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Museo de Tenayuca recibe facsimilar del mural prehispánico altar Tzompantli

En el marco de la celebración por el 90 aniversario del inicio de exploraciones en la Zona Arqueológica de Tenayuca, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) entregó un facsimilar de la pintura mural Altar Tzompantli o de las Calaveras al museo de sitio del lugar. La pieza fue elaborada con una novedosa técnica de impresión en papel gel, que han aplicado con éxito los especialistas de la institución.

Los expertos lograron igualar colores, formas y texturas de la obra original realizada en el periodo Posclásico Tardío (1300-1521 d.C.), cuyo diseño iconográfico presenta cráneos y huesos cruzados que hacen referencia a la muerte.

Liliana Giorguli Chávez, coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), dijo que al entregar la réplica se le da un nuevo aliento a este sitio arqueológico del Estado de México.

La reproducción es el resultado de un proyecto de colaboración entre la CNCPC y la Zona Arqueológica de Tenayuca. Beatriz Zúñiga, investigadora responsable del sitio, solicitó el apoyo hace un año para crear una reproducción del mural, debido a que el original fue retirado por motivos de conservación a finales de los años sesenta del siglo pasado.

A partir de esta semana, el público podrá apreciar la réplica —de 37.5 cm de ancho por 97 cm de largo— en el Museo de Sitio de Tenayuca “Xólotl”. Para su elaboración se tomó como base una imagen digitalizada que proporcionó el Museo Nacional de Antropología (MNA), donde se conserva la pieza original.

A la ceremonia de entrega asistieron Ricardo Jaramillo, director del Centro INAH Estado de México; Beatriz Zúñiga, investigadora responsable de la Zona Arqueológica de Tenayuca; Yolanda Santaella, restauradora de la CNCPC, e Isabel Villaseñor y Marcela Mendoza, responsables de la reproducción.

Yolanda Santaella, quien se encargó de hacer el retiro y restauración de la pintura mural original hace casi 50 años, expresó su satisfacción por ver una réplica del mural en el sitio, el cual fue separado de la estructura conocida como Altar de las Calaveras, en 1968, por problemas de humedad y corría el riesgo de perderse.

La restauradora Isabel Villaseñor, subdirectora de Investigación para la Conservación, explicó que la técnica utilizada para hacer la réplica fue creada y desarrollada por la empresa ARSUS Paper de España. Consiste en hacer impresiones de inyección de tinta sobre papel gel, que son transferidas a un soporte de piedra, madera o tela. Para el caso del mural se eligió una resina epóxica con un marco de aluminio y un acabado rugoso hecho con polvo de piedra, lo que permitió reproducir con fidelidad formas, colores y rugosidades.

El propósito de elaborar un facsímil de una de las pocas obras murales existentes de la cultura mexica, obedece a que “queríamos devolver una pieza fundamental al sitio arqueológico de Tenayuca, para que los visitantes comprendan mejor su desarrollo histórico”.

Además se buscó utilizar un nuevo método que ofrece una alternativa eficaz para restituir fragmentos de obras de gran formato, o bien para hacer reproducciones como en este caso.

En el proyecto participó el restaurador Gabriel Severino Flores, quien elaboró un soporte con una base de aluminio a la que se le aplicó resina epóxica mezclada con arenas y recubierta con pintura blanca sobre la que se efectuó la transferencia de la impresión plasmada en el papel gel. La diseñadora Marcela Mendoza se encargó de las pruebas de impresión.

En total se hicieron 15 pruebas con distintos soportes de piedra, tabique y madera, y se usaron varios adhesivos hasta que se logró una transferencia casi perfecta. Los ensayos realizados formarán parte del primer banco de muestras de la CNCPC, y servirán como parámetros para posteriores intervenciones.

