Con teatro lleno se presentó el Ballet Folklórico de la UdeC

Colima, México, Comunciado (30/03/2017).- Ante un concurrido teatro, con más de 900 asistentes, en días pasados se presentó con gran éxito “Tres generaciones”, el nuevo programa de la temporada 2017 “Tradición que se vive con pasión”, del Ballet Folclórico de la Universidad de Colima (BFUC).

El nuevo repertorio revivió las tradiciones mexicanas: un pueblo que engalana en su festejo a una mujer y le canta; un baile popular de vaqueros y un ferrocarril avanzando con numerosos viajeros o bien, corridos mexicanos como medios de comunicación. Eso y más ofreció el Ballet Folclórico junto con sus compañías infantil y juvenil.

En este espectáculo dancístico, con música en vivo, las tres generaciones ejecutaron un catálogo variado: “Perro de fuego”, “Los michoacanos”, “Reforma”, “Calabaceados”, “Los fandangueros”, “Corridos mexicanos”, “Chiapas”, “Nayarit”, “Pregones de la estación” y “Sones y jarabes de Colima”.

La agrupación, que dirige el coreógrafo y artista visual Rafael Zamarripa Castañeda y musicaliza Jaime Ignacio Quintero Corona, ejecutó un programa con más de 150 artistas en escena. El excelente desempeño de cada uno de los bailarines y músicos hizo posible este triunfo, que se suma a la larga lista que ya tiene el Ballet.

En su oportunidad al micrófono, Rafael Zamarripa agradeció la presencia de los asistentes y manifestó sentirse “saludable al encontrar el teatro lleno y recibir los aplausos del público, lo que para nosotros es alimento porque es el reconocimiento de que nuestro trabajo ha sido de su agrado”.

La presentación del programa “Tres generaciones” fue un rotundo éxito de la agrupación universitaria, y de igual modo un cierre de ciclos para dos de sus integrantes: Minerva Fuentes Rubio y Tania Fajardo Morales, quienes concluyeron su participación en el Coro del Ballet de la Universidad de Colima después de una trayectoria de 14 y 16 años, respectivamente.

En este sentido, el director Zamarripa dirigió unas palabras a ambas integrantes, luego de realizar su última presentación. Con orgullo y una sonrisa nostálgica las miró, deseándoles buena suerte en su vida y también mucho trabajo. En el escenario, que las vio crecer, se les otorgó un reconocimiento por la dedicación y esfuerzo que cada una aportó, a través de su voz, a la agrupación. El público las arropó con un aplauso y en otro momento confesaron estar felices con la decisión, a pesar de los sentimientos encontrados.

“Tres Generaciones” volverá a presentarse el próximo domingo 2 de abril en el Teatro Universitario, a las 12 del mediodía, con la participación del Ballet Folclórico de la Universidad de Colima junto con sus compañías infantil y juvenil. Este evento forma parte de la agenda que organiza la Dirección General de Difusión Cultural de la Universidad de Colima.

Inauguran mañana expo “Delta Femme”, en el Museo Fernando del Paso

*Esta serie de óleos y encáustica fría muestra 15 retratos femeninos sobre los roles que la mujer debe acatar por norma social, familiar e histórica.

 


Jueves, 01 de Diciembre de 2016.- “Dibujar me hace feliz, me pierdo y es como si nada existiese alrededor”, expresó la artista plástica colimense Estíbaliz Valdivia, al compartir su amor por la pintura y el dibujo, a un día de inaugurar su nueva exposición “Delta Femme”, en la cual retrata roles de 15 mujeres.

Este viernes 2 de diciembre, a las 20:30 horas, en el Museo Universitario Fernando del Paso de la Universidad de Colima, presentará una serie de 15 óleos y encáustica fría, todos ellos retratos femeninos sobre los roles que cada mujer debe acatar por norma social, familiar e histórica.

Para esta exposición, señaló la artista, retomó de manera simbólica el uso de la cuarta letra del alfabeto griego, un triángulo isósceles que, invertido, es el símbolo para representar la feminidad.

Señaló, además, que para gestar las 15 pinturas que se exhibirán en la muestra, recurrió al uso de modelos, muchas fotografías y elementos necesarios para su idea, como las gorgueras, mascaritas de aves, una nariz de payaso y hasta muecas. “Seleccioné la que más me interesó y la dibujé, hice un estudio y pinté los rostros con óleo y el cuerpo con la encáustica fría”, detalló.

