Desarrollo de mexicano permite establecer contraseñas con el pensamiento

Es un sistema con un electrodo que lee una señal biométrica y crea patrones mentales para generar un comando que sólo puede reproducirlo una persona

 


El robo de información en los últimos años se ha intensificado y nadie está exento de ello, incluso Mark Zuckerberg, creador de Facebook, y empresas como Yahoo, eBay y Adobe han sido víctimas del hackeo. Ante esta situación, el mexicano Bruno Senzio-Savino desarrolla una interfaz para establecer contraseñas a partir de la memoria del propio usuario.

El desarrollo consiste en un sistema de un sólo electrodo que transmite por medio de la técnica de electroencefalograma (EEG) las señales generadas por el cerebro a un software, el cual procesa la información y crea comandos seguros.

“Nos enfocamos en generar una contraseña mental, crear patrones mentales que pueden identificarse como una señal o comando; por ejemplo, si se coloca un módulo o hardware en la puerta de un banco la combinación sólo la sabría el gerente porque es una señal biométrica y no la puede reproducir nadie más”, señaló el ingeniero en mecatrónica Senzio-Savino, egresado de la UNAM.

Para realizar estas acciones, el mexicano trabaja como parte de su maestría en la Universidad de las Ryukyusen en Okinawa, Japón, con un electrodo simple, que es una herramienta que sólo utiliza un electrodo colocado en la frente, a diferencia de otros que se instalan en varias partes de la cabeza.

“Se han desarrollado dos ambientes, uno permite la clasificación de patrones por medio de una serie de señales de atención y meditación mientras que el segundo cataloga la información de los movimientos que ejecuta la persona”.

Esta tecnología también puede aplicarse para establecer la clave de una computadora, teléfono celular, prender la luz o abrir una puerta, ello le brinda mayor seguridad al usuario.

Para activar la contraseña se requiere colocar el electrodo en la frente, éste lee la onda cerebral y obtiene las características necesarias para generar el patrón o contraseña. “Imagina que me pongo atento por dos segundos luego en estado de meditación por cinco y otra vez en estado de atención por dos segundos. Esto sería una orden para establecer una contraseña, encender la luz de una casa, pero puedo cambiar la configuración y abrir una puerta”, refirió Senzio-Savino.

Además, el especialista, miembro de la Red de Talentos Mexicanos en el Exterior, capítulo Japón, mencionó que el desarrollo es económico porque utiliza un electrodo comercial que puede llevarse todo el tiempo para un monitoreo constante o sólo cuando se realiza una operación, incluso conectarse de manera inalámbrica al módulo que está en diseño.

El proyecto lleva tres años de desarrollo y se busca tener el prototipo del hardware o módulo en ocho meses, y que cuente con funciones básicas para electrodo simple. Asimismo, se trabaja para generar una propuesta de diseño para implementarse, en el ámbito doméstico, electrónico o bancario.

Al respecto de su estancia en Japón, el mexicano mencionó que al principio le fue difícil adaptarse a una nueva cultura y entender el clima, pero una vez entendido el modo de vida y trabajo le fue más fácil adaptarse. Además mencionó que le enorgullece representar a su país natal.

“México tiene las herramientas para ser un país como cualquier otro en términos de ciencia e investigación, lo único que falta es creérnosla. México está en un momento clave, en que las tecnologías están siendo bien entendidas e impartidas por las universidades mexicanas. Nuestro país tiene la capacidad de general ingeniería de calidad que puede ser reconocida a nivel mundial”.

Prueban en México supercomputadora de frontera para tratar el cáncer

Le otorga al especialista una segunda opción de tratamiento de cada uno de los pacientes después de analizar el historial clínico, información de miles de revistas médicas, libros de textos y actualización oncológica


De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2013 el cáncer causó en México una de cada seis defunciones. A fin de disminuir este número y determinar el mejor tratamiento contra tumores en mama, pulmón, colon y recto prueban en México a Watson, una de las supercomputadoras más potentes en el mundo.

Su inteligencia artificial se ha implementado en clínicas de Estado Unidos y ahora se aplica a casos mexicanos con especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ). La prueba piloto se aplicó en conjunto con profesores de la escuela de medicina del Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM) y especialistas de IBM.

Watson, que usa inteligencia artificial, cuenta con una base de datos oncológicos del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York e información de miles de revistas médicas, libros de textos y actualización de tratamientos. Es capaz de procesar miles de datos por segundo e incluso reconocer el lenguaje humano.