La pintura mural Altar Tzompantli o de las Calaveras fue localizada en Tenayuca durante los trabajos de exploración que se efectuaron entre 1925 y 1928. “Estaba en una cavidad rectangular al interior del Altar de las Calaveras, el cual tiene labradas en piedra las mismas representaciones de cráneos y huesos largos. Se ubica al pie de la escalinata sur del Templo Mayor de Tenayuca, en el lado que corresponde a Huitzilopochtli”, explicó Beatriz Zúñiga, investigadora responsable de la Zona Arqueológica de Tenayuca.

Es probable, añadió, que la pintura se extendiera por los cuatro lados de la cavidad, pero cuando se hizo la exploración solamente se encontraron dos fragmentos, uno pequeño que se perdió con el paso del tiempo, y el más grande que está en el MNA.

La obra prehispánica presenta tonalidades azules, rojas y negras sobre un soporte blanco. De acuerdo con el pintor Miguel Ángel Fernández —quien trabajó en el sitio al lado de los pioneros de la arqueología José Reygadas, Alfonso Caso, Ignacio Marquina y Eduardo Noguera en la década de los veinte del siglo pasado—, la pintura se elaboró a mano alzada con pincel.

La obra mural corresponde a la última etapa de Tenayuca, cuando este pueblo ya estaba vinculado con los mexicas. “El diseño es semejante a las representaciones del Templo Mayor de Tenochtitlan y Tlatelolco, por lo que no hay duda de que fueron grupos nahuas los que la realizaron durante el periodo Posclásico Tardío”, sostuvo la arqueóloga.

Junto con la réplica se entregó el video Tenayuca en busca del pasado perdido, el cual narra la historia del asentamiento prehispánico y los trabajos de exploración iniciados en 1925. El documental se proyectará diariamente en la sala audiovisual del museo de sitio.

El Museo de Sitio de Tenayuca “Xóloltl” se ubica en la calle Quetzalcóatl s/n, San Bartolo Tenayuca, Estado de México. Abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas. Costo: 50 pesos, incluye la visita a la Zona Arqueológica de Tenayuca. Acceso gratuito para estudiantes, profesores y adultos mayores con credencial. El domingo la entrada es libre para público nacional y extranjeros residentes con identificación oficial.

Utilizan por primera vez técnicas fractales para analizar pinturas rupestres



Ciudad de México.- 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Derivado de una investigación interdisciplinaria que comprendió la aplicación de modelos complejos y algoritmos fractales en ciencias antropológicas, el doctor en antropología social, David Lagunas Arias, y la doctora en arqueología, Aline Lara Galicia, publicaron en Francia la obra Firmas fractales y pinturas rupestres: Etnomatemáticas mesoamericanas cuyo título original es Signatures Fractales et Peintures Rupestres: Ethnomathématiques mésoaméricaines.

“Esta es la primera vez que en México se analiza la pintura rupestre prehispánica mediante las ciencias de la complejidad y las técnicas fractales, originando el desarrollo de nuevos métodos de estudio para comprender tanto las formas de escritura y sus técnicas como la identificación de tradiciones pictóricas”, aludió Aline Lara Galicia, egresada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Las ciencias de la complejidad analizan y definen la importancia de la interrelación e interconexión de múltiples variables, trátese de procesos, estructuras o cualquier tipo de componentes de un sistema, donde cada una de las partes que conforman un todo es necesaria para que el sistema funcione, según explica el profesor investigador Ramón Humberto Córdova Aquino, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán.

Los fractales, por su parte, son objetos matemáticos y geométricos de gran complejidad cuya estructura es irregular y con diferentes escalas. Las técnicas fractales favorecen la comprensión de datos.

Parte del desarrollo de este trabajo fue posible gracias a la beca mixta y de doctorado, a las que la arqueóloga Aline Lara se hizo acreedora para cursar una estancia en la Escuela Francesa de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales (EHESS, siglas de L'École des Hautes Études en Sciences Sociales), donde en 2015 se doctoró en historia y civilizaciones.