Para la técnica de encáustica, detalló, “hay que cocinar barniz de mar, cera de abeja y aguarrás de trementina en baño María y esperar a que asiente la cera. Esta mezcla se aplica con un poco de óleo sobre el lienzo y el acabado se hace con un soplete, por ello podremos apreciar óleos muy brillantes”.

Esta serie se realizó con apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes (FECA) en la convocatoria 2014, que llegó entre 2015 y 2016. “Este tiempo me sirvió para cuajar las ideas y terminar los retratos que verán en ‘Delta Femme’”.

Estíbaliz Valdivia expuso en el Museo Rodolfo Chávez Carrillo una serie de aves, también con el apoyo del FECA.

Sobre su interés por dedicarse a esta área de las Artes Visuales, Valdivia relató que su abuelo era músico, su padre tocó varios instrumentos y su hermano dibujaba. “En realidad no tengo una historia romántica de cómo inicié, pero siempre estuve en talleres de pintura y nunca me interesaron otras artes”.

“Simplemente empecé, y cuando me di cuenta ya estaba dibujando. Dibujar me hace feliz, me pierdo al hacerlo y es como si nada existiese alrededor”, dijo sonriendo la artista colimense.

Al respecto, agregó que dibujar es como escribir para un escritor, por la manera tan inmediata de traducir las ideas que surgen del artista.

Como parte de su oficio, Estíbaliz también gestiona becas, escribe proyectos para producción personal o actividades sociales como talleres para niños. En este momento imparte clases privadas y es becaria del Museo Fernando del Paso a través de la Dirección General de Difusión Cultural de la UdeC.

“Hay que buscar las oportunidades, porque si no es con la venta de las piezas, puedo aliarme con promotores de artistas”, finalizó.

La exposición “Delta Femme” estará abierta durante vacaciones de diciembre y el mes de enero en el Museo Universitario Fernando del Paso, ubicado en la calle 27 de septiembre 119 en el Centro de Colima. Habrá visitas guiadas al público en general y se podrán acreditar actividades culturales para estudiantes universitarios.

María Victoria Reyzába, en Colima

María Victoria Reyzábal estuvo en Colima y habló ante miles de profesores que la referencian como una de las cúspides intelectuales y académicas en contenidos didáctico-pedagógicos para la enseñanza de la literatura y la lengua española. Es autora de una veintena de libros. Vino al Foro internacional de educación que convocó la secretaría del ramo en el gobierno de Colima. Y también es una poeta cuyos versos cimbran porque nombran, con sencillo calado, la esencialidad humana.


¿Acaso
somos lo que nos acontece?
raíces de viento
palabras en pos del sigilo
savia que se escurre
por los manantiales del deseo
borbotones que aventajan
o persiguen el rodar del tiempo

***

probablemente
todos estamos ocupados
en ser
enlazando segundos
sin conocer el destino
ni presentir la duración
del tiempo
ausentes
de nuestra propia biografía
siempre
atados al mástil
rogando para que venzan
las bellísimas sirenas

***
Releo un texto milenario
escarbo concentrada en su interior
y el corazón brama dichoso
todo lo que proponen sus letras
me seduce rubricarlo
tal vez sea una humilde
reencarnación del sabio autor
que después de tantos siglos
aún no ha avanzado en su sabiduría.

(De El silencio que seremos, Ed. Vitruvio, Madrid, 2016).

PRESENCIAS Y AUSENCIAS DEL OLVIDO

I
tanto acumular saberes
palabras
recuerdos
rostros
calderillas de la existencia
y sus tesoros
tragedias y buenaventuras
para que una neblina
borre todo
lo agujeree de humos
lo esmerile
de blancuzco vacío
contaminando de terrores
tanto esfuerzo humano
por descubrir razones
por investigar principios
por mejorar procesos
por ajustar resultados
y ahora
paso a paso
vamos hacia el olvido
hacia el sinsentido
mientras nos dejan
despojados de signos y de llaves
de anclajes
y nos condenan


