Impulsan realidad aumentada en México

 

Mérida, Yucatán. 7 de octubre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Con el objetivo de dar a conocer entre estudiantes mexicanos los avances más recientes en el campo de la realidad aumentada, el Simposio Internacional de Realidad Mixta y Aumentada (ISMAR, por sus siglas en inglés) realizó el curso intensivo AR1o1 (Augmented Reality One o One), que contó con la participación de los investigadores más destacados en este campo a nivel internacional.


Entrevistado por la Agencia Informativa Conacyt, Javier Flavio Vigueras Gómez, investigador de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y organizador de ISMAR 2016, señaló que la realidad aumentada es una de las diez principales tecnologías emergentes en el mundo, por lo que representa un aporte significativo para estudiantes que se forman en áreas como ingeniería electrónica, ciencias computacionales y matemáticas.

“La idea de esta escuela es que en un curso intensivo de ocho horas dadas en un solo día, contemos con los especialistas que participan en la conferencia ISMAR con el fin de que dieran pláticas sobre el trabajo que están realizando y conocieran cómo estas áreas se vinculan con la realidad aumentada”, apuntó.

En diversos países del mundo, especialmente en Estados Unidos, se denomina con el número 1o1 (one o one) a los cursos introductorios.


“Nosotros decidimos llamarle AR1o1 para presentarlo como un curso introductorio de realidad aumentada para todos los jóvenes mexicanos interesados en las nuevas tecnologías. Fue un curso intensivo para que los chicos pudieran saber que también se pueden involucrar con el tema desde el trabajo que realizan actualmente”, apuntó Vigueras Gómez.

La selección de los 33 participantes se realizó a través de videos en los que los interesados dieron a conocer sus motivaciones para asistir a AR1o1, y contaron con una beca de transporte, alimentación y hospedaje financiada por los registros de ISMAR y los patrocinios de DAQRI, Artoolkit, GLOBAL (Office of Naval Research Science & Technology), Vuforia, Envrmnt, Intel, Prefixa, Fayteq, Microsoft, Qualcomm, University of Bristol, Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), entre otros.

 

Historia de la realidad aumentada

Entre los temas del curso, se presentó un panorama de la historia de la realidad aumentada, que adoptó este nombre en los años noventa. Durante este tiempo, se consideraba que, por una parte, teníamos la percepción del mundo real y, por otra, podíamos construir mundos completamente sintéticos o virtuales.

“Pero en medio, en la línea de lo real con lo virtual podemos tener una gama muy amplia de cosas. La realidad aumentada tiene como principal referencia el mundo real, y sobre esta referencia nosotros añadimos objetos virtuales”, señaló Vigueras Gómez.

De acuerdo con el investigador, la realidad mixta no necesariamente se manifiesta en el mundo tridimensional en el que vivimos. Desde hace mucho tiempo, los efectos especiales del cine han sido una muestra de un tipo de realidad mixta ya que, aunque pueden contener animaciones reales, no se realizan en tiempo real.

Las posibilidades de la realidad mixta y la realidad aumentada han evolucionado a lo largo de los últimos 50 años, y algunos de los elementos más sobresalientes de esta tecnología como aspectos colaborativos, seguimiento de objetos, displays, sensores y cámaras fueron algunos de los siete temas discutidos en AR1o1.

“Más que los elementos físicos que forman la realidad aumentada, las pláticas estuvieron orientadas a las ideas, la estructura, la arquitectura de los sistemas, muchos de ellos desde el punto de vista de software”, apuntó Vigueras Gómez.

 

Investigación básica

De acuerdo con Javier Flavio Vigueras Gómez, en México la transferencia de tecnologías emergentes privilegia la compra de licencias provenientes de otros países una vez que los productos están terminados y probados, lo que eleva los costos de la utilización de nuevas tecnologías.

“Lo que tratamos es que se haga investigación básica de estas nuevas tecnologías y no solo comprar las licencias que otras empresas realizan. En México hay mucha gente que empieza a voltear hacia la realidad aumentada para fines comerciales como la mercadotecnia y los videojuegos; no obstante, todos los que realizan esto lo hacen a través de la compra de licencias de software”, apuntó.

Ante esto, el propósito de AR1o1 es aprovechar las áreas de investigación del país como la ingeniería electrónica, las matemáticas, física y la robótica para crear grupos que emprendan investigación básica.

Entre las múltiples aplicaciones actuales de la realidad aumentada, destacan las prácticas quirúrgicas del campo de la medicina y la exploración de planetas lejanos mediante la construcción de lentes o dispositivos especiales que permiten apreciar el entorno como si se estuviera en él.