Vinculación de la ciencia dura y social en el arte

Tanto matemáticos como historiadores han analizado la distribución espacial de algunos asentamientos prehispánicos, así como la pintura de sus cerámicas y hasta la técnica de peinados como distintivo social en África. Temas que ciertos estudios antropológicos igualmente han utilizado para representar los medios de simbolización social de aquella época, comentó David Lagunas Arias, profesor titular en antropología social en la Universidad de Sevilla, España.

Haciendo uso de métodos matemáticos y programas informáticos para imágenes digitales, los investigadores Aline Lara y David Lagunas lograron determinar patrones de identidad, además de tradiciones pictóricas, en la pintura rupestre y estilos de los grupos otomíes-hñahñü y aztecas-nahuas que habitaron el Valle del Mezquital en Hidalgo, México.

“Se estableció una fiable tradición pictórica con base en patrones, un estudio de conservación a través de datos predictivos y un pequeño análisis de capas pictóricas, proporcionando así un nuevo enfoque para el estudio de las ciencias complejas”, afirmó la doctora Aline Lara.

Prácticas matemáticas en grupos socioculturales

No es de sorprender el papel de las matemáticas en esta investigación porque “las matemáticas pueden estudiarse en cualquier sociedad, están inmersas en todas las culturas, aunque durante mucho tiempo las matemáticas se consideraron algo ajeno a las ciencias sociales, antes de que grupos de investigación transdisciplinarios se dieran cuenta de que las matemáticas están ahí, invisibles, en todas las culturas e incluso las antiguas”, aseveró el doctor David Lagunas, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.

Con el estudio de la relación entre matemática, sociedad y cultura surgieron las etnomatemáticas que, de acuerdo con los investigadores, han generado diversas aplicaciones en modelos de la ciencia de la complejidad y algoritmos fractales en las ciencias antropológicas. “Quisimos aportar un estudio más al trabajo realizado por dos grandes grupos de investigación latinoamericanos: el grupo de Epistemología en Mesoamérica de la ENAH y el grupo de Antropocaos de la Universidad de Buenos Aires”.

Indagar en el sistema de representación y comunicación sociocultural a través de la pictografía realizada en las sociedades mesoamericanas, permite observar que el modo de vida de las sociedades está basado en el recuento, la memoria social, las distribuciones con patrones y la construcción repetitiva en sus mitos, especificó la doctora Aline Lara.

Desarrollo técnico

Lo primero que hicieron los doctores Lagunas y Lara fue recopilar trabajos científicos sobre fractales en la comunidad científica. La segunda parte consistió en el cálculo de la dimensión fractal de los objetos, utilizando diversos tratamientos a partir de imágenes digitalizadas en formato .RAW (es decir, en bruto, sin procesar) o .BMP (bitmap, pixeles almacenados en forma de tabla de puntos para administrar los colores como reales), explicó Aline Lara.

Este cálculo de dimensión fractal para la investigación rupestre se logró a partir del software especializado FROG I y II, creado por el doctor especialista en la descripción y estudio de las rocas (disciplinas denominadas petrografía y petrología, respectivamente), Jean-François Yves Pierre Parrot Faure, nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y quien se desempeña en el Laboratorio de Análisis Geoespacial (LAGE) del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La doctora Lara añadió que se tomaron más de 77 imágenes de los conjuntos rupestres en las que se aplicaron diversos tratamientos fractales, como la técnica de conteo de cajas (box counting), misma que en este estudio consistió en medir el perímetro de cada una de las figuras rupestres prehispánicas.

“Al introducir la imagen en el software, se computa el número de cajas que ‘llena’ la figura a estudiar. El software localiza esta dimensión y le otorga un número que se va ajustando hasta otorgar una dimensión fraccionaria. Posteriormente, cada figura es comparable de acuerdo con ese número y así se deduce una relación de patrones fractales”, detalló la historiadora.