Con la información recaudada, Watson le brinda al médico una segunda opción de tratamiento de cada uno de los pacientes después de analizar el historial clínico, cotejar información en la base de datos y documentos especializados, comentó Lorenzo Valle, director de vinculación empresarial del ITESM.

De esta forma filtra y clasifica información de la literatura, lo que ahorra tiempo al oncólogo para darle la oportunidad de dedicarle atención al paciente a fin de aumentar su eficacia y calidad del cuidado. Además, permite disminuir errores en el proceso de toma de decisiones del tratamiento.

El estudio de Watson

El doctor Heriberto Medina, del INCMNSZ, mencionó durante su participación en el evento Transformación Digital en los Negocios del ITESM, que por dos semanas los especialistas de IBM ingresaron físicamente al sistema datos como edad, sexo, peso, talla, signos vitales, exámenes de laboratorio de aproximadamente cien casos de cáncer típicos de México.

Fue así que se pidió al sistema que determinara cuáles serían las prescripciones probables de esos síntomas y los resultados se compararon con los diagnósticos reales de los especialistas del Instituto. A partir la información recaudada Watson brindó una recomendación del mejor tratamiento para cada uno de los escenarios clínicos.

En la mayoría de los casos se presentó una alineación con el método empleado por los especialistas, pero en los que no se presentó esta similitud se vio una diferencia en el medicamento empleado. En este punto hay que recordar que la recomendación del sistema está dada por el entrenamiento del Memorial Sloan Kettering Cancer Center y en algunas situaciones los medicamentos que propone no están disponibles en México.

Otra diferencia notable consistía en que la mejor sugerencia era la más costosa o con gran efectividad pero con alta toxicidad, situación que el especialista analiza de acuerdo al costo-beneficio del tratamiento.

Por ello, “aunque Watson es un sistema que entiende el lenguaje del ser humano y es capaz de leer el expediente clínico aún falta mucho para que sustituya al ser humano, quien tomará la decisión del mejor tratamiento de acuerdo a este costo-beneficio del paciente; sin embargo, sí nos puede ayudar a recopilar información y ampliar nuestro conocimiento técnico. Es muy difícil mantenerse al día y Watson lo proporciona”, refirió el doctor Heriberto Medina.

El siguiente paso es adecuarlo al expediente electrónico del sistema de salud mexicano y “convencer a las autoridades, universidades y centros de salud que es importante poner sus datos en este tipo de sistemas para llegar a establecer mejores prácticas, esperamos lograrlo en los siguientes dos o tres años”, declaró Lorenzo Valle.

Con ello se podrá tener un acceso global a la información y que, por ejemplo, un médico de Chiapas que no cuenta con un alto nivel de especialización pueda acceder al sistema, ingresar los datos del paciente y contar con un diagnóstico oportuno con alto grado de efectividad.

Una visión externa al México espacial

 

Guadalajara, Jalisco.  2016 (Agencia Informativa Conacyt).- En los últimos años, se ha dado un crecimiento en el sector aeroespacial del país que involucra esfuerzos de academia, industria y gobierno. En este sentido, el maestro Antonio Eduardo Gutiérrez Nava, de la Red de Talentos Mexicanos en el Exterior (RTM) Capítulo Alemania, presentó en el marco del International Astronautical Congress un análisis del impacto que tiene la colaboración internacional de distintas instancias en el desarrollo de la tecnología aeroespacial con el apoyo de la RTM y del Space Generation Advisory Council (SGAC). “México tiene el potencial de ser una fuerza económica en el sector espacial en los siguientes años”, expresó.

Instituciones de apoyo

La RTM —ahora Red Global MX— surgió en 2005 como iniciativa de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia y la Tecnología (Fumec), y tiene como objetivo conjuntar talento mexicano residente en el extranjero para establecer proyectos de cooperación internacional alrededor del mundo; en el caso del sector espacial, la red cumple con esta labor.

De igual forma, SGAC, en soporte del programa de aplicaciones espaciales de Naciones Unidas, una organización sin fines de lucro que reúne a jóvenes estudiantes y profesionistas del sector espacial de todo el mundo, también tiene un papel importante en esta investigación. Dentro de su organización existen puntos de contacto nacionales que fungen como coordinadores de actividades en cada nación con el fin de enlazar y ofrecer oportunidades a jóvenes interesados en el área. En este caso, el maestro Gutiérrez Nava es uno de los puntos de contacto nacionales de México en SGAC.