II
a vivir ya muertos ante la presencia de la nada
qué otra cosa nos hace
salvo la memoria
el soplo diario de los pasos
la esperanza y sus dudas
una transparencia cuajada
de detalles
pero el bucle del olvido
estirado hasta el punto
del recuerdo
descoloca los días
disipa el tiempo
la cronología de esta eternidad
tan breve que nos comprende
reminiscencia del teclado
que enuncia los nombres
de las cosas
de los amores que sentimos
de la primera vez que besamos
o que matamos ilusiones
nada seríamos sin ella
nada somos
en la amnesia
de los devenires cotidianos
de los olores de los pétalos
del palimpsesto nombre de los dioses
ya no favorables


III
veladas nocturnas
en las que atacan los ángeles
transparentes y amargos
presagiando el desconcierto
la espuma que envuelve
y secreta angustia
cuando la realidad es costra débil
apenas un endeble rasguño
como si el sueño
reinara en la vigilia
templo vallado a lo que eres
a lo que has sido
ahora sin certezas
sin identidad
en cautiverio de ti misma
efímera ajena extraña
al vuelo de la lógica
al cristal de los días
fuente cerrada a cauces
río de polvos sin recorrido
sol que anega la mente
y la devora
desrealizándonos
en antagónica consunción

(De Presencias y ausencias del olvido, 2014, Colección Albura de poesía, Instituto Superior de Promoción Educativa).

Museo de Tenayuca recibe facsimilar del mural prehispánico altar Tzompantli

En el marco de la celebración por el 90 aniversario del inicio de exploraciones en la Zona Arqueológica de Tenayuca, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) entregó un facsimilar de la pintura mural Altar Tzompantli o de las Calaveras al museo de sitio del lugar. La pieza fue elaborada con una novedosa técnica de impresión en papel gel, que han aplicado con éxito los especialistas de la institución.

Los expertos lograron igualar colores, formas y texturas de la obra original realizada en el periodo Posclásico Tardío (1300-1521 d.C.), cuyo diseño iconográfico presenta cráneos y huesos cruzados que hacen referencia a la muerte.

Liliana Giorguli Chávez, coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), dijo que al entregar la réplica se le da un nuevo aliento a este sitio arqueológico del Estado de México.

La reproducción es el resultado de un proyecto de colaboración entre la CNCPC y la Zona Arqueológica de Tenayuca. Beatriz Zúñiga, investigadora responsable del sitio, solicitó el apoyo hace un año para crear una reproducción del mural, debido a que el original fue retirado por motivos de conservación a finales de los años sesenta del siglo pasado.

A partir de esta semana, el público podrá apreciar la réplica —de 37.5 cm de ancho por 97 cm de largo— en el Museo de Sitio de Tenayuca “Xólotl”. Para su elaboración se tomó como base una imagen digitalizada que proporcionó el Museo Nacional de Antropología (MNA), donde se conserva la pieza original.

A la ceremonia de entrega asistieron Ricardo Jaramillo, director del Centro INAH Estado de México; Beatriz Zúñiga, investigadora responsable de la Zona Arqueológica de Tenayuca; Yolanda Santaella, restauradora de la CNCPC, e Isabel Villaseñor y Marcela Mendoza, responsables de la reproducción.

Yolanda Santaella, quien se encargó de hacer el retiro y restauración de la pintura mural original hace casi 50 años, expresó su satisfacción por ver una réplica del mural en el sitio, el cual fue separado de la estructura conocida como Altar de las Calaveras, en 1968, por problemas de humedad y corría el riesgo de perderse.

La restauradora Isabel Villaseñor, subdirectora de Investigación para la Conservación, explicó que la técnica utilizada para hacer la réplica fue creada y desarrollada por la empresa ARSUS Paper de España. Consiste en hacer impresiones de inyección de tinta sobre papel gel, que son transferidas a un soporte de piedra, madera o tela. Para el caso del mural se eligió una resina epóxica con un marco de aluminio y un acabado rugoso hecho con polvo de piedra, lo que permitió reproducir con fidelidad formas, colores y rugosidades.

El propósito de elaborar un facsímil de una de las pocas obras murales existentes de la cultura mexica, obedece a que “queríamos devolver una pieza fundamental al sitio arqueológico de Tenayuca, para que los visitantes comprendan mejor su desarrollo histórico”.

Además se buscó utilizar un nuevo método que ofrece una alternativa eficaz para restituir fragmentos de obras de gran formato, o bien para hacer reproducciones como en este caso.

En el proyecto participó el restaurador Gabriel Severino Flores, quien elaboró un soporte con una base de aluminio a la que se le aplicó resina epóxica mezclada con arenas y recubierta con pintura blanca sobre la que se efectuó la transferencia de la impresión plasmada en el papel gel. La diseñadora Marcela Mendoza se encargó de las pruebas de impresión.

