Asistirá alumna de la UdeC a encuentro con Premios Nobel de Química, en Alemania

Colima, México, Comunicado (21/03/2017).- Vanessa Arteaga Sánchez, estudiante de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima, fue aceptada para participar en el Encuentro con los Premios Nobel de Química en Lindau, Alemania, que se realizará del 25 al 30 de junio de este año.

En entrevista, la joven dijo entusiasmada que espera “aprender muchísimo en este encuentro, pues viviré una experiencia inolvidable: impartirán cursos los mismos doctores e investigadores que han ganado el Premio Nobel de Química”.

El premio que ella ganó, dijo, incluye el pago de toda la estancia en el congreso, el alojamiento y la comida durante los cinco días. Los boletos de avión serán pagados por la Universidad de Colima.

Comentó que este evento se realiza para motivar a los jóvenes estudiantes en el ámbito de la investigación: “La estrategia es muy buena, es una gran motivación para nosotros como estudiantes conocer a gente tan importante, conversar y discutir con ellos sobre lo que nosotros esperamos de nuestro futuro; que nos den consejos e incluso lograr vínculos para realizar una estancia de investigación con los premios Nobel”.

Vanessa Arteaga agregó que durante el tiempo que falta para el encuentro estará reforzando sus conocimientos sobre Química para representar con orgullo a la Universidad de Colima en las mesas de discusión.

Señaló que el proceso de inscripción para el Encuentro con los Premios Nobel de Química se le dificultó debido a la cantidad de requisitos que pedían: “El proceso para participar fue laborioso”, enfatizó.

“Meses antes de que dieran los resultados, me había hecho a la idea de que no sería seleccionada porque sólo aceptarían a 400 personas de cuatro mil que estaban concursando. Me sentía desanimada porque mi currículo no es tan grande comparado con el de otros estudiantes a nivel internacional, y cuando me enteré de que sí fui aceptada, fue un sueño hecho realidad”, narró.

Además, invitó a los alumnos a que se animen a participar en las convocatorias que se les presenten.

Por su parte, la directora de la Facultad de Ciencias Químicas, Ana Lilia Peraza señaló que en el plantel “hay una gran cantidad de talentos increíbles y no a todos tienen la oportunidad de apoyarlos”.

Cuando llegó la convocatoria para participar en el Encuentro con los Premios Nobel de Química en Lindau, Alemania, comentó, debieron decidir qué estudiante se podía elegir: “Tendría que ser un estudiante que no tuviera miedo, que hablara perfectamente inglés, que fuera entusiasta, trabajador y propositivo”.

“Me llevó más de una semana buscar quién de los 500 estudiantes de la Facultad podría cumplir con esto. Y viendo las distintas características, me acordé que Vanessa Arteaga ha respondido a los retos que se le han presentado en su etapa de estudiante, pues realizó un intercambio en Chile y le fue muy bien, y ha trabajado en Química orgánica desde el tercer semestre; eso significa que tiene una experiencia en laboratorios de investigación”, contó.

Agregó que Vanessa Arteaga tiene la particularidad, como Química bióloga, de encajar en varias áreas; además, dijo, “ella es el mejor promedio de toda la facultad, y no creo que nos vaya a defraudar por todo lo que ha hecho y cómo se ha desempeñado”.

Lilia Peraza manifestó que Vanessa tuvo que pasar una serie de pruebas como una entrevista con el Coordinador de Investigación Científica de la UdeC, Alfredo Aranda, totalmente en inglés; luego se hicieron las cartas de recomendación, y se reunió su currículum, que se envió con una carta de motivos escrita por ella.

Añadió que a pesar de ser la UdeC una universidad pequeña y de provincia en comparación con otras universidades de Estados Unidos, Canadá y Europa, que deben tener casi 200 años en investigación, “Vanessa tiene ganas de aprender y eso es lo importante”.