Después, retoma la arqueóloga y actual colaboradora en el Instituto de Estudios sobre América Latina de la Universidad de Sevilla, “al obtener esa dimensión, se afinó el dato con diversos métodos de carácter complejo como el estudio de la rugosidad, que no es otra cosa que la medición de la deformación de la curva de la figura. Este modelo predice la variación de la curva y posibilita diferenciar la pintura de la roca donde fue hecha. La rugosidad otorga a la arqueología la diferenciación entre técnicas de pintura con excepcional detalle; por ejemplo, una pintura delineada primeramente y en su interior las particularidades posteriores”, definió.

De esa manera, lograron extraerse las secuencias de los tonos de gris de la pintura entera, explorar linealmente dichos tonos y usar los elementos binarios para realzar la pintura rupestre, sin necesidad de entrar en contacto con esta y dañarla, puntualizó la especialista en patrones de asentamiento y pintura rupestre.

“La secuencia de patrones así obtenida permitió calcular no solamente su dimensión fractal sino también el análisis de conservación de los elementos pictóricos a través del exponente de Hurst, el cual para este trabajo sirvió para medir la degradación de las pinturas a largo plazo, a fin de predecir y realizar un modelo de simulación en el tiempo, respecto a cómo se ha ido erosionando la pintura rupestre”, indicó el doctor David Lagunas, miembro de la Red Académica Europea de Estudios Romaníes.

En cuanto al estudio de la sobreposición de capas, el análisis fractal proporcionó las distribuciones características de cada capa o superficie, las cuales dependieron de la dimensión fractal y, por ende, los investigadores prestaron especial atención a la posible diferenciación o constante de una parte de dichas capas. Esta variabilidad les permitió definir una técnica real de repintado de distintas manos o distintas épocas.

Otro modelo complejo relevante al que se recurrió fue el tratamiento de Pins para resaltar la figura y evidenciar elementos pictóricos que, debido a su deterioro, ya no son visibles al ojo humano. “Todo este trabajo nos permitió analizar e identificar una amplia variedad de prácticas que indican interacciones entre diferentes formas de conocimiento y que son susceptibles de análisis en las ciencias sociales”, manifestó el catedrático David Lagunas Arias, SNI nivel II hasta 2011.

Resultados

Para los doctores David Lagunas y Aline Lara, distinguir las características de la pintura rupestre a través de los fractales refuerza la idea de que las pinturas no eran un simple estilo o una combinación de factores geomorfológicos, sino que reflejan reglas sociales, además de un conocimiento y especialización. “El valor de la dimensión fractal demostró el efecto global de las diferencias de los grupos estudiados a nivel local”, acotó Lara.

Agregó que aunque es imposible saber quién pintó las figuras, “sí podemos acercarnos a los elementos importantes de identidad sociocultural a través de los fractales en grupos de especialización, una especie de ‘firma’ pictórica. Algo parecido al análisis fractal realizado sobre el artista Jackson Pollock y su estilo único, variado internamente, de salpicar pintura”.

Desde este punto de vista, el antropólogo David Lagunas argumentó que es probable que los aztecas-nahuas y otomíes-hñahñüs, al encontrarse en un territorio híbrido como fue el Valle del Mezquital, realizaran las pinturas basándose en un código simbólico-cognitivo por grupo, expresando en ciertas figuras la identidad de símbolos distintivos de cada grupo. “Las dimensiones fractales de cada pintura fueron susceptibles de generar clasificaciones, tanto a nivel icónico como de firma fractal, y reafirmar un código de identidad sociocultural y política en cada uno de los íconos”.

Ambos investigadores coinciden en que la aplicación de los fractales aporta nuevas herramientas a la arqueología y simplifica las características visuales. Los algoritmos develan de manera nítida la percepción de atributos en la pintura rupestre y resuelven incógnitas de las manifestaciones rupestres de forma efectiva y sin recursos excesivamente costosos, como el número de capas en una figura, su degradación, su sobreposición, entre otros.