Cómo impactar al país


Según el análisis presentado por Gutiérrez Nava, en 2011 existían 238 compañías de la industria aeronáutica en México con un crecimiento de 20 por ciento año con año y más de 30 mil empleados. Además, esta industria generó cuatro mil 337 millones de dólares en 2011.

Estas cifras pertenecen al sector de manufactura y suministros en el país que ha demostrado una gran eficiencia de producción, misma que ha sido aprovechada por compañías internacionales como Safran Group, Honeywell o Bombardier, entre otros. “México se mantiene como uno de los países con costos óptimos de manufactura en cuanto a componentes aeroespaciales solo por debajo de la India y China”, añadió.

No obstante, el sector espacial no se ha desarrollado de gran forma en México tal como en otros países en vías de desarrollo por causas como la falta de infraestructura y conocimiento debido, en ciertas ocasiones, a restricciones políticas como el International Trade in Arms Regulations (ITAR), que limita la diseminación de colaboración internacional especializada en el área.

Otro factor a considerar es la insuficiente inversión del gobierno en el tema al compararse con agencias espaciales internacionales. Esto ocasiona que objetivos como el desarrollo de cohetes o satélites completos no puedan realizarse en cortos o medianos plazos por las cantidades de recursos monetarios y de conocimiento que estos requieren. “Una necesidad emergente para esta industria mexicana es la certificación espacial en procesos de manufactura, así como el conocimiento y valor agregado para el diseño de subsistemas espaciales”, expresó.

Para mitigar esto, el gobierno ha trabajado para apoyar el creciente sector espacial por parte de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y el Conacyt con apoyos como el Fondo Sectorial o acuerdos con distintas universidades internacionales para la formación de recursos humanos, así como estancias y programas educativos y de divulgación.

Respecto a la formación de capital humano, los recursos capacitados en ingeniería y tecnología ascienden a más de 745 mil graduados en carreras relacionadas al año que representa un 30 por ciento de los graduados en México anualmente. De este primer número, 25 mil tienen conocimientos respecto al área aeroespacial que pueden ser utilizados para el desarrollo nacional aeroespacial.

 

Intercambio de ideas

La Red Global MX, basada en el conocimiento de los factores presentes en México, se enfoca en colaborar en aspectos como la promoción, desarrollo y soporte con el sector espacial desde el extranjero. Organismos como la Red y SGAC trabajan en México para crear estrategias de desarrollo espacial, promover la importancia de este, colaborar con el desarrollo de altas capacidades en los recursos humanos o asesorar distintas investigaciones en redes de colaboración, entre otras. “Por ejemplo, SGAC ha organizado conferencias para dar a conocer a los jóvenes la organización y los beneficios del espacio”, agregó.

“El sector espacial mexicano debe enfocarse en la transferencia de tecnología y aprovechar otros sectores industriales para saltar al sector espacial global”, finalizó el maestro Antonio Eduardo Gutiérrez Nava.

 

Violencia y adolescencia, combinación de riesgo para la enfermedad mental

Por ser la violencia una de las principales causas de fallecimiento en jóvenes en México y ante el aumento en las estadísticas de este problema en la población adolescente y joven del país, los representantes de la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA, por sus siglas en inglés), la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM), y el Instituto Nacional de Psiquiatría Dr. Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM), presentaron y firmaron hoy una Declaratoria Conjunta sobre la Violencia a fin de establecer actividades de prevención y tratamiento.

Como parte del Foro Adolescencia y violencia que se realizó en las instalaciones del INPRFM se dio a conocer dicho documento, que tiene como objetivo “establecer los lineamientos que la psiquiatría considera fundamentales para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de los adolescentes en riesgo de desarrollar o que ya cuentan con trastornos mentales”.

De acuerdo con la directora general del INPRFM, María Elena Medina-Mora Icaza: “En día y medio se discutió cómo deberíamos de atender el problema, cómo nos está afectando y hacia dónde deberíamos de ir con el apoyo de todas las personas que trabajan en el tema, incluidas instituciones y las asociaciones de la sociedad civil”.