En total se hicieron 15 pruebas con distintos soportes de piedra, tabique y madera, y se usaron varios adhesivos hasta que se logró una transferencia casi perfecta. Los ensayos realizados formarán parte del primer banco de muestras de la CNCPC, y servirán como parámetros para posteriores intervenciones.

La pintura mural Altar Tzompantli o de las Calaveras fue localizada en Tenayuca durante los trabajos de exploración que se efectuaron entre 1925 y 1928. “Estaba en una cavidad rectangular al interior del Altar de las Calaveras, el cual tiene labradas en piedra las mismas representaciones de cráneos y huesos largos. Se ubica al pie de la escalinata sur del Templo Mayor de Tenayuca, en el lado que corresponde a Huitzilopochtli”, explicó Beatriz Zúñiga, investigadora responsable de la Zona Arqueológica de Tenayuca.

Es probable, añadió, que la pintura se extendiera por los cuatro lados de la cavidad, pero cuando se hizo la exploración solamente se encontraron dos fragmentos, uno pequeño que se perdió con el paso del tiempo, y el más grande que está en el MNA.

La obra prehispánica presenta tonalidades azules, rojas y negras sobre un soporte blanco. De acuerdo con el pintor Miguel Ángel Fernández —quien trabajó en el sitio al lado de los pioneros de la arqueología José Reygadas, Alfonso Caso, Ignacio Marquina y Eduardo Noguera en la década de los veinte del siglo pasado—, la pintura se elaboró a mano alzada con pincel.

La obra mural corresponde a la última etapa de Tenayuca, cuando este pueblo ya estaba vinculado con los mexicas. “El diseño es semejante a las representaciones del Templo Mayor de Tenochtitlan y Tlatelolco, por lo que no hay duda de que fueron grupos nahuas los que la realizaron durante el periodo Posclásico Tardío”, sostuvo la arqueóloga.

Junto con la réplica se entregó el video Tenayuca en busca del pasado perdido, el cual narra la historia del asentamiento prehispánico y los trabajos de exploración iniciados en 1925. El documental se proyectará diariamente en la sala audiovisual del museo de sitio.

El Museo de Sitio de Tenayuca “Xóloltl” se ubica en la calle Quetzalcóatl s/n, San Bartolo Tenayuca, Estado de México. Abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas. Costo: 50 pesos, incluye la visita a la Zona Arqueológica de Tenayuca. Acceso gratuito para estudiantes, profesores y adultos mayores con credencial. El domingo la entrada es libre para público nacional y extranjeros residentes con identificación oficial.

Utilizan por primera vez técnicas fractales para analizar pinturas rupestres



Ciudad de México.- 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- Derivado de una investigación interdisciplinaria que comprendió la aplicación de modelos complejos y algoritmos fractales en ciencias antropológicas, el doctor en antropología social, David Lagunas Arias, y la doctora en arqueología, Aline Lara Galicia, publicaron en Francia la obra Firmas fractales y pinturas rupestres: Etnomatemáticas mesoamericanas cuyo título original es Signatures Fractales et Peintures Rupestres: Ethnomathématiques mésoaméricaines.

“Esta es la primera vez que en México se analiza la pintura rupestre prehispánica mediante las ciencias de la complejidad y las técnicas fractales, originando el desarrollo de nuevos métodos de estudio para comprender tanto las formas de escritura y sus técnicas como la identificación de tradiciones pictóricas”, aludió Aline Lara Galicia, egresada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Las ciencias de la complejidad analizan y definen la importancia de la interrelación e interconexión de múltiples variables, trátese de procesos, estructuras o cualquier tipo de componentes de un sistema, donde cada una de las partes que conforman un todo es necesaria para que el sistema funcione, según explica el profesor investigador Ramón Humberto Córdova Aquino, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán.

Los fractales, por su parte, son objetos matemáticos y geométricos de gran complejidad cuya estructura es irregular y con diferentes escalas. Las técnicas fractales favorecen la comprensión de datos.

Parte del desarrollo de este trabajo fue posible gracias a la beca mixta y de doctorado, a las que la arqueóloga Aline Lara se hizo acreedora para cursar una estancia en la Escuela Francesa de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales (EHESS, siglas de L'École des Hautes Études en Sciences Sociales), donde en 2015 se doctoró en historia y civilizaciones.