Finalmente, agradeció al rector José Eduardo Hernández Nava por el apoyo para el traslado de la alumna; a la directora de Relaciones Internacionales y Cooperación Académica, Genoveva Amador, y al coordinador de Investigación Científica, Alfredo Aranda, quienes apoyaron para que Vanessa Arteaga asista a este encuentro.

Con matemáticas, mexicano busca proteger especies en peligro de extinción

Fotografía: Agencia ID

México, Comunicado (28/02/17).- Una de las enfermedades más comunes que afectan a carnívoros terrestres como perros, tigres, leones, osos e incluso a animales marinos como focas, es denominada distemper o moquillo canino. Ésta es considerada altamente contagiosa, se transmite a través de fluidos como orina y saliva, y afecta el aparato respiratorio, gastrointestinal y el sistema nervioso de dichos seres vivos.

Con el objetivo de comprender el comportamiento del padecimiento y optimizar las medidas para su control, un mexicano, estudiante de doctorado en Escocia, en la Universidad de Glasgow, realizó un estudio y un modelo matemático acerca de la transmisión del distemper en tigres Amur o siberianos que habitan el este de Rusia. Además, simuló los efectos de una posible vacunación en poblaciones de esa especie, lo cual resultó de gran efectividad al mostrar probabilidades de disminución en la extinción de estos animales en los próximos 50 años.

Luis Enrique Hernández Castro explicó que durante su trabajo se utilizaron los datos obtenidos de un monitoreo a largo plazo de una población amenazada de tigres acerca de sus hábitos alimenticios, comportamiento y forma de reproducirse. Después se generó el análisis para crear el modelo matemático se contempló información real acerca de los agentes involucrados en el sistema de transmisión de la enfermedad, es decir, se identificó al hospedero, que en este caso fueron los tigres, posteriormente se determinó el denominado agente infeccioso, que es el microbio o microorganismo causante de la enfermedad y finalmente se consideró el medio ambiente donde se desenvuelven los animales.

“El modelo generado con dicha información permitió la creación de una población virtual de tigres siberianos con la simulación de sus comportamientos como el apareamiento, alimentación, e incluso nacimiento y muerte. Estos aspectos poblacionales y epidemiológicos siempre se consideran para construir las representaciones”, refirió el experto.

El siguiente paso fue hacer uso de varias herramientas como ecuaciones diferenciales, funciones y relaciones algebraicas, empleadas para traducir la realidad de los tigres a un lenguaje matemático, mismo que posteriormente se transfirió a terminología de programación computacional en lenguaje “R” y “Ruby”. Esto se logró a través de un script, programa en el que se codifica lo obtenido para ejecutarse en el ordenador. Así se generan los modelos en la computadora.

Hernández Castro indicó que a cada ejemplar se le puede dar el sentido que se busca a fin de mostrar el impacto de cualquier epidemia, incluso en seres humanos. Por ejemplo, también se realizaron simulaciones en escenarios donde la enfermedad entraba a la población de felinos y se observaban probabilidades de extinción de éstos hasta del 79 por ciento en 50 años. No obstante, a su vez, se generaron varias probabilidades, ya que se pueden manejar los parámetros deseados y decidir cuál modelo se acercaría más a la realidad.

Por ello, bajo el mismo concepto se simuló una vacunación en la población de los tigres y se presentó una reducción en la probabilidad de extinción de un 79 hasta un 40 por ciento, según el escenario de infección. Cabe mencionar que el especialista enfatizó en que para lograr buenos resultados es recomendable hacer entre 500 y dos mil simulaciones para obtener información más confiable.