La Declaratoria es resultado, dijo, de las discusiones entre cien especialistas participantes que abordaron temas como trastornos mentales, población migrante, uso de drogas, suicidio, y duelo debido a suicidio y desaparición de personas. “El tema principal que se tocó fue el de la adolescencia como un momento de gran riesgo, y la violencia, que afecta a la población en general y es factor de riesgo para la enfermedad mental”, señaló la integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

Algunas de las cifras dadas a conocer en la conferencia de prensa de este día, “son las agresiones, accidentes de transporte y suicidio las principales causas de fallecimiento en jóvenes entre 15 y 29 años de edad en el país, representando el 50.4% de las muertes en hombres dentro de ese grupo de edad y el 26.8% de las defunciones en mujeres jóvenes”.

Tomando como base la Declaratoria, los trastornos mentales en México afectan al 23% de su población a lo largo de la vida, y cerca de la mitad de los casos dan inicio durante la adolescencia y la vida adulta joven. La pobreza, las diferencias culturales, el género, la violencia y las políticas de salud son determinantes socioculturales de la salud mental.

Además, se identificó que la inseguridad y la violencia en nuestro país aumentan el riesgo y pueden desencadenar distintas enfermedades mentales, y los adolescentes y otros segmentos de la población mexicana son especialmente vulnerables.

En el tema de suicidio Medina-Mora destacó que la edad media para la ideación, el plan y la intención es alrededor de los 15 años, y en el caso de los hombres también se presenta esta circunstancia en la tercera edad. Recomendó a los padres detectar algunos factores de riesgo en los adolescentes como “falta de sueño, cambio en conductas, no salen, cambian de amigos o empiezan a tener amistades problemáticas, comienzan con el uso de sustancias, etcétera; ante estas señales lo mejor es hablar de ello y consultar a un especialista”.

Las cifras más recientes en este rubro arrojan que en 2014 un total de 1 538 jóvenes de entre 15 y 29 años se quitaron la vida voluntariamente. El dato llama la atención de los especialistas, ya que los indicadores han ido en aumento: de 1990 a 2012 la tasa de suicidios creció 104 %, pasó de 2.2 a 4.7 casos por cada cien mil habitantes. Las entidades con mayor incidencia son Aguascalientes, Quintana Roo y Campeche.

 

Las medidas


A través de la Declaratoria Conjunta sobre la Violencia, las instituciones proponen lineamientos de acción e intervenciones para prevenir, tratar y rehabilitar a los adolescentes y poblaciones vulnerables víctimas y sobrevivientes de la violencia en México.

A las autoridades nacionales proponen la creación de la Ley General de Salud Mental a nivel nacional, para constituir un instrumento legal para la protección de la salud mental de la población mexicana en general, y en especial de las poblaciones en condiciones de vulnerabilidad y personas afectadas por trastornos mentales.

Según Dinesh Bhugra, presidente de la WPA, “se tienen que impulsar estas medidas si queremos hacer un cambio en el tema de la salud mental”.

Otras medidas que surgieron luego de la mesa de trabajo que se realizó hoy en el INPRFM tuvieron que ver con trastornos mentales, población migrante, uso de drogas, suicidio y duelo debido a suicidio y desaparición de personas.

En este último tema Chávez-León anunció la creación de una sección académica multidisciplinaria dentro de la APM llamada “Sociedad, Psiquiatría y Derechos Humanos”, a cargo de la doctora Deni Álvarez Icaza, con el fin de estudiar y tratar la problemática con deudos, víctimas y sobrevivientes de las personas desaparecidas. “Pretendemos formar especialistas en el área e incorporar a personas relacionadas con la salud mental como sociedad civil, antropología y sociología. Es un tema muy importante y desafortunadamente lo será más cada vez”.

Se ha observado que las personas con familiares desaparecidos presentan tendencias a desarrollar patologías de ansiedad, el trastorno de estrés postraumático y conductas suicidas. En esas comunidades se requiere de un médico de primer contacto, psiquiatra, psicólogo, trabajador social, enfermero y sociedad civil que quiera ayudar a erradicar la violencia; en ese sentido, indicó que desde la asociación buscan dar cursos de preparación a los interesados en contribuir a su solución.

En el 50 aniversario de la Asociación Psiquiátrica Mexicana se realizará un congreso del 18 al 20 de noviembre en la Ciudad de México y se propuso reconocer con un premio los trabajos periodísticos de los medios de comunicación que promuevan la salud mental.

