmediato magisterio de su presencia y no puede vivir sin ser maestro.

Soy uno de cientos de discípulos que a lo largo de su trayectoria ha formado, y deudor entusiasmado de su amistad y consejo.

Este libro es otro ejemplo de su larga, rigurosa dedicación al oficio de historiar.

Y toca algunos puntos en los cuales puedo opinar como periodista y profesor.

El crimen de Tepames resultó paradigmático porque ocurrió en la etapa terminal de una época: el porfirismo.

También, implica una cirugía.

Con escalpelo, Servando disecciona, pone en escena todas las versiones posibles de los hechos.

Pregunta, repregunta.

No especula.

Cualquier esbozo tiene respaldo documental.

Sacude los documentos, les quita la polilla acumulada por el tiempo y la fijación coetánea.

Los contrasta.

Descubre sesgos.

Los interpreta.

Practica su formación sociohistórica adquirida en las mejores universidades del mundo.

Es un traductor consumado.

Ha traído al español, a la región ya no tan transparente del aire, documentos en otros idiomas que hablan de nosotros.

En ese traslado están pigmentos de nuestra identidad.

Durante estas décadas, Servando Ortoll construyó una divisa para profesionalizar la historia.

Como la escribe, investiga y ejerce Servando es docencia cotidiana, que efectúa con dominio perfecto e irónico del idioma. Ha quitado los pedestales de la historia oficial y arrejolado en el basurero a la empiria.

Conversador insuperable, entiende que la historia bien hecha es literatura bajo presión y con autoridad puede aconsejar a los historiadores activos y en cierne el dictum de Flaubert: escribir rápido y bien.

Servando es sólido en la historia y la amistad. Lo respeto por ambas cualidades. En muchos lugares pululan los aficionados. Desaguan, como las sanguijuelas, los géneros. Y confunden el rigor por el anecdotario.

Lo expreso con admiración sin fronteras, Servando tiene el ingrediente vital para ejercer una suerte de apostolado sobre la historia: es, ante todo, buena persona, como establece Kapuscinski en su librito Il cinico non é adato a questo mestiere. Converzacioni sul buon giornalismo, para quien “es un error escribir sobre alguien con quien no se ha compartido al menos un tramo de la vida”. Y yo, al menos, me he guarecido durante más de un cuarto de siglo en su ejemplo.

Los libros de Ortoll son resultado de una experiencia vital con el rigor, la pesquisa sistemática y la búsqueda incesante del documento y el archivo justos desde un miradero múltiple.

No requiere emplear el vacuo idioma de la planeación estratégica, pero sé de cierto que ya encontró su misión y visión en la experimentación histórica.

En México no practicamos lo que ese escritor olvidado, Henri Boileau, dijo: la amistad de un crítico es bienaventuranza.

El país se desgaja en intolerancias.

La nación está errabunda.

Pero no aceptamos, menos respetamos, la disidencia intelectual creativa.

Mucho avanzaríamos si instaláramos la crítica razonada en todos los ámbitos. La crítica se diferencia del vilipendio, del elogio sin medida —panegíricos— cuando coloca fundamentos para la opinión diferente, para la búsqueda de ángulos inéditos. La mejor crítica —lo dijo Steiner— es la que no responde a la voluntad de ofensa sino a la libertad de juicio. Nos falta la crítica: crítica de la historia, crítica de la política, crítica de la educación, crítica de los medios de comunicación. Crítica sin apelativos, en síntesis.

Conjeturas sobre la Carcasa de Rogelio Silva

  

¿Qué hacen Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto en una exposición de arte en Colima? No me refiero a ellos en persona, sino a sus rostros expuestos en el Museo Universitario Fernando del Paso.

El famoso adjetivo insignia del youtuber Dross Rotzank, "perturbador", emerge con gran naturalidad desde el poco profundo fondo de mis reflexiones sobre esta muestra pictórica. Así es, algo perturba entrever que la exhibición de esa terna de rostros políticos podría tomarse --a la ligera-- como una especie de culto a esas figuras representantes del máximo poder del sistema político mexicano, pero esa idea no resiste demasiado si se toma en cuenta la mirada de ojo de pez, quiero decir, cuando se toma en cuenta la mirada global de la exposición.


Su presencia va tomando sentido cuando logras encajar esa isla de rostros presidenciales con los otros cuadros de la galería. Te vuelves un poco suspicaz cuando comienzas a observar reses colgando en canal en una especie de rastro que es al mismo tiempo la sala de estar, el living room de un hombre que posa a sus anchas sentado y cómodo en su sillón, y por otro lado ves que hay una sala de la morgue donde yace el cuerpo de una persona que está a punto de ser abierto, o ya lo fue, para su autopsia.

 

 

La sensación de que algo subliminal cuelga también sobre el conjunto de los cuadros se abre ante la yuxtaposición de esas figuras políticas junto a composiciones que muestran una especie de violencia aceptada, normalizada o justificada, que ocurre en los mataderos (de qué otra manera podríamos hacer la reunión de amigos alrededor del asadero) o en la disección de un cuerpo, el desvicerado cadáver de lo que fue una persona. Borges escribó que los cadáveres son simplemente tristes cachivaches, algo que por cierto tiene proximidad semántica a "carcasa", ¿qué otra cosa es tu piel cuando estás muerto?


Entonces definitivamente conectas y parece evidente que ronda por ahí una metáfora sobre la deshumanización. Recuerdas que para las altas esferas de la política millones de personas caben en la palabra "electorado", que se desintegra a los individuos al encajarlos en censos. La pobreza se mide en porcentajes; las muertes se cifran, se acumulan datos y se manejan en discursos donde caben bien y no salpican, no se notan los detalles del sufrimiento, no se dimensiona el dolor, se le pone un número.


No es que yo esté decretando que estuve ante una exposición altamente cargada de ideología, de protesta política, o que sea la intención de Rogelio Silva someter su dominio de la técnica pictórica al servicio de la reflexión político-social, pero no puedo negar que algo sucede en el espectador al encontrarse frente figuras presidenciales y luego pasar a una composición en la que hay un muro de billetes de cien dólares y la cabeza desollada de un cerdo cuyos ojos "reflejaban una infinita tristeza", --pero que irónicamente es perfecto para un buen pozole-- y que para rematar se vende en libras. Tampoco creo que se trate de un mensaje velado que se dirija a apelar a nuestra sensibilidad para tratar de volvernos vegetarianos, pero insisto en que no es precisamente un pensamiento cómodo lo que al final queda rondando.

 
Y la palabra insignia de Dross, prosigue: perturbador. En la misma sala del museo caminas hacia la contemplación de órganos sexuales, la mirada no es pornográfica, más bien de profesional médico. Una vagina: he ahí el trabajo del ginecólogo. Unas nalgas masculinas: he ahí la cotidianidad de un proctólogo. Una amiga me preguntó horas después de terminado el brindis de la inauguración si había reparado en la innecesaria magnitud del miembro masculino, ¡qué obscenidad tan absurda en estos tiempos del porno gratis en internet! Pensé en la posibilidad de un meme con el David de Miguel Ángel y un cuadro de Rogelio Silva. Deseché la idea. No me juzguen, a ciertos grados de alcoholemia solo buscas pretextos para sonreír.

"Carcasa", de Rogelio Silva, se exhibe en el Museo Universitario Fernando del Paso de la Universidad de Colima.