Los resultados de esta innovadora investigación concluyen que las sociedades mesoamericanas exhibieron temas simbólicos representando ideas y pensamientos, así como formas de aplicación pictórica en modos repetitivos, reproduciendo una tradición pictórica como elemento de singularidad cultural.

A partir de esta investigación se han publicado diversos artículos científicos en revistas de carácter antropológico e interdisciplinario: "Fractales en arqueología: aplicación en la pintura rupestre de sitios del México prehispánico". Archaeology Review 2013; 4(8): 80-84. "Re-configuraciones fractales y manifestaciones rupestres" en Antropología fractal. Sociedad Mexicana de Matemáticas, Cimat/ INAH. 2007. "Fractales en el Valle del Mezquital: una propuesta interdisciplinaria". Boletín de Antropología Americana 2005; 41: 109-122.

Invitan al I Encuentro sobre Sincretismo Artístico, en la Universidad de Colima

*Objetivo: dialogar sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje en los cuales las artes pueden ayudar a la formación integral de los estudiantes de nivel superior.


Comienza el día de hoy y termina el sábado 14 de mayo, el Primer Encuentro sobre Sincretismo Artístico dirigido a los educadores de arte interesados en promover el diálogo e intercambio de experiencias entre diferentes disciplinas, épocas y movimientos artísticos en beneficio de la educación artística.

Es un espacio destinado, principalmente, para aquellos docentes que detectaron la necesidad de dialogar sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje, en los cuales las artes pueden ayudar a la formación integral de los estudiantes de nivel superior.

Cabe destacar que el Primer Encuentro sobre Sincretismo Artístico “Las artes: sus discrepancias y concordancias”, es convocado por el cuerpo académico UCOL-CA-92 del Instituto Universitario de Bellas Artes (IUBA) de la Universidad de Colima.

Dentro del programa revisarán y analizarán los diálogos existentes entre las diversas disciplinas artísticas y los mecanismos actuales de su interacción a nivel social y educativo.

El encuentro incluye conferencias sobre los siguientes temas: la intervención comunitaria en la colonia de El Tívoli, lo lúdico en educación artística, la primera escuela autónoma de cine en Colima, capacidades diferentes, dos propuestas de danza, un proceso sincrético con rasgos autobiográficos, instrumentos prehispánicos musicales de Colima y secuencialidad en tres pinturas de El Renacimiento.

Las charlas estarán a cargo de educadores y creadores de las Bellas Artes en Colima como Carlos Ramírez Vuelvas, Rosa María García Ortiz, Iván Salcedo “Maracho”, Mayra Analía Patiño Orozco, Margarita Tortajada, Jorge F. Zurroza, Abraham Elías, Janet Pinela y Patricia Ayala García.

Algunas de las ponencias abordarán, asimismo, los siguientes tópicos: la identidad del arte y la pedagogía, eutonía como proceso de construcción escénica, coreografismos, ceguera en los artistas visuales, espacio público para la formación, creación en torno a La Huasteca” y otros temas más.

Además de los ponentes invitados, se encuentran catedráticos, investigadores y artistas de la Facultad de Música y Artes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro y del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte de la Universidad de las Américas de Puebla.

Asimismo, contempla a especialistas de la Facultad de Artes de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, del Colegio de Danza de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, de Arte Visual & Design de la Universidade da Madeira, Portugal, así como de la Secretaría de Cultura de Colima y del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza “José Limón”, del Instituto Nacional de Bellas Artes.

El encuentro se realizará en la Pinacoteca Universitaria y en el Museo Universitario de Artes Populares. Para mayor información, comunicarse con la maestra Patricia Ayala García al 3161031, extensión 33251, o al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Arranca 15ava Semana de las Artes Visuales con un recuento sobre su trayectoria

*Habrá tres exposiciones de destacados artistas colimenses, mesas redondas de discusión sobre el tema y talleres en diversas disciplinas.