Panorama de la biotecnología en México

 

Ciudad de México. (Agencia Informativa Conacyt).- El doctor Francisco Kuri Breña Romero de Terreros es un investigador mexicano que está inmerso en la implementación de los avances científicos desde su puesto como director de nuevos desarrollos de la compañía Landsteiner Scientific, actividad que califica de “increíble”.


Con estudios en química en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestría en química orgánica, así como doctorado en química orgánica y biotecnología, como experto en la materia reconoce que si bien la biotecnología en el país cuenta con un muy buen nivel, “siempre se puede estar mejor”.

No obstante, recuerda que México cuenta “con una vocación biotecnológica tradicional” como en el caso de la elaboración de una de las bebidas más ancestrales: el pulque. Sin embargo, la evolución de esta especialidad ha sido tal que ya se cuenta con un Instituto de Biotecnología, hasta los centros de investigación al respecto.


Para el experto, fuera de los países de primer mundo o pioneros como la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Canadá, México es uno de los mejores en el rubro e incluso con muchas aportaciones al respecto.

En materia de proteínas recombinantes, recuerda el doctor Kuri Breña, en 1987 la correspondiente a insulina humana fue una aportación de un científico mexicano, el también doctor Francisco Bolívar Zapata, con el plásmido pBR322, descubrimiento que en la actualidad se ha convertido en algo muy “común” para todos, pero baste recordar que gracias a eso se cuenta con insulina recombinante y ahora todos los pacientes diabéticos pueden controlarla, llevar una vida relativamente normal y con una calidad de vida óptima.

El anterior es solo un ejemplo que permite observar con mayor claridad las aportaciones de los científicos mexicanos a la biotecnología, así como en su momento ocurrió con la biotecnología vegetal y la agrobiotecnología.

Desde luego, como toda “ciencia nueva”, la biotecnología ha provocado cierta resistencia: hay quienes creen que no es “bueno porque se está jugando a Dios, pero no estás jugando a Dios, simplemente estás haciendo uso de información que antes no teníamos”, recalca el especialista.

Se trata de no estar tan acostumbrados a este tipo de trabajos, señala el investigador, ya que es parte de la evolución, el crecimiento y la fortaleza científica de los propios investigadores. Es muy importante no perder el ímpetu, ya que se trata de áreas estratégicas de la economía.

"México, al ser una economía emergente, debe de contar con la capacidad científica para poder discutir al nivel, sin perder la perspectiva de que no somos Alemania o Francia", recalca.


Legislar sobre biotecnología

Una de las especialidades del doctor Kuri Breña Romero de Terreros es, precisamente, el apartado legal de la biotecnología. Como él mismo recuerda, ha tenido la suerte y fortuna de participar en este proceso, desde antes que existiera la legislación en México, hasta la discusión de normas, leyes y la modificación a la Ley General de Salud en el país con respecto a biotecnología, con base en lo que explica las múltiples razones por la que es importante legislar al respecto.

No obstante, también afirma que hacer leyes no significa que todos vayan a cumplirlas y tampoco que entre más leyes existan, mejor, sino que deben de anteponerse los fundamentos éticos a la hora de crearlas, teniendo por objetivo alcanzar el bien común.

En el caso de la ciencia y la biotecnología en particular, es muy importante tener en cuenta estos fundamentos, puesto que se trata de disciplinas que, por tener aplicaciones prácticas, impactan directamente a la población, ya sea porque son consumidores de medicamentos, diagnósticos o hasta alimentos, por lo que es de vital importancia asegurar que esos productos sean de calidad.

“Una vez que la ciencia se aplica, obviamente quieres remuneración por tu conocimiento y tu trabajo, eso se protege mediante las patentes (la propiedad industrial y la propiedad intelectual), lo que te da un tiempo en el que mantienes el monopolio legal. Una vez que se vence la patente, es legal que alguien con la misma tecnología o el mismo conocimiento pueda fabricar el mismo producto para que, por la ley de la oferta y la demanda, los precios bajen y se pueda atender a un número más amplio de personas”, señala el experto.

El químico concluye que lo anterior es precisamente el argumento preponderante a la hora de legislar en materia de biotecnología, es decir, evitar cuestiones que no están enfocadas en el bien común. En esto, las normas ayudan a verificar “si eso está bien hecho o no y que no se afecta con ello a terceros”.