Vinculación de la ciencia dura y social en el arte

Tanto matemáticos como historiadores han analizado la distribución espacial de algunos asentamientos prehispánicos, así como la pintura de sus cerámicas y hasta la técnica de peinados como distintivo social en África. Temas que ciertos estudios antropológicos igualmente han utilizado para representar los medios de simbolización social de aquella época, comentó David Lagunas Arias, profesor titular en antropología social en la Universidad de Sevilla, España.

Haciendo uso de métodos matemáticos y programas informáticos para imágenes digitales, los investigadores Aline Lara y David Lagunas lograron determinar patrones de identidad, además de tradiciones pictóricas, en la pintura rupestre y estilos de los grupos otomíes-hñahñü y aztecas-nahuas que habitaron el Valle del Mezquital en Hidalgo, México.

“Se estableció una fiable tradición pictórica con base en patrones, un estudio de conservación a través de datos predictivos y un pequeño análisis de capas pictóricas, proporcionando así un nuevo enfoque para el estudio de las ciencias complejas”, afirmó la doctora Aline Lara.

Prácticas matemáticas en grupos socioculturales

No es de sorprender el papel de las matemáticas en esta investigación porque “las matemáticas pueden estudiarse en cualquier sociedad, están inmersas en todas las culturas, aunque durante mucho tiempo las matemáticas se consideraron algo ajeno a las ciencias sociales, antes de que grupos de investigación transdisciplinarios se dieran cuenta de que las matemáticas están ahí, invisibles, en todas las culturas e incluso las antiguas”, aseveró el doctor David Lagunas, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.

Con el estudio de la relación entre matemática, sociedad y cultura surgieron las etnomatemáticas que, de acuerdo con los investigadores, han generado diversas aplicaciones en modelos de la ciencia de la complejidad y algoritmos fractales en las ciencias antropológicas. “Quisimos aportar un estudio más al trabajo realizado por dos grandes grupos de investigación latinoamericanos: el grupo de Epistemología en Mesoamérica de la ENAH y el grupo de Antropocaos de la Universidad de Buenos Aires”.

Indagar en el sistema de representación y comunicación sociocultural a través de la pictografía realizada en las sociedades mesoamericanas, permite observar que el modo de vida de las sociedades está basado en el recuento, la memoria social, las distribuciones con patrones y la construcción repetitiva en sus mitos, especificó la doctora Aline Lara.

Desarrollo técnico

Lo primero que hicieron los doctores Lagunas y Lara fue recopilar trabajos científicos sobre fractales en la comunidad científica. La segunda parte consistió en el cálculo de la dimensión fractal de los objetos, utilizando diversos tratamientos a partir de imágenes digitalizadas en formato .RAW (es decir, en bruto, sin procesar) o .BMP (bitmap, pixeles almacenados en forma de tabla de puntos para administrar los colores como reales), explicó Aline Lara.

Este cálculo de dimensión fractal para la investigación rupestre se logró a partir del software especializado FROG I y II, creado por el doctor especialista en la descripción y estudio de las rocas (disciplinas denominadas petrografía y petrología, respectivamente), Jean-François Yves Pierre Parrot Faure, nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y quien se desempeña en el Laboratorio de Análisis Geoespacial (LAGE) del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La doctora Lara añadió que se tomaron más de 77 imágenes de los conjuntos rupestres en las que se aplicaron diversos tratamientos fractales, como la técnica de conteo de cajas (box counting), misma que en este estudio consistió en medir el perímetro de cada una de las figuras rupestres prehispánicas.

“Al introducir la imagen en el software, se computa el número de cajas que ‘llena’ la figura a estudiar. El software localiza esta dimensión y le otorga un número que se va ajustando hasta otorgar una dimensión fraccionaria. Posteriormente, cada figura es comparable de acuerdo con ese número y así se deduce una relación de patrones fractales”, detalló la historiadora.

Después, retoma la arqueóloga y actual colaboradora en el Instituto de Estudios sobre América Latina de la Universidad de Sevilla, “al obtener esa dimensión, se afinó el dato con diversos métodos de carácter complejo como el estudio de la rugosidad, que no es otra cosa que la medición de la deformación de la curva de la figura. Este modelo predice la variación de la curva y posibilita diferenciar la pintura de la roca donde fue hecha. La rugosidad otorga a la arqueología la diferenciación entre técnicas de pintura con excepcional detalle; por ejemplo, una pintura delineada primeramente y en su interior las particularidades posteriores”, definió.