Colima, México.- La mañana de este lunes iniciaron los trabajos de la 15ava Semana de las Artes Visuales del Departamento de Artes Visuales del Instituto Universitario de Bellas Artes (IUBA) de la Universidad de Colima, que tiene como finalidad mostrar los aportes de la Casa de Estudios a la actividad plástica en Colima.

Mario Rendón Lozano, coordinador del Departamento de Artes Visuales, dijo en su intervención que se trata de una jornada de gran importancia para la comunidad artística en general, “además de ser el evento más importante de Colima en las artes visuales, pues incluye exposiciones, intervenciones urbanas y una capacitación con destacados artistas”.

Como primera actividad de la semana se realizó la mesa redonda “La historia de la Semana de las Artes Visuales”, en la que participaron Octaviano Rodríguez, José Alvarado, Antonio Carranza, Heliodoro Santos y Mario Rendón. Los ponentes concidieron en definir esta semana como el evento más importante de la entidad en términos visuales, pues reúne a la comunidad de artistas fuera de las aulas que se dedican a estas actividades.

Otro de los objetivos es rendir homenaje a destacados creadores, a quienes se les ha dedicado esta semana, como Ricardo Rocha, Jorge Chávez Carrillo, Gabriel Portillo del Toro, Francisco Vázquez, Rafael Zamarripa, Javier Fernández, Ana María Ruiz y Adolfo Mexiac.

La Semana de las Artes Visuales se ha caracterizado por reconocer el trabajo de los artistas que participan activamente en la cultura del estado; además, congrega a los artistas visuales jóvenes y maduros e incentiva la producción y difusión de sus actividades.

Como parte de la labor educativa de la Universidad de Colima, la Semana de las Artes Visuales es un evento de influencia académica que trasciende el ámbito escolar, pues repercute en todo el medio, comentaron también los expositores.

Esta semana se ha denominado “Recuento”, porque integra una expo colectiva de todos los artistas que ha sido homenajeados y se ha propuesto además revisar y recapitular lo que se ha trabajado, proyectando este evento a un futuro más amplio y con una visión renovada.

También habrá una exposición de artistas activos en el estado de Colima, donde participarán todos aquellos que realizan plástica, dibujan, pintan y esculpen. La última de las exposiciones se integra por los trabajos de los estudiantes de la Licenciatura de Artes Visuales. Además, habrá una serie de mesas redondas para conocer la evolución de las artes.

El programa académico se complementa con el desarrollo de seis talleres de intervención artística de dibujo, fotografía, pintura, escultura, gráfica y experimentación a cargo de destacados especialistas.

Museo nacional de las Culturas renueva sus sistemas de resguardo y conservación


Con un acervo de 17 mil piezas arqueológicas, etnográficas, paleontológicas e históricas, el Museo Nacional de las Culturas (MNC), que este año celebra su 50 aniversario, ha renovado sus sistemas de resguardo y conservación con el fin de preservar esta invaluable colección de las principales culturas del mundo.

Gran parte de esta riqueza cultural se resguarda en el Depósito de Colecciones, un lugar de reciente renovación, en constante movimiento y tan vivo como los pueblos que dejaron este crisol de legados, un repositorio de la vasta memoria de la humanidad.

Con piezas que van desde el periodo Paleolítico (de 125,000 a 200,000 años de antigüedad) hasta la actualidad, todas las edades de la humanidad están contenidas en esta colección, la cual se divide en seis acervos y está organizada por tipo de materia prima, objeto y área cultural. Por una parte se agrupan objetos de materiales inorgánicos: metal, cerámica y vidrio; y en otro espacio están los de componentes orgánicos: madera, textiles, fibras vegetales y cestería.

Entre los más significativos se encuentran objetos de vidrio del Medio Oriente, que datan de la época de Cristo, lítica del Paleolítico proveniente del norte de África, un muestrario único de textiles arqueológicos de Perú, del siglo XVI, un tigre dientes de sable del periodo Pleistoceno (10,000 años de antigüedad) y las llaves originales de la puerta principal del museo.

