DÍA DE LA NIÑA. Piden progreso para la población infantil femenil

Ciudad de México, octubre 11 de 2016.-  Bajo el lema “Progreso de las niñas = progreso de los Objetivos: datos sobre la situación mundial de las niñas”, la Organización de las Naciones Unidas hizo un llamado a la comunidad internacional para garantizar el bienestar, los derechos humanos y el empoderamiento de los mil 100 millones de niñas del mundo, debido a que son aspectos fundamentales para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Al respecto, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon recordó que dentro de esa agenda se prometió dar a las niñas una educación y unos servicios de salud de calidad, además de poner fin a la discriminación y la violencia contra las niñas y a eliminar las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil.

Sin embargo, recordó que “con harta frecuencia, en las aldeas, los barrios marginales y los campamentos de refugiados de todo el mundo, las niñas se quedan atrás: no reciben alimentos nutritivos ni atención médica ni una educación de calidad y se ven expuestas a la violencia sexual”.

En su mensaje, con motivo del Día Internacional de la Niña, insistió en que “invertir en las niñas es una decisión correcta y a la vez inteligente, que puede tener poderosas repercusiones en todas las esferas del desarrollo e incluso en las generaciones futuras”.

Por esas razones, advirtió que hay que asegurarse de que las iniciativas están llegando a todas las niñas: las niñas que viven en la pobreza extrema; las niñas de las zonas rurales aisladas; las niñas con discapacidad; las niñas de las comunidades indígenas; las niñas refugiadas o las que han sido desplazadas dentro de sus propios países.

La efeméride

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 Documento PDF en la que declaraba el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas excepcionales que las niñas confrontan en todo el mundo.

Todos los días, las niñas hacen frente a la discriminación y la violencia en todo el mundo. El Día Internacional de la Niña centra la atención en la necesidad de abordar los desafíos que enfrentan las niñas y promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

Las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y sana, no sólo durante estos años críticos de formación, sino también a medida que maduran.

Si se les apoya con eficacia durante los años de adolescencia, tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como las niñas de hoy como las trabajadoras, madres, empresarias, tutoras, jefas de familia y líderes políticos del mañana. Una inversión en la realización de su potencial defiende sus derechos ahora y promete un futuro más equitativo y próspero, uno en el que la mitad de la humanidad es un socio en condición de igualdad para la solución de los problemas del cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades, y la sostenibilidad mundial.

Durante los últimos 15 años, la comunidad internacional ha hecho progresos significativos en la mejora de las vidas en la primera infancia. Las niñas en su primera década de vida tienen en 2015 más probabilidades de inscribirse en la escuela primaria, recibir las vacunas necesarias y ser menos propensas a sufrir problemas de salud y nutrición que las generaciones anteriores. Sin embargo, no se ha invertido lo suficiente para hacer frente a los retos que enfrentan cuando entran en la segunda década. Esto incluye la obtención de una educación media y superior de calidad, evitar el matrimonio infantil, la recepción de información y servicios relacionados con la pubertad y la salud reproductiva, así como la protección contra el embarazo no deseado, las enfermedades de transmisión sexual y la violencia basada en el género.

A medida que la comunidad mundial pone en marcha los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para su aplicación en los próximos 14 años, es un buen momento para reconocer los logros obtenidos en este terreno, al tiempo que aspirar a apoyar la actual y la nueva generación de adolescentes para que realicen realmente su potencial como actores importantes en la consecución de un mundo sostenible y equitativo.