De esa manera, lograron extraerse las secuencias de los tonos de gris de la pintura entera, explorar linealmente dichos tonos y usar los elementos binarios para realzar la pintura rupestre, sin necesidad de entrar en contacto con esta y dañarla, puntualizó la especialista en patrones de asentamiento y pintura rupestre.

“La secuencia de patrones así obtenida permitió calcular no solamente su dimensión fractal sino también el análisis de conservación de los elementos pictóricos a través del exponente de Hurst, el cual para este trabajo sirvió para medir la degradación de las pinturas a largo plazo, a fin de predecir y realizar un modelo de simulación en el tiempo, respecto a cómo se ha ido erosionando la pintura rupestre”, indicó el doctor David Lagunas, miembro de la Red Académica Europea de Estudios Romaníes.

En cuanto al estudio de la sobreposición de capas, el análisis fractal proporcionó las distribuciones características de cada capa o superficie, las cuales dependieron de la dimensión fractal y, por ende, los investigadores prestaron especial atención a la posible diferenciación o constante de una parte de dichas capas. Esta variabilidad les permitió definir una técnica real de repintado de distintas manos o distintas épocas.

Otro modelo complejo relevante al que se recurrió fue el tratamiento de Pins para resaltar la figura y evidenciar elementos pictóricos que, debido a su deterioro, ya no son visibles al ojo humano. “Todo este trabajo nos permitió analizar e identificar una amplia variedad de prácticas que indican interacciones entre diferentes formas de conocimiento y que son susceptibles de análisis en las ciencias sociales”, manifestó el catedrático David Lagunas Arias, SNI nivel II hasta 2011.

Resultados

Para los doctores David Lagunas y Aline Lara, distinguir las características de la pintura rupestre a través de los fractales refuerza la idea de que las pinturas no eran un simple estilo o una combinación de factores geomorfológicos, sino que reflejan reglas sociales, además de un conocimiento y especialización. “El valor de la dimensión fractal demostró el efecto global de las diferencias de los grupos estudiados a nivel local”, acotó Lara.

Agregó que aunque es imposible saber quién pintó las figuras, “sí podemos acercarnos a los elementos importantes de identidad sociocultural a través de los fractales en grupos de especialización, una especie de ‘firma’ pictórica. Algo parecido al análisis fractal realizado sobre el artista Jackson Pollock y su estilo único, variado internamente, de salpicar pintura”.

Desde este punto de vista, el antropólogo David Lagunas argumentó que es probable que los aztecas-nahuas y otomíes-hñahñüs, al encontrarse en un territorio híbrido como fue el Valle del Mezquital, realizaran las pinturas basándose en un código simbólico-cognitivo por grupo, expresando en ciertas figuras la identidad de símbolos distintivos de cada grupo. “Las dimensiones fractales de cada pintura fueron susceptibles de generar clasificaciones, tanto a nivel icónico como de firma fractal, y reafirmar un código de identidad sociocultural y política en cada uno de los íconos”.

Ambos investigadores coinciden en que la aplicación de los fractales aporta nuevas herramientas a la arqueología y simplifica las características visuales. Los algoritmos develan de manera nítida la percepción de atributos en la pintura rupestre y resuelven incógnitas de las manifestaciones rupestres de forma efectiva y sin recursos excesivamente costosos, como el número de capas en una figura, su degradación, su sobreposición, entre otros.

Los resultados de esta innovadora investigación concluyen que las sociedades mesoamericanas exhibieron temas simbólicos representando ideas y pensamientos, así como formas de aplicación pictórica en modos repetitivos, reproduciendo una tradición pictórica como elemento de singularidad cultural.

A partir de esta investigación se han publicado diversos artículos científicos en revistas de carácter antropológico e interdisciplinario: "Fractales en arqueología: aplicación en la pintura rupestre de sitios del México prehispánico". Archaeology Review 2013; 4(8): 80-84. "Re-configuraciones fractales y manifestaciones rupestres" en Antropología fractal. Sociedad Mexicana de Matemáticas, Cimat/ INAH. 2007. "Fractales en el Valle del Mezquital: una propuesta interdisciplinaria". Boletín de Antropología Americana 2005; 41: 109-122.