Se suma una pieza contemporánea, obsequio de un chamán maorí que visitó recientemente el MNC y al final de un ritual regaló “una pipa que sólo se utiliza como símbolo de amistad y cuyo significado es un enlace del museo con el pueblo māorí”, comentó el geógrafo Luis Felipe Crespo, subdirector de Catalogación y Documentación.

Como parte de la reestructuración hecha por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de las diferentes áreas del museo —que comenzó en 2006 bajo los lineamientos de un proyecto integral de intervención y adecuación arquitectónica—, el Depósito de Colecciones cuenta con espacios dotados de condiciones adecuadas de temperatura y humedad, mobiliario, material de guardas y sistemas de seguridad, todos de primera línea.

El depósito presenta un diseño que garantiza la funcionalidad y el buen resguardo de las colecciones propias y las que llegan en préstamo. La organización permite actualizar las salas permanentes y nutrir nuevos espacios de exhibición, como fue el caso de la Sala de Corea, recientemente abierta al público.

Asimismo, en el área de Conservación y Restauración del MNC los especialistas desarrollan diariamente un trabajo de conservación preventiva o curativa, y de restauración, de acuerdo con las necesidades de cada pieza.

Fernanda Núñez Vázquez, jefa del área, explicó que se trabaja con textiles, papel, cestería y pintura mural (en la que se incluyen cenefas), así como en el portón, ventanas y otros elementos complementarios a la arquitectura del edificio, considerados bienes inmuebles por destino.

“No hay una pieza que no te enseñe algo o que sea igual que la anterior, sin importar que provengan incluso del mismo contexto o de la misma cultura. Es un trabajo muy nutrido en aprendizaje que implica pensar más allá de dos o tres técnicas de manufactura, o algunos tipos de materiales constitutivos”.

Las piezas laqueadas son algunas de las más sensibles, ya que el exceso o falta de humedad relativa del ambiente es fácilmente captado por la laca, a tal grado que su reacción puede ser irreversible. Uno de los trabajos más difíciles fue el realizado en una obra de la exposición temporal Amazonía. Pueblos de selva. Era una sonaja de huevo de caimán que estaba en malas condiciones de conservación y tenía rastros de tela, papel y adhesivo sintético producto de intervenciones anteriores. Los restauradores se centraron en su limpieza y posteriormente unieron los fragmentos en un soporte estable.

Como parte de la conservación preventiva se elaboran guardas para los objetos. Una vasija de cerámica es forrada con papel laminado de fibras de polietileno de alta densidad, con el fin de que mantenga la acidez y alcalinidad neutras para evitar el deterioro por agentes ambientales. Posteriormente, la pieza se coloca en una base de espuma de polietileno adaptada a su forma y tamaño, lo cual permite que pueda ser manipulada de manera segura.

La conservación curativa o directa tiene la finalidad de estabilizar y/o detener los deterioros. Si el estado de la pieza lo requiere se procede a la restauración para lograr su estabilidad estructural y estética.

Las instalaciones del área de Conservación están en proceso de reestructuración para dotarlas de un espacio de recepción de colecciones, laboratorio, taller de restauración y una cámara de fumigación. Al mismo tiempo, se harán adecuaciones especiales para la extracción y filtrado de solventes tóxicos.

ria, inaugurado en 1865 en este mismo inmueble de la calle de Moneda 13, y creció a lo largo del siglo pasado.

Algunas piezas han llegado por donaciones de embajadas en México, de person La colección del Museo Nacional de las Culturas se originó con el Museo de Historia Natural, Arqueología e Histoalidades como Miguel Covarrubias o de instituciones culturales como el Museo de Brooklyn. Alrededor de 90% del acervo son piezas originales, mientras que el resto se trata de reproducciones hechas por los propios museos (como el de Louvre), o bien realizadas con moldes y materiales tradicionales de cada región del mundo, por lo que se trata de réplicas exactas.