Además, subrayó que uno de los principales objetivos de su trabajo como modelador y epidemiólogo es cuantificar la transmisión de enfermedades infecciosas causadas por bacterias, virus y parásitos, así como también considerar dentro de sus modelos vectores transmisores de enfermedades. Dicho motivo ha llevado al mexicano actualmente a realizar un estudio sobre la enfermedad de Chagas en Latino América con la utilización del mismo método aunado con genómica de poblaciones y sistemas de información geográfica. (Agencia ID)

Científica mexicana a la caza de moléculas contra cáncer de mama triple negativo

México, Agencia ID (23/02/17).- Se estima que 37 por ciento de las mexicanas diagnosticadas con cáncer de mamá está en riesgo de muerte. La razón es la metástasis o dispersión de la enfermedad a otros órganos, no el tumor en sus senos, lo que representa la segunda causa más grande de mortalidad en países de Latinoamérica.

De los carcinomas mamarios que afectan a la mujer, el triple negativo es de los más peligrosos, pues no responde a los tratamientos convencionales y las pacientes recaen, lo que resta posibilidades de sobrevivencia. Pero una investigación realizada en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) abre nuevas esperanzas.

La doctora Patricia Juárez Camacho, de ese centro del Conacyt, ha identificado un conjunto de moléculas capaces de disminuir el crecimiento y la migración de las células responsables de este tipo de neoplasias. El hallazgo es resultado de diez años de trabajo, en los que ha caracterizado nuevos inhibidores que restan a las células cancerígenas la capacidad de crecer y adherirse al hueso.

Por el trabajo y por su trayectoria, la doctora Juárez Camacho recibió en 2016 el reconocimiento Rising Star de la Sociedad Americana para la Investigación en Huesos y Minerales (ASBMR, por sus siglas en inglés).

Para convertir dichas moléculas en una opción viable de tratamiento, la investigadora explora distintos materiales para generar nanopartículas que lleven la sustancia directamente a las células enfermas. Esto evitará los efectos secundarios de los tratamientos actuales, como el daño al tejido cardiaco o las células nerviosas, entre otros.

El diseño de las nanoparticulas para conducir el fármaco lo realiza con apoyo de especialistas del Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la UNAM.

En el caso de las mujeres mexicanas, el cáncer de mama triple negativo representa 23 por ciento de los casos de cáncer mamario. Por ello, este proyecto representa una oportunidad para hacer algo por nuestra gente, indicó.

La especialista cuenta con financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), instancia a la que deberá entregar en 2018 pruebas científicas de que las moléculas funcionan y pueden ser transportadas en nanopartículas.

Actualmente, ya cuenta con pruebas in vitro que demuestran la efectividad de las moléculas, aunque continuará con su caracterización; al mismo tiempo que comienza pruebas en animales de laboratorio. (Agencia ID)

Paleontólogos mexicanos descubren nuevo dinosaurio en Coahuila

Saltillo, Coahuila, Comunicado (13/02/17) Como resultado de más de 10 años de investigación, científicos del Museo del Desierto (Mude) de Coahuila descubrieron una nueva especie y género de dinosaurio en el municipio de Ocampo, Coahuila, en la región desértica del estado.

Los especialistas del Mude detallan cómo evolucionó este proyecto durante una década, hasta materializarse en este hallazgo de relevancia paleontológica internacional: el nuevo dinosaurio coahuilense Yehuecauhceratops mudei.

El descubrimiento de este nuevo dinosaurio inició en el año 2006, con el proyecto Dinosaurios de la región desierto de Coahuila, iniciativa del Museo del Desierto para encontrar fósiles de dinosaurios en lugares al norte de la entidad.

“Todo comenzó con el proyecto de Dinosaurios de la región desierto de Coahuila en el 2006. Es un proyecto que iniciamos para poder ver cómo encontrar fósiles; más allá de lo cercano a Saltillo, esa región es muy alejada y pocos investigadores van para allá, empezamos en el municipio de Sierra Mojada”, explicó el maestro en ciencias Héctor Rivera Sylva, jefe e investigador del Departamento de Paleontología del Mude.

Gracias a la colaboración del personal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los científicos del Mude lograron ubicar potenciales zonas con restos fósiles en la extensa región desértica de Coahuila. Esto los acercó al municipio de Ocampo.

“Existía un interés muy particular por parte de nosotros para ubicar nuevos sitios paleontológicos de dinosaurios en regiones más al norte del estado, ya que casi todo lo que se había reportado y encontrado de dinosaurios en Coahuila era en las cercanías de Saltillo, en sitios como General Cepeda y Ramos Arizpe, pero en zonas más norteñas sabíamos que podíamos encontrar fósiles de dinosaurios pero no se habían reportado”, detalló el biólogo José Rubén Guzmán Gutiérrez, paleontólogo de vertebrados y colaborador del Mude.

Los paleontólogos realizaron una temporada de campo con el objetivo de conocer las localidades que podrían contener potenciales hallazgos, obtuvieron inicialmente resultados positivos de restos de diversas especies animales, un cocodrilo y otros restos fósiles ya reportados por la comunidad científica.

“En un punto en particular había unos huesos que estaban aflorando, que se veían como los demás, uno de los colaboradores los juntó, eran pocos fragmentos de hueso y no le dimos mucha importancia en ese momento, porque había habido otros más completos en ese y otros lugares”, narró el investigador Rivera Sylva.

Estos restos carecían de importancia para los especialistas en ese momento. Sin embargo, el año siguiente, una nueva temporada de campo en la región cambió la perspectiva de los científicos del Mude.

“Hicimos otra temporada de campo en ese lugar, descubrimos más huesos, los colectamos, pero cuando volvimos al laboratorio, encontramos que los que habíamos hallado el año anterior y los huesos que colectamos ese año formaban ya un hueso mucho más grande y concluimos que ahí no solo había fragmentos que estaban aflorando, había realmente algo más”, destacó el maestro en ciencias Rivera Sylva.

Fósiles en el desierto

En el tercer año de trabajo de campo, los paleontólogos fueron específicamente a ese sitio a hacer una excavación y obtuvieron excelentes resultados.

“Pudimos encontrar huesos muy completos, encontramos la escápula, el fémur, fragmentos craneales, de la mandíbula y fragmentos de la gola”, enumeró el jefe del Departamento de Paleontología del Mude.

A pesar de que puede parecer sencillo el proceso de extracción de fósiles, el descubrimiento de este dinosaurio fue un trabajo de años muy detallado.

“En un principio colectamos las piezas, se trata de un proceso largo en el que recolectamos los fósiles, pero van incluidos todavía dentro de piezas de roca que se tienen que limpiar, es un proceso que conocemos como paleopreparación, y esta limpieza se llevó a cabo en el laboratorio del Museo del Desierto”, precisó el biólogo Guzmán Gutiérrez.

El proceso de limpieza en el laboratorio puede durar meses e incluso años; a pesar que los investigadores habían encontrado relación entre los fragmentos hallados, desconocían la especie o género del animal descubierto.

“En un primer momento no sabíamos ni siquiera de qué se trataba, hasta que se limpiaron algunas piezas que nosotros llamamos diagnósticas, estas que nos dan la pauta para saber de qué tipo de dinosaurio se trata”, aclaró el científico Guzmán Gutiérrez.

Nueva especie y género de ceratópsido

La confirmación sobre este descubrimiento como una nueva especie y género de dinosaurio se obtuvo a partir de la etapa de laboratorio. Con la limpieza de las piezas diagnósticas y una mayor precisión de los restos, se concluyó que los fósiles pertenecían a un ceratópsido.

“Los ceratópsidos son los dinosaurios con cuernos, por ejemplo, el más conocido es el Triceratops, este tipo de dinosaurios en Norteamérica fue muy común al final de la era de los dinosaurios. Sin embargo, eran tan comunes que en cada región tuvieron cierta especiación, fueron diferentes por varios motivos como las plantas, barreras geográficas, y hay varios dinosaurios de ese tipo en áreas muy pequeñas”, caracterizó el paleontólogo Rivera Sylva.

Aunque encontrar un ceratópsido es un hallazgo trascendente para la región de Norteamérica, los restos fósiles revelaban más indicios importantes de este dinosaurio del Cretácico Tardío —una era que terminó hace 65 millones de años aproximadamente— localizado en el desierto coahuilense.

“En las últimas etapas del trabajo, se limpió parte del cráneo, un hueso escamoso que conocemos como gola, en el lado derecho de este escamoso, en ese hueso se ubica una protuberancia como si fuera un 'piquito', que nos da la pauta de saber que ahí había un cuerno . Esto es lo que lo hace diferente, ya que ningún otro género o especie de dinosaurio ceratópsido encontrado en Norteamérica presenta esta característica”, precisó el especialista Guzmán Gutiérrez.

Este descubrimiento es una contribución científica importante para entender el pasado y evolución del medio ambiente en México. “Para México, nos ayuda a poder saber cómo era la biodiversidad de los dinosaurios en nuestro país y qué diferencia hay con Estados Unidos y Canadá. Sabemos muy bien los dinosaurios de Canadá y Estados Unidos, pero no los de México, cómo se diferencian paleogeográficamente y qué implicaciones tienen, porque no todos eran lo mismo”, agregó el paleontólogo del Mude.

Confirmación científica del nuevo dinosaurio Yehuecauhceratops mudei

Los paleontólogos para confirmar que un hallazgo es único, ya sea para ratificar un nuevo género o especie de dinosaurio, tienen que realizar una serie de consultas con otros especialistas y bibliografía especializada que titulan “trabajo de gabinete”.

“El trabajo de campo es uno, el trabajo de laboratorio es otro y el de gabinete es el que nos viene a confirmar qué organismo es y, como en este caso, separarlo de los otros dinosaurios encontrados en cualquier parte del mundo, que se trata de un organismo nuevo para la ciencia. Para nosotros darle nombre, tenemos que publicar los resultados en una revista científica”, señaló el biólogo Guzmán Gutiérrez.

El trabajo de gabinete se llevó en paralelo con la última fase del trabajo de laboratorio, todo con una duración aproximada de dos a tres años. El nombre seleccionado para este nuevo dinosaurio fue Yehuecauhceratops mudei.

“Como poner el nombre a un dinosaurio es como poner el nombre a un niño, creo que es más sencillo, puede ser al libre albedrío, siempre se buscan raíces etimológicas griegas o latinas o una mezcla. El artículo científico es el que lo valida, tenemos que presentar un artículo científico donde decimos en qué nos basamos para dicho fin”, agregó el maestro en ciencias Rivera Sylva.

Generalmente los detalles de cráneo, mandíbulas, dientes, ayuda a los investigadores a saber que se trata de algo diferente comparándolo con los géneros y especies que ya están publicados en otras partes del mundo. En este caso, este hueso llamado escamoso o gola muestra una protuberancia o “pico” que demostró que se trataba de algo nuevo, ya que no lo presenta ningún otro dinosaurio dentro del grupo. También se abordaron otros aspectos, como el paleoambiente en el que colaboraron los científicos alemanes doctor Wolfgang Stinnesbeck y doctor Eberhard Frey, de la Universidad de Heidelberg y el Museo Estatal de Historia Natural de Karlsruhe, respectivamente.

Otro aspecto destacable en este descubrimiento es el tamaño del dinosaurio, ya que en el grupo de ceratópsidos o dinosaurios con hueso en la cara, su representante más conocido, que es el Triceratops, medía hasta nueve metros de longitud. El nuevo hallazgo coahuilense es un dinosaurio pequeño que no tendría más de tres metros de longitud.

“Es un trabajo muy arduo, un proceso sumamente largo que, con el tiempo, rinde frutos y necesita mucha paciencia”, indicó el maestro en ciencias Rivera Sylva.

El hallazgo del Yehuecauhceratops mudei da la pauta para saber que el estado de Coahuila fue un refugio para diferentes especies que se desarrollaron de una forma distinta a las que se tienen en zonas más al norte como Estados Unidos o Canadá, por esto se encuentran géneros y especies diferentes en esta entidad del norte de México.

“Es un hallazgo que, para nuestra carrera, es uno de los puntos más importantes que hemos logrado hasta el momento”, añadió Guzmán Gutiérrez.

Los científicos del Mude continuarán trabajando en zonas de la región desierto de Coahuila en busca de nuevos restos fósiles y, al parecer, habrá resultados prometedores.

Desarrollan estudiantes mexicanos generador eléctrico para iluminación en hogares

Ante la imperiosa necesidad de crear nuevos sistemas de generación y distribución eléctrica que cumplan con los requerimientos ambientales, e innovar en productos energéticos para las comunidades más pobres que no cuentan con electricidad, estudiantes mexicanos desarrollaron un generador eléctrico que aprovecha la oposición magnética y el viento para generar energía que será utilizada en la iluminación de los hogares.

El generador eléctrico, hecho por alumnos de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), es impulsado por la fuerza del viento, ya que es similar a un alternador eólico. Cuenta con un eje central de aspas, mismas que al girar producen movimiento en su sistema de imanes, los cuales están instalados en polarización inversa, es decir, con cargas contrarias.

La fricción generada a partir de esta interacción magnética es la encargada de producir la electricidad, la cual posteriormente va hacia el alternador de la máquina, mismo que se encarga de distribuir, regular y almacenar la energía producida para después dosificarla al hogar que cuente con el sistema hasta por ocho horas en caso de ausencia de viento.

Hoy en día este desarrollo es capaz de producir 600 watts, en otras palabras, se pueden encender cerca de 150 focos LED con esa cantidad de energía. Sin embargo, se trabaja a fin de poder generar mayor electricidad para utilizarla con los electrodomésticos también, así lo explicaron los estudiantes Roberto Herrera Martínez quien estudia Ingeniería en Telecomunicaciones y Electrónica y Cinthya Rodríguez Maldonado, de Ingeniería Ambiental y Sustentabilidad, ambos de UNITEC.

El prototipo mide un metro y medio de altura y un metro de ancho; actualmente se realizan pruebas para generar un aparato más ligero con nuevos materiales, como aluminio.

Como primer objetivo, el dispositivo se instalaría en las azoteas de las viviendas de las grandes ciudades y de esta manera se ahorraría cerca del 30 por ciento de la electricidad. Cabe señalar que el desarrollo necesita un sistema independiente de cableado, ya que las normas mexicanas establecen que para seguridad del hogar los distintos tipos de cargas deben estar en circuitos diferentes.

Los innovadores universitarios indicaron que a partir de la producción de su desarrollo se distribuirían generadores de manera gratuita para que llegue a comunidades rurales donde no hay luz, ya que uno de los fines también es evitar problemas de salud por utilizar combustibles fósiles.

Asimismo, mencionaron que el diseño tardó en generarse aproximadamente tres años, y se comenzó a trabajar en él hace año y medio. Ahora se encuentra en etapa prototipo y funcional y aún necesita algunas mejoras en escalamiento. El patentamiento del producto está en proceso, y la empresa llamada ServiLectric, incubada previamente por la misma universidad, está en desarrollo. El financiamiento para el proyecto fue obtenido a través del concurso James McGuire 2016, organizado por la Laureate International Universities.

El dispositivo saldría a la venta en 2017 y el precio aproximado que tiene es de 14 mil pesos. A comparación de otros productos generadores de energía es económico, indicaron Roberto y Cinthya, quienes trabajaron en conjunto con Luis Daniel Cisneros Zúñiga, colaborador en la parte técnica para el desarrollo de los generadores