Buscan iluminar carreteras con cemento emisor de luz

El material creado absorbe la energía del sol, y la regresa al medio ambiente, tiene una duración de 100 años y es ecológico



A fin de iluminar carreteras, autopistas o ciclovías sin necesidad de energía eléctrica, el doctor en ciencias José Carlos Rubio, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), creó un cemento emisor de luz que tiene una duración de vida de cien años.


“Hace nueve años que inicié con el proyecto me di cuenta que no existía nada igual a nivel mundial y entonces empecé a trabajar en ello. El problema es que el cemento es un cuerpo opaco que no permite el paso de la luz al interior”, señaló el doctor José Carlos Rubio.


Explicó que el cemento tradicional es un polvo que al adicionarle agua se disuelve como una pastilla efervescente. “En ese momento se empieza a formar un ‘gel’, parecido al que se usa para el cabello, pero mucho más sólido y resistente; también se crean hojuelas o cristales que son subproductos no deseados en el cemento endurecido”.


Por esto, el investigador se enfocó en modificar la microestructura del cemento a fin de que no tuviera cristales y fuera totalmente gel, logrando que absorbiera la energía solar y luego la regresara al medio ambiente en forma de luz.


El doctor en ciencias detalló que en 2015 la producción de cemento a nivel mundial fue de cuatro billones de toneladas, área donde el nuevo material tiene un mercado ampliamente comercial.


Por la mañana el edificio, carretera, camino o plataforma petrolera que cuente con el nuevo cemento puede absorber la energía solar y emitirla durante la noche hasta por doce horas.


“Aunque el día esté nublado, con los pocos rayos que llegan es suficiente para recargarse, incluso puede usarse en espacios con poca luz como un baño”, detalló el científico.


El investigador José Carlos Rubio explicó que la mayoría de los materiales fluorescentes están hechos de plástico y duran en promedio tres años porque se deterioran con los rayos ultravioleta; sin embargo, el cemento creado por la universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo es resistente al Sol y tiene un tiempo de vida aproximado de cien años.


Además, es ecológico porque se hace de arena, tierra o arcilla lo cual forma el gel, y durante su fabricación sólo se libera vapor de agua. Actualmente existe en color azul y verde, y la intensidad de luminiscencia puede regularse para evitar deslumbrar a los ciclistas o automovilistas.


El proyecto mexicano ha inspirado a otras naciones para seguir la línea de investigación. “A partir de esta patente (que es la primera para la universidad) se han derivado otras a nivel mundial. En Reino Unido recibimos el reconocimiento por el fondo Newton que brinda la Academia Real de Ingeniería de Londres, la cual elige a nivel mundial casos de éxito de transferencia tecnológica y de emprendimiento”.


Actualmente, la investigación se encuentra en la etapa de transferencia y comercialización y se busca su aplicación en yeso y otros productos para la construcción.

La nanotecnología en productos cotidianos

 

Ciudad de México. (Agencia Informativa Conacyt).- En el marco de la XXIII Semana Nacional de Ciencia y Tecnología (Sncyt), se presentó Nanomateriales SA de CV, empresa cuyo objetivo es generar nanotecnología para mercados tradicionales, dando un valor agregado a productos cotidianos a través de características innovadoras. Uno de los proyectos que expusieron es la inserción de nanopartículas de óxido de titanio (TiO2) en productos cerámicos para agregarles una característica antibacteriana.


El proyecto titulado Escalamiento a nivel industrial de la fabricación de productos cerámicos como sanitarios y piso con nanopartículas metálicas soportadas en TiO2 y sus prototipos desarrollados a nivel piloto y preindustria recibió apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI), el cual según el gerente de servicio técnico y escalamiento industrial de la empresa, Carlos Hicks, ha sido una investigación pionera en la cual se lograron desarrollar cuatro prototipos de aplicación a nivel industrial en sanitarios y pisos cerámicos.

Asimismo, explicó que el proyecto consistió en el desarrollo del escalamiento industrial de nanopartículas de plata soportadas en óxido de titanio y la aplicación en diferentes productos cerámicos, además del estudio analítico de las propiedades de inhibición de crecimiento bacteriano.


Esta empresa, que nació en agosto de 2009 e inició operaciones en 2010, se dedica a la elaboración de productos de alta tecnología con un enfoque hacia los mercados tradicionales como la cerámica, el cartón, plásticos, envases y recubrimientos. “Esto es para darle diferentes tipos de características a los productos, pueden ser antibacteriales, hidrofóbicos, e incluso vendemos nanopartículas para el mercado del plástico, para mejorar la resistencia”, explicó el representante de la empresa, Carlos Hicks, en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

El expositor expresó que su experiencia en la Sncyt y el contacto con la gente ha sido muy gratificante. “Se acercan a preguntar qué es la nanotecnología. Nos dimos cuenta que muchas personas piensan que solo se aplica a la muy alta tecnología y la idea que nosotros les damos es que la nanotecnología puede estar inmersa en sus vidas a través de objetos cotidianos mejorados para una mayor eficiencia”.

Otro de los proyectos presentados por la empresa en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México es el titulado Desarrollo innovador de un recubrimiento nanoestructurado para acero inoxidable de bajo costo y propiedades de alto valor para el sector de electrodomésticos, el cual tuvo el objetivo de desarrollar una alternativa para la protección del acero inoxidable de una cubierta de estufa contra diversos factores a los que está expuesta.

Los resultados de este proyecto también fueron satisfactorios, comentó Carlos Hicks, porque se obtuvieron cuatro prototipos de recubrimiento y se consiguió una alianza estratégica con la empresa Whirlpool para su implementación. Este proyecto también contó con el apoyo del PEI y se vincularon con la Universidad de Guanajuato y el Centro de Investigación en Materiales Avanzados (Cimav).

El representante de la empresa reconoció que ha sido muy importante la vinculación con los centros de investigación, pues ellos han aportado mucho en la caracterización de los materiales y en la validación de los mismos para que se puedan comercializar los productos una vez que estos dan el resultado deseado.

“No descartamos entrar algún día a mercados de altísima especialidad, pero nuestro enfoque es atacar mercados tradicionales como la cerámica, cosméticos, cartón, entre otros. Esto para mejorar sus características para hacerlos más competitivos”, indicó Carlos Hicks.

Bajo ese contexto, aseguró que la nanotecnología tiene cosas que aportar en casi todas las áreas y el reto de Nanomateriales es lograr que todas esas nanopartículas que han demostrado efectividad en muchos ámbitos sean aplicables en las diferentes industrias.

 

Donación de órganos: ciencia para la vida

 

Ciudad de México. 28 de septiembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- La generosidad que distinguió la vida de Ernesto trascendió a su fallecimiento. El mes pasado, el joven de apenas 23 años murió por un derrame cerebral, en la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León.


Sus familiares autorizaron la donación de sus riñones, córneas, hígado y corazón, inspirados en la generosidad de Ernesto. Ellos recordaron que cada año el joven participaba activamente en la organización de colectas y donativos en beneficio de personas en situación de vulnerabilidad, especialmente niños.

El corazón de Ernesto volvió a latir en un adulto en la Ciudad de México; su hígado fue trasplantado exitosamente en Puebla, mientras que las córneas le devolvieron la vista a una menor en Yucatán.


Casos como el de Ernesto —una donación multiorgánica para receptores en diferentes entidades— demanda la coordinación eficiente de equipos multidisciplinarios de especialistas médicos, además de todo un reto de logística, para procurar uno o varios órganos en beneficio de más de 20 mil mexicanos que están en lista de espera.

Un acto de amor, altruismo y fe

“La donación de órganos es un acto de amor, es un acto de fe, un acto voluntario donde la sociedad se suma a este esfuerzo para mejorar la calidad de vida, incluso para salvarle la vida a muchas personas que lo necesitan”, declara el doctor José Salvador Aburto Morales, director general del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra).

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el funcionario enumera los logros alcanzados por la institución a su cargo, resalta los desafíos técnicos, científicos y logísticos inherentes a cada trasplante y enlista los retos que afronta la cultura de donación de órganos en México.

En este 2016, el Centro Nacional de Trasplantes documenta ya dos mil 537 trasplantes de córnea; dos mil 52 de riñón; 141 trasplantes de hígado; 25 de corazón; tres de páncreas y uno de pulmón.

Las cifras que consigna el Cenatra reflejan que la donación de órganos y tejidos ha incrementado ocho por ciento con relación a 2015; sin embargo, aún está lejos de cubrir una demanda creciente.

“Lo que más se requiere en nuestro país son donantes de riñón, la lista de espera —que es de más de 20 mil personas— incluye 12 mil 229 receptores de trasplante renal que no tienen donador en vida, porque 75 por ciento de los trasplantes que se hacen en México proviene de un donador en vida: un familiar, un amigo cercano, que en forma altruista, desinteresada, dona un órgano para mejorar su calidad de vida o salvar la vida a otra persona”, explica el titular del Cenatra.

Lo más conveniente —agrega el directivo— es impulsar la cultura de donación de personas fallecidas para revertir la cifra de donantes en vida, y así llegar a un 25 por ciento de donaciones de personas en vida y 75 de personas fallecidas.


“Ambos tipos de donación son convenientes, sus resultados son muy similares, pero la ventaja de una persona que dona después de fallecida es que puede donar varios órganos, incluyendo el corazón, el hígado, dos córneas, dos riñones y tejido musculoesquelético, a diferencia de una persona que dona en vida, que además de someterse a un protocolo, a una intervención quirúrgica, solo puede donar un riñón, por ejemplo”.

Distancia y tiempo

Órganos como el corazón y el hígado, que se generan en otras entidades donde no hay programa de trasplante cardiaco y hepático, son trasladados —junto con un equipo de cirujanos que los procura y resguarda— con apoyo de instituciones públicas o empresas privadas, en un demandante esfuerzo de coordinación y logística.

“Hemos tenido apoyo de líneas aéreas comerciales y de la Procuraduría General de la República que nos ha facilitado sus jets, y esto nos ha permitido que el órgano llegue con oportunidad de donde se genere y llevarlo hasta donde hay un receptor compatible, en la institución donde está el programa activo”, explica.

El Cenatra pretende que se abran más programas de trasplante cardiaco y hepático en todo el país para evitar el traslado y disminuir los tiempos de respuesta y procuración de estos órganos.

Una segunda oportunidad

Con una experiencia de 18 años como especialista urólogo y cirujano de trasplante renal, el doctor Aburto Morales conoce bien cómo se eleva la calidad de vida de un paciente receptor.

“Las personas que reciben un trasplante, después de estar en una situación crítica, prácticamente se vuelven personas normales, regresan a una vida productiva: trabajan, corren, se embarazan, se casan, cantan, ríen: con un trasplante muchas personas afirman que volvieron a nacer, que recibieron una segunda oportunidad, su actitud es muy positiva”, califica.

En la lista de espera

La Ley General de Salud establece que para la asignación de órganos y tejidos de donador no vivo se privilegiará la gravedad del receptor, la oportunidad del trasplante, el pronóstico médico y la compatibilidad con el receptor.

“Es importante informar a la sociedad que cuando alguien dona un órgano o tejido en vida o después de fallecido, este proceso es supervisado y vigilado por la Secretaría de Salud estatal y federal, con el fin de sembrar la confianza de que ese órgano o tejido se va a tomar de la manera más conveniente”, subraya.

Además de vigilar y supervisar que todos los trasplantes de órganos y tejidos realizados en México se apeguen a la normatividad, el doctor Aburto Morales también resalta la confidencialidad y anonimato en el proceso.

“De personas fallecidas no es recomendable ni conveniente que se conozca la identidad del donante, dado que en un futuro pudiera prestarse a situaciones no convenientes como chantajes emocionales o hasta económicos”.

Retos y logros

“Lo más relevante en estos dos años es haber reestructurado el Centro Nacional de Trasplantes en funciones, en estructura, en personal, que esto nos ha permitido generar un plan de trabajo al interior y al exterior para sumar esfuerzos con el resto de las instituciones de salud, con los gobiernos de los estados y las organizaciones civiles, con la finalidad de atender la necesidades de salud de los mexicanos”.

La consolidación de un subsistema nacional de donación y trasplantes permitirá a instituciones federales y estatales y a la sociedad civil sumarse al mismo objetivo: incrementar la donación de órganos y elevar la calidad de vida de miles de mexicanos que esperan una segunda oportunidad.

Carga estacionaria inalámbrica para autos eléctricos, el siguiente paso

 

Ciudad de México. 27 de septiembre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Datos de la empresa estadounidense Bloomberg estiman que para 2040, 50 por ciento de los autos en el mercado serán eléctricos, mientras que para 2023 alcanzarán 10 por ciento del mercado, de acuerdo con los analistas, su "lento crecimiento" se debe, en gran medida, a que no son asequibles, "factor que depende en su mayoría por el alto costo de las baterías".


Ante este panorama, existe un investigador mexicano preocupado por hacer más eficiente la implementación de autos eléctricos en el país, su nombre es Juan Antonio Zamora Rodríguez, quien es licenciado en ciencias de la electrónica por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), con maestría en ciencias de la electrónica y telecomunicaciones por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California (CICESE). Además de ser académico de la Universidad Politécnica de Amozoc (Upam).

El también doctorando en ingeniería mecatrónica en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), decidió enfocar su tesis en el área de las energías alternativas, en donde desarrolla la carga estacionaria inalámbrica de vehículos eléctricos, la cual es asesorada por el doctor Édgar Peralta, profesor investigador del Departamento de Posgrado de la UPAEP. Es precisamente esta la aportación del maestro Zamora Rodríguez: la carga estacionaria inalámbrica en autos eléctricos.

¿Qué es la carga estacionaria?

Como su nombre lo indica, la propuesta consiste en que la carga del vehículo sea libre de cable, para ello el automóvil se posaría sobre un cargador, de modo que no se conecte a nada, que la transferencia de energía se lleve a cabo a través de un campo magnético acoplado entre dos inductores (tal como las bobinas de un transformador), los cuales convertirán ese campo magnético en corriente eléctrica y, bajo un proceso electrónico, la batería se cargará.

Aunque esto se mantiene en fase de prototipo, de manera comercial ya existen algunos cargadores para celulares que ya no requieren de cables, solo de posicionarlos sobre alguna especie de tableta para su recarga. Trasladado al auto, de acuerdo con el científico, sería equivalente a ubicar el automóvil en una zona de carga donde pueda ocurrir la transferencia de energía mediante un transmisor y un receptor, ambos constituidos por bobinas. Estas pueden diseñarse de diversas formas y tamaños (cuadrada, rectangular, circular, entre otros) y ser encapsuladas en un bloque, mejor conocido por el nombre de PAD.


Lo interesante de este modelo es que los PAD tienen que ubicarse uno sobre otro, ya sea uno en el piso e incluso dentro del asfalto, mientras que el otro lo portaría el auto en la parte inferior. Lo único que se requiere es contar con cierta alineación para dar inicio a la carga efectiva, el experto estima que una distancia de entre 10 y 20 centímetros entre ambos PAD sería suficiente.

Si bien el investigador reconoce que al emplearse un campo magnético no controlado pueden generarse efectos dañinos y contraproducentes para los seres vivos, en estos momentos se hacen estudios muy sólidos al respecto para evitar que esa radiación salga de los límites (entre el que se encuentra en tierra y el del auto) y evitar dichas afectaciones.

Por tanto, está consciente que con base en lo que dictan organismos internacionales, tal como la Comisión Internacional para la Protección de Radiación No Ionizante (ICNIRP, por sus siglas en inglés), cualquier modelo experimental debe cumplir con ese tipo de especificaciones.

En estos momentos, el doctorando Zamora Rodríguez se encuentra trabajando en uno nuevo, basado en el estado del arte (lo más nuevo que existe sobre lo que es carga estacionaria). Si bien ya existen algunos prototipos, aún no cuentan con eficiencia de carga ideal, así como la suficiente difusión acerca de esta tecnología.

El precepto básico de este investigador es que este tipo de tecnología es ideal para reducir la contaminación, al sustituir vehículos de combustión interna por autos eléctricos que puedan ser recargados a través de variados centros de carga de energía eléctrica que provenga de fuentes renovables. Existen un sinfín de investigaciones en países como Corea del Sur, China, Inglaterra y Estados Unidos; no obstante, en nuestro país —con las recientes alertas de contaminación— se busca desarrollar también estos modelos experimentales de transferencia de energía.

Cuando el futuro nos alcance

En un contexto no muy lejano (2021), en el que los países más desarrollados contarán con un número mayor de autos eléctricos circulando por avenidas y calles, el beneficio social que se volverá tácito está relacionado con la velocidad y la distancia que pueden ofrecer estos. Actualmente un auto eléctrico está limitado a 100-120 kilómetros como distancia máxima y con carga completa.

Es decir, aunque los autos eléctricos son una gran innovación, todavía no es posible que compitan comercialmente con los de combustión interna o convencionales, no solo por el tema de la velocidad y eficiencia en máximo recorrido, sino porque también no existen puntos de carga eléctrica, tal como ocurre con las gasolinerías que "están por todos lados".


Por lo anterior, una de las propuestas del maestro Zamora Rodríguez, quien además cuenta con su propia empresa denominada Zamoraju Tecnología (encargada del desarrollo de automatización, domótica e iluminación), es que esa carga exista en varios puntos del país, en los que no se necesitará dejar el auto conectado, sino mientras está estacionado, el auto se carga o recarga, por ejemplo.

Otra solución mucho más efectiva pero aún más futurista es la carga dinámica, de la cual se encuentra todavía más complicado que su implementación se haga realidad, pero la idea consiste en que el sistema de carga de los autos, en vez de encontrarse en puntos fijos, esté sobre la misma carretera de modo que, conforme vaya viajando, el auto se cargue. Evidentemente esto incrementaría el tiempo de manejo.