Estudio antropológico del chamanismo en México

 

Mérida, Yucatán. 25 de octubre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Conocer los procesos de adivinación, sanación, reparación y propiciación en el contexto del chamanismo es uno de los objetivos principales de Antonella Fagetti Spedicato, profesora investigadora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), quien en el X Congreso Mexicano de Etnobiología, realizado en Mérida, Yucatán, presentó para la Agencia Informativa Conacyt algunas de las líneas de investigación que realiza actualmente.


“El término ‘chamanismo’ se empezó a usar desde hace tiempo en la antropología de México, y es una categoría que nos permite ubicar de manera clara a quienes practican en los pueblos indígenas el chamanismo, quienes muchas veces tienen las mismas características de las personas a las que comúnmente se llama curandero”, señaló Fagetti Spedicato.

De acuerdo con la investigadora, adscrita con nivel II al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), la diferencia es que el término curandero o sanador limita a los especialistas rituales a una sola actividad, cuando en realidad se dedican a muchas otras. Pueden curar, pero también tienen a su cargo los rituales colectivos que se hacen en los pueblos para propiciar, es decir, hacer que sucedan ciertas cosas.

“Por ejemplo, la propiciación de lluvia. En Yucatán son muy conocidos los rituales de petición de lluvia realizados por familias o pueblos de campesinos que le encargan a un especialista ofrendar a las deidades, que son las que regalan este líquido tan precioso, para que fecunde la tierra y tengan una buena cosecha”, señaló la investigadora.

En los rituales de propiciación de algún evento o fenómeno, siempre se llevan a cabo ofrendas o rituales colectivos. Los rituales de reparación se realizan cuando algo no se ha hecho bien, por ejemplo, cuando no se ha ofrendado o agradecido por lo que se recibió, y las deidades mandan como castigo algún daño o calamidad.

“Todo esto en el contexto del trabajo de cómo actúan estos especialistas rituales, que en otros países también se les ha llamado chamanes, con la idea de evidenciar que estas personas reciben un don”, apuntó.


Respuestas a través de los sueños

Los especialistas rituales reciben un llamado para desempeñar su oficio por parte de las divinidades, y es una característica que se comparte entre todos los chamanes del mundo. Este don también se expresa en la capacidad de soñar, pues a través de los sueños pueden encontrar la causa de una enfermedad o problema y darle una solución.


“Ellos lo llaman la capacidad de entrar en comunicación con las deidades, el papel que desarrolla el chamán en esta serie de rituales es el del mediador entre el paciente, la familia o grupo que lo acompaña y las deidades”, apuntó Fagetti Spedicato.

Los sueños y el trance, en conjunto, se entienden como estados modificados de la conciencia, y la única diferencia que hay entre estos es que mientras para soñar es necesario estar dormido, en el trance se puede estar despierto pero “concentrado”, como lo llaman los chamanes.

“La persona está concentrada en un estado no ordinario de conciencia que le permite ver y saber lo que otros no saben. Ese es el objetivo fundamental de mis estudios, poder resaltar la gran labor que hacen estas personas y en qué consiste este don”, señaló la investigadora.

El don otorgado por las deidades

Entre los chamanes existe cierto aprendizaje por parte de otros familiares que también recibieron el don, pero la característica fundamental es que ellos no son los que eligen tenerlo, sino que son elegidos por las deidades y con esto viene una serie de revelaciones para desarrollar su trabajo, principalmente a través de los sueños.

“Qué plegarias tienen que recitar, qué hierbas tienen que utilizar; se vuelven adivinos, ven cosas que todavía no suceden, ven las causas de las enfermedades y, a partir de esto, pueden actuar para ayudar a las personas”, comentó.

En algunos sitios de Puebla, uno de los elementos de la curación es el huevo, que se pasa alrededor del cuerpo del paciente para conocer lo que tiene. En palabras de la investigadora, la idea es despojar a las personas de las energías negativas, y a veces resulta mucho más complejo porque la curación se termina en los sueños.

“Si la medicina tradicional no fuera efectiva, posiblemente ya habría desaparecido. Tiene un grado de efectividad, no sabemos realmente qué tanta gente se cura, pero a través del método cualitativo podemos ver específicamente qué enfermedades se curan, cómo se diagnostica, qué procedimiento se sigue para curar, cuándo se usan hierbas, qué tiene que hacer el enfermo, etcétera”, expresó.

Con el financiamiento de Investigación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Antonella Fagetti ha desarrollado esta investigación utilizando principalmente el método etnográfico, a través de visitas continuas a los pueblos; entrevistas con chamanes; observación de procesos y herramientas utilizadas en los rituales; y conversaciones con pacientes que han sido curados.

“Podría parecernos ilógico que alguien se pueda curar de esa manera y, sin embargo, sucede. Incluso sucede con los niños, que no se sugestionan como los adultos. Hay cosas en la medicina tradicional que no logramos entender ni explicar por completo, y creo que eso lo hace interesante”, finalizó.

Mexicano participa de la primera secuenciación del genoma de una enfermedad genética rara

 

El mexicano Raúl Piña Aguilar es el primer científico no europeo reconocido por la Fundación suiza IBSA, gracias a una investigación genética por el desarrollo de células germinales en ratones afectados por una enfermedad genética de la diferenciación sexual que impide su reproducción. Se trata de su tesis de doctorado en la Universidad de Aberdeen, en Escocia, y con el reconocimiento económico extenderá sus estudios a las células de humanos con la misma enfermedad genética de los roedores imposibilitados de producir espermatozoides, y para quienes pretende brindar una esperanza de lograr su descendencia, con el uso de células pluripotenciales.

Sin embargo, donde el genetista llamará la atención de la comunidad científica y médica mundial es con el estudio del genoma de un paciente mexicano con una alteración cromosómica compleja, a quien se realizó diagnóstico y una explicación a la enfermedad y ante la cual las herramientas convencionales genéticas no habían podido proveer una respuesta.

El proyecto Developmental Genome Anatomy en el que participa el connacional es liderado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, el Hospital Brigham and Women’s y el Broad Institute; los resultados hasta ahora fueron reportados en el congreso de la Sociedad Americana de Genética Humana. A decir del propio Piña Aguilar, la investigación cambiará paradigmas de lo que se sabe sobre las alteraciones cromosómicas balanceadas y como se abordarán en el futuro por los médicos.

Para llegar a ello, el investigador mexicano explica que siendo médico e investigador del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE recibió una invitación por parte de la Universidad de Harvard para participar en una investigación de índole internacional sobre enfermedades genéticas muy raras, dado que en la institución se habían hecho estudios cromosómicos a un grupo de pacientes con las características solicitadas.

Particularmente fue propuesto un pequeño de cinco años a quien se identificó un problema cromosómico que requería la secuenciación del genoma pero no se podía costear en la institución pública.

“Fue un daño genético muy complejo, en el que los cromosomas tenían modificaciones considerables que derivaron en problemas cardiacos, de crecimiento y físicos (dismorfología), que no se había reportado previamente en la literatura científica.

“Entonces, a este paciente se realizó en Harvard el genoma y fue el primer caso mexicano; nunca nadie lo había hecho. Con lo obtenido se pudo tener un diagnóstico y la causa de porque el paciente tenía varios problemas”, explica en detalle el genetista yucateco.

 

De genes y más genes

En entrevista telefónica desde Escocia, el doctor Piña Aguilar comenta a Investigación y Desarrollo haber participado recientemente en la Escuela Europea de Desórdenes de la Diferenciación Sexual en Italia, donde presentó el caso de otra connacional, esta vez afectada en sus cromosomas sexuales e imposibilitada para ser madre. Por el caso, México ya es parte del Registro Internacional de Enfermedades del Desorden de la Diferenciación Sexual.
Se trata de una niña con una enfermedad genética en la que en vez de tener dos cromosomas XX, tiene uno; el problema es reconocido como síndrome de Turner, y se presenta en una en cada mil niñas.

“En conferencia presenté a una de mis pacientes que seguía en el ISSSTE; es una niña con talla baja que sus ovarios no se habían podido encontrar. En primera instancia se diagnosticó síndrome de Turner, y al hacer el análisis genético (cariotipo) se encontró una X y un cromosoma más pequeño que no se sabía qué era (cromosoma marcador), y nosotros lo asumimos como un cromosoma Y”.

“Los estudios continuaron y vimos que no es un síndrome de Turner como tal, y donde hay un problema de desarrollo de los cromosomas sexuales en el que la paciente tiene útero pero tiene un cromosoma Y, lo cual significa una anormalidad de los cromosomas sexuales en mosaico conocida como trastorno de la diferenciación sexual 45,X/46,XY una “mezcla” de cromosomas donde los pacientes pueden tener un fenotipo femenino, masculino o ambigüedades genitales”, enfatiza el científico mexicano.

La relevancia del caso es que tras los estudios genéticos realizados se determinó que la paciente tiene útero pero no ovarios ni testículos. Sin embargo, la paciente, que ahora tiene 16 años, sigue un tratamiento con estrógenos para que pueda menstruar y muy posiblemente sea candidata a reproducción asistida por donación de ovocitos y fertilización in vitro.

Finalmente, el doctor Piña Aguilar puntualiza que la labor en México de los genetistas es muy difícil, principalmente por los elevados costos. “Un estudio molecular cuesta entre 500 y 3 mil dólares, es muy caro, y dependemos de quien quiera hacer una investigación de ese tipo y cuente con los recursos. Cuando se llevó a cabo, el proyecto de secuenciación del genoma humano costó más de mil millones de dólares, ahora cuesta entre 4 mil y 10 mil dólares realizar el genoma de un paciente”.

Cabe destacar que la Fundación IBSA es una organización suiza sin ánimo de lucro que promueve y apoya la investigación científica, el progreso y la educación en infertilidad y otras áreas de la medicina.

México como laboratorio de innovación en el mundo

 

 

Ciudad de México.  octubre de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- En el marco del Innovation & Business Forum organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, se realizó la conferencia México, ¿laboratorio de innovación en el mundo?, impartida por el fundador de Flock, Sebastián Tonda.


El objetivo de dicha charla, comentó el emprendedor mexicano, fue identificar las oportunidades de innovación que existen en el país, esto lo hizo a través de ejemplos de éxito alrededor del mundo que identificaron alguna necesidad y desarrollaron la tecnología para resolver problemas comunes.


En dicho contexto, Sebastián Tonda aseguró que en México la tecnología evoluciona de manera poderosa y única, “la tecnología duplica su capacidad de cálculos por segundo, pero reduce su precio a la mitad sin importar los hechos históricos que acompañen a las épocas. Esta es una tendencia que se ha desarrollado de forma exponencial y seguirá desarrollándose así. Esto es muy importante ya que estamos en la rodilla de la curva de crecimiento exponencial de la tecnología, al borde de una explosión científica y tecnológica que no tiene precedente en la historia de la humanidad”, aseveró.

Sebastián Tonda es exembajador en México e inversionista de Singularity University, institución académica nacida en Silicon Valley, California. Esta escuela está dedicada a crear conciencia en los líderes y dirigentes sobre el desarrollo exponencial de la tecnología y orientar su uso en resolver desafíos para el bien de la humanidad.

Según dijo el ponente, en el año 2020 todos tendremos acceso a computadoras que puedan realizar la misma cantidad de cálculos por segundo que el cerebro humano, es decir, se van a poder responder muchas preguntas que hasta ahora no ha sido posible debido a su complejidad.

Expresó que México es un país rico debido a las condiciones de edad en la población, “más de 50 por ciento de la población tiene menos de 30 años. Somos un país joven con una capacidad productiva envidiable”.

En ese aspecto, Sebastián Tonda mencionó que México es uno de los países con mayor adaptación al cambio, y hoy en día es indispensable innovar para sobrevivir, “esto nos hace más aptos para este desarrollo exponencial de la tecnología”.


Otra de las ventajas de México es que en la actualidad se recibe 18 por ciento más ingenieros en el país en comparación con Estados Unidos, se dedican a desarrollar tecnología compleja en grandes compañías.

“Estos ingenieros pueden ayudarnos a poner a México como un país desarrollador de tecnología en estas industrias que están creciendo, tenemos las capacidades técnicas para desarrollar tecnología compleja, solo tenemos que dar el paso”, acentuó Sebastián Tonda.

Bajo la primicia de que la mejor forma de predecir el futuro es creándolo, el emprendedor culminó su presentación en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario e invitó a los presentes a aprovechar “la oportunidad histórica” que tiene México para crear un futuro mejor para todos.

Para Sebastián Tonda, hay un estereotipo que dice que el mexicano no desarrolla tecnología pero para él la mejor forma de negarlo es demostrarlo con hechos, y mencionó que no es un problema de cómo nos perciben afuera, si no de cómo nos percibimos desde adentro.

“Hay muchos mexicanos exitosos innovando en el extranjero que desarrollan tecnología y están transformando el mundo en sus diferentes áreas. Pero en México nadie los conoce”, comentó.

Muchas veces se trata de resolver problemas muy complejos, argumentó Sebastián Tonda y, en muchos casos, se ha demostrado que las soluciones más sencillas han generado una mayor capacidad de trascendencia.

Crean biomaterial que se imprime en 3D para regenerar hueso

Su porosidad es muy similar al tejido óseo humano y sirve como soporte en casos donde se ha perdido hasta un centímetro cúbico


Investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) desarrollaron un biomaterial con la capacidad de servir como soporte para regenera tejido óseo, el cual es biodegradable y puede imprimirse en 3D con porosidad controlada.

El material tiene el potencial de utilizarse como un implante y sustituir pequeñas porciones de tejido óseo. Está hecho de polímeros degradables e hidroxiapatita, un mineral cerámico que se encuentra en cuerpo, los cuales se inyectan en una impresora 3D.

Efraín Rubio Rosas, investigador del Centro Universitario de Vinculación y Transferencia de Tecnología (CUVyTT) de la BUAP y líder de proyecto comentó que “el hueso humano está compuesto de material orgánico como colágeno, proteínas y factores de crecimiento, y otro inorgánico que está constituido, en su mayor parte, de fosfato de calcio en forma de cristales de hidroxiapatita, que puede obtenerse de forma sintética y ser usado en implantes ortopédicos, ya que no es rechazado por el cuerpo”.

El desarrollo creado por los investigadores de la BUAP sirve como implante en secciones pequeñas o como relleno con la capacidad de regenerar tejido óseo natural. “Usamos nanopartículas de hidroxiapatita y un polímero compatible con el cuerpo humano, el cual se degrada con los fluidos fisiológicos; sin embargo, soporta el tiempo suficiente para permitir el crecimiento de hueso natural”.

Además, el material tiene una porosidad muy similar a la del hueso humano, para conseguirlo se desarrolló un modelo matemático que permite una estructura tridimensional y se crearon patrones computacionales a fin de realizar una fibra que se inyecte en la impresora 3D.

El modelo matemático se encuentra en solicitud de patente y se busca que en un futuro se imprima un pedazo exacto del hueso requerido.

El doctor Rubio Rosas mencionó que actualmente se usa el polvo de hidroxiapatita como relleno óseo; sin embargo, esta innovación puede generar el volumen suficiente para ser utilizado en implantes hasta con un centímetro cúbico.

Asimismo, la Facultad de Medicina de la BUAP desarrolla estudios preclínicos (cultivos celulares) a fin de verificar la biocompatibilidad del material.

El equipo multidisciplinario está conformado por el doctor Efraín Rubio Rosas y el maestro Eric Reyes Cervantes del CUVyTT, el doctor Marco Antonio Morales y el estudiante Irving Fernández Cervantes, ambos de la Facultad de Ingeniería Química, y los doctores José Fernando Rojas Rodríguez y Maura Cárdenas García, de las facultades de Ciencias Físico Matemáticas y de Medicina, respectivamente.

La historia de las poblaciones humanas a través del estudio del genoma

 Uno de los factores que influyen en la diversidad genética es la movilidad, se puede decir que las migraciones han moldeado las diferencias entre las poblaciones humanas desde África hasta América.

Con la secuenciación completa del genoma humano se sabe que los seres humanos compartimos el 99.9 % de la información genética, lo que ha enfocado el interés de los grupos de investigación en identificar y entender las diferencias genéticas de las poblaciones humanas.

Las diferencias genéticas entre individuos de distintas poblaciones pueden ser de un cromosoma entero, de dosis de cromosomas extras o haber deleciones o inserciones en la secuencia del ácido desoxirribonucleico (ADN). Una de las variaciones más abundantes en el genoma –el conjunto del material hereditario de un individuo– es la que se presenta en un solo nucleótido del ADN, ya sea en una adenina, timina, guanina o citosina, y se conoce como polimorfismo en un solo nucleótido (SNP, por sus siglas en inglés); este tipo de variaciones están distribuidas de manera aleatoria en todo el genoma, indicó el doctor Andrés Moreno Estrada, del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (LANGEBIO) del CINVESTAV-Irapuato.

Entre los aspectos que se deben tomar en cuenta en los estudios de diversidad genética a escala poblacional están la mutación, la pérdida de diversidad o las fuerzas que aceleran el proceso de diversidad, señaló Moreno Estrada durante la conferencia “Estudiando la evolución humana y la diversidad a través de los genes”, que se realizó en el marco de la Reunión General de la Academia Mexicana de Ciencias, Ciencia y Humanismo II.

Otro factor que influye en la diversidad genética es la movilidad. En este sentido, se puede decir que las migraciones han moldeado las diferencias entre las poblaciones humanas desde África hasta América. “Los homínidos reconocidos como humanos modernos tuvieron su origen en el continente africano hace 150 000 años, posteriormente entre 50 000-70 000 años un grupo de africanos salió del continente hacia el océano Pacífico y Australia, mientras que otros poblaron Europa y Asia, y finalmente hace aproximadamente 15 000 años algunos llegaron a América”.

De tal manera que la pérdida de variantes genéticas desde la salida de África representa el efecto más profundo de la migración en el genoma humano. Es decir, los africanos son las personas que tienen mayor diversidad genética, y si analizamos el genoma de las poblaciones americanas, vemos que tienen menor diversidad; sin embargo, otro elemento importante en los estudios de diversidad genética es la distribución de esta, explicó el investigador.

Tanto el Proyecto Internacional HapMap, uno de los primeros que tuvo como objetivo catalogar las regiones de similitudes y diferencias genéticas entre individuos, como el Proyecto 1000 Genomas, con el que se analizó el material genético de miles de personas de todo el mundo, han generado una base de datos que permite estudiar la variabilidad genética humana y comparar los datos obtenidos con la información de otras poblaciones.

La diversidad genética de los mexicanos
Con el fin de conformar un mapa de la diversidad genética de México a nivel regional, el doctor Moreno Estrada en colaboración con el INMEGEN y un grupo internacional de investigadores realizaron un proyecto para estudiar los genomas de mil mexicanos que representan veinte grupos indígenas y once poblaciones mestizas, en el que se analizaron cerca de un millón de SNPs. Entre los resultados destaca que las diferencias genéticas, por ejemplo, entre los indígenas seris de Sonora y los lacandones de Chiapas son de la misma magnitud que las diferencias genéticas entre pobladores de Asia y Europa.

Es decir, aunque en México existe menor diversidad, las poblaciones se han aislado de sus vecinos, lo que ha magnificado las diferencias genéticas, en parte debido al impacto de la geografía –como es el caso de las montañas– en el flujo genético entre poblaciones.

En el estudio “La genética de México recapitula la subestructura Nativa Americana y afecta los rasgos biomédicos”, que se publicó en la revista Science en el 2014, también se analizaron las relaciones genéticas entre individuos, evidenciando que el mayor número de conexiones ocurre dentro de una misma población, ya que existen pocas conexiones que ligan, por mencionar un ejemplo, a los tepehuanos con los purépechas. Esto también nos habla del aislamiento que ha ocurrido en algunas poblaciones durante cientos de años.

Para obtener información más detallada de la población mestiza, se combinaron datos generados por el del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) y por la Universidad de Stanford, así como información de poblaciones europeas y africanas de referencia para estimar los componentes ancestrales de la población mexicana. Al respecto, se concluyó que en la mayoría de los genomas analizados predominan los componentes nativos y europeos, y en menor proporción el componente africano.

Al mismo tiempo, los componentes genéticos de las poblaciones nativas de México se pueden dividir en seis grupos, tres de ellos se refieren a poblaciones altamente aisladas –seris, lacandones y tojolabales–, mientras que los otros tres muestran una distribución más amplia, pero geográficamente bien definida: el componente norte representado por los tepehuanos, tarahumaras y huicholes, el del sur en el que se incluye a los triquis, zapotecos y mazatecos; y finalmente el llamado “componente maya” ubicado en la península de Yucatán y en el estado de Chiapas.

Andrés Moreno ha participado en trabajos similares con poblaciones del Caribe y de Suramérica, en los que ha encontrado que las poblaciones de esa región del continente americano no están relacionadas genéticamente con las poblaciones de nuestro país. Actualmente colabora en el proyecto ChileGenómico que tiene como uno de sus objetivos conocer las características genómicas de los chilenos. Su laboratorio en México es de los primeros en especializarse en Genética Evolutiva Humana